Llegando

LLegando a la habitación una vez más, la de blanca e intensa luminosidad con ese celeste sutil, como pensamiento echado al cielo a medio mirar,  puedo sentir presencias, no evado las miradas, aquellas que no juzgarán, aun puedan tomar los versos y traspasar a su sutil profundidad, a su divina …

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