Recetas para compartir: remedio casero para la bronquitis

Esta vez la he pillado fuerte, nunca una bronquitis me había durado tanto tiempo ni dado la lata día y noche hasta el agotamiento. Obvia decir, que lo primero ha sido acudir al médico de cabecera, el cual ha recetado el correspondiente tratamiento antibiótico y expectorante. No obstante, a pesar de que está controlado con el tratamiento habitual en estos casos (sólo 3 días con Citromax), se manifiestan fuertes dolores musculares, tos persistente y problemas para descansar debido a las continuos desvelos.

Así que, como complemento a la medicación ya terminada, me propuse recurrir a las viejas recetas de la abuela, pero con algún que otro toque de modernidad. Antiguamente se desconocía el porqué uno u otro ingrediente eran efectivos para determinadas dolencias, hoy la química analítica ha permitido conocer las propiedades de casi cualquier producto. Los que utilizo en la siguiente receta están suficientemente estudiados.

La cebolla, entre otras propiedades medicinales, es un antibiótico natural, al igual que el ajo; tiene propiedades mucolíticas, sedantes, expectorantes y broncodilatadoras; gracias a sus compuestos azufrados tiene una acción antiespasmódica, lo cual ayuda a relajar la musculatura y evitar los dolores por la tos persistente.

El limón y la lima se complementan maravillosamente. Contienen vitamina C , lo cual ayuda a aumentar las defensas del organismo y luchar contra las infecciones. Son antivirales, antihistamínicos y antibacterianos. Mezclados con miel ayudan también a la expectoración. La lima (dependiendo de la variedad) no es tan ácida como el limón, por lo que resulta más fácil de digerir.

La miel de abejas, qué decir de este excepcional alimento con propiedades antisépticas, calmantes y bactericidas. Tiene la propiedad de producir anticuerpos, y gracias a la energía que proporciona ayuda a disminuir el estado de decaimiento propio de los procesos infecciosos.

Los arándanos son unas pequeñas y maravillosas bayas con un altísimo poder vasodilatador, que le confiere la propiedad de dilatar los bronquios congestionados facilitando la respiración. Constituyen, en general, una excelente terapia curativa y preventiva de todo el aparato respiratorio. Es muy eficaz para el asma.

El clavo y la canela son buenos expectorantes naturales, antitusivos y antiinflamatorios. La desinflamación de los bronquios ayuda a expulsar las mucosidades.

El brandy no es preceptivo, yo lo añado emulando a las viejas recetas de la abuela, en las cuales se usaban vinos quinados o macerados en hierbas. El brandy no es más que un vino destilado, a veces oscurecido con miel y añejado en barricas de roble. Si nos vamos acostar, añadirle un chorrito de brandy a nuestro preparado ayudará a que los efluvios etílicos inunden nuestro organismo, sedándolo ligeramente y colaborando en una mejor respiración bronquial. Si estamos tomando todavía la medicación, no es recomendable ingerir alcohol; es conveniente esperar a que transcurran 24 horas desde la toma del último medicamento.

Los ingredientes 

1 Limón
1 Lima
1 Clavo
1 Palito de canela
10 arándanos (las que encontré en fresco son producidas en Argentina)
1/2 cebolla fresca
3 Cucharadas de miel de abejas
1 Chorro de brandy (yo me incliné por Torres de 10 años)
1/2 litro de agua

Elaboración

– En un cazo ponemos medio litro de agua al fuego, le añadimos un clavo, un palito de canela, diez arándanos partidos por la mitad y media cebolla fresca trocedada. Cuando comienza a hervir tapamos y dejamos cocer a fuego lento durante media hora.

– Aparte licuamos el limón y la lima. Las cáscaras las añadimos al cazo que tenemos al fuego para que sigan soltando todo el jugo que les quede.

– Ponemos el zumo del limón y la lima en un vaso y añadimos tres cucharadas colmadas de miel de abejas. Le añadimos un poco del líquido caliente del cazo y removemos bien hasta que la miel se haya disuelto completamente. Posteriormente añadiremos todo el contenido del vaso al cazo cuando esté a punto de finalizar la cocción.

– Transcurrida la media hora, colamos en una jarra el contenido del cazo mediante un filtro como los del café. Al líquido ya limpio le añadimos un buen chorro de brandy.

– Debemos consumirlo tibio varias veces al día. Para ello serviremos en un vaso y calentaremos un poco en el microondas.

Espero que os sea útil. Comentarios al pie, por favor.

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Abel Domínguez

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2 comentarios:

  1. ¿¿¿Y no pierde la vitamina C???

  2. No soy un experto en nutrición, pero por todo lo que he leído la vitamina C aún siendo soluble en agua, conserva gran parte de sus propiedades si la cocción se realiza a fuego lento. Si la añadimos al final, para que no hierva, conservará casi todas sus propiedades. Además, si el medio en que se realiza la cocción es muy ácido, se perderán mucha menos vitamina C que en medio más alcalino.

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