LENGUA - LAS LENGUAS PENINSULARES: Los dialectos - 9ª parte
 Cultureduca: Cultura educativa
 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí 25 usuarios conectados    

 

/cultureduca/leng_penin_dialectos09





Lengua

LAS LENGUAS PENINSULARES

Los dialectos - 9ª parte


1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14



Dialectos del castellano (continuación)

El andaluz (continuación)

Características gramaticales y léxicas

ntre las características morfosintácticas más peculiares que presenta el andaluz se encuentran la sustitución de "vosotros" por "ustedes" en Andalucía occidental (fenómeno que obliga a amplear la tercera persona de plural del verbo como segunda: "ustedes vienen", aunque puede oírse también "ustedes venís") y el uso etimológico de los pronombres átonos "lo", "la" y "le" (el leísmo de persona, normal en el castellano central, y el laísmo, contrario a la norma pero creciente, son desconocidos en andaluz).

En lo que se refiere al léxico, el andaluz presenta numerosos arcaísmos: "afuciar" ("amparar"), "cabero" ("último"), "escarpín" ("calcetín"), "casapuerta" ("zaguán"), "manque" ("aunque")... Aparecen en él palabras de origen mozárabe, como "cauchil", "almatriche" o "paulilla"; arabismos, pero no más que en otras regiones del castellano (algunos característicos son "almud", "arcalcil" o "aljofifa"), y gitanismos, que en muchas ocasiones han llegado a otras zonas desde el andaluz ("camelar", "churumbel", "gilí", "jindama"...). No faltan leonesismos -la reconquista de Andalucía fue también obra del reino de León- como "prato" ("plato") o "branco" ("blanco"), y más frecuentes son los aragonesismos y catalanismos llegados a través de Murcia, como "jaquir" ("desamparar"), "llampo" ("relámpago") o "fiemo" ("estiércol").

Un texto en andaluz

No existe literatura en andaluz (sí un riquísimo folklore): existe literatura en castellano escrita por andaluces. Pero a veces el dialecto aparece transcrito al servicio de determinadas finalidades expresivas. Tal ocurre en este poema de Juan Ramón Jiménez en que las palabras de la niña, en andaluz (en una variedad que puede ser la de Moguer), suenan especialmente patéticas y verdaderas.

La carbonerilla quemada

En la siesta de julio, ascua violenta y ciega,
prendió el horno las ropas de la niña. La arena
quemaba cual con fiebre; dolían las cigarras;
el cielo era igual que de plata calcinada.

... Con la tarde, volvió (¡anda, potro!) la madre.
El pinar se reía. El cielo era de esmalte
violeta. La brisa renovaba la vida...

La niña, rosa y negra, moría en carne viva.
Todo le lastimaba. El roce de los besos,
el roce de los ojos, el aire alegre y bello:

--Mare, me jeché arena zobre la quemaura.
Te yamé, te yamé dejde er camino... ¡Nunca
ejtubo ejto tan zolo! Laj yama me comían,
mare, yo te yamaba, y tú nunca benía!

Por el camino (¡largo!) sobre el potrillo rojo,
murió la niña. Abiertos, espantados, sus ojos
eran como raíces secas de las estrellas.
La brisa jugueteaba, ensombrecida y fresca.
Corría el agua por el lado del camino.
Ondulaba la yerba. Trotaban los pollinos,
oyendo ya los gritos de los niños del pueblo...

Dios estaba bañándose en su azul de luceros.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

  

Visita nuestra web dedoclick Naturaleza educativa

 Menú principal - Índice principal Menú rápido - Índice rápido Contacto Buscar artículos aquí



Logo Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación ASOCAE© ASOCAE ONGD, Asociación Española para la Cultura, el Arte y la Educación - ww.asocae.org - RNA 592727 - CIF.: G70195805 ¦ Quiénes somos  ¦  Contacto  ¦  Bibliografía  ¦  Política de privacidad ¦ Esta web NO utiliza cookies, ni guarda datos personales de los usuarios