NADKA KARADZHOVA

Posiblemente este nombre no sea familiar a la comunidad hispana, era una gran cantante búlgara y acaba de morir. Contaba 73 años y paseó su voz por todo el mundo. Bastaba darse una vuelta por la discografía búlgara o balcánica para encontrarnos con referencias a tan inigualable timbre, una de las mejores voces del siglo XX en esta región del sudeste de Europa. Había nacido en 1937 en el seno de una familia de cantantes en el pueblecito de Trivodici.

Tenía una voz de gran sonoridad y estilo único, impuso su carácter y ritmo a las pegadizas melodías de la región de Pasardzhik. Sus temas estaban íntimamente ligados con el medio que le era familiar, las tareas agrícolas y su pausado calendario, típicas canciones pastoriles o las clásicas baladas románticas que aluden al amor, ese tema universal y, a veces, tan denostado. A los que peinamos canas nos será difícil olvidar el romanticismo de su voz.

El escritor búlgaro Borislav Gerontiev dijo de ella: “Su talento musical lleva el específico brillo de una artística maestría, no busca su afecto externo, sino que mantiene un contacto íntimo con el oyente”. Y de manera muy particular, la crítica unánime la acabó llamando “El ruiseñor de la música folklórica búlgara”.

Su carrera eclosionó al encontrarse con el no menos famoso compositor Filip Kutev que la integra en el conjunto folklórico en el que cantó nada menos que cuatro décadas y acabó actuando en los más apartados escenarios del mundo con un inigualable éxito de crítica y público. Algunas de sus canciones son obras maestras e inseparables piezas del rico y milenario folklore búlgaro.

A lo largo de su carrera actuó con los coros más famosos del momento, “Las voces cósmicas de Bulgaria”, “Los ángeles”, “Las grandes voces de Bulgaria”, “Las misteriosas voces de Bulgaria”, etc.

Otro de sus grandes éxitos fue “El balido del cordero”, la primera canción búlgara que participó en una clasificación internacional y en 1979 estuvo durante tres meses en el éter británico a través de la prestigiosa BBC, significó un disco que se popularizó en el exclusivo mercado inglés.

En 1988 el coro conocido como LAS MISTERIOSAS VOCES BÚLGARAS [como solistas tenía, entre otras privilegiadas voces, a Nadka Karadzhova], compuesto por 24 mujeres, realizaba una exitosa gira mundial fruto del éxito conseguido el año precedente en el mercado norteamericano.

En 1991 fundó su propio cuarteto con el apodo que le había adjudicado la crítica: EL RUISEÑOR, estaba acompañada por tres grandes voces de este rincón de los Balcanes: Svetla Ivanova, Liliana Galevska y Mariana Pavlova. Realizaron una grabación especial al cumplir los 15 años [2007] y también le habían acompañado en el grupo de Danzas Tradicionales de Filip Kutev con el que había acudido a los más exóticos rincones del planeta.

A finales de los noventa la obra de esta gran voz la gestionaba un empresario francés. Lograron un gran éxito en el mercado japonés gracias al efecto curativo de las canciones tradicionales búlgaras recogidas en el CD “Terapia por medio del sonido” pero, sobre todo, por una de las más emblemáticas de las canciones tradicionales búlgaras dedicada a la extraordinaria naturaleza de la cordillera de los Balcanes.

Fue una de esas voces afortunadas que vio recompensada en vida su gran valía, obtuvo innumerables premios y galardones, entre los que destacan la ORDEN DE STARA PLANINA la más alta que concede el estado búlgaro, el Premio Nestinarka del Festival de Burgas o el Bratislava fueron algunos de los que le reconocieron su valía en el exclusivo mundo de la polifonía búlgara, un folklore de excepcional riqueza y variedad que tiene sus mejores fuentes en las raíces milenarias del legado de los pueblos que vivieron en esta encrucijada de caminos en Europa Oriental.

Lo sorprendente es que la música búlgara, a veces, sea algo exótico en España en donde son contadísimas las ocasiones en las que ha sonado una intérprete de este país pero, sin embargo, llega a todo el mundo desde hace casi ocho décadas a través de las emisiones regulares de Radio Bulgaria [antes de la caída del sistema comunista Radio Sofía] que transmite en una decena de idiomas, entre ellos el español; resulta relativamente fácil oír esas inconfundibles voces búlgaras a través del éter y confiamos que no cometan el error de cerrar la onda corta que permite que todo el orbe disponga de una información que raramente puede obtenerse de manera tan económica por parte de la audiencia: basta tener un receptor de radio con onda corta.

Estamos seguros habrá recopilatorios en la radio nacional búlgara, animamos a los aficionados a esas peculiares voces a seguir las transmisiones de Radio Bulgaria en donde seguramente encontrarán esa voz que era tan familiar y alguna trayectoria sobre la figura que acaba de desaparecer.

El 3 de enero de 2011, la Presidenta de la Asamblea Nacional, Tsetska Tsacheva enviaba las condolencias a la familia de la inolvidable voz: “La más alta representante del folklore búlgaro que cosechó las más preciadas preseas en el mundo musical en el que brilló con luz propia”. Millones de fans lloran, en silencio, a una de las divas de la historia de la música en esta zona de Europa. Descansa en paz querida Nadka.

www.bnr.bg
http://www.balkanfolk.com/
JUAN FRANCO CRESPO
lacandon999@yahoo.es

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