Ginkgo, mi árbol de la amistad

Mi amigo Javier Casanova y yo, modestia aparte, somos grandes conversadores. Compartimos profesión, esa proximidad nos permite aprovechar los espacios inhábiles para dedicarlos a nuestro pasatiempo favorito: el charlar animadamente de nuestras aficiones o de la actualidad reinante. En una de nuestras últimas conversaciones apareció en escena un árbol tan…

Seguir leyendo…

Los animales abandonados

Cuando nos llevamos a casa ese hermoso cachorrillo de pocos días que nos observa con ojos lastimeros, la mayoría de las veces no valoramos las responsabilidades que en ese momento adquirimos. La ilusión desmedida de los niños de la casa en los primeros días se va apagando conforme su mascota…

Seguir leyendo…