ANTÁRTIDA - FILATELIA ANTÁRTICA: Isla Campbell
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Antártida

FILATELIA ANTÁRTICA

Colaboración de Juan Franco Crespo

La isla Campbell (Nueva Zelanda)




letra capitular Esta aislada porción de tierra se localiza en los 52º 55’ S y 169º 15’ E, a 620 kilómetros al sur de Nueva Zelanda, de quien depende. Tiene 114 km² y comprende también los islotes de Dent (en el oeste) y Jacquemart (al sur). Los australianos intentaron colonizarla en 1935, pero las duras condiciones meteorológicas hicieron que todos los que participaron en aquella aventura acabaran dejando la isla en 1939.

La parte emergida se formó por medio de la actividad volcánica hace 7-8 millones de años y, desde entonces, se ha visto erosionada por el oleaje marino y los glaciares que a veces alcanzaron los 15 kilómetros desde la cumbre del Mount Honey (569 metros, su máxima altura). A su alrededor se localizan algunos pequeños peñascos y mantiene un clima hostil para el hombre, frío y húmedo, con una precipitación media anual de 140 centímetros.

Isla Campbell (Nueva Zelanda)

La isla fue descubierta el 4 de enero de 1810 por el capitán Frederick Hasselburgh que viajaba con el “Perserverance” y bautizó la zona del desembarco con el nombre de Perserverance Harbour. Ironías de la vida, el navío naufragó en esta misma zona 18 meses después. El capitán silenció su descubrimiento durante algún tiempo para así poder explotar la riqueza que le proporcionaría la caza indiscriminada de los mamíferos marinos que allí encontró concentrados: prácticamente en 1820 había sido exterminada la especie local de lobo marino. La isla fue, a lo largo de la historia, una zona de constantes naufragios (algo que también comparte con las Auckland). En 1839 se rescataron tres hombres y una mujer que sobrevivieron a los elementos de la naturaleza durante 27 meses.

Nueva Zelanda trató de aprovechar la isla para la explotación ganadera, pastoreo e industria de la lana. En 1895 se levantó el rancho de Tucker Cove (en las cercanías de Perserverance Harbour) y la colonia de ovejas continuó hasta 1931 cuando se repatriaron las últimas 4.000 cabezas. Posteriormente, en 1954, se convirtió en una reserva natural y se inició un ambicioso programa de recuperación para tratar de devolver a la isla su vegetación original, en esa época se sacrificaron también las últimas ovejas que habían quedado asilvestradas.

Durante la II Guerra Mundial se realizaron unas expediciones secretas dentro del programa “Cape Expeditions”, en esa época se instaló la estación de vigilancia naval, era 1941. Su misión fue detectar la presencia de navíos enemigos y evitar el uso de la isla, nadie se acercó por allí, pero se iniciaron entonces una serie de observaciones meteorológicas que dieron lugar a los primeros registros regulares de su historia, éstos continuarían una vez finalizada la contienda. La estación cambió su ubicación en 1957, entonces se llevó a Beeman Point.

En 1992 se produjo un luctuoso encuentro con la fauna marina; mientras los cinco integrantes de la estación meteorológica realizaban una excursión de submarinismo en la zona de Northwest Bay, un tiburón les atacó y uno de los expedicionarios perdió el brazo. Sin duda este incidente influyó en la decisión de cerrar la estación meteorológica que aconteció en octubre de 1995. A partir de esa fecha las observaciones y registros quedaron reflejados en la estación automatizada que de manera regular hace llegar los mismos a las autoridades meteorológicas en Nueva Zelanda.

Como curiosidad, la isla ostenta un récord Guinnes: el árbol más solitario del globo, se trata de un pino Sitka que fue plantado en 1902 por el Gobernador neozelandés, actualmente supera los seis metros de altura y es el único árbol en centenares de kilómetros a la redonda. La isla está cubierta por una densa vegetación arbustiva (hay unas 200 especies, donde predominan los líquenes y helechos) que es azotada, de manera inmisericorde, por los gélidos vientos australes.

La fauna de la isla está compuesta por una extensa colonia de albatros reales, elefantes marinos y pingüinos (allí se localiza una de las variedades más raras del mundo de esta peculiar y simpática ave). Las aves se vieron seriamente afectadas por la llegada de ratas y gatos que viajaron en algunos de los navíos que recalaron en ella y pusieron en peligro la supervivencia de los tranquilos pájaros marinos que no podían sacar sus crías adelante: sus huevos eran sustraídos por las ratas y las avecillas comidas por los gatos. Hoy el New Zealand National Nature Reserve realiza un programa de erradicación y un estricto control para los visitantes, algo que se nos antoja difícil si sabemos que la isla está abandonada ¿cómo pueden controlar a los que allí desembarcan? Desde la zona de desembarco habitual a la gran colonia de albatros en Col-Lyall Saddle, hay una caminata de cinco kilómetros que a veces están azotados por un implacable y glaciar viento.

HISTORIA POSTAL

La isla dispuso de una agencia postal que estuvo en funcionamiento entre el 1.9.1952 y el 15.10.1995 cuando se clausuró la estación meteorológica, en los mejores tiempos, albergó a cinco personas que pasaban la temporada anual en una de las más absolutas soledades en los territorios subantárticos. Desde entonces funciona una estación meteorológica automatizada y raramente se realizan desembarcos de científicos y técnicos: se acabó el uso del matasellos exclusivo de la isla Campbell.

Los matasellos ordinarios tuvieron diferentes tamaños a lo largo de más de cuatro décadas de funcionamiento; hubo de 32, 33 (con la leyenda Postmaster), 34 y de 30 centímetros de circunferencia. Este último, sobre todo, puede encontrarse en diferentes colores: negro, violeta y rojo. El “meteorólogo de turno” sabía que estaba entrando en la historia y aplicó, su aburrimiento, a la confección de las piezas más fantásticas de la historia postal de la isla Campbell.

Los navíos que visitaron la isla para el reabastecimiento y cambio de personal, expediciones científicas, campañas pesqueras y algún que otro crucero turístico, también dejaron su huella en la historia postal. De acuerdo con la información obtenida, se han localizado piezas de los navíos MV Holmburn, OGVM Wairua, HMNZS Endeavour, MS Magga, SS Taranui, MV Acheron, MS Lindblad Explorer, MV Holmdale, FRV Kaharoa, MFV Daniel Solander, etc.

De entre las marcas empleadas por los ocupantes de la estación meteorológica, también han sido localizadas varias con la leyenda “N. Z. Sub-Antarctic Research Station Campbell Island”, junto a otras marcas administrativas de la base que, como es habitual en los territorios antárticos, suelen presentar diferencias en las sucesivas campañas, algo que muchas veces hace que las piezas polares sean únicas e irrepetibles de una campaña a otra. De ahí que todos celebremos con regocijo la llegada de estas piezas que a veces duermen “largas” temporadas en rincones abandonados de las bases y, cuando llegan años después, hacen felices a los destinatarios, sobre todo cuando el correo aplica marcas adicionales que documentan la incidencia, algo que, lamentablemente, cada día es más escaso incluso en correspondencia certificada que no para de subir tarifas. Al final nos acaban “hurtando” esa información tan útil para la historia postal.

Gracias a los científicos de las tierras australes tenemos retazos de nuestra historia. Ellos sí son unos eficientes defensores del correo como material histórico y no los empleados postales que, suponemos, están sometidos a inevitables controles horarios que hacen imposible un buen trabajo. ¿Cuándo volveremos al respaldo del correo? ¿Por qué no se ponen las marcas de tránsito o encaminamiento erróneo? ¿Por qué ya no se reflejan los accidentes?

NOTA DE AGRADECIMIENTO Y BIBLIOGRAFÍA
-Rubin, Jeff. Antarctica. Colorcraft Ltd., Hong Kong, 1996.
-Stonehouse, Bernard. The Last Continent. SCP Books., Gran Bretaña, 2000.

*Sobres y otros comentarios fueron extraídos de Terres Polaires nº 124 (septiembre 2001), donde aparece el artículo de Jacky Namy sobre la isla Campbell, que ha sido esencial para el presente trabajo. Nuestra gratitud para este polar y colegas franceses por su colaboración.

** Sobre la expedición de radioaficionados puede consultarse la www.qsl.net/zl9ci para datos adicionales.

 

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