Reflexiones cortas: la Rosa de Jericó

Me viene a la mente la Rosa de Jericó,
ese fascinante vegetal, capaz de morir y mil veces resucitar,
incansable errante de los desiertos de Arabia,
el viento juega con ella, la balancea, la mece, la eleva,
la hace rodar, la transporta, y como un vagabundo viaja sola, sin equipaje,
y allá donde encuentra la paz del camino hace un alto,

Con ansia, esperará un gota de lluvia, un aire fresco,
que le haga abrir sus brazos, esas hojas resecas, marchitas y arrugadas,
que se abrazan a si mismas como un asustado erizo,
Ante un rocío, sus ramas se entreabren y esperan el llanto de las nubes,
y como magia deslumbrante exhiben su espléndido verdor,
de nuevo la vida recupera y nos muestra una paradoja de la propia vida:

“Para vivir, hay que rodar y sentirse morir”.

2 comentarios:

  1. Editora - MCarmen

    Hermosas reflexiones, donde has vivido estas expereincias, que veo que te maravilló, gracias por compartirlas y así las podemos disfrutar los demás. Un placer haber pasado, un beso

  2. Hermosa reflexión que nos inspira a tomar los malos momentos con buen ánimo, sabiendo que siempre hay esperanza de un cambio favorable, bendiciones.

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