{"id":876,"date":"2010-11-23T01:46:04","date_gmt":"2010-11-22T23:46:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=876"},"modified":"2010-11-23T01:46:04","modified_gmt":"2010-11-22T23:46:04","slug":"la-republica-ix-platon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/la-republica-ix-platon\/","title":{"rendered":"La Rep\u00fablica (IX) [Plat\u00f3n]"},"content":{"rendered":"<p><strong>IX<\/strong><\/p>\n<p>I. -Queda por ver -dije- el hombre tir\u00e1nico en s\u00ed mismo, c\u00f3mo surge por la transformaci\u00f3n del democr\u00e1tico, cu\u00e1l es, una vez que nace, y de qu\u00e9 modo vive, si desgraciado o feliz.<\/p>\n<p>-En efecto, eso es lo que nos queda por examinar -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY sabes -dije- lo que a\u00fan echo de menos?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>-En lo relativo a los deseos creo que no hemos analizado bien cu\u00e1ntos y de qu\u00e9 clase son; y, habiendo falta en esto, va a adolecer de oscuridad la investigaci\u00f3n que nos proponemos.<\/p>\n<p>-\u00bfY no estamos a\u00fan -pregunt\u00f3- en ocasi\u00f3n de proveer a ello?<\/p>\n<p>-S\u00ed por cierto; y atiende a lo que en esos deseos quiero percibir, que es esto: me parece que de los placeres y de seos no necesarios una parte son contra ley y es probable que se produzcan en todos los humanos; pero, reprimidos por las leyes y los deseos mejores con ayuda de la raz\u00f3n, en algunos de los hombres desaparecen totalmente o quedan s\u00f3lo en poco n\u00famero y sin fuerza, pero en otros, por el contrario, se mantienen m\u00e1s fuertes y en mayor cantidad.<\/p>\n<p>-\u00a1Y qu\u00e9 deseos -pregunt\u00f3- son esos de que hablas?<\/p>\n<p>-Los que surgen en el sue\u00f1o -respond\u00ed-, cuando duerme la parte del alma razonable, tranquila y buena rectora de lo dem\u00e1s y salta lo feroz y salvaje de ella, ah\u00edto de manjares o de vino, y, expulsando al sue\u00f1o, trata de abrirse camino y saciar sus propios instintos . Bien sabes que en tal estado se atreve a todo, como liberado y desatado de toda verg\u00fcenza y sensatez, y no se retrae en su imaginaci\u00f3n del intento de cohabitar con su propia madre o con cualquier otro ser, humano, divino o bestial, de mancharse en sangre de quien sea, de comer sin repar\u00f3 el alimento que sea ; en una palabra, no hay disparate ni ignominia que se deje atr\u00e1s.<\/p>\n<p>-Verdad pura es lo que dices -observ\u00f3.<\/p>\n<p>-Pero, por otra parte, a mi ver, cuando uno se halla en estado de salud y templanza respecto de s\u00ed mismo y se entrega al sue\u00f1o despu\u00e9s de haber despertado su propia raz\u00f3n y haberla dejado nutrida de hermosas palabras y conceptos; cuando ha reflexionado sobre s\u00ed mismo y no ha dejado su parte concupiscible ni en necesidad ni en hartura, a fin de que repose y no perturbe a la otra parte mejor con su alegr\u00eda o con su disgusto, sino que la permita observar en su propio ser y pureza e intentar darse cuenta de algo que no sabe, ya sea esto de las cosas pasadas, ya de las presentes, ya de las futuras; cuando amansa del mismo modo su parte irascible y no duerme con el \u00e1nimo excitado por la c\u00f3lera contra nadie, sino que, apaciguando estos dos elementos, pone en movimiento el tercero, en que nace el buen juicio, y as\u00ed se duerme, bien sabes que es en este estado cuando mejor alcanza la verdad y menos aparecen las nefandas visiones de los sue\u00f1os.<\/p>\n<p>-Eso es enteramente lo que yo tambi\u00e9n creo -dijo.<\/p>\n<p>-Pero nos hemos dejado arrastrar demasiado lejos; lo que quer\u00edamos reconocer era esto: que hay en todo hombre, aun en aquellos de nosotros que parecen mesurados, una especie de deseo temible, salvaje y contra ley, y que ello se hace evidente en los sue\u00f1os. Mira, pues, si te parece que vale algo lo que digo y si est\u00e1s conforme.<\/p>\n<p>-Lo estoy.<\/p>\n<p>II. -Recuerda, pues, c\u00f3mo dijimos que era el hombre democr\u00e1tico: hab\u00eda nacido y se hab\u00eda criado desde su primera edad bajo un padre ahorrativo, que daba valor solamente a la pasi\u00f3n del dinero y despreciaba los deseos superfluos que tienen por objeto la diversi\u00f3n o el fausto. \u00bfNo es as\u00ed?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Y entrando despu\u00e9s en la compa\u00f1\u00eda de hombres m\u00e1s ambiciosos y repletos de los deseos que \u00faltimamente mencion\u00e1bamos, se lanza, movido por el aborrecimiento de la parsimonia de su padre, a todo desafuero y al g\u00e9nero de vida de aqu\u00e9llos; pero, con mejor \u00edndole que los que lo corrompen y atra\u00eddo de una parte y otra, queda en mitad de los dos modos de ser y, gustando moderadamente, a su parecer, de ambos lleva una vida que no es ni villana ni infame, convertido de olig\u00e1rquico en democr\u00e1tico .<\/p>\n<p>-Esa era -dijo- y sigue siendo nuestra opini\u00f3n sobre tal sujeto.<\/p>\n<p>-Imag\u00ednate ahora -dije- que, llegado a su vez este hombre a la senectud, hay un hijo suyo joven que ha sido criado en las mismas costumbres de aqu\u00e9l.<\/p>\n<p>-Lo imagino.<\/p>\n<p>-E imag\u00ednate que le pasa lo mismo que a su padre y que es arrastrado a un desenfreno sin l\u00edmites llamado libertad integral por los que le arrastran; imag\u00ednate al padre y a los otros deudos que dan ayuda a los deseos moderados mientras los otros ayudan a los deseos contrarios.<\/p>\n<p>Pues bien, cuando estos terribles seductores y creadores de tiranos desconf\u00edan de dominar al joven de otra manera sino d\u00e1ndose arte a introducir en \u00e9l alg\u00fan amor, como jefe de los deseos ociosos y dilapidadores de sus bienes: un z\u00e1ngano grande y con alas &#8230; \u00bfO piensas que es otra cosa el amor entre estos hombres?<\/p>\n<p>-Ninguna otra cosa -dijo- sino precisamente \u00e9sa.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, cuando los otros deseos, zumbando en derredor de \u00e9l y repletos de perfumes, de aromas, de coronas y de bebidas y de los otros placeres que andan sueltos en tales compa\u00f1\u00edas, hacen crecer y alimentan al z\u00e1ngano hasta no poder m\u00e1s e insertan en \u00e9l el aguij\u00f3n de la pasi\u00f3n, entonces \u00e9l, jefe del alma, toma por escolta a la locura, se vuelve furioso y, si encuentra en el hombre algunos deseos y opiniones de los tenidos por buenos y todav\u00eda pudorosos, los mata y los echa de \u00e9l hasta que lo deja limpio de sensatez y lo llena todo de aquella locura advenediza.<\/p>\n<p>-Est\u00e1s explicando en toda regla -dijo- el nacimiento del hombre tir\u00e1nico.<\/p>\n<p>-\u00bfY no es esta -pregunt\u00e9- la raz\u00f3n de que, desde antiguo, Eros sea llamado tirano?<\/p>\n<p>-Bien parece -respondi\u00f3.<\/p>\n<p>-Y el borracho \u00a1oh, amigo m\u00edo!, \u00bfno tiene tambi\u00e9n un temple tir\u00e1nico ? -pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>-S\u00ed lo tiene.<\/p>\n<p>-Y tambi\u00e9n el hombre furioso y perturbado intenta e imagina ser capaz de mandar no s\u00f3lo en los hombres, sino tambi\u00e9n en los dioses.<\/p>\n<p>-Muy de cierto -dijo.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, amigo -dije yo-, el hombre se hace con todo rigor tir\u00e1nico cuando, por su naturaleza o por sus modos de vivir o por ambas cosas, resulta borracho o enamorado o loco.<\/p>\n<p>-As\u00ed es enteramente.<\/p>\n<p>III. -Parece, pues, que es de este modo como llega ese hombre a la existencia; pero \u00bfc\u00f3mo vive?<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed -contest\u00f3- de lo que suele o\u00edrse en las chanzas: esto tambi\u00e9n me lo has de decir t\u00fa .<\/p>\n<p>-Lo dir\u00e9, de cierto -respond\u00ed-. Pienso que, despu\u00e9s de lo dicho, vienen las fiestas, los banquetes, las org\u00edas y las cortesanas y todo lo dem\u00e1s de este jaez entre aquellos en cuyo interior habita el tirano Eros gobernando el alma toda.<\/p>\n<p>-Por fuerza -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY no es verdad que al lado de \u00e9stos brotan cada d\u00eda y cada noche nuevos y terribles deseos con multitud de exigencias ?<\/p>\n<p>-Muchos, en efecto.<\/p>\n<p>-Y entonces las rentas de ese hombre, si algunas tiene, se gastan prontamente.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Y despu\u00e9s de ello vienen los pr\u00e9stamos y la merma del patrimonio.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 remedio?<\/p>\n<p>-Y cuando todo llega a faltar, \u00bfno es fuerza que los deseos api\u00f1ados y violentos que anidan en \u00e9l se pongan a chillar y \u00e9l mismo, hostigado por los aguijones de los otros deseos y principalmente por el amor mismo, que gu\u00eda a todos los dem\u00e1s como a su escolta armada, se enfurezca y mire en derredor qui\u00e9n tiene algo que pueda quitarle por enga\u00f1o o por fuerza ?<\/p>\n<p>-Sin duda ninguna -dijo.<\/p>\n<p>-Es preciso, pues, que saque dinero de donde sea so pena de ser presa de atroces dolores y tormentos.<\/p>\n<p>-Es preciso.<\/p>\n<p>-\u00bfY no ocurre acaso que, as\u00ed como los placeres nuevos nacidos en \u00e9l dominan a los antiguos y les quitan lo suyo, as\u00ed \u00e9l mismo, siendo m\u00e1s joven, pretende sobreponerse a su padre y a su madre y quitarles lo que tienen adue\u00f1\u00e1ndose de los bienes paternos despu\u00e9s de haber dilapidado los propios?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no va a suceder? -dijo.<\/p>\n<p>-Y, si ellos no se lo consienten, \u00bfno tratar\u00e1 primeramente de sustra\u00e9rselos enga\u00f1ando a los que le han dado el ser?<\/p>\n<p>-Desde luego.<\/p>\n<p>-Y si no pudiera, \u00bfno pasar\u00eda a arrebat\u00e1rselos por la violencia?<\/p>\n<p>-Eso creo -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-Y en caso, mi buen amigo, de que ellos, el anciano y la anciana, resistan y luchen, \u00bfse reportar\u00e1 acaso y excusar\u00e1 hacer algo de lo que es propio de los seres tir\u00e1nicos?<\/p>\n<p>-Yo, por mi parte -dijo-, no estar\u00eda muy tranquilo por lo que toca a los padres de un tal sujeto.<\/p>\n<p>-Pero, \u00a1oh, Adimanto, por Zeus!, \u00bfte parece que un tal hombre, por una amiga reciente y superflua, va a dar de golpes a su madre, la amiga necesaria de tanto tiempo, y por un mancebo, amigo innecesario de \u00faltima hora, ha de hacer otro tanto con su padre, el anciano marchito, su obligado y m\u00e1s antiguo amigo, y ha de poner a \u00e9stos como esclavos de aqu\u00e9llos una vez que haya introducido a los \u00faltimos en su casa?<\/p>\n<p>-S\u00ed, \u00a1por Zeus! -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Dicha grande -dije- parece, pues, al haber engendrado un hijo tir\u00e1nico.<\/p>\n<p>-Desde luego -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? Cuando se le acaben a tal hombre los bienes del padre y de la madre y se haya espesado en \u00e9l grandemente el enjambre de los placeres, \u00bfno empezar\u00e1 por poner mano en el muro de un vecino o en el vestido de alg\u00fan viandante retrasado en la noche y no la emprender\u00e1 despu\u00e9s con alg\u00fan templo? Y, entre todas estas cosas, las antiguas opiniones que desde ni\u00f1o ten\u00eda sobre lo que es p\u00fadico y decoroso, aquellas opiniones consideradas como justas, quedar\u00e1n dominadas, con ayuda del amor, por aquellas otras, escolta de \u00e9ste, que han sido recientemente libertadas de la esclavitud: aquellas opiniones que andaban sueltas en el sue\u00f1o cuando \u00e9l estaba a\u00fan bajo la autoridad de las leyes y de su padre, gobernado democr\u00e1ticamente en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Ahora, tiranizado por el amor, se hace perpetuamente en la vigilia como antes era tal cual vez en sue\u00f1os y no se abstiene de horror alguno de sangre, de bocado impuro ni de crimen , sino que, por el contrario, el amor, viviendo tir\u00e1nicamente en sus adentros, como solo se\u00f1or, en total indisciplina y desenfreno, empuja al que lo lleva en s\u00ed a toda clase de osad\u00edas, como el tirano a la ciudad; y esto a fin de que le alimente a \u00e9l y a la turba que le rodea, venida en parte de fuera por las malas compa\u00f1\u00edas y en parte de dentro, ya suelta y liberada por disposiciones de la misma \u00edndole que en \u00e9l hay . \u00bfNo es esta la vida de semejante sujeto?<\/p>\n<p>-\u00c9sa, de cierto -dijo.<\/p>\n<p>-Y, si los tales hombres -prosegu\u00ed- son pocos en la ciudad y el resto del pueblo tiene sensatez, saldr\u00e1n de ella y servir\u00e1n de guardia armada a alg\u00fan otro tirano o prestar\u00e1n auxilio por dinero si hay guerra en alg\u00fan sitio; pero, si viven en \u00e9poca de paz y tranquilidad, entonces causar\u00e1n a la ciudad misma algunos peque\u00f1os males.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1les son esos males?<\/p>\n<p>-Por ejemplo, roban, perforan muros, cortan bolsas, hurtan vestidos, despojan templos y hacen esclavos a hombres libres; algunas veces se dedican a la delaci\u00f3n, si son h\u00e1biles para hablar, o se hacen testigos falsos y prevaricadores a sueldo.<\/p>\n<p>-Verdad que son peque\u00f1os -dijo- los males de que hablas si son pocos los tales sujetos.<\/p>\n<p>-Es que lo peque\u00f1o -dije yo- es peque\u00f1o en relaci\u00f3n con lo grande; y todas estas cosas no son nada, como suele decirse, al lado del tirano en lo que toca a la miseria y desdicha de la ciudad. Pero, cuando llega a ser grande el n\u00famero de esos hombres y el de los otros que les siguen, y cuando se dan cuenta de su multitud, entonces son ellos los que, ayudados por la insensatez del pueblo, engendran como tirano a aquel de entre ellos que lleve a su vez en la propia alma al m\u00e1s grande y consumado tirano.<\/p>\n<p>-Naturalmente -dijo-, porque \u00e9se ser\u00e1 el m\u00e1s apropiado para la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>-Si los otros ceden, bien; pero, si no lo consiente la ciudad, lo mismo que entonces reprim\u00eda a su padre y a su madre, reprimir\u00e1 ahora a su patria si puede atray\u00e9ndose nuevos amigos; y bajo los tales tendr\u00e1 y mantendr\u00e1 esclavizada a la anteriormente amada, a la patria o matria como dicen los cretenses . Y \u00e9ste ser\u00e1 el t\u00e9rmino del deseo de tal hombre.<\/p>\n<p>-\u00c9se en un todo -dijo.<\/p>\n<p>-Ahora bien -prosegu\u00ed-, Lesos hombres no se comportan, en privado y antes de gobernar, del modo siguiente? \u00bfNo ocurre, ante todo, que aquellos con quienes conviven se hacen sus aduladores, dispuestos a servirles en lo que sea, o ellos mismos, si en algo necesitan de alguno, se arrastran a sus pies tomando imp\u00fadicamente todas las apariencias, como si fueran sus deudos, para reaparecer como extra\u00f1os cuando han conseguido lo que quer\u00edan?<\/p>\n<p>-Muy de cierto.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed no son en toda su vida amigos de nadie, sino siempre d\u00e9spotas de alguno o esclavos de otro; pues de la verdadera libertad y amistad no gusta nunca la naturaleza tir\u00e1nica.<\/p>\n<p>-Desde luego.<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso, pues, no llamamos con raz\u00f3n desleales a estos hombres?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Y tambi\u00e9n sumamente injustos si es que fue acertado nuestro acuerdo en lo que va dicho acerca de lo que es la justicia.<\/p>\n<p>-Acertado fue, sin duda -dijo.<\/p>\n<p>-Resumamos, pues -segu\u00ed-, en cuanto al hombre m\u00e1s perverso. \u00c9ste es, seg\u00fan creo, el que sea tal en vela cual lo describimos antes en sue\u00f1os.<\/p>\n<p>-Muy de cierto.<\/p>\n<p>-Y llega a ser as\u00ed el que, teniendo por naturaleza la \u00edndole m\u00e1s tir\u00e1nica, logra reinar por s\u00ed solo; y, cuanto m\u00e1s tiempo viva en la tiran\u00eda, m\u00e1s se afirmar\u00e1 en ser como es.<\/p>\n<p>-Por fuerza -dijo Glauc\u00f3n tomando a su vez la palabra .<\/p>\n<p>IV. -\u00bfY acaso -dije- el que se muestra m\u00e1s perverso no se ha de mostrar tambi\u00e9n el m\u00e1s desgraciado? \u00bfY no lo ser\u00e1 igualmente en mayor grado y duraci\u00f3n, a decir verdad, el que m\u00e1s y por m\u00e1s tiempo ejerza la tiran\u00eda? Pues las opiniones de la multitud son ciertamente distintas en este punto.<\/p>\n<p>-De todos modos es fuerza que sea como t\u00fa dices -observ\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY no es tambi\u00e9n cierto -pregunt\u00e9- que el hombre tir\u00e1nico es la semejanza de la ciudad tiranizada y el democr\u00e1tico la de la gobernada democr\u00e1ticamente y as\u00ed los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-\u00bfY del mismo modo la proporci\u00f3n en virtud y dicha entre una ciudad y otra ha de existir tambi\u00e9n entre hombre y hombre?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 otra cosa cabe?<\/p>\n<p>-\u00bfY cu\u00e1l es la diferencia en virtud entre la ciudad tiranizada y la real, de que discurrimos en primer t\u00e9rmino?<\/p>\n<p>-La de ser todo lo contrario -contest\u00f3-: la una es la mejor; la otra, la peor que existe.<\/p>\n<p>-No te preguntar\u00e9 -dije yo- a cu\u00e1l de ellas aplicas cada uno de esos calificativos, porque es manifiesto; pero \u00bfes el mismo tu juicio acerca de su felicidad y desdicha o es distinto? Y no nos deslumbremos fijando los ojos en el tirano solo o en unos cuantos que pueda tener a su alrededor, sino que, como es necesario que nos filtremos en la ciudad y la contemplemos \u00edntegramente, s\u00f3lo debemos dar nuestra opini\u00f3n una vez que la hayamos recorrido y visto toda ella.<\/p>\n<p>-Recta -dijo- es tu advertencia; y con ello para todo el mundo resulta evidente que no hay ciudad m\u00e1s infeliz que la tiranizada ni m\u00e1s dichosa que la gobernada por el rey.<\/p>\n<p>-\u00bfY no tendr\u00eda yo raz\u00f3n -dije- al advertir lo mismo en el juicio acerca de los hombres, exigiendo que juzgue sobre ellos aquel que pueda penetrar y ver con su mente en el car\u00e1cter de ellos y no se deslumbre, mirando desde fuera como un ni\u00f1o, por la superioridad que afectan los tiranos ante los extra\u00f1os, sino distinga como debe? \u00bfY si yo pensara que todos deb\u00edamos o\u00edr a ese sujeto capaz de juzgar y que, por otra parte, ha vivido en la misma casa del tirano, ha estado a su lado en los casos de la vida dom\u00e9stica, en sus relaciones con las personas de su propio hogar, en las que ha podido v\u00e9rsele m\u00e1s desnudo de su indumento teatral, y tambi\u00e9n en los azares p\u00fablicos, y si, despu\u00e9s que \u00e9l ha visto todo esto, le requiriera yo a que nos comunicase cu\u00e1l es el estado de dicha o infelicidad del tirano en relaci\u00f3n con el de los dem\u00e1s ?<\/p>\n<p>-Estar\u00edas muy en raz\u00f3n al pedir eso -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres, pues -dije-, que supongamos que nosotros mismos poseemos esta capacidad de juzgar y que ya nos hemos encontrado en la vida con tales hombres, a fin de que tengamos quien conteste a nuestras preguntas?<\/p>\n<p>-S\u00ed por cierto.<\/p>\n<p>V -Vamos, pues -segu\u00ed-: examina la cosa conmigo. Acu\u00e9rdate de la semejanza que existe entre la ciudad y el individuo y, considerando a cada cual punto por punto, exp\u00f3n cuanto les ocurre a uno y otro.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es ello? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Primeramente -dije-, hablando de la ciudad, \u00bfllamas libre o esclava a la que est\u00e1 tiranizada?<\/p>\n<p>-Esclava hasta no poder m\u00e1s -respondi\u00f3.<\/p>\n<p>-Sin embargo, ves en ella se\u00f1ores y hombres libres.<\/p>\n<p>-Los veo -dijo-, pero en peque\u00f1a cantidad; en conjunto puedo decir que la parte m\u00e1s considerable de ella es ignominiosa y miserablemente esclava.<\/p>\n<p>-Por tanto -dije-, si el individuo es semejante a la ciudad, \u00bfno es fuerza que en \u00e9l haya la misma disposici\u00f3n y que su alma est\u00e9 henchida de esclavitud y vileza y que est\u00e9n en servidumbre aquellas de sus partes que sean m\u00e1s decentes mientras impera una peque\u00f1a, la m\u00e1s malvada y furiosa?<\/p>\n<p>-Fuerza es -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfDir\u00e1s que tal alma es libre o que es esclava?<\/p>\n<p>-Esclava sin ninguna duda.<\/p>\n<p>-\u00bfPero la ciudad esclava y tiranizada no hace en modo alguno lo que quiere?<\/p>\n<p>-No, desde luego.<\/p>\n<p>-Y por tanto el alma tiranizada, hablando de ella en su totalidad, no har\u00e1 tampoco lo que quiera , sino que, arrastrada siempre por la violencia del aguij\u00f3n, estar\u00e1 llena de turbaci\u00f3n y de pesar.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-\u00bfY la ciudad tiranizada ser\u00e1 necesariamente rica o pobre?<\/p>\n<p>-Pobre.<\/p>\n<p>-Por tanto el alma tir\u00e1nica ha de ser, sin remedio, igualmente pobre e indigente.<\/p>\n<p>-As\u00ed es -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfNo es forzoso que tal ciudad y tal hombre est\u00e9n llenos de miedo?<\/p>\n<p>-Muy forzoso.<\/p>\n<p>-\u00bfY crees que podremos hallar en ninguna otra ciudad m\u00e1s lamentos, gemidos, pla\u00f1idos y dolores que en aqu\u00e9lla?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-Y en cuanto al individuo, \u00bfadmitir\u00e1s que hay m\u00e1s de todas estas cosas en cualquier otro que en este hombre tir\u00e1nico alocado por los deseos y los amores?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo habr\u00eda de admitirlo? -dijo.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, creo que el mirar a todo ello y a otras cosas semejantes fue el motivo de que no s\u00f3lo juzgaras a esta ciudad la m\u00e1s desdichada de las ciudades&#8230;<\/p>\n<p>-Y con raz\u00f3n, \u00bfno es cierto? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Con mucha raz\u00f3n -contest\u00e9-; pero \u00bfqu\u00e9 dices del hombre tir\u00e1nico considerando esos mismos puntos?<\/p>\n<p>-Que es, con mucho, el m\u00e1s desdichado de todos los hombres -dijo.<\/p>\n<p>-Pues eso -repliqu\u00e9- ya no lo dices con raz\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo as\u00ed? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Creo -dije yo- que no es \u00e9se todav\u00eda el m\u00e1s desdichado .<\/p>\n<p>-\u00bfQui\u00e9n lo es, pues?<\/p>\n<p>-El que voy a decirte tal vez te parezca m\u00e1s desdichado a\u00fan que \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l?<\/p>\n<p>-El que, siendo tir\u00e1nico por s\u00ed -dije yo-, no termina su vida como particular, sino que es lo bastante infortunado para que un azar le permita ejercer la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>-Por lo que ya hemos hablado -observ\u00f3- conjeturo que dices verdad.<\/p>\n<p>-S\u00ed -dije-; pero no conviene creer simplemente tales cosas, sino examinarlas conforme al razonamiento que voy a hacer: porque nuestro examen es sobre lo m\u00e1s grande que puede darse, sobre la buena o mala vida.<\/p>\n<p>-Tienes entera raz\u00f3n -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-Mira, pues, si es de alg\u00fan peso lo que digo: me parece que, al investigar acerca del tirano, tenemos que represent\u00e1rnoslo partiendo de este ejemplo.<\/p>\n<p>-\u00bfDe cu\u00e1l?<\/p>\n<p>-De cada uno de los ciudadanos particulares que son ricos y poseen muchos esclavos. \u00c9stos son semejantes a los tiranos en lo de mandar en muchas personas, aunque la cantidad sea en el tirano diferente.<\/p>\n<p>-Diferente, en efecto.<\/p>\n<p>-\u00bfY sabes que los tales ricos viven sin miedo y no temen a sus dom\u00e9sticos?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 habr\u00edan de temer?<\/p>\n<p>-Nada -dijo-; pero \u00bfte das cuenta de cu\u00e1l es la causa?<\/p>\n<p>-S\u00ed, que la ciudad entera da favor a cada uno de esos particulares.<\/p>\n<p>-Bien dicho -observ\u00e9-. \u00a1Y qu\u00e9? Si una divinidad cogiese a uno de esos hombres que tuviera cincuenta esclavos o m\u00e1s y, sac\u00e1ndolo de la ciudad a \u00e9l, a su mujer y a sus hijos, los pusiera en un desierto juntamente con su hacienda y sus dom\u00e9sticos, all\u00ed donde ninguno de los hombres libres hubiera de darle ayuda, \u00bfen qu\u00e9 clase y qu\u00e9 grado de miedo crees que habr\u00eda de entrar respecto de s\u00ed mismo, de su mujer y de sus hijos, pensando que iban a perecer a manos de sus esclavos?<\/p>\n<p>-En un miedo sin l\u00edmites -respondi\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfNo se ver\u00eda, pues, obligado a halagar a algunos de aquellos esclavos, a formularles grandes promesas, a hacerlos libres sin necesidad y a aparecer con ello como adulador de sus propios servidores?<\/p>\n<p>-Sin remedio -dijo- tendr\u00eda que hacer eso o perecer.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 ser\u00eda -dije yo- si el mismo dios estableciese a su alrededor una multitud de vecinos que no sufrieran que nadie pretendiese mandar en otro , sino que, si a alguien sorprend\u00edan en tal intento, lo castigaran con los \u00faltimos castigos?<\/p>\n<p>-Creo yo -dijo- que aumentar\u00eda lo extremo de sus males al estar vigilado en derredor no m\u00e1s que por enemigos.<\/p>\n<p>-\u00bfY no es esa la c\u00e1rcel en que est\u00e1 preso el tirano siendo por naturaleza como hemos referido, un c\u00famulo de muchos y diversos miedos y pasiones? \u00bfNo es cierto que, por mucha que sea la curiosidad de su esp\u00edritu, a \u00e9l solo le est\u00e1 prohibido el salir de su ciudad adondequiera que sea y contemplar todo aquello que desean contemplar todos los dem\u00e1s hombres libres, y as\u00ed vive la mayor parte del tiempo metido en su casa como una mujer, envidiando a los otros ciudadanos si salen fuera y ven algo que merezca ser visto?<\/p>\n<p>-Muy de cierto es as\u00ed-dijo.<\/p>\n<p>VI. -Tanto mayor es la cosecha de grandes males que recoge aquel hombre tir\u00e1nico, al que t\u00fa juzgaste como el m\u00e1s desgraciado, cuando, gobern\u00e1ndose mal a s\u00ed mismo, no pasa la vida como simple particular, sino que se ve forzado por alguna circunstancia a ejercer la tiran\u00eda y, no siendo due\u00f1o de s\u00ed, trata de gobernar a los dem\u00e1s: comparar\u00edase a un individuo enfermo y sin fuerzas para regirse que, en vez de quedarse en casa, fuese obligado a pasar la vida en cert\u00e1menes y luchas con otros sujetos.<\/p>\n<p>-Exacta es la comparaci\u00f3n, \u00a1oh, S\u00f3crates! -exclam\u00f3-, y cuanto dices es la pura verdad.<\/p>\n<p>-\u00bfNo es, pues, cierto, querido Glauc\u00f3n -dije yo-, que todo lo que le sucede es una desgracia y que el que ejerce la tiran\u00eda vive una vida m\u00e1s miserable a\u00fan que aquella que t\u00fa tuviste por la m\u00e1s miserable?<\/p>\n<p>-Bien de cierto -dijo.<\/p>\n<p>-Por lo tanto, en realidad y aunque alguien no lo crea, el aut\u00e9ntico tirano resulta ser aut\u00e9ntico esclavo, sujeto a las m\u00e1s bajas adulaciones y servidumbres, lisonjeador de los hombres m\u00e1s perversos, totalmente insatisfecho en sus deseos, falto de multitud de cosas y verdaderamente indigente si aprendemos a mirar en la totalidad de su alma; henchido de miedo durante toda su vida y lleno de sobresaltos y dolores si de veras se parece su disposici\u00f3n a la de la ciudad que gobierna. Y se parece, en efecto, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-Y mucho -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Sobre esto, a\u00fan hemos de adscribir a este hombre todas aquellas cosas de que antes habl\u00e1bamos: le es forzoso ser, e incluso hacerse en mayor grado que antes por virtud de su mando, envidioso, desleal, injusto, falto de amigos, imp\u00edo, albergador y sustentador de toda maldad y, por consecuencia de todo esto, infeliz en grado sumo; finalmente, ha de hacer iguales que \u00e9l a todos los que est\u00e1n a su lado.<\/p>\n<p>-Nadie que est\u00e9 en su juicio -contest\u00f3- dir\u00e1 lo contrario.<\/p>\n<p>-\u00a1Ea, pues! -dije yo-. T\u00fa ahora, a manera de un juez que decide en \u00faltimo t\u00e9rmino , dictamina qui\u00e9n, a tu parecer, es el primero en felicidad, qui\u00e9n el segundo y as\u00ed sucesivamente hasta los cinco que son: el hombre real, el timocr\u00e1tico, el olig\u00e1rquico, el democr\u00e1tico y el tir\u00e1nico.<\/p>\n<p>-El juicio es f\u00e1cil -dijo-; yo los juzgo, como si fueran coros, por el orden en que han entrado en escena, tanto en virtud y en maldad como en felicidad y en su contrario.<\/p>\n<p>-\u00bfAlquilaremos, pues, un pregonero -dije-, o bien debo proclamar yo mismo que el hijo de Arist\u00f3n ha declarado que el hombre m\u00e1s dichoso es el mejor y m\u00e1s justo, y que \u00e9ste es el hombre real, que reina sobre s\u00ed mismo; y que el m\u00e1s desdichado es el peor y el m\u00e1s injusto, y \u00e9ste, en cambio, se halla ser el que, siendo m\u00e1s tir\u00e1nico, se tiranice en mayor grado a s\u00ed mismo y a su ciudad?<\/p>\n<p>-Procl\u00e1malo -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY no he de proclamar adem\u00e1s -pregunt\u00e9- que esto es as\u00ed lo encubran o no lo encubran los tales a la vista de los hombres y los dioses todos?<\/p>\n<p>-A\u00f1ade eso tambi\u00e9n -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>VII. -Bien -prosegu\u00ed-, \u00e9sta podr\u00eda ser una demostraci\u00f3n; he aqu\u00ed una segunda, si te parece de alg\u00fan peso .<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l es ella?<\/p>\n<p>-Si es cierto -dije- que, lo mismo que la ciudad se divide en tres especies, tambi\u00e9n se divide en otras tres el alma de cada individuo, nuestra tesis obtendr\u00e1, seg\u00fan creo, una segunda prueba.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 prueba?<\/p>\n<p>-\u00c9sta: siendo tres esos elementos, los placeres se mostrar\u00e1n tambi\u00e9n de tres clases, propia cada uno de aqu\u00e9llos, y lo mismo los deseos y los mandos.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo lo entiendes? -pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>-Hab\u00eda algo, decimos, con lo que el hombre comprende; algo con lo cual se encoleriza y una tercera cosa, en fin, a la que por la variedad de sus apariencias no pudimos designar con un nombre adecuado, por lo cual le dimos el del elemento m\u00e1s importante y fuerte que en ella hab\u00eda: la llamamos lo concupiscible, por la violencia de las concupiscencias correspondientes al comer y al beber, a los placeres er\u00f3ticos y a todo aquello que viene tras esto, y la llam\u00e1bamos tambi\u00e9n avarienta o deseosa de riquezas, porque es con las riquezas principalmente con lo que se satisfacen tales deseos.<\/p>\n<p>-Y es razonable llamarla as\u00ed -dijo.<\/p>\n<p>-Y si dij\u00e9ramos que su placer e inclinaci\u00f3n es la ganancia, \u00bfno apoyar\u00edamos esta designaci\u00f3n sobre un punto capital, de suerte que tengamos como una se\u00f1al evidente cuando hablemos de esta parte del alma, y no acertar\u00edamos llam\u00e1ndola codiciosa y deseosa de ganancia?<\/p>\n<p>-Bien me parece -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? La parte irascible, \u00bfno decimos que tiende entera y constantemente al mando, a la victoria y al renombre?<\/p>\n<p>-Muy de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfNo ser\u00eda, pues, acertado que la llam\u00e1ramos arrogante y ambiciosa?<\/p>\n<p>-Acertad\u00edsimo.<\/p>\n<p>-Pues, por lo que toca a aquella otra con que comprendemos, a todo el mundo le resulta claro que siempre tiende toda ella a conocer la verdad tal cual es y no hay nada que le importe menos que las riquezas o la fama.<\/p>\n<p>-Muy cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfLa llamaremos, pues, apropiadamente amante de la instrucci\u00f3n o del saber?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-\u00bfY no es cierto -prosegu\u00ed- que en el alma de los hombres manda unas veces este elemento que hemos dicho y otras alguno de los otros dos seg\u00fan el caso?<\/p>\n<p>-As\u00ed es -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfPor eso afirmamos que los g\u00e9neros fundamentales de hombres son tres: el filos\u00f3fico, el ambicioso y el avaro ?<\/p>\n<p>-De entero acuerdo.<\/p>\n<p>-\u00bfY tres las clases de placeres que subsisten respectivamente en ellos?<\/p>\n<p>-Muy de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY no sabes -dije- que, si fueras a preguntar sucesivamente a cada uno de estos hombres cu\u00e1l de sus vidas respectivas era m\u00e1s agradable, cada uno alabar\u00eda sumamente la propia suya? \u00bfY el hombre avaro dir\u00e1 que no valen nada el placer de los honores o el del saber al lado de la ganancia a menos que en ellos haya algo que produzca dinero?<\/p>\n<p>-Es verdad -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 dir\u00e1 el ambicioso? -segu\u00ed-. \u00bfNo tendr\u00e1 por grosero el placer de la riqueza, e igualmente por humo y frusler\u00eda el del saber si la ciencia no lleva honra consigo?<\/p>\n<p>-As\u00ed es ello -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 hemos de creer -dije- que piensa el fil\u00f3sofo de los otros placeres en comparaci\u00f3n con el de conocer la verdad tal cual es y estar aprendiendo siempre algo en tal aspecto ? \u00bfNo pensar\u00e1 que est\u00e1n bien lejos del placer verdadero y no los llamar\u00e1 con verdad placeres forzosos, pues no los echar\u00eda de menos si no fuera por su necesidad?<\/p>\n<p>-Hay que estar seguros de ello -dijo.<\/p>\n<p>VIII. -Siendo as\u00ed -dije- que est\u00e1n en discusi\u00f3n los placeres de cada especie y la misma manera de vivir, no ya en lo que se refiere a cu\u00e1l es m\u00e1s decorosa o ignominiosa o mejor o peor, sino a cu\u00e1l es m\u00e1s agradable y exenta de pesares, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos saber cu\u00e1l de esos hombres habla con mayor verdad?<\/p>\n<p>-No est\u00e1 en m\u00ed decirlo en modo alguno -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Pues atiende a esto: \u00bfa qui\u00e9n corresponde juzgar lo que ha de ser rectamente juzgado? \u00bfNo es acaso a la experiencia, al talento y al raciocinio? \u00bfO hay un medio de juzgar mejor que \u00e9stos?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo habr\u00eda de haberlo? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Atiende, pues. Siendo tres los hombres, \u00bfcu\u00e1l te parece el de m\u00e1s experiencia en todos los placeres de que hemos hablado? \u00bfAcaso el avaro, puesto a conocer la verdad tal cual es, te parece m\u00e1s experimentado del placer de saber que el fil\u00f3sofo del placer de la ganancia?<\/p>\n<p>-Va mucha diferencia -dijo-, porque este \u00faltimo ha gustado por fuerza de los otros placeres desde su ni\u00f1ez, mientras que el avaro, cuando le ocurra estudiar las esencias, no es forzoso que saboree la dulzura de este placer ni que adquiera su experiencia, digo m\u00e1s, no le ser\u00e1 f\u00e1cil aunque tenga empe\u00f1o en ello.<\/p>\n<p>-Grande es, por tanto -dije yo-, la ventaja que lleva el fil\u00f3sofo al avaro en experiencia de estos dos placeres.<\/p>\n<p>-Mucho de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 ser\u00e1 respecto del ambicioso? \u00bfAcaso tendr\u00e1 aqu\u00e9l menos experiencia del placer de la honra que \u00e9ste del placer de razonar?<\/p>\n<p>-Por lo que toca a la honra -dijo-, si realizan aquello a que cada uno ha aspirado, entonces a todos se les alcanza, porque, en efecto, el rico recibe honra de mucha gente y lo mismo el valiente y el sabio, de modo que todos tienen experiencia de c\u00f3mo es el placer que da el ser honrado; pero del placer propio de la contemplaci\u00f3n del ser , de \u00e9se es imposible que haya gustado ning\u00fan otro salvo el fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>-Por tanto -dije-, en raz\u00f3n de experiencia \u00e9ste es, de esos hombres, el que juzga mejor.<\/p>\n<p>-Con gran diferencia.<\/p>\n<p>-Y ser\u00e1, adem\u00e1s, el \u00fanico que tenga esa experiencia ayudada por el entendimiento .<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Por otro lado, el instrumento con que se debe juzgar no es propio del avaro ni del ambicioso, sino del fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l es?<\/p>\n<p>-Dijimos que era por medio de razonamientos como hab\u00eda que juzgar, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Y los razonamientos son capitalmente instrumento del fil\u00f3sofo.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Por tanto, si lo sometido ajuicio se juzgara mejor con la riqueza y la ganancia, la aprobaci\u00f3n o reprobaci\u00f3n del avaro contendr\u00edan forzosamente la m\u00e1xima verdad.<\/p>\n<p>-Sin duda alguna.<\/p>\n<p>-Y si hubiera que juzgar con el honor, la victoria y la valent\u00eda, \u00bfno estar\u00eda esa verdad en la opini\u00f3n del hecho ambicioso y arrogante?<\/p>\n<p>-Es claro.<\/p>\n<p>-Pero \u00bfy si el juicio ha de hacerse con la experiencia, el entendimiento y el raciocinio?<\/p>\n<p>-Es fuerza -dijo- que la m\u00e1xima verdad se halle en la alabanza del fil\u00f3sofo y razonador.<\/p>\n<p>-Siendo, pues, tres los placeres, \u00bfel de aquella parte del alma con que alcanzamos el saber ser\u00e1 el m\u00e1s deleitoso, y la vida m\u00e1s grata, la del hombre en que esa parte rija a lo dem\u00e1s?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo va a ser de otro modo? -dijo-. En su ser de calificador soberano, el hombre inteligente alaba su propia vida.<\/p>\n<p>-\u00bfY cu\u00e1les -pregunt\u00e9- ser\u00e1n la vida y el placer que ese juez ponga en segundo t\u00e9rmino?<\/p>\n<p>-Es evidente que los del hombre guerrero y ambicioso, porque est\u00e1n m\u00e1s cerca de los suyos que los del hombre de negocios.<\/p>\n<p>-La del avaro ser\u00e1, pues, seg\u00fan parece, la manera inferior de vivir.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 otra cosa cabe? -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>IX. -\u00c9sas, pues, podr\u00e1n ser las dos pruebas sucesivas y el justo resulta dos veces vencedor del injusto; para la tercera invoquemos, a la manera ol\u00edmpica, a Zeus Olimpio Salvador . F\u00edjate en que el placer de los dem\u00e1s, excluido el fil\u00f3sofo, no es completo ni puro, sino que est\u00e1 como sombreado, conforme o\u00ed yo decir a alguno de los sabios ; y \u00e9sta es, para el injusto, la mayor y m\u00e1s soberana de sus ca\u00eddas.<\/p>\n<p>-Con mucho; pero \u00bfc\u00f3mo lo explicas?<\/p>\n<p>-La explicaci\u00f3n -dije- la he de hallar inquiriendo si t\u00fa me respondes.<\/p>\n<p>-Pregunta, pues -dijo.<\/p>\n<p>-Dime -prosegu\u00ed-, \u00bfno diremos del dolor que es contrario al placer?<\/p>\n<p>-Sin duda.<\/p>\n<p>-\u00bfY que hay, adem\u00e1s de ellos, otra cosa que no es estar ni en gozo ni en dolor?<\/p>\n<p>-La hay de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfAlgo que est\u00e1 en medio de los dos, un cierto sosiego del alma en lo que a uno y otro se refiere? \u00bfNo es eso lo que dices?<\/p>\n<p>-Eso -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY no recuerdas -pregunt\u00e9 -lo que suelen decir los enfermos durante el curso de su enfermedad?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>-Que no hay nada m\u00e1s dulce que estar sano, bien que esa dulzura se les pasara por alto antes de enfermar.<\/p>\n<p>-Lo recuerdo -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY asimismo oyes decir a los que est\u00e1n dominados por un dolor violento que nada hay m\u00e1s placentero que la cesaci\u00f3n del dolor?<\/p>\n<p>-Eso oigo.<\/p>\n<p>-Y asimismo sabes, creo yo, que los hombres pasan por muchas circunstancias en las que, cuando est\u00e1n doloridos, encomian como sumo placer no ya el gozar, sino el no sentir el dolor y descansar de \u00e9l.<\/p>\n<p>-En efecto -dijo-, quiz\u00e1 sea entonces ese descanso lo que resulte deleitoso y apetecible.<\/p>\n<p>-Y cuando alguno -segu\u00ed-, estando en gozo, cese de gozar, esa cesaci\u00f3n del placer ser\u00e1 penosa.<\/p>\n<p>-Tal vez -dijo.<\/p>\n<p>-Por lo tanto, aquello que dijimos que estaba en medio de ambos, el sosiego, ser\u00e1 en alg\u00fan modo las dos cosas: dolor y placer.<\/p>\n<p>-As\u00ed parece.<\/p>\n<p>-\u00bfY es posible que, no siendo ninguna de las dos cosas, venga a convertirse en una y otra ?<\/p>\n<p>-Creo que no.<\/p>\n<p>-Adem\u00e1s lo placentero y lo doloroso, cuando se producen en el alma, constituyen uno y otro un cierto movimiento, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Y lo que no es placentero ni doloroso, \u00bfno es sosiego y no se nos ha mostrado hace un momento en medio de aqu\u00e9llos?<\/p>\n<p>-Se nos ha mostrado, en efecto.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo puede, pues, tomarse rectamente el no tener dolor por algo placentero y el no sentir gozo por algo penoso?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-Por lo tanto -dije yo-, el sosiego no es, sino simplemente parece ser placentero junto a lo doloroso y doloroso junto a lo placentero; y en relaci\u00f3n con la esencia del placer no hay nada v\u00e1lido en esas apariencias, sino una cierta supercher\u00eda.<\/p>\n<p>-As\u00ed resulta por lo menos de tu razonamiento -dijo.<\/p>\n<p>-Mira, pues -dije yo-, a placeres que no procedan de dolores para que no te des m\u00e1s a creer, en el caso que voy a ponerte, que ello es as\u00ed y que el placer consiste en el descanso del dolor y el dolor en la pausa del placer.<\/p>\n<p>-Son muchos -dije- y los percibir\u00e1s principalmente si quieres fijarte en los propios del olfato . \u00e9stos se producen de pronto con una extraordinaria intensidad, sin que les haya precedido dolor, y al cesar no dejan tampoco dolor alguno.<\/p>\n<p>-Es la pura verdad -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-No nos convencer\u00e1, pues, eso de que el cese del dolor es un placer puro y el cese del placer un dolor.<\/p>\n<p>-No, en efecto.<\/p>\n<p>-Sin embargo -dije-, los llamados placeres que por el cuerpo se extienden hacia el alma y resultan quiz\u00e1 los m\u00e1s abundantes e intensos son de ese g\u00e9nero: unas escapadas del dolor.<\/p>\n<p>-Eso son.<\/p>\n<p>-\u00bfY no son de esa misma \u00edndole los presentimientos agradables o dolorosos del porvenir, nacidos de la expectaci\u00f3n?<\/p>\n<p>-De la misma.<\/p>\n<p>X. -\u00bfY sabes -dije yo- c\u00f3mo son esos placeres y qu\u00e9 es aquello a que en mayor grado se asemejan?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfCrees -dije- que existen en la naturaleza lo alto, lo bajo y lo de en medio ?<\/p>\n<p>-Lo creo.<\/p>\n<p>-\u00bfY crees que una persona llevada de lo bajo a lo de en medio puede pensar otra cosa sino que se la lleva a lo alto? Y, cuando est\u00e9 en medio, contemplando el punto de donde ha sido tra\u00edda, \u00bfsupondr\u00e1 que est\u00e1 en otro sitio sino en la altura no habiendo visto la altura verdadera?<\/p>\n<p>-No creo, \u00a1por Zeus! -exclam\u00f3-, que tal persona pueda pensar de manera distinta.<\/p>\n<p>-Y, si fuese llevada de nuevo al punto de partida -segu\u00ed-, \u00bfno pensar\u00eda, esta vez con raz\u00f3n, que se la llevaba a lo bajo?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s cabe?<\/p>\n<p>-\u00bfY todo eso le pasar\u00eda por su inexperiencia de lo que es verdaderamente lo alto, lo bajo y lo de en medio?<\/p>\n<p>-Claro est\u00e1.<\/p>\n<p>-\u00bfY te admirar\u00e1s de que los que no conocen la verdad no s\u00f3lo tengan opiniones extraviadas sobre otras muchas cosas, sino tambi\u00e9n se hallen en tal disposici\u00f3n, respecto del dolor y del placer y de lo que hay en medio de ellos, que, cuando son arrastrados al dolor, se sienten realmente doloridos, poni\u00e9ndose con ello en lo cierto, pero cuando son pasados del dolor a lo intermedio, creen a pies juntillas que han llegado a la satisfacci\u00f3n y al placer y, a semejanza de los que, por no conocer lo blanco, ven en lo gris lo opuesto a lo negro, ellos, por ignorancia del placer, se enga\u00f1an viendo en la falta de dolor lo opuesto al dolor?<\/p>\n<p>-No me admirar\u00e9, \u00a1por Zeus! -dijo-; m\u00e1s bien me admirar\u00eda de que no fuese as\u00ed.<\/p>\n<p>-Atiende ahora -dije- a esto otro: el hambre y la sed y fen\u00f3menos semejantes, \u00bfno son como unos vac\u00edos en la disposici\u00f3n del cuerpo?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 otra cosa cabe?<\/p>\n<p>-Y la ignorancia y la insensatez, \u00bfno son a su vez unos vac\u00edos en la disposici\u00f3n del alma?<\/p>\n<p>-Muy de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY no llenar\u00eda esos vac\u00edos el que tomase alimento o adquiriese inteligencia?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-\u00bfY es m\u00e1s verdadera la plenitud de lo que tiene m\u00e1s realidad o la de lo que tiene menos?<\/p>\n<p>-Claro que la de lo que tiene m\u00e1s.<\/p>\n<p>-\u00bfY cu\u00e1l de los dos g\u00e9neros de cosas crees que participa m\u00e1s de la existencia pura, el de aquellas como el trigo, la bebida, el companage y los dem\u00e1s alimentos o el de la creencia verdadera, la doctrina y la inteligencia, en una palabra, el de toda virtud? Juzga de esto: lo que est\u00e1 atenido a lo que es siempre igual, inmortal y verdadero, siendo adem\u00e1s tal en s\u00ed mismo y produci\u00e9ndose en algo de su misma \u00edndole, \u00bfno te parece de mayor realidad que lo que, estando atenido a lo siempre mudable y mortal, es as\u00ed igualmente en s\u00ed mismo y se produce en algo de su misma naturaleza ?<\/p>\n<p>-Es muy superior -dijo- lo atenido a lo que es igual.<\/p>\n<p>-Seg\u00fan eso, \u00bfel ser de lo siempre mudable tiene m\u00e1s realidad que el ser de la ciencia?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfAcaso tiene m\u00e1s de verdad?<\/p>\n<p>-Tampoco eso.<\/p>\n<p>-Y, si tiene menos de verdad, \u00bftendr\u00e1 menos tambi\u00e9n de realidad?<\/p>\n<p>-Es forzoso.<\/p>\n<p>-\u00bfAs\u00ed, pues, en general las especies de cosas que ata\u00f1en al servicio del cuerpo participan menos de la verdad y de la realidad que las que ata\u00f1en al servicio del alma?<\/p>\n<p>-Mucho menos.<\/p>\n<p>-\u00bfY no crees lo mismo del cuerpo con respecto al alma?<\/p>\n<p>-S\u00ed por cierto.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, lo lleno de cosas m\u00e1s reales y que es m\u00e1s real en s\u00ed mismo, \u00bfest\u00e1 m\u00e1s realmente lleno que lo lleno de cosas menos reales y que es adem\u00e1s menos real en s\u00ed mismo?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-De modo que, si el llenarse de las cosas convenientes a la naturaleza es placentero, lo que se llena m\u00e1s realmente y de cosas m\u00e1s reales gozar\u00e1 m\u00e1s real y verdaderamente con aut\u00e9ntico placer; y lo que participa de cosas menos reales se llenar\u00e1 menos real y s\u00f3lidamente y participar\u00e1 de un placer menos seguro y verdadero.<\/p>\n<p>-Nada hay m\u00e1s forzoso -dijo.<\/p>\n<p>-Por eso los faltos de inteligencia y virtud, que siempre andan en festines y otras cosas de este estilo, son arrastrados, seg\u00fan parece, a lo bajo y de aqu\u00ed llevados nuevamente a la mitad de la subida y as\u00ed est\u00e1n errando toda su vida; y, sin rebasar este punto, jam\u00e1s ven ni alcanzan la verdadera altura ni se llenan realmente de lo real ni gustan de firme ni puro placer, sino, a manera de bestias, miran siempre hacia abajo y, agachados hacia la tierra y hacia sus mesas, se ceban de pasto, se aparean y, por conseguir m\u00e1s de todo ello, se dan de coces y se acornean mutuamente con cascos y cuernos de hierro y se matan por su insatisfacci\u00f3n, porque no llenan de cosas reales su ser real y su parte apta para contener aqu\u00e9llas .<\/p>\n<p>-Eres un or\u00e1culo, S\u00f3crates -dijo Glauc\u00f3n-, pintando tan a la perfecci\u00f3n la vida de la mayor\u00eda de los hombres.<\/p>\n<p>-\u00bfNo es, pues, fuerza que no tengan sino placeres mezclados con dolores, meras apariencias del verdadero placer y sombras sin otro color que aquel, aparentemente muy intenso, que les da la yuxtaposici\u00f3n de placer y dolor y que nazcan en los insensatos unos mutuos y furiosos amores, por los cuales luchan como cuenta Estes\u00edcoro que, por ignorancia de la verdad, se luch\u00f3 ante Troya en torno a la apariencia de Helena ?<\/p>\n<p>-Sin remedio ha de ser as\u00ed -dijo.<\/p>\n<p>XI. -\u00bfY qu\u00e9? \u00bfNo ha de suceder otro tanto con lo irascible, cuando alguien le da salida en la envidia, movido por la ambici\u00f3n, o en la violencia, movido de soberbia, o en la ira, movido de su mal humor, buscando saciedad de honra, de predominio o de venganza sin razonamiento ni discreci\u00f3n ?<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n es fatal -dijo- que ocurran en ellos tales cosas.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? -dije yo-. \u00bfNo podemos afirmar sin miedo que, de los deseos comprendidos en el af\u00e1n de riquezas y de honra, aquellos que, siguiendo al conocimiento y al raciocinio y buscando en compa\u00f1\u00eda de \u00e9stos los placeres, tomen los que la raz\u00f3n les presente, \u00e9sos ser\u00e1n los que lleguen a percibir los m\u00e1s verdaderos -en cuanto pueden serlo los que ellos perciben-, puesto que la verdad es su gu\u00eda, y a percibir tambi\u00e9n aquellos placeres que m\u00e1s se les apropien, dado que lo mejor para cada cosa es tambi\u00e9n lo m\u00e1s adecuado para ella?<\/p>\n<p>-Lo m\u00e1s adecuado, en efecto -dijo.<\/p>\n<p>-Por tanto, cuando el alma toda sigue al elemento filos\u00f3fico y no hay en ella sedici\u00f3n alguna, entonces sucede que cada una de sus partes hace lo que le es propio y cumple la justicia; y adem\u00e1s cada cual disfruta de sus peculiares placeres, que son los mejores y, en la medida de lo posible, los m\u00e1s verdaderos .<\/p>\n<p>-As\u00ed es en un todo.<\/p>\n<p>-Pero, cuando se impone alguno de los otros elementos, ocurre que \u00e9ste no halla su propio placer y encima fuerza a los otros a perseguir un placer extra\u00f1o y no verdadero.<\/p>\n<p>-As\u00ed es -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfConforme a ello, lo que m\u00e1s lejos est\u00e9 de la filosof\u00eda y de la raz\u00f3n ser\u00e1 lo que mayormente produzca tales efectos?<\/p>\n<p>-Bien seguro.<\/p>\n<p>-Y lo que m\u00e1s se aleja de la raz\u00f3n, \u00bfno es tambi\u00e9n lo que m\u00e1s se aleja de la ley y el orden?<\/p>\n<p>-Es claro.<\/p>\n<p>-\u00bfY los que se muestran m\u00e1s alejados de todo ello no resultaron ser los deseos er\u00f3ticos y tir\u00e1nicos?<\/p>\n<p>-Con mucho.<\/p>\n<p>-\u00bfY los que menos, los deseos mon\u00e1rquicos y ordenados?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Creo, pues, que el tirano es el que m\u00e1s lejos se halla del placer verdadero y apropiado; y el otro, el que m\u00e1s cerca.<\/p>\n<p>-No cabe la menor duda.<\/p>\n<p>-La vida del tirano -dije yo- ser\u00e1, pues, la m\u00e1s ingrata; y la del rey, la m\u00e1s placentera.<\/p>\n<p>-Sin remedio.<\/p>\n<p>-\u00bfY sabes -dije- cu\u00e1nto m\u00e1s amargamente vive el tirano que el rey?<\/p>\n<p>-Si t\u00fa me lo dices&#8230; -respondi\u00f3.<\/p>\n<p>-Habiendo, seg\u00fan parece, tres placeres, uno leg\u00edtimo y dos bastardos, el tirano rebasa los l\u00edmites aun de estos \u00faltimos, se escapa de ley y de raz\u00f3n y vive entre ciertos placeres serviles y mercenarios; ahora bien, cu\u00e1nta sea su inferioridad no es enteramente f\u00e1cil decirlo si no es acaso por el siguiente procedimiento.<\/p>\n<p>-\u00bf C\u00f3mo? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Empezando a contar por el hombre olig\u00e1rquico, el tirano ocupa el tercer puesto, ya que entre uno y otro est\u00e1 el hombre dem\u00f3tico.<\/p>\n<p>-Cierto.<\/p>\n<p>-Y, si lo que queda dicho tiene fundamento, \u00bfno vive respecto de la verdad con la tercera apariencia de placer contando desde el hombre olig\u00e1rquico?<\/p>\n<p>-As\u00ed es.<\/p>\n<p>-Y el hombre olig\u00e1rquico es a su vez el tercero contando desde el mon\u00e1rquico si hacemos uno solo al hombre mon\u00e1rquico y al aristocr\u00e1tico .<\/p>\n<p>-El tercero es, en efecto.<\/p>\n<p>-El tirano est\u00e1, pues -dije yo-, alejado del verdadero placer en un n\u00famero triplemente triple.<\/p>\n<p>-Tal parece.<\/p>\n<p>-Seg\u00fan eso -dije- la apariencia de placer del tirano ser\u00eda, en el respecto de su largura, un n\u00famero plano .<\/p>\n<p>-No hay duda.<\/p>\n<p>-Elev\u00e1ndolo, pues, a la segunda y la tercera potencia quedar\u00e1 de manifiesto a qu\u00e9 distancia se halla.<\/p>\n<p>-Es cosa clara -dijo- para el que sabe calcular.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, si en sentido inverso hubi\u00e9ramos de decir a qu\u00e9 distancia est\u00e1 el rey del tirano en la realidad del placer, hallar\u00edamos, hecha la multiplicaci\u00f3n, que la vida de aqu\u00e9l es setecientas veintinueve veces m\u00e1s deleitosa que la de \u00e9ste y que la del tirano es a su vez m\u00e1s amarga en la misma proporci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Imponente -dijo- es la cifra que acabas de dar de la diferencia entre los dos hombres, el justo y el injusto, en lo que toca al placer y al dolor.<\/p>\n<p>-Y no obstante-contest\u00e9 yo-, ese n\u00famero es verdadero y ajustado a sus vidas si a ellas responden sus d\u00edas, sus noches, sus meses y sus a\u00f1os.<\/p>\n<p>-Pues responden de cierto -dijo.<\/p>\n<p>-As\u00ed, si el hombre bueno y justo supera tanto al malvado e injusto en cuanto a placer, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s enorme ventaja le sacar\u00e1 en el arreglo, la belleza y la virtud de su vida?<\/p>\n<p>-Enorme, en verdad, \u00a1por Zeus! -observ\u00f3.<\/p>\n<p>XII. -Bien -dije-; puesto que hemos llegado a este punto de nuestro discurso volvamos a lo antes expuesto, que es lo que nos condujo hasta aqu\u00ed. Creo que se sostuvo en alg\u00fan momento que al que es absolutamente injusto le conviene cometer injusticia con tal de aparecer como justo. \u00bfNo se dijo as\u00ed?<\/p>\n<p>-As\u00ed se dijo, en efecto.<\/p>\n<p>-Pues ahora -dije- vamos a dialogar con el que sostuvo eso, ya que hemos llegado a un acuerdo sobre el especial efecto de ambas cosas: del obrar justamente y del obrar contra justicia.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Formando en nuestro pensamiento una imagen del alma para que el que dice eso vea bien lo que ha dicho.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 imagen? -dijo.<\/p>\n<p>-La de una de aquellas tantas criaturas -contest\u00e9- que se cuenta existieron en la antig\u00fcedad, como la Quimera, Escila, el C\u00e9rbero y otras muchas que se dice que vinieron a formarse en una unidad de distintas figuras .<\/p>\n<p>-Eso se dice, en efecto -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Modela, pues, la figura de una bestia abigarrada y polic\u00e9fala que tiene en torno diversas cabezas de animales mansos y feroces y que es capaz de cambiar y sacar de s\u00ed misma todas estas cosas.<\/p>\n<p>-Trabajo es \u00e9se -dijo- de un h\u00e1bil modelador; no obstante, puesto que el pensamiento es a\u00fan m\u00e1s pl\u00e1stico que la cera y otros materiales semejantes, dala por modelada.<\/p>\n<p>-Plasma ahora una figura de le\u00f3n y otra de hombre; pero que aquella otra primera sea la m\u00e1s grande y que le siga en tama\u00f1o la segunda.<\/p>\n<p>-Eso es m\u00e1s f\u00e1cil -dijo-; ya est\u00e1n modeladas.<\/p>\n<p>-Acomoda ahora esas tres cosas distintas en una sola haciendo que se unan de alg\u00fan modo entre s\u00ed.<\/p>\n<p>-Ya est\u00e1n acomodadas -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-Pues bien, en derredor y por fuera de ellas modela la imagen de una cosa sola: una imagen humana d\u00e9 modo que para el que no pueda ver lo interior, sino \u00fanicamente la envoltura, no aparezca m\u00e1s que un ser vivo, el hombre.<\/p>\n<p>-Ya est\u00e1 modelada-dijo .<\/p>\n<p>-Digamos, pues, al que afirm\u00f3 que a este hombre le conviene hacer injusticia y no le conviene obrar justamente, que lo que \u00e9l dice no significa otra cosa sino que a tal sujeto le interesa tratar con todo regalo a la fiera monstruosa y hacerla fuerte, y lo mismo al le\u00f3n y a lo relativo a \u00e9ste, y, en cambio, dejar hambriento y d\u00e9bil al hombre de suerte que sea arrastrado adonde le lleve el uno o el otro de aqu\u00e9llos; y asimismo no acostumbrar a ninguno de ellos a la compa\u00f1\u00eda de los dem\u00e1s ni hacerlos amigos, sino dejar que se muerdan mutuamente y se devoren en su lucha.<\/p>\n<p>-En efecto, eso es exactamente -dijo- lo que dice el que alaba la injusticia.<\/p>\n<p>-\u00bfY a la inversa, el que sostiene la conveniencia de la justicia vendr\u00e1 a decir que es necesario obrar y hablar de tal modo que de ello resulte el hombre interior el m\u00e1s fuerte dentro del otro hombre y sea \u00e9l quien se cuide de la bestia polic\u00e9fala y la cr\u00ede cultivando, como un labrador, lo que hay en ella de manso y evitando que crezca lo silvestre, procur\u00e1ndose en ello la alianza de la naturaleza leonina, atendiendo en com\u00fan a todos y haci\u00e9ndolos amigos entre s\u00ed y tambi\u00e9n de s\u00ed mismo?<\/p>\n<p>-Eso es, bien de cierto, lo que viene a decir el que ensalza la justicia.<\/p>\n<p>-En todos los respectos, pues, el alabador de la justicia dir\u00e1 verdad y mentir\u00e1 el de la injusticia. Ya se mire al placer, ya a la buena fama, ya al provecho, el que encomia lo justo acierta y el que lo censura no dice nada en raz\u00f3n y ni siquiera conoce lo que censura.<\/p>\n<p>-No creo -dijo- que lo conozca en modo alguno.<\/p>\n<p>-Tratemos, por tanto, de persuadirle con dulzura, puesto que si yerra no es por su voluntad. Pregunt\u00e9mosle: \u00ab\u00bfNo reconoceremos, hombre bendito, el origen de la ley de lo digno y de lo indigno en el hecho de que lo primero pone bajo el hombre, mejor dicho tal vez, bajo su parte divina lo que hay en su naturaleza de salvaje y lo segundo esclaviza lo que hay en \u00e9l de manso a lo salvaje?\u00bb. Asentir\u00e1 a ello, \u00bfno? \u00bfO qu\u00e9 dir\u00e1?<\/p>\n<p>-Asentir\u00e1 si sigue mi consejo -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00abConforme a este razonamiento -segu\u00ed-, \u00bfhabr\u00e1 pues, alguien a quien convenga tomar dinero injustamente si acontece que, al tomarlo, esclaviza lo mejor de su ser a lo m\u00e1s miserable? Y, mientras el tomar dinero por hacer esclavo a un hijo o a una hija, y precisamente bajo hombres fieros y malvados, no le convendr\u00e1 por grande que sea la cantidad percibida, si somete, en cambio, sin compasi\u00f3n la parte m\u00e1s divina que en \u00e9l hay a la m\u00e1s imp\u00eda e infame, \u00bfno se har\u00e1 con ello desgraciado y no pagar\u00e1 el oro de su soborno con un destino mucho m\u00e1s terrible y fatal que el de Erifile al recibir el collar por la vida de su esposo ?\u00bb<\/p>\n<p>-Mucho m\u00e1s ruinoso -dijo Glauc\u00f3n-; que yo respondo por \u00e9l.<\/p>\n<p>XIII. -As\u00ed, pues, \u00bfno pensar\u00e1s tambi\u00e9n que, si la irregularidad en la vida ha sido vituperada desde antiguo, lo ha sido porque con ella se da rienda suelta en mayor grado de lo conveniente a aquella bestia terrible, a aquel grande y abigarrado animal que queda referido?<\/p>\n<p>-Es claro -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY la insolencia y el mal humor no se censuran cuando lo leonino y col\u00e9rico crece y se extiende desmesuradamente?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY el lujo y la molicie no se censuran por la flojedad y remisi\u00f3n de este mismo elemento cuando producen en \u00e9l la cobard\u00eda?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 otra cosa cabe?<\/p>\n<p>-\u00bfY la lisonja y la bajeza, cuando alguno pone eso mismo, o sea lo irascible, bajo aquella otra parte turbulenta y, por causa de las riquezas y del insaciable apetito de \u00e9sta, humilla a aqu\u00e9lla desde la juventud y la hace convertirse de le\u00f3n en mono?<\/p>\n<p>-Bien seguro -dijo.<\/p>\n<p>-Y el artesanado y la clase obrera, \u00bfpor qu\u00e9 crees que son vituperados? \u00bfDiremos que por otra cosa sino porque son gente en quienes la parte mejor es d\u00e9bil por naturaleza, de modo que no puede gobernar a las bestias que hay dentro, sino que las sirve y no es capaz de aprender m\u00e1s que a adularlas?<\/p>\n<p>-Eso parece -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfPor consiguiente, para que esa clase de hombres sea gobernada por algo semejante a lo que rige al hombre superior, sostenemos que debe ser esclava de este mismo hombre, que es el que lleva en s\u00ed el principio rector divino; y esto no porque pensemos que el esclavo debe ser gobernado para su da\u00f1o, como cre\u00eda Tras\u00edmaco de los sometidos a gobierno, sino porque es mejor para todo ser el estar sujeto a lo divino y racional, sea, capitalmente, que este elemento habite en \u00e9l, sea, en otro caso, que lo rija desde fuera, a fin de que todos, sometidos al mismo gobierno, seamos en lo posible semejantes y amigos?<\/p>\n<p>-Exactamente -dijo.<\/p>\n<p>-Y la ley -dije yo- muestra tambi\u00e9n que es eso mismo lo que quiere, puesto que da favor a todos los que viven en la ciudad. E igualmente el gobierno que ejercemos sobre los ni\u00f1os, a quienes no dejamos que sean libres hasta que establecemos dentro de ellos un r\u00e9gimen como el de la ciudad misma, cuando, despu\u00e9s de haber cultivado en ellos la parte mejor con lo mejor que hay en nosotros, ponemos dentro de cada uno, en lugar nuestro, un guardi\u00e1n y jefe semejante a nosotros para s\u00f3lo entonces darles la libertad.<\/p>\n<p>-S\u00ed que lo muestra -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfEn qu\u00e9 respecto o conforme a qu\u00e9 c\u00e1lculo diremos, pues, oh, Glauc\u00f3n, que es provechoso el cometer injusticia o el obrar con intemperancia o el hacer algo ignominioso, si por resultado de todo ello se es m\u00e1s perverso, aunque por otra parte se consigan riquezas o se alcance otra clase de poder?<\/p>\n<p>-En ning\u00fan respecto -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo ha de ser tampoco provechoso que el que cometa injusticia lo mantenga escondido y no pague su pena? \u00bfO no sucede m\u00e1s bien que el que se oculta se hace m\u00e1s miserable, mientras que, si no se oculta, sino recibe el castigo, entonces lo bestial de su ser se aplaca y amansa, lo pac\u00edfico se libera y toda su alma, puesta en mejor condici\u00f3n, adquiere, al conseguir moderaci\u00f3n y justicia con la ayuda del buen entendimiento, un nuevo temple tanto m\u00e1s precioso que el del cuerpo dotado de salud, vigor y hermosura cuanto que el alma misma es m\u00e1s preciosa que el cuerpo ?<\/p>\n<p>-As\u00ed es en un todo -dijo.<\/p>\n<p>-Y el hombre sensato, \u00bfno vivir\u00e1 tendiendo con todas sus energ\u00edas a honrar aquellas ense\u00f1anzas que hacen su alma tal como queda dicho y a despreciar todo lo dem\u00e1s?<\/p>\n<p>-Es evidente -dijo.<\/p>\n<p>-Adem\u00e1s -segu\u00ed-, en lo que toca al uso y sustento de su cuerpo, no s\u00f3lo no se volver\u00e1 al placer fiero e irracional para vivir de cara a \u00e9l, sino que ni siquiera mirar\u00e1 su salud ni atender\u00e1 a ella para ser fuerte, sano y hermoso si estas cosas no le sirven para la sanidad de su mente; antes al contrario, aparecer\u00e1 siempre ajustando la armon\u00eda de su cuerpo en raz\u00f3n de la sinfon\u00eda de su alma .<\/p>\n<p>-Puntualmente lo har\u00e1 as\u00ed -dijo- si es que ha de ser m\u00fasico de verdad.<\/p>\n<p>-\u00bfY no ajustar\u00e1 tambi\u00e9n a ello -pregunt\u00e9 -el orden y la armon\u00eda en la adquisici\u00f3n de sus bienes? \u00bfO es que, impresionado por lo que la multitud entiende por felicidad, va a aumentar hasta el infinito la masa de sus bienes procur\u00e1ndose con ello tambi\u00e9n infinitos males?<\/p>\n<p>-No creo -dijo.<\/p>\n<p>-Antes bien -prosegu\u00ed-, poniendo la vista en su gobierno interior y cuidando de que no se mueva nada de lo que all\u00ed hay por exceso o escasez de fortuna, se regir\u00e1 conforme a esta norma aumentando o gastando de lo que tiene seg\u00fan su capacidad.<\/p>\n<p>-Exacto -dijo.<\/p>\n<p>-Y del mismo modo mirar\u00e1 a los honores y participar\u00e1 y gustar\u00e1 de buen grado de aquellos que crea que le han de hacer mejor; y, en cuanto a aquellos otros que vea que han de relajar la disposici\u00f3n de su ser, los rehuir\u00e1 as\u00ed en la vida p\u00fablica como en la privada.<\/p>\n<p>-Entonces -dijo- no querr\u00e1 actuar en pol\u00edtica si su preocupaci\u00f3n es, en efecto, la que queda dicha.<\/p>\n<p>-No, por vida del perro -contest\u00e9-: actuar\u00e1, e intensamente, en su ciudad interior, pero no de cierto en la ciudad patria a menos que se presente alguna ocasi\u00f3n de origen divino.<\/p>\n<p>-Ya entiendo -dijo-: quieres decir que s\u00f3lo ha de ser en la ciudad que ven\u00edamos fundando, la cual no existe m\u00e1s que en nuestros razonamientos, pues no creo que se d\u00e9 en lugar alguno de la tierra.<\/p>\n<p>-Pero quiz\u00e1 -prosegu\u00ed- haya en el cielo un modelo de ella para el que quiera mirarlo y fundar conforme a \u00e9l su ciudad interior. No importa nada que exista en alg\u00fan sitio o que haya de existir; s\u00f3lo en esa ciudad actuar\u00e1 y en ninguna m\u00e1s.<\/p>\n<p>-Es de raz\u00f3n -dijo \u00e9l .<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>IX I. -Queda por ver -dije- el hombre tir\u00e1nico en s\u00ed mismo, c\u00f3mo surge por la transformaci\u00f3n del democr\u00e1tico, cu\u00e1l es, una vez que nace, y de qu\u00e9 modo vive, si desgraciado o feliz. -En efecto, eso es lo que nos queda por examinar -replic\u00f3. -\u00bfY sabes -dije- lo que\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/la-republica-ix-platon\/\">Seguir leyendo&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":{"twitter_226634691_226634691":""},"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[5,1109],"tags":[1010,1069,1016,1018,1039,1013,1053,1031,1140,1032,1023,1034,1058,1143,1142,1144,1014,1138,1057,1389,1025,1046,1033,1020],"class_list":["post-876","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","category-textos-literarios","tag-amor","tag-animal","tag-arte","tag-ayuda","tag-belleza","tag-ciencia","tag-dinero","tag-enfermedad","tag-escena","tag-estilo","tag-gobierno","tag-guerra","tag-hogar","tag-justicia","tag-ley","tag-leyes","tag-naturaleza","tag-patrimonio-2","tag-pensamiento","tag-republica","tag-rosa","tag-salud","tag-vino","tag-violencia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - 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