DESCUBRIENDO RUMANIA: LXXX ANIVERSARIO MUSEO NACIONAL DE LA VIDA RURAL “DIMITRIE GUSTI”

En el centro de la zona capitalina del lago de Herastrau, ubicado en el parque homónimo, se creó este museo de la vida rural al aire libre entre 1930-1936 al drenarse las aguas del entorno. Es una zona muy visitada por los bucarestinos por considerarla un remanso de paz y encontrar allí, en muchos casos, joyas que reflejan la riqueza etnográfica del país; encontramos construcciones que nos pueden permitir realizar un viaje al pasado, al mundo rural del XVII y hasta mediados del XX.

El proyecto fue concebido por Dimitrie Gusti, fue uno de los primeros museos de su tipo a nivel mundial. Muestra una impresionante representación de viviendas, molinos o iglesias que fueron trasladados hasta aquí desde los más alejados rincones del país y pasaron a tener vida propia incluso, nos atreveríamos a decir, escaparon a su desaparición. Se levantó por Real Dercreto y, junto al vecino Museo del Campesino Rumano, puede llegar a ofrecer una idea del mundo rural para cualquiera que no tenga tiempo para desplazarse por el agro rumano. Pero hay que señalar esa visita podría convertirse en una de las experiencias más ricas e impresionantes por tierras rumanas; evidentemente recomendaríamos a cualquiera que viaja a Rumania perderse por carreteras secundarias, menos transitadas, más lentas, pero llenas de rincones para descubrir y realmente insólitos.

Blog Cultureduca educativa museo_dimitrie_gusti DESCUBRIENDO RUMANIA: LXXX ANIVERSARIO MUSEO NACIONAL DE LA VIDA RURAL “DIMITRIE GUSTI” Nosotros haremos en esta oportunidad un pequeño paseo por este extraordinario lugar gracias precisamente al mundo del sello. El correo rumano, una vez más, nos ofrece unas estampillas que iniciaron su andadura postal el 20 de mayo de 2016. Se trata de cuatro efectos a modo de las cuatro estaciones climáticas. Iniciamos nuestro peculiar paseo con el facial de 2 Lei dedicado a la Iglesia de Sfintii Voievoci de Rapciuni (Condado de Neamt en donde encontramos un fabuloso monasterio, el más grande de todo el país para el clero masculino, ubicado en un impresionante entorno natural con preciosas colinas cubiertas de bosques, en el XIV se convirtió en un importante núcleo de difusión cultural gracias, sobre todo, a su famosa escuela de calígrafos, miniaturistas, pintores o talladores) y llegó al Museo de la Aldea en 1958.

El edificio fue construido en 1773 en tiempos del príncipe Grigore Ghica, la fecha se escribió en cirílico en la puerta de entrada. El valor artístico de esta peculiar iglesia de madera se complementa por un bello mural que encontramos en su interior y dividido en dos partes. La edificación jugó un rol de vital importancia como centro espiritual de esta parte de Rumania; las inscripciones en cirílico ofrecen  interesantes registros climatológicos con inviernos lluviosos, veranos secos o situaciones excepcionales en el agro rumano como la plaga de langostas de 1847. En el sello aparece en primavera y la hojita de 6+3 viñetas sin valor postal reproducen al profesor Guti, el logo del 80 aniversario y el soberano Carol.

En el valor de 2.40 Lei encontramos la casa rural de Chiojdu-Mic (Condado de Buzau), una construcción típica del XVIII levantada con cantos rodados del río próximo y tejado a dos aguas; posee numerosos elementos decorativos tallados en madera y también en hojita de 6+3 viñetas de idénticos motivos para los cuatro efectos, sólo cambia el color, el sello está encuadrado en la época estival.

El facial de 8 Lei está destinado a una casa de Jurilovca (Condado de Tulcea), levantada en 1898 en el específico estilo Lipova que los propietarios decoraban con motivos de pesca y viticultura, por algo las encontramos ubicadas en una zona de clima templado junto a los lagos que forman el gran delta danubiano y el Mar Negro. La casa se representa en época otoñal y fue llevada a su actual emplazamiento en 1963, originalmente estaba junto al Lago Razim. Todas las habitaciones son similares y están decoradas a la usanza regional que acabó sufriendo numerosas influencias de los pueblos que históricamente anduvieron por la región, desde los griegos hasta los turcos que estuvieron aquí cuatro siglos hasta que llegó su expulsión en los enfrentamientos ruso-rumanos contra los otomanos del otrora poderoso imperio que casi pobló toda Europa Oriental y cuyos últimos vestigios aún colean en los Balcanes, aunque con la nueva oleada de refugiados de Oriente Medio, seguramente el panorama poblacional de la Europa que hoy conocemos no tendrá nada que ver con la que habrá dentro de un siglo.

Para el valor de 15 Lei la temporada escogida es la invernal y nos ofrece una estampa con el edificio nevado, se trata de una casa de Surdeti (Maramures). Originalmente levantada en el XVIII, fue reubicada en el Museo capitalino en 1967, este tipo es típico de la zona de Lapus; se trata de una de las regiones más auténticas del viejo continente aunque la modernidad hace también estragos por la zona. Podríamos decir que Maramures es un lugar donde aún hoy podríamos disfrutar de una cultura campesina auténtica (nada que ver con los centros de interpretación que se están poniendo de moda en determinadas zonas de España y que en más de una ocasión me han hecho sonreír por la ligereza con la cual te narran el uso o costumbres sí, además, te es familiar, entonces es para echarse a llorar: con qué estolidez toman el pelo al personal; en fin muchas veces son viejas granjas o haciendas que llegas y en media hora los urbanitas están más que hartos del mundo rural, sobre todo si hay “ganado” todavía en alguna zona próxima: los olores les molestan; acostumbrados a una vida totalmente aséptica, ya son incapaces de aguantar los inevitables efluvios de una granja de cerdos o cabras).

Si uno tiene la ocasión de llegar a Surdeti tendrá la oportunidad de admirar algunas impresionantes construcciones entre ellas, la del campanario de 72 metros, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, se levantó en 1724 por la comunidad greco-católica, si tiene la oportunidad, no deje de subir aunque evidentemente, los entrados en años, encontrarán que ya no es una tarea fácil.

La emisión fue diseñada por Mihail Vamasescu, al margen de las hojitas de 6+3 viñetas la serie se emitió también en pliegos de 32 efectos. Una hojita bloque recoge los cuatro efectos que, con añadidos florales, crean una cuadro realmente bello y que aumenta las posibilidades temáticas de la emisión, en el centro aparece la figura de Dimitrie Gusti y el logo del 80 aniversario (1936-2016) que también fue el motivo elegido para confeccionar el matasellos de primer día utilizado en Bucarest.

JUAN FRANCO CRESPO
lacandon999@yahoo.es

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