Cuba y Venezuela: su futura organización federal

Por: Juan Carlos Linares Balmaseda.

Todavía se desconoce si en los albores del siglo veintiuno, por los caudillos Fidel Castro y Hugo Chávez se consideraba denominar “Venecuba” o “Cubazuela” la integración totalitaria diseñada para empalmar ambas naciones. Mas sin duda esos vínculos gubernamentales y la impronta imperialista del castro-chavismo aún perduran.

Por paradoja, la historia matizó las relaciones cubano-venezolanas con un toque de ironía. Recordemos que el símbolo más conocido y prominente de la nacionalidad cubana, la bandera de la estrella solitaria,fue diseñada por el General venezolano Narciso López, el que defendiera el sistema colonial español al enfrentaren el campo de batalla a las tropas de Simón Bolívar. Mucho tiempo después, fue el mismo General López  quién organizó dos expediciones libertarias hacia Cuba(en 1850 y 51), con la manifiesta intención de liberar a la isla del colonialismo español y confiar su progreso al federalismo, anexándola a los Estados Unidos de América. Fue un evento del pasado común para ambos países que sin embargo debió significar para Chávez y Castro como una especie de constipación histórica.

Y a propósito dela misma ironía en las similitudes: ¿existirá algún parentesco del general López con López (Leopoldo), dado sus semejanzas enfrentando al despotismo?

Irónicamente, el castro-chavismo abonó la simiente integracionista de Venezuela y Cuba, con la salvedad de que la historia une pueblos, no a dictadores.

Y esa misma bendita historia, confabulada con la aguda realidad actual, apunta hacia una solución estratégica para el futuro de ambos pueblos: la concreción de estructuras federalistas en la configuración nacional. En Venezuela existe, al menos en el espíritu constitucional, un sistema de Estados con sus respectivos gobernadores. Faltaría solo incorporarle una eficiente descentralización e independencia de gestión del gobierno central, con instituciones departamentales equilibradas en cuanto a poderes legislativos, judiciales y ejecutivos.

El actual presidente interino, Juan Guaidó, hombre de inteligencia y valor, virtudes que no siempre van de la mano en la política, haciendo noble uso del respeto que goza por parte de la ciudadanía y la legitimidad constitucional que dispone, podría utilizar su efectiva capacidad de comunicación para seguir inclinar las voluntades hacia esa futura descentralización en la simiente de la renaciente democracia contemporánea venezolana.

En Cuba no existe cultura histórica en la tradición del Estado para transformarlo  en una estructura federalista.Por el contrario, con larga tradición unitaria, ha devenido en un estatismo centralizado que en las últimas seis décadas se enquista en totalitarismo-militar-comunista.

Las presentes divisiones territoriales no cuentan con suficiente auto sustentabilidad económica ni autonomía administrativa. Lo que se propone es simplificar la estructura administrativa nacional recurriendo a la original división político administrativa de 1827.Por entonces la isla se dividía en tres departamentos: Oriental, Central y Occidental, dándonos la base del federalismo criollo. Para el archipiélago cubano se haría muy atractiva la Fórmula Federalista al proponer  que los municipios y las provincias obtengan toda la autonomía necesaria para autogobernarse.

Un comentario:

  1. Juan Carlos Linares Balmaseda

    Cuba y Venezuela: a problemáticas similares soluciones parecidas…

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