ANATOMÍA HUMANA - NUTRICIÓN Y DIETÉTICA: Guías de alimentación y salud: Embarazo - 2ª parte
Natureduca: Naturaleza educativa
 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí 116 usuarios conectados

 

/natureduca/anatomia-humana-nutricion-y-dietetica-guias-de-alimentacion-embarazo-02






Anatomía humana

NUTRICIÓN Y DIETÉTICA

Guías de alimentación y salud: Embarazo - 2ª parte

Fuente: UNED


1 2 3 4 5 6



Fisiología (continuación)

Importancia del estado nutricional inicial (continuación)

¿Cómo se controla? (continuación)

1º. Inspección física

a se ha comentado (ver necesidades en vitaminas), la importancia que tiene mantener niveles adecuados de vitaminas y minerales durante la gestación. Muchas carencias en estos metabolitos se pueden detectar con tan sólo una inspección ocular del pelo, encías, posibles manchas en la piel, piel escamosa, uñas blandas o con manchas y a veces quebradizas, labios con grietas, heridas que no cierran bien... y un sin fin de signos, que aportan muchos datos. Si desde el comienzo del embarazo ya se conoce una carencia es mucho más fácil resolverla o proceder adecuadamente. En este apartado, el objetivo es diagnosticar posibles estados carenciales.

2º. Exploración física

El objetivo de esta exploración es controlar el proceso de ganancia de peso durante el embarazo. Uno de los rasgos más característicos durante el embarazo es el aumento de peso, y aunque probablemente es la "única situación en la vida de una mujer en la que ésta no se preocupa por los kilos", si que preocupa el peso a los médicos que cuidan de ella, del feto y en definitiva de que el embarazo llegue a buen término. La actitud con respecto a la ganancia de peso durante el embarazo, ha variado mucho en los últimos años.

La mayor parte de los estudios corroboran que el aumento de peso durante el embarazo se relaciona con un aumento de peso del niño al nacer, pero el aumento de peso debe ser controlado. Se establece que la ganancia total de peso, en un embarazo normal debe estar entre 11,900 kg y 15,900 kg. Pero esta cifra se debe modificar según el peso de la madre al inicio de la gestación. Para aquellas que tienen bajo peso al inicio se recomienda una ganancia de 12,8 kg y 18 kg mientras que para las que tienen sobrepeso la ganancia recomendada es de 6,7 a 11,3 kg.

¿Cómo se determina el bajo-peso, el peso-normal o el sobre-peso?

No sólo para las gestantes sino también para la población general, el índice más utilizado es el IMC (índice de masa corporal) que es igual al peso en kg dividido por la talla en metros elevada al cuadrado.

<20 Bajo peso
>25 Sobrepeso

Actualmente además de este parámetro se valora también la edad y en algunos casos la talla. Se ha comprobado que son embarazos de mayor riesgo nutricional los de mujeres mayores de 34 años y adolescentes menores de 18. Otras medidas que ayudan en el control del estado nutricional son la medida del pliegue tripcipital y circunferencia del brazo. Estas mediciones dan idea de la evolución del estado nutricional, independientemente del aumento global de peso que, a veces, puede enmascarar una posible pérdida de peso materno. Por el contrario, un posible edema, sobre todo al final del embarazo, puede enmascarar estas medidas. Por todo esto se recomienda hacer todas estas medidas al inicio del embarazo y en las sucesivas consultas de forma que se pueda hacer un seguimiento adecuado.

3º. Analítica completa (pruebas bioquímicas)

Todas las exploraciones anteriores deben ir acompañadas de una analítica general completa que permita conocer el estado fisiológico de la gestante y su progresiva adecuación a la situación de embarazo.

Al menos se debe controlar:

  • Proteínas totales
  • Albúmina en sangre

  • BUN en sangre líquidos totales

  • Colesterol total

  • Glucosa en sangre y orina

El seguimiento de estos parámetros permitirá al médico conocer el estado fisiológico de la gestante y su capacidad para llevar a cabo el embarazo. Además otras determinaciones relacionadas con las vitaminas, minerales etc, permiten descubrir posibles estados carenciales.

La adaptación fisiológica a la nueva situación

La característica más significativa de un embarazo es la ganancia de peso. Es de todos conocido que cuando se ganan entre 12 y 14 kg de peso, se sufren una serie de trastornos patentes; cansancio, dificultad al respirar, dificultad para caminar etc., pero además sufre otros de carácter latente, que tardan más tiempo en salir a la luz, se altera la función renal, la pulmonar, el ritmo cardiaco etc...

¿Qué ocurre durante el embarazo?

Durante el embarazo se producen una serie de adaptaciones del metabolismo todas ellas dirigidas a una mejor utilización de los nutrientes por parte de la madre y del feto. Las adaptaciones que se producen en el organismo de la gestante son las siguientes:

  • Reducción del metabolismo basal. Es decir para la misma actividad, el gasto es menor que antes de la gestación, para después ir normalizándose debido al anabolismo (proceso de creación de nuevos tejidos) existente.
  • Capacidad de oxidar los ácidos grasos en los tejidos periféricos de forma que aumenta la disponibilidad de glucosa y aminoácidos para el feto y los tejidos placentarios sobre todo en el tercer trimestre, etapa de mayor demanda nutritiva fetal.

  • Mecanismo adaptativo de la reserva proteica en dos etapas:

    • Primera etapa anabólica de reserva proteica.

    • Segunda etapa catabólica en la que se utilizan las reservas nitrogenadas.

  • Volumen y composición sanguíneos: El volumen sanguíneo se expande en un 50% lo que redunda en un descenso en los niveles de hemoglobina, albúmina y vitaminas hidrosolubles, mientras que aumentan las liposolubles y determinadas fracciones lipídicas.

  • Cardiovasculares y pulmonares: Aumenta la eficacia del intercambio de gas en los pulmones. Suele disminuir la presión arterial durante los dos primeros trimestres de embarazo debido a la vasodilatación. Los requerimientos de oxígeno aumentan, con lo que aparece una necesidad mayor de respirar. El corazón sufre una leve hipertrofia cardiaca con aumento de la frecuencia del pulso.

  • Gastrointestinales: Se da un aumento en la capacidad de absorción intestinal. Pueden aparecer vómitos, nauseas... Otras veces aumenta el apetito. Son frecuentes los antojos, las variaciones en las apetencias alimentarias. Suelen aparecer sensaciones de ardor en el estómago.

  • Renales: Con el aumento del volumen sanguíneo aumenta la velocidad de filtración del glomérulo, pero probablemente debido a la ausencia de adaptación total hay una pérdida por orina de nutrientes, proteínas, vitaminas etc. que no se da en no embarazadas.

1 2 3 4 5 6