El qin, la cítara china de siete cuerdas

El qin, la cítara china de siete cuerdas, es un instrumento de gran antigüedad y sutileza. Ha sido durante mucho tiempo el instrumento solista por excelencia y el inseparable compañero de los eruditos chinos.

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Pero no es solamente un instrumento musical…

“De las más preciosas antigüedades ninguna iguala a la cítara qin. Altares de bronce de la dinastía Xia, vasijas rituales del período Shang, antiguas caligrafías y famosas pinturas, todos ellos son objetos de valor. Pero los altares y las vasijas rituales solamente pueden ser expuestos, no pueden ser usados. No pueden compararse a la cítara qin, que canta si sus cuerdas son acariciadas, dando la impresión de estar frente a los antepasados en persona, en la misma habitación, hablando con ellos.”

Con esta cita de Yang Zongji inició Robert Hans van Gulik su ensayo “On three antique lutes,” publicado originalmente en 1938 en el volumen XVII de la segunda serie de The Transactions of Asiatic Society of Japan. “Laúd chino” (Chinese lute) es el término – más bien poético – que acuñó van Gulik para la cítara china de siete cuerdas, conocida como qin o guqin (donde gu significa antiguo). Aún sabiendo que el qin no es en realidad un laúd, adoptó este término organológicamente incorrecto pensando que los lectores occidentales asociarían con mayor facilidad un laúd con la poesía y la vida intelectual. Tal como escribe van Gulik en su ensayo …

“Apreciar la belleza de forma erudita se expresa en chino con el término wan. Este verbo presupone que el sujeto es un hombre docto en gustos. ‘Apreciar la luna’ (wan yue) es una traducción menos que satisfactoria. Cualquier ser humano con un sentido innato por la belleza puede encontrar placer al contemplar la luna llena de otoño. Pero solamente el culto erudito tiene la habilidad, al ver la misma luna, de recordar unas estrofas de un célebre poeta, de visualizar mentalmente una pintura de algún artista famoso, y por ende completar sus propias sensaciones con aquellas de espíritus afines, experimentando la dicha perfecta fruto de la completa realización intelectual de las emociones del corazón. Nada menos que ésto, y probablemente más, está presente en el término wan.”

Además de la traducción, la publicación incluye como anexo dos fotografías de otras dos antiguas cítaras (periodos Song y Ming) que se mencionan en el ensayo original: “Viento en la pineda” y “Valle con manantial fluyendo.”

Sirva la presente publicación para acercar al lector un mundo tan distante como fascinante a través del análisis minucioso de antiguas cítaras, que son, por sí mismas, auténticas obras de arte.

La traducción ha sido publicada con la colaboración de The Asiatic Society of Japan y la plataforma Amigos del Guqin.

El arte del guqin forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO desde 2003.

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