INVENTOS E INVENTORES: Historia de los inventos: El mundo secreto del átomo - 6ª parte
Natureduca: Naturaleza educativa
 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí 89 usuarios conectados

 

/natureduca/inventos-e-inventores-historia-el-mundo-secreto-del-atomo-06

Inventos e inventores

HISTORIA DE LOS INVENTOS

Fuente: Revista "Sucesos"

El mundo secreto del átomo - 6ª parte


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

La exploración interior (continuación)

or medio de ingeniosos dispositivos pudo Rutherford comprobar que en la radiación se presentaban dos clases de rayos, a los que posteriores investigaciones agregaron una tercera. A falta de nombre mejor, fueron bautizados con los nombres de las tres primeras letras griegas, alfa, beta y gama. El investigador inglés concentró su atención en los rayos alfa y pudo establecer, al cabo de brillantes experimentos y deducciones, que éstos consisten en fragmentos de materia, con carga eléctrica positiva, varios miles de veces más pesados que el electrón, y que al ser emitidos por elemento radiactivo se desplazan a una velocidad de veinte mil kilómetros por segundo. Llegó finalmente a la conclusión de que son átomos de helio despojados de los electrones.

En 1900, Max Planck lanzó una idea nueva, por completo desconocida de los investigadores clásicos. Siempre habían éstos sostenido que la naturaleza no da saltos, " Natura no facit saltos", pero Planck y sus discípulos sostuvieron que la naturaleza se lleva dando saltos. La radiación y en general todos los intercambios de energía poseen una estructura discontinua, variando a saltos, escalonadamente, de acuerdo a una constante de la naturaleza; ésta es la llamada Constante de Planck. La idea del físico alemán, comprobada más tarde experimentalmente, explicó por qué el electrón de carga negativa, al estar perdiendo energía por radiación, no se precipitaba contra el núcleo, de carga positiva, aniquilándose el átomo a sí mismo. Esto sería el fin del mundo.

ALBERT EINSTEIN. Sus estudios sobre la ”Identidad de la Masa y Energía” constituyeron los fundamentos de la física nuclear moderna.
ALBERT EINSTEIN. Sus estudios sobre la ”Identidad de la Masa y Energía” constituyeron los fundamentos de la física nuclear moderna.

En 1905, un oscuro empleado de la Oficina de Patentes de Zurich, llamado Alberto Einstein, que nunca había descollado y que fue considerado poco inteligente en la escuela de Munich, presentó una serie de trabajos que muy pronto estremecieron al mundo. Planteaba en general su Teoría Especial de la Relatividad, sosteniendo grosso modo que el mundo no posee tres dimensiones sino cuatro: longitud, anchura, profundidad y tiempo. Entre sus estudios había uno consagrado a "Identidad de la masa y la energía", que contiene los postulados básicos en relación con el átomo. "Masa y energía, afirmó Einstein, son dos aspectos de la misma realidad física. A una determinada cantidad de masa corresponde una cantidad calculable de energía."

Einstein calculó la relación entre ambas: toda materia posee una energía intrínseca, igual al producto de su masa por el cuadrado de la velocidad de la luz. "La sencilla ecuación de Einstein, E = mc2, agrega el profesor Desiderio Papp, es quizás la más importante equivalencia que jamás el hombre haya descubierto. De acuerdo a esta ecuación, una pequeña cantidad de cualquier materia corresponde a una formidable cantidad de energía. Un gramo de masa equivale a veintidós billones de calorías, o a veinticinco millones de kilovatios-hora. La masa es, pues, energía ultracondensada; y ésta, masa ultradiluida... La desmaterialización de un gramo de cualquier sustancia produciría tanta energía como la combustión de tres mil toneladas de hulla."

La bomba atómica no es más que el aprovechamiento de esa energía ultracondensada. Para llegar a ella fue necesario desintegrar artificialmente el átomo.

La desintegración del átomo

No fue sencillo el paso. El profesor Emett James sintetiza el hecho:

"Durante veinte años (después del descubrimiento de la radiactividad) nadie fue capaz de desintegrar artificialmente ningún átomo. Los átomos más pesados, como los de uranio, torio y radio, se transformaban espontáneamente. Los más livianos, como los de hidrógeno, oxígeno, hierro y cobre, permanecían inalterados. En 1916, Rutherford realizó experiencias en las cuales bombardeó con los rayos alfa más rápidos los átomos de algunos elementos livianos. Encontró que estos proyectiles atómicos, de gran velocidad, debido a la enorme energía que poseían, podían desintegrar átomos de nitrógeno y de varios otros elementos. Estos fueron los primeros experimentos en los cuales se produjo la desintegración artificial de átomos."

Ni tan preconcebido, ni tan definitivo, fue el hecho de la desintegración.

HONGO ATOMICO. En 1954, nueve años después de las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki, pescadores japoneses del "Lucki Dragon" quedaron convertidos en espectros debido a la lluvia radiactiva.
HONGO ATOMICO. En 1954, nueve años después de las explosiones atómicas de Hiroshima y Nagasaki, pescadores japoneses del "Lucki Dragon" quedaron convertidos en espectros debido a la lluvia radiactiva.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16



Visita nuestra web dedoclick Cultura educativa

 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí



Logo Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación ASOCAE Creative Commons © ASOCAE ONGD, Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación - www.asocae.org - RNA 592727 - CIF.: G70195805 ¦  Quiénes somos  ¦  Contacto  ¦  Bibliografía ¦  Política de privacidad ¦ Esta web NO utiliza cookies, ni guarda datos personales de los usuarios