TECNOLOGÍA: LAS BARRAS DE SONIDO. QUÉ SON, ELECCIÓN Y CARACTERÍSTICAS.


INTRODUCCIÓN

Básicamente, una barra de sonido consiste en un grupo de altavoces convenientemente instalados dentro de una barra o gabinete en forma de cajón alargado. Su función es potenciar el sonido de la televisión u otro equipo de audio, ayudando a crear un sonido de mejor calidad que el generado por el altavoz original del televisor, o del equipo que tengamos conectado.

Las barras de sonido potenciaron significativamente su aplicación con la llegada de los televisores inteligentes (los conocidos como Smart TV), que comenzaron a aparecer en el mercado alrededor del año 2005 con el nombre de InternetTV. Estos televisores venían a extender las posibilidades y autonomía de la Red, además de explotar todo el mundo multimedia: imagen, vídeo, sonido…

Pero, en estas televisiones inteligentes de grandes prestaciones, impresionante definición de imagen y extremadamente delgados (tanto que las podemos colgar directamente de la pared), se echa algo en falta. Sencillamente, no suenan como los antiguos televisores, cuya profundidad del cajón permitía alojar al menos un altavoz grande, o dos o más en los de sonido estéreo. En los nuevos Smart TV los altavoces tienen que ser, forzosamente, de un perfil muy estrecho, lo que implica una importante pérdida de los tonos graves. Esto puede no tener demasiada importancia en un Smartphone o una tableta, pero en una pantalla donde pretendemos disfrutar de sesiones de cine y música, un sonido pobre e incluso con tono de teléfono antiguo, desmerece toda la inversión que hayamos realizado en el equipo de imagen.

Una barra de sonido con subwoofer independiente. Cortesía de mejorcomparativas.es

En consecuencia, las barras de sonido han venido a complementar estas carencias de audio que no es posible mejorar en los Smart TV, salvo dotándolos de altavoces externos, como en el caso del conocido home cinema, un sistema de altavoces pensado para crear un ambiente de sonido envolvente, parecido al que disfrutamos en una sala de cine. Ambos sistemas, el home cinema y la barra de sonido, aún sirviendo para aumentar la potencia y calidad del sonido del televisor, son distintos, tanto en su configuración física como en su forma de conexión. El primero se dota de varios altavoces, por ejemplo cinco convenientemente repartidos en una sala o habitación, lo que implica instalarlos y mantenerlos en su ubicación definitiva. Por su parte, la barra de sonido es compacta y suele ubicarse encima o debajo de la televisión; es portable, lo que permite desplazarla a otro ambiente o habitación si fuera necesario.

Un Home cinema en una instalación de los primeros años del 2000. Imagen Wikimedia Commons.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS

Las primeras versiones de barras de sonido consistían en simples altavoces, normalmente tres, situados a izquierda, centro y derecha, ubicados en el interior de un gabinete. Este sistema era denominado a veces como “barra de sonido LCR”, por las abreviaturas de la configuración de los altavoces (Left, Center y Right).

Una barra de sonido LCR

En 1998 la compañía de electrónica de audio Altec Lansing, lanzó una barra de sonido multicanal llamada Voice Of The Digital Theater (ADA106). Este sistema todo en uno montaba altavoces activos (autoamplificados) con sonido estéreo, Dolby Pro-Logic con envolvente AC-3, junto con un subwoofer independiente, es decir separado de la propia barra, que permitía potenciar notablemente los tonos graves. La configuración de este sistema permitió eliminar el cableado que se necesitaba tender entre los altavoces que iban separados, así como el espacio que se requería entre ellos.

Otros fabricantes presentaron más tarde diferentes alternativas, con diseños y configuraciones similares, aunque con suficiente variedad como para iniciar un mercado pujante, impulsando la innovación y ofreciendo una amplia gama de elección, precios y características.

Un caso particular digno de mención fue el de la empresa ZVOX, fundada en 2003 por unos veteranos de la industria, Tom Hannaher y George Samuels. Estos gurús de la tecnología perfeccionaron una barra de sonido de calidad espectacular, con una configuración muy fácil, que llevó a este dispositivo a un éxito notable; realmente fue el primer gran éxito de una barra de sonido modular. A partir de aquí, la empresa entró en un mundo muy competitivo, donde se manejaban cifras de miles de millones de dólares, así que los productos debían parecer diferentes a los de otras empresas, si deseaban permanecer en la cumbre. Y lo consiguieron, renovando los productos y también accediendo a nuevos mercados para sus sistemas de cine en casa, por ejemplo ocupando un nuevo espacio que se hallaba vacante: el de los hoteles, comenzando a entregar sistemas de audio para las habitaciones.

La empresa ZVOX desarrolló una barra de sonido que se convirtió en el primer éxito notable de un dispositivo de este tipo

La competencia no se hizo esperar en el mundo de las barras de sonido. LG, Pionner, Yamaha, Philips, Samsung, Bose, JBL…, son sólo algunas de las grandes empresas de electrónica que lanzaron sus diseños, a cada cual más sofisticado o innovador. En la actualidad, la variedad de dispositivos existentes en el mercado es tal, que sería necesario un estudio pormenorizado de cada uno, con objeto de comparar sus características y decidir con criterio con qué barra de sonido quedarnos. Desde luego, se han convertido en aparatos asequibles, en comparación con los sistemas de Home cinema.

BARRAS DE SONIDO Y BASES DE SONIDO

Barra de sonido y base de sonido, pueden parecer lo mismo, y de hecho tienen una función similar, pero vamos a ver cuáles son sus diferencias.
La barra de sonido mejora notablemente el audio del televisor, consiguiendo una gran claridad en los diálogos, sonido más rico y nítido, con más cercanía al ambiente cinematográfico. Con una buena barra de sonido no es necesario esforzar el oído, ni subir el volumen para escuchar con claridad las voces cuando son susurradas. Las barras de sonido son anchas, eso permite lanzar el sonido más lejos y emular en el hogar un efecto de sonido parecido al que se disfruta en el cine.

La base de sonido, por su parte, aunque cumple con la misma función de mejorar increíblemente el sonido de la televisión, difiere de una barra de sonido en cuanto a potencia y tamaño. La base de sonido no es tan ancha, pero sí es más profunda, y está diseñada para ser colocada directamente debajo del televisor, o en un estante inferior del mismo. Al tener más profundidad, la base de sonido permite dotarse de una mejor amplificación y control de graves, lo que reduce la necesidad de incorporar un subwoofer, aunque un subwoofer independiente como el que suelen incorporar las barras de sonido es difícilmente superable. Por otro lado, la base de sonido no es tan eficaz en estéreo porque los altavoces no están tan separados.

Una base de sonido tiene buenas características en graves, permitiendo prescindir de un subwoofer, pero la cercanía entre altavoces perjudica su respuesta en estéreo.

No obstante, las bases de sonido han ido perdiendo mercado, porque los avances en la tecnología de barras de sonido y su cada vez mayor versatilidad, las han ido desplazando. Hoy en día, las mejores marcas de electrónica tienen alguna barra de sonido en sus catálogos, por lo que cualquier base de sonido habrá quedado superada en prestaciones y, dicho coloquialmente, fuera de onda.

CÓMO FUNCIONA UNA BARRA DE SONIDO

Cuando se trata de dispositivos digitales, una configuración fácil es un factor importante. Las barras de sonido no suelen tener ninguna complejidad, y la eliminación de cables es una de sus ventajas, pues aquella maraña de cables detrás del televisor conectando los dispositivos, desaparece para siempre.

Las barras se conectan con un solo cable de alimentación a la red eléctrica, y con otro cable de audio al televisor, normalmente a través de una única conexión HDMI. De todas formas, si necesitamos conectar más fuentes de audio, conviene que la barra de sonido disponga de varias entradas HDMI. Si la barra viene con un subwoofer separado, que es lo habitual, éste suele ser inalámbrico, por lo que no necesita un cable de audio para su instalación. En una barra de sonido tampoco hace falta disponer de un amplificador, ya que éste se halla integrado dentro del cuerpo de la barra.

Una barra de sonido con suficientes entradas HDMI nos permitirá conectar varias fuentes de audio sin tener que reconfigurar el cableado.

Originalmente, las barras de sonido tenían como propósito mejorar el sonido del televisor, pero en la actualidad ofrecen muchas más cosas. Además de permitir conectar varios dispositivos y altavoces adicionales, muchas de ellas disponen de bluetooth, por lo que pueden reproducir el audio de cualquier fuente que disponga de ese sistema de comunicación de proximidad. También el asistente de voz puede venir incorporado en algunas barras, permitiendo así reproducir música más fácilmente.

CÓMO ELEGIR UNA BARRA DE SONIDO

Dada la gran variedad y tecnologías utilizadas en las barras de sonido, conviene atender a algunos puntos en el momento de elegir la que más nos conviene:

  • Debemos buscar barras de sonido activas. Las barras pasivas no disponen de amplificador integrado, y todo el conjunto se reduce a una serie de altavoces encerrados dentro de un cajón alargado, lo que nos obliga a disponer de un amplificador externo.
  • Tenemos que tener en cuenta el ancho de nuestro televisor. La barra de sonido no debería ser más ancha. También debemos buscarle un espacio, preferiblemente debajo del televisor, aunque también puede ir encima si el mueble o la pared lo permite.
  • La barra de sonido debería tener tres canales como mínimo. Una barra de dos canales no deja de ser un simple conjunto de dos altavoces funcionando en estéreo, algo que en su tiempo fue glorificado pero que ha quedado obsoleto. Sólo con un mínimo de tres canales podemos simular el sonido envolvente para una experiencia más gratificante.
  • Debemos prestar atención a la conectividad. Nuestra barra debe poder cambiar el HDMI, o tener suficientes entradas HDMI para no tener que modificar el cableado para las diferentes fuentes de audio que deseemos utilizar. La mayoría de barras también vienen con Bluetooth, e incluso Wifi, debemos verificar eso, pues así podremos transmitir música desde cualquier dispositivo (un PC, un smartphone, una tableta…).
  • Finalmente, no compremos nuestra barra de sonido en el primer local que nos muestre un escaparate atractivo. Busquemos un distribuidor autorizado de la marca que más nos convenza, y cuyas características cumpla con nuestras expectativas.

Hoy en día, a través de internet podemos obtener amplia información sobre cualquier dispositivo, así como acceder a las valoraciones de los usuarios en muchos foros. Por tanto, veamos primero qué necesitamos, busquemos la barra que se adapta a nuestras necesidades, y compremos en un establecimiento con garantías.

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