L ANIVERSARIO DE LA NASA

El inicio de la conquista del cosmos significó un salto cualitativo para el mundo de las comunicaciones que desde hace medio siglo no se ha detenido en ese gran avance tecnológico experimentado por la humanidad, la National Aeronautics and Space Administration –más conocida por sus siglas NASA– ha jugado un envidiable papel en esa particular historia del hombre.


Foto NASA

La Agencia nació como respuesta al lanzamiento del Sputnik llevado a cabo por la Unión Soviética. Eisenhower fue el que firmó el acta de nacimiento el 29 de julio de 1958, perseguía contrarrestar el zarpazo soviético al orgullo norteamericano. Fueron años de numerosas pruebas en donde Moscú no paraba de avanzar: primer satélite tripulado (perrita Laika), primer vuelo humano (Yuri Gagarin), etc.

Este medio siglo de historia espacial en donde las comunicaciones radiales jugaron el papel invisible, ha sido el motivo de una preciosa serie por parte de la isla de Ascensión, en donde funciona una base militar y la central de seguimiento correspondiente, que nos retrotrae a ese pasado inmediato y que prácticamente hoy todo el mundo aprovecha gracias a los cambios tecnológicos producidos en las comunicaciones de nuestro tiempo, sobre todo las telefónicas e internet.

En total han sido seis sellos que reflejan una década desde la fundación de la NASA, a cada sello se le añadió una imagen complementaria que aludía al momento del tema central de la estampilla correspondiente.

Años 50-Pioneer IV, marcó el camino de la exploración cósmica, el programa Pionero investigó el Sol, Júpiter, Saturno y Venus, los cinco ingenios lanzados en este programa fueron la respuesta al desafío soviético, cargaban contadores Geiger que medían la radiación cósmica y cámaras experimentales, fueron los primeros ingenios norteamericanos que se lanzaron poco después del Luna 1 (URSS). El sello de 35p refleja los experimentos que tras la II Guerra Mundial realizó la USAF y la NACA (United States Air Forece y National Advisory Committee on Aeronautics), los ensayos rápidamente se conocieron como “X-Planes” y los aviones se dotaron con múltiples sistemas de registro que permitirían un rápido avance tecnológico; fueron los primeros ingenios que rompieron la barrera del sonido en el ya lejano 1947.

La segunda generación de X-Planes se alcanzó cuando se logró el Mach 2.44 y más de 90.000 pies de altura, fue con el Bell X-1E, lanzado en diciembre de 1955, se logró uno de los ingenios más rápidos y altos de la historia, se lanzó desde un Boeing B-29. El programa se completó en 1958 y significó un gigantesco avance en el mundo de la aviación, el aparato que cerró el ciclo fue el número 26 que voló en noviembre de aquel año, se conserva en la Base Aérea de Edwards.

Años 60-Gemini IV, el programa fue diseñado como puente entre los proyectos Mercurio y Apolo, servía para probar equipos en órbitas terrestres y preparar el camino para los astronautas que liderarían las misiones Apollo. Cada Gemini transportó dos astronautas alrededor de la Tierra entre las 5 horas y los 14 días; el Gemini IV fue el que hizo posible el primer paseo fuera de la Tierra que realizó Ed White durante 22 minutos fuera de la nave espacial correspondiente. El sello de 35p ofrece la llegada a la Luna y el mensaje de Neil Armstron: “Este es un paso pequeño para el hombre pero gigante para la humanidad”, era el 20 de julio de 1969 y recuerdo que la prensa de mi tierra divulgó la posibilidad de obtener el matasellado (uno por persona) enviando el sobre correspondientemente autodirigido y un par de CRI (Cupones Internacionales de Respuesta, entonces ignoraba lo que eran esos vales que no se vendían en la oficina fusionada de mi pueblo y yo aún no me afeitaba), semanas después llegaba el sobre a mis manos perfectamente cancelado por el correo norteamericano.

Fue John Fitzgerald Kennedy en 1961 el que fustigó a la NASA a llevar un hombre a la Luna antes de finalizar la década, el Apollo XI se posaría en la superficie lunar, tras recoger muestras, fotografiar la zona y colocar la bandera norteamericana en poco más de dos horas y media de paseo lunar, iniciaba el camino de retorno. La odisea fue seguida por millones de televidentes (los menos, todavía no había llegado a todo el territorio español) y muchísimos más a través de la radio.

Años 70-El LRV (Vehículo lunar y el Apollo XVI), fue el sexto de los ingenios que alunizaron, los científicos recogieron infinidad de muestras que permitieron a los geólogos afirmar que los impactos de meteoritos fueron los agentes dominantes en la configuración de la característica rugosidad de la superficie lunar. Los astronautas del Apollo XVI trabajaron con el primer vehículo en la superficie que llegó a alcanzar poco más de quince kilómetros a la hora, todo un récord para un vehículo de estas características en aquellas circunstancias. El sello de 40p nos muestra el artefacto utilizado en la Luna dentro del programa Apollo (XV y XVII), el último estableció varios récord, en su tripulación estaba el único científico que caminó por la Luna.

Años 80-Magallanes, la década de las pruebas para llegar aún más lejos: Venus; para ello se lanzó el STS-30, el proyecto permitió disponer de las mejores y más claras fotografías obtenidas del planeta, realizar la cartografía y estudios preparativos para las misiones posteriores. El sello de 50p ofrece el Space Shuttle STS-1, la primera nave concebida para ser reutilizada parcialmente tras su retorno a la Tierra, se lanzó el 12 de abril de 1981, justo dos décadas después del célebre e histórico vuelo de Yuri Gagarin.

Años 90-Hubble, el telescopio se diseñó para uso de los astronautas, tras su lanzamiento se comprobó que estaba incorrectamente graduado y tras la misión de 1993 fue recuperado y restaurado, se espera que su vida útil llegue hasta el 2013. El sello de 65p ofrece ese ingenio que fue producto de la cooperación entre la NASA y la ESA (European Space Agency). Se lanzó en 1990 a bordo del Space Shuttle y suministró imágenes espectaculares de las profundidades del espacio cósmico, los astronautas tuvieron la oportunidad de analizar mucho más lejos de lo que hasta entonces lo habían hecho.

Año 2000-La estación espacial internacional (ISS), se trata de un proyecto en el que participan diferentes países y que se espera completar en el 2010, la estación se confía pueda ser utilizable más allá del 2016. Es el proyecto más ambicioso y costoso jamás financiado, para el 2017 se espera que el coste total del programa supere los 157 billones de dólares. El sello de 90p muestra la ISS durante un momento de su ensamblaje a una altura de 220 millas de la Tierra, se mueve a una velocidad de 17,210 millas por hora y muchas noches es fácilmente observable por el ojo humano, sobre todo en las estrelladas y lejos de las grandes concentraciones urbanas cuya contaminación lumínica impide contemplar las estrellas.

El sobre de primer día refleja la propuesta original que tenía la base de Ascensión (recordemos que hay una retransmisora de la BBC y también desde aquí se transmitió la programación dirigida a las tropas argentinas en el conflicto de las islas Malvinas hace ya 25 años): dar apoyo a los SURVEYOR y los Atlas-Centauro, después ha sido una de las estaciones fijas que han colaborado y corregido determinados movimientos a lo largo de medio siglo de lanzamientos. Las facilidades fueron gestionadas por el personal del Goddard Space Flight Centre desde abril de 1964, se ubica en la zona de Devil’s Ashpit, a una altura de 1761 pies en la parte oriental de esta isla atlántica. Las profundidades del espacio son monitoreadas con dos antenas de nueve metros de diámetro con un gran angular, la antena de la derecha se encarga de las comunicaciones hasta los 60.300 kilómetros. ¡Quién la tuviera para hacer DX!

La bella serie cósmica fue diseñada por Andrew Robinson, impresa en la BDT (Irlanda) con métodos litográficos especiales que dan una gran semejanza del cosmos y la realidad. Fueron puestos en circulación el 3 de mayo de 2008.

Evidentemente, esas seis décadas han tenido sus lados oscuros y su tributo en vidas humanas, sobre todo los dos espectaculares accidentes del Challenger (1986) y Columbia (2003), el proyecto en pisar Marte sigue iluminando las mentes de los científicos que, lamentablemente, ven recortados sus presupuestos por parte del Congreso. Quizá la entrada en la carrera cósmica de nuevos países (los últimos en incorporarse han sido China y la India) haga que despierte ese grupo de políticos que no autorizan mayores partidas para la conquista del universo pero, sin embargo, no tienen empacho en dilapidar el bien público (nuestros impuestos) en caprichos de todo tipo. Más grave aún que sólo sepan aliarse para “solucionar” sus vanidades y no para servir al pueblo que les votó, pero entraríamos de lleno en una disquisición que nos alejaría del objetivo de nuestro relato que es el mundo de las comunicaciones y la filatelia.

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