TECNOLOGÍA - AERONÁUTICA: Ramas de la aviación - 15ª parte
Natureduca: Naturaleza educativa
 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí 53 usuarios conectados

 

/natureduca/tecnologia-aeronautica-ramas-de-la-aviacion-15







Tecnología

AERONÁUTICA

Ramas de la aviación - 15ª parte


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15



La aviación general (continuación)

El vuelo deportivo y recreativo (continuación)

El globo aerostático

letra capitular El globo aerostático es un aparato más ligero que el aire, consistente en una bolsa esférica impermeable en cuyo interior se inyecta aire caliente o algún gas más ligero que el aire. Para hacerlos tripulados, los globos suspenden una barquilla unida que permiten transportar a una o más personas. Los primeros globos utilizaban aire caliente y disponían de un quemador para reponer el calor perdido. Los más modernos utilizan gases como el hidrógeno o el helio. Un cable que pende de la cesta permite mantener fijo el globo a tierra sin necesidad de deshincharlo.

Para hacerlos tripulados, los globos llevan suspendida una barquilla que permite transportar a una o más personas
Para hacerlos tripulados, los globos llevan suspendida una barquilla que permite transportar a una o más personas

Fue en 1783 cuando unos fabricantes de papel franceses llamados Joseph y Étienne de Montgolfier, hicieron hacer volar un globo llenándolo de aire caliente. El experimento no pasó desapercibido, y en el mismo año el físico-químico también francés Jacques Alexandre César Charles, consiguió recorrer algo más de 40 km. con un globo lleno de hidrógeno, no terminó el año sin que se consiguiera realizar el primer vuelo de un globo tripulado, a cargo del físico francés Jean-François Pilâtre de Rozier. El Canal de la Mancha se cruzó por primera vez en globo en 1785, llevando a bordo al aeronauta francés Jean Pierre Blanchard, y el médico-científico estadounidense John Jeffries. Ante de finalizar el siglo otros investigadores realizaron vuelos en Europa y Estados Unidos.

Los globos aerostáticos fueron ampliamente utilizados durante la Guerra Franco-prusiana de 1870. Los ejércitos de ambos bandos los utilizaron sobre todo en su modalidad de cautivos, es decir, sujetos a tierra para poder utilizarlos como plataforma de observación del campo enemigo. También fueron utilizados en la Guerra de Secesión norteamericana, lugar donde el conde, aeronauta y militar alemán Ferdinand von Zeppelin (1838-1917) concibió el diseño de su famoso dirigible, cuando, luchando al lado de los nordistas, observaba los globos aerostáticos cautivos que se utilizaban en la contienda para vigilar las posiciones enemigas. En la Primera Guerra Mundial también tuvieron protagonismo los globos, aunque comenzaban a despuntar las nuevas aeronaves más pesadas que el aire, especialmente para soltar pequeñas bombas de mano sobre las tropas enemigas.

Los globos aerostáticos se utilizaron ampliamente como cautivos para vigilar las posiciones enemigas
Los globos aerostáticos se utilizaron ampliamente como cautivos para vigilar las posiciones enemigas

En el pasado siglo XX varios aeronautas consiguieron ascensiones de sus globos a gran altura. El físico suizo Augueste Piccard (1884-1962), famoso por conseguir sumergirse en el mar en 1954 a 4.000 metros de profundidad con un batiscafo diseñado por él, exploró también la estratosfera mediante globos aerostáticos. En 1931 Piccard alcanzó la altitud de 15.797 metros y al año siguiente llegó a 16.507 metros, en un globo lleno de hidrógeno que suspendía una cabina metálica esférica y totalmente hermética.

Auguste Piccard, explorador de la estratosfera y diseñador del primer batiscafo tripulado
Auguste Piccard, explorador de la estratosfera y diseñador del primer batiscafo tripulado

En 1935 el record de Piccard fue superado por los militares estadounidenses Orvil Anderson y Albert Williams Stevens, al alcanzar los 22.080 de altura. A partir de entonces se irían superando las marcas de altitud: en 1957 el mayor de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos David Simons, consiguió ascender hasta los 31.100 metros, recorriendo 652 km. y permaneciendo en el aire 32 horas. El 27 de agosto de 1960 el capitán Joseph Kittinger estableció dos nuevas marcas de altura y de descenso en paracaídas, al alcanzar los 31.354 metros y arrojarse a continuación en paracaídas desde esa altura. El 4 de mayo de 1961, Malcolm Ross y Victor Prather establecieron la marca de 34.679 metros con un globo que despegó desde un portaaviones de la Armada estadounidense.

Durante las siguientes décadas se consiguieron superar diferentes retos en globo, especialmente el cruce del Atlántico en solitario a cargo de Kittinger entre el 14 y el 18 de septiembre de 1984. La primera vuelta al mundo en globo sin escalas se llevó a cabo en marzo de 1999, por Bertrand Picacard, nieto del famoso explorador de la estratosfera Auguste Piccard, en compañía del británico Brian Jones, habiendo recorrido en 20 días 46.759 km. desde los Alpes suizos hasta Egipto.

Los ultraligeros

Los ultraligeros son pequeños aviones monoplaza o biplaza, modificación del común ala delta, que dotan un motor que no suele superar los 40 cv. de potencia ni los 170 kg. de peso. No suele ser una aeronave para uso deportivo ni vuelo de riesgo, de hecho estos aparatos tienen un riesgo bajo de accidente; los que practican esta modalidad de vuelo suelen buscar el placer de desplazarse por el aire contemplando el paisaje desde las alturas.

El ultraligero nació en la década de 1970, como respuesta a la inquietud de los aficionados al vuelo en ala delta por dotar de un motor a este planeador que les permitiera practicar vuelo libre en parajes no propicios para esta práctica, dado que el vuelo sin motor suele realizarse en zonas de terreno accidentado.

En la actualidad los ultraligeros equipados con el ala delta han evolucionado en lo que respecta a la estructura aerodinámica y su forma de control. Los más modernos utilizan timones como sucede con los planeadores clásicos, pudiendo alcanzar velocidades de hasta 80 km/h con motores de dos tiempos. Tanto para el despegue como para el aterrizaje se necesitan sólo unos pocos metros. Como equipamiento, se suele incluir un casco protector y un paracaídas.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15

 

Visita nuestra web dedoclick Cultura educativa

 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí



Logo Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación ASOCAE Creative Commons © ASOCAE ONGD, Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación - www.asocae.org - RNA 592727 - CIF.: G70195805 ¦  Quiénes somos  ¦  Contacto  ¦  Bibliografía ¦  Política de privacidad ¦ Esta web NO utiliza cookies, ni guarda datos personales de los usuarios