{"id":867,"date":"2010-11-23T01:37:18","date_gmt":"2010-11-22T23:37:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=867"},"modified":"2010-11-23T01:37:18","modified_gmt":"2010-11-22T23:37:18","slug":"la-republica-i-platon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/la-republica-i-platon\/","title":{"rendered":"La Rep\u00fablica (I) [Plat\u00f3n]"},"content":{"rendered":"<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>I. Acompa\u00f1ado de Glauc\u00f3n, el hijo de Arist\u00f3n , baj\u00e9 ayer al Pireo con prop\u00f3sito de orar a la diosa y ganoso al mismo tiempo de ver c\u00f3mo hac\u00edan la fiesta, puesto que la celebraban por primera vez.<\/p>\n<p>Pareci\u00f3me en verdad hermosa la procesi\u00f3n de los del pueblo, pero no menos lucida la que sacaron los tracios. Despu\u00e9s de orar y gozar del espect\u00e1culo, emprend\u00edamos la vuelta hacia la ciudad. Y he aqu\u00ed que, habi\u00e9ndonos visto desde lejos, seg\u00fan march\u00e1bamos a casa, Polemarco el de C\u00e9falo mand\u00f3 a su esclavo que corriese y nos encargara que le esper\u00e1semos. Y el muchacho, cogi\u00e9ndome del manto -por detr\u00e1s, me dijo:<\/p>\n<p>-Polemarco os encarga que le esper\u00e9is.<\/p>\n<p>Volvi\u00e9ndome yo entonces, le pregunte d\u00f3nde estaba \u00e9l.<\/p>\n<p>-Helo all\u00e1 atr\u00e1s -contest\u00f3- que se acerca; esperadle.<\/p>\n<p>-Bien est\u00e1; esperaremos -dijo Glauc\u00f3n.<\/p>\n<p>En efecto, poco despu\u00e9s lleg\u00f3 Polemarco con Adimanto, el hermano de Glauc\u00f3n , Nic\u00e9rato el de Nicias y algunos m\u00e1s, al parecer de la procesi\u00f3n. y dijo Polemarco:<\/p>\n<p>-A lo que me parece, S\u00f3crates, march\u00e1is ya de vuelta a la ciudad.<\/p>\n<p>-Y no te has equivocado -dije yo.<\/p>\n<p>-\u00bfVes -repuso- cu\u00e1ntos somos nosotros?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Pues o hab\u00e9is de poder con nosotros -dijo- u os qued\u00e1is aqu\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY no hay -dije yo- otra salida, el que os convenzamos de que ten\u00e9is que dejarnos marchar?<\/p>\n<p>-\u00bfY podr\u00edais convencemos -dijo \u00e9l- si nosotros no queremos?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo -respondi\u00f3 Glauc\u00f3n.<\/p>\n<p>-Pues haceos cuenta que no hemos de querer.<\/p>\n<p>Y Adimanto a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfNo sab\u00e9is acaso que al atardecer habr\u00e1 una carrera<\/p>\n<p>de antorchas a caballo en honor de la diosa ?<\/p>\n<p>-\u00bfA caballo? -dije yo-. Eso es cosa nueva. \u00bfEs que se pasar\u00e1n unos a otros las antorchas corriendo montados? \u00bfO c\u00f3mo se entiende?<\/p>\n<p>-Como t\u00fa lo has dicho -replic\u00f3 Polemarco-, y adem\u00e1s celebrar\u00e1n una fiesta nocturna que ser\u00e1 digna de ver; y nosotros saldremos despu\u00e9s de levantamos de la cena y asistiremos a la fiesta y nos reuniremos all\u00e1 con mucha gente joven y charlaremos con toda ella. Quedaos, pues, y no pens\u00e9is en otra cosa.<\/p>\n<p>-Veo -dijo Glauc\u00f3n- que vamos a tener que quedamos.<\/p>\n<p>-Pues si as\u00ed parece -dije yo-, habr\u00e1 que hacerlo.<\/p>\n<p>II. Fuimos, pues, a casa de Polemarco y encontramos all\u00ed a Lisias y a Eutidemo, los hermanos de aqu\u00e9l, y tambi\u00e9n a Tras\u00edmaco el calcedonio y a Carm\u00e1ntides el peanieo y a Clitofonte, el hijo de Arist\u00f3nimo . Estaba asimismo en la casa C\u00e9falo, el padre de Polemarco, que me pareci\u00f3 muy avanzado en a\u00f1os, pues hacia tiempo que no le ve\u00eda . Estaba sentado en un asiento con coj\u00edn y ten\u00eda puesta una corona , ya que acababa de hacer un sacrificio en el patio; y nosotros nos sentamos a su lado, pues hab\u00eda all\u00ed algunos taburetes en derredor.<\/p>\n<p>Al verme C\u00e9falo me salud\u00f3 y me dijo: -\u00a1Oh, S\u00f3crates, cu\u00e1n raras veces bajas a vernos al Pireo! No deb\u00eda ser esto; pues si yo tuviera a\u00fan fuerzas para ir sin embarazo a la ciudad, no har\u00eda falta que t\u00fa vinieras aqu\u00ed, sino que ir\u00edamos nosotros a tu casa. Pero como no es as\u00ed, eres t\u00fa el que tienes que llegarte por ac\u00e1 con m\u00e1s frecuencia: has de saber, en efecto, que cuanto m\u00e1s amortiguados est\u00e1n en m\u00ed los placeres del cuerpo, tanto m\u00e1s crecen los deseos y satisfacciones de la conversaci\u00f3n; no dejes, pues, de acompa\u00f1arte de estos j\u00f3venes y de venir aqu\u00ed con nosotros, como a casa de amigos y de la mayor intimidad.<\/p>\n<p>Y en verdad, C\u00e9falo -dije yo-, me agrada conversar con personas de gran ancianidad; pues me parece necesario informarme de ellos, como de quienes han recorrido por delante un camino por el que quiz\u00e1 tambi\u00e9n nosotros tengamos que pasar, cu\u00e1l es \u00e9l, si \u00e1spero y dif\u00edcil o f\u00e1cil y expedito. y con gusto oir\u00eda de ti qu\u00e9 opini\u00f3n tienes de esto, pues que has llegado a aquella edad que los poetas llaman \u00abel umbral de la vejez \u00bb: si lo declaras per\u00edodo desgraciado de la vida o c\u00f3mo lo calificas.<\/p>\n<p>III. -Yo te dir\u00e9, por Zeus -replic\u00f3-, c\u00f3mo se me muestra, \u00a1oh, S\u00f3crates!: muchas veces nos reunimos, confirmando el antiguo proverbio , unos cuantos, pr\u00f3ximamente de la misma edad; y entonces la mayor parte de los reunidos se lamentan echando de menos y recordando los placeres juveniles del amor, de la bebida y los banquetes y otras cosas tocantes a esto, y se afligen como si hubieran perdido grandes bienes y como si entonces hubieran vivido bien y ahora ni siquiera viviesen. Algunos se duelen tambi\u00e9n de los ultrajes que su vejez recibe de sus mismos allegados y sobre ello se extienden en la cantinela de los males que aqu\u00e9lla les causa. y a m\u00ed me parece, S\u00f3crates, que \u00e9stos inculpan a lo que no es culpable; porque si fuera \u00e9sa la causa, yo hubiera sufrido con la vejez lo mismo que ellos, y no menos todos los dem\u00e1s que han llegado a tal edad. Pero lo cierto es que he encontrado a muchos que no se hallaban de tal temple; en una ocasi\u00f3n estaba junto a S\u00f3focles, el poeta, cuando alguien le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 tal andas, S\u00f3focles, con respecto al amor? \u00bfEres capaz todav\u00eda de estar con una mujer?\u00bb. y \u00e9l repuso: \u00abNo me hables, buen hombre; me he librado de \u00e9l con la mayor satisfacci\u00f3n, como quien escapa de un amo furioso y salvaje \u00bb. Entonces me pareci\u00f3 que hab\u00eda hablado bien, y no me lo parece menos ahora; porque, en efecto, con la vejez se produce una gran paz y libertad en lo que respecta a tales cosas.<\/p>\n<p>Cuando afloja y remite la tensi\u00f3n de los deseos, ocurre exactamente lo que S\u00f3focles dec\u00eda: que nos libramos de muchos y furiosos tiranos. Pero tanto de estas quejas cuanto de las que se refieren a los allegados, no hay m\u00e1s que una causa, y no es, S\u00f3crates, la vejez, sino el car\u00e1cter de los hombres; pues para los cuerdos y bien humorados, la vejez no es de gran pesadumbre, y al que no lo es, no ya la vejez, \u00a1oh, S\u00f3crates!, sino la juventud le resulta enojosa.<\/p>\n<p>IV: Admirado yo con lo que \u00e9l dec\u00eda, quise que siguiera hablando, y le estimul\u00e9 diciendo: -Pienso, C\u00e9falo, que los m\u00e1s no habr\u00e1n de creer estas cosas cuando te las oigan decir, sino que supondr\u00e1n que t\u00fa soportas f\u00e1cilmente la vejez no por tu car\u00e1cter, sino por tener gran fortuna; pues dicen que para los ricos hay muchos consuelos.<\/p>\n<p>-Verdad es eso -repuso \u00e9l-. No las creen, en efecto; y lo que dicen no carece de valor, aunque no tiene tanto como ellos piensan, sino que aqu\u00ed viene bien el dicho de Tem\u00edstocles a un ciudadano de S\u00e9rifos, que le insultaba dici\u00e9ndole que su gloria no se la deb\u00eda a s\u00ed mismo, sino a su patria. \u00abNi yo -replic\u00f3- ser\u00eda renombrado si fuera de S\u00e9rifos, ni t\u00fa tampoco aun siendo de Atenas \u00bb Y a los que sin ser ricos llevan con pena la vejez se les acomoda el mismo razonamiento: que ni el hombre discreto puede soportar f\u00e1cilmente la vejez en la pobreza, ni el insensato, aun siendo rico, puede estar en ella satisfecho.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9, C\u00e9falo -d\u00edjele-, lo que tienes lo has heredado en su mayor parte o es m\u00e1s lo que t\u00fa has agregado por ti?<\/p>\n<p>-\u00bfLo que yo he agregado, S\u00f3crates? -replic\u00f3-. En cosas de negocios yo he sido un hombre intermedio entre mi abuelo y mi padre; porque mi abuelo, que llevaba mi mismo nombre, habiendo heredado una fortuna poco m\u00e1s o menos como la que yo tengo hoy, la multiplic\u00f3 varias veces, y Lisanias, mi padre, la redujo a\u00fan a menos de lo que ahora es. Yo me contento con no dej\u00e1rsela a \u00e9stos disminuida, sino un poco mayor que la recib\u00ed.<\/p>\n<p>-Te lo preguntaba -dije- porque me parec\u00eda que no ten\u00edas excesivo amor a las riquezas, y esto les ocurre generalmente a los que no las han adquirido por s\u00ed mismos, pues los que las han adquirido se pegan a ellas doblemente, con amor como el de los poetas a sus poemas y el de los padres a sus hijos: el mismo af\u00e1n muestran los enriquecidos en relaci\u00f3n con sus riquezas, como por obra propia, y tambi\u00e9n, igual que los dem\u00e1s, por la utilidad que les procuran. y son hombres de trato dif\u00edcil porque no se prestan a hablar m\u00e1s que del dinero .<\/p>\n<p>-Dices verdad -asever\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>V. -No hay duda -dije yo-; pero cont\u00e9stame a esto otro. \u00bfCu\u00e1l es la mayor ventaja que, seg\u00fan t\u00fa, se saca de tener gran fortuna?<\/p>\n<p>-Es algo -dijo \u00e9l- de lo que quiz\u00e1 no podr\u00eda convencer a la mayor parte de las gentes con mis palabras. Porque has de saber, S\u00f3crates -sigui\u00f3-, que, cuando un hombre empieza a pensar en que va a morir, le entra miedo y preocupaci\u00f3n por cosas por las que antes no le entraban, y las f\u00e1bulas que se cuentan acerca del Hades, de que el que ha delinquido aqu\u00ed tiene que pagar all\u00ed la pena, f\u00e1bulas hasta entonces tomadas a risa, le trastornan el alma con miedo de que sean verdaderas; y ya por la debilidad de la vejez, ya en raz\u00f3n de estar m\u00e1s cerca del mundo de all\u00e1, empieza a verlas con mayor luz. y se llena con ello de recelo y temor y repasa y examina si ha ofendido a alguien en algo. y el que halla que ha pecado largamente en su vida se despierta frecuentemente del sue\u00f1o lleno de pavor, como los ni\u00f1os, y vive en una desgraciada expectaci\u00f3n. Pero al que no tiene conciencia de ninguna injusticia le asiste constantemente una grata y perpetua esperanza, bienhechora \u00abnodriza de la vejez\u00bb, seg\u00fan frase de P\u00edndaro: donosamente, en efecto, dijo aqu\u00e9l, \u00a1oh, S\u00f3crates!, que al que pasa la vida en justicia y piedad, le acompa\u00f1a una dulce esperanza animadora del coraz\u00f3n, nodriza de la vejez, que rige, soberana, la mente tornadiza de los mortales .<\/p>\n<p>-En lo que habl\u00f3 con raz\u00f3n y de muy admirable manera. Ah\u00ed pongo yo el principal valor de las riquezas, no ya respecto de cualquiera, sino del discreto; pues para no enga\u00f1ar ni mentir, ni aun involuntariamente, y para no estar en deuda de sacrificios con ning\u00fan dios ni de dinero con ning\u00fan hombre, y partirse as\u00ed sin miedo al mundo de all\u00e1, ayuda no poco la posesi\u00f3n de las riquezas. Tiene tambi\u00e9n otros muchos provechos; pero, uno por otro, yo sostendr\u00eda, \u00a1oh, S\u00f3crates!, que para lo que he dicho es para lo que es m\u00e1s \u00fatil la fortuna al hombre sensato.<\/p>\n<p>-De perlas -contest\u00e9 yo- es lo que dices, C\u00e9falo; pero eso mismo de que hablamos, esto es, la justicia, \u00bfafirmaremos que es simplemente el decir la verdad y el devolver a cada uno lo que de \u00e9l se haya recibido, o estas mismas cosas se hacen unas veces con justicia y otras sin ella? Pongo por caso: si alguno recibe unas armas de un amigo estando \u00e9ste en su juicio, y ese amigo se las pide despu\u00e9s de vuelto loco, todo el mundo dir\u00eda que no debe devolv\u00e9rselas y que no obrar\u00eda en justicia devolvi\u00e9ndoselas ni diciendo adrede todas las verdades a quien se halla en semejante estado.<\/p>\n<p>-Bien dices -afirm\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-Por lo tanto, no se confirma la justicia en decir la verdad ni en devolver lo que se ha recibido.<\/p>\n<p>-S\u00ed de cierto, \u00a1oh, S\u00f3crates! -dijo interrumpiendo Polemarco-, si hemos de dar cr\u00e9dito a Sim\u00f3nides.<\/p>\n<p>-Bien -dijo C\u00e9falo-, os hago entrega de la discusi\u00f3n, pues tengo que atender al sacrificio.<\/p>\n<p>-Seg\u00fan eso -dijo Polemarco- \u00bfsoy yo tu heredero?<\/p>\n<p>-En un todo -contest\u00f3 \u00e9l riendo, y se fue a sacrificar.<\/p>\n<p>VI. -Di, pues -requer\u00ed yo-, t\u00fa que has heredado la discusi\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 es eso que dijo Sim\u00f3nides, acertadamente a tu ver, acerca de la justicia?<\/p>\n<p>-Que es justo -repuso \u00e9l- dar a cada uno lo que se le debe , y al decir esto, me parece a m\u00ed que habl\u00f3 bien.<\/p>\n<p>-De cierto -dije yo-, no es f\u00e1cil negar cr\u00e9dito a Sim\u00f3nides, pues es hombre sabio e inspirado, pero lo que con ello quiera significar, quiz\u00e1 t\u00fa, Polemarco, lo sepas; yo, por mi parte, lo ignoro. Claro est\u00e1, sin embargo, que no se refiere a aquello que hace poco dec\u00edamos de devolver a uno el dep\u00f3sito hecho silo pide sin estar en su juicio. Y en verdad, lo depositado es en alguna manera debido; \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Pero de ning\u00fan modo se ha de devolver cuando lo pida alguien que est\u00e9 fuera de juicio.<\/p>\n<p>-Cierto -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, a lo que parece, Sim\u00f3nides quiso significar cosa distinta de esto al decir que es justo devolver lo que se debe.<\/p>\n<p>-Otra cosa, por Zeus -dijo-; pues su idea es que los amigos deben hacer bien a los amigos, pero nunca mal.<\/p>\n<p>-Lo creo -dije yo-, porque no da lo que debe aquel que devuelve su oro al depositante si resulta nocivo el devolverlo y el tomarlo y son amigos el que devuelve y el que toma. \u00bfNo es eso lo que, seg\u00fan t\u00fa, quiere decir Sim\u00f3nides?<\/p>\n<p>-Exactamente.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfA los enemigos se les ha de devolver lo que se les debe?<\/p>\n<p>-Sin duda, en absoluto, lo que se les debe -respondi\u00f3-; y seg\u00fan pienso, d\u00e9bese por el enemigo al enemigo lo que es apropiado: alg\u00fan mal.<\/p>\n<p>VII. -As\u00ed, pues -dije yo-, seg\u00fan parece, Sim\u00f3nides envolvi\u00f3 po\u00e9ticamente en un enigma lo que entend\u00eda por justicia; porque, a lo que se ve, pensaba que lo justo era dar a cada uno lo que le era apropiado; y a esto lo llam\u00f3 debido.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 otra cosa podr\u00edas pensar? -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, por Zeus! -exclam\u00e9-. Si le hubieran preguntado: \u00abDi, Sim\u00f3nides, \u00bfqu\u00e9 es lo debido y apropiado que da el arte llamado medicina y a qui\u00e9nes lo da?\u00bb. \u00bfQu\u00e9 crees t\u00fa que nos hubiera contestado?<\/p>\n<p>-Pues bien claro -dijo-: que da remedios y alimentos y bebidas a los cuerpos.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 es lo debido y apropiado que da el arte llamada culinaria y a qui\u00e9nes lo da?<\/p>\n<p>-El condimento a los manjares.<\/p>\n<p>-Bien; \u00bfy qu\u00e9 ha de dar, ya qui\u00e9nes, el arte a que podamos aplicar el nombre de justicia?<\/p>\n<p>-Pues si hemos de atenemos, \u00a1oh, S\u00f3crates!, a lo dicho antes -replic\u00f3-, ha de dar ventajas a los amigos y da\u00f1os a los enemigos.<\/p>\n<p>-Seg\u00fan eso, \u00bfllama justicia al hacer beneficios a los amigos y da\u00f1os a los enemigos.<\/p>\n<p>-As\u00ed lo creo.<\/p>\n<p>-\u00bf Y qui\u00e9n es el m\u00e1s capaz de hacer bien a los amigos pacientes y mal a los enemigos en lo que ata\u00f1e a enfermedad y salud?<\/p>\n<p>-El m\u00e9dico.<\/p>\n<p>-\u00bf Y qui\u00e9n a los navegantes en lo que toca a los riesgos del mar?<\/p>\n<p>-El piloto.<\/p>\n<p>-\u00bf Y qu\u00e9 diremos del justo? \u00bfEn qu\u00e9 asunto y para qu\u00e9 efecto est\u00e1 su especial capacidad de favorecer a los amigos y da\u00f1ar a los enemigos?<\/p>\n<p>-En guerrear contra ellos o luchar a su lado, seg\u00fan creo.<\/p>\n<p>-Bien. Para los que no est\u00e1n enfermos, amigo Polemarco, es in\u00fatil el m\u00e9dico.<\/p>\n<p>-Verdad.<\/p>\n<p>-Y para los que no navegan, el piloto.<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, tambi\u00e9n el justo ser\u00e1 in\u00fatil para los que no combaten.<\/p>\n<p>-En eso no estoy del todo conforme.<\/p>\n<p>-\u00bfLuego es \u00fatil tambi\u00e9n la justicia en la paz?<\/p>\n<p>-\u00datil.<\/p>\n<p>-Y la agricultura, \u00bflo es o no?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfPara la obtenci\u00f3n de los frutos?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY la zapater\u00eda?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfDir\u00e1s acaso, pienso yo, que para la obtenci\u00f3n del calzado?<\/p>\n<p>-Exacto.<\/p>\n<p>-Ahora bien: \u00bfpara provecho y obtenci\u00f3n de qu\u00e9 dir\u00e1s que es \u00fatil la justicia en la paz?<\/p>\n<p>-Para los convenios, \u00a1oh, S\u00f3crates!<\/p>\n<p>-\u00bfConvenios llamas a las asociaciones o a qu\u00e9 otra cosa?<\/p>\n<p>-A las asociaciones precisamente.<\/p>\n<p>-Pues bien, \u00bfen la colocaci\u00f3n de fichas en el juego del chaquete es socio bueno y \u00fatil el justo o el buen jugador?<\/p>\n<p>-El buen jugador.<\/p>\n<p>-\u00bfY para la colocaci\u00f3n de ladrillos y piedras es el justo m\u00e1s \u00fatil y mejor socio que el alba\u00f1il?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-Pues \u00bfen qu\u00e9 caso de sociedad es el justo mejor socio que el alba\u00f1il o citarista, como el citarista lo es respecto del justo para la de pulsar las cuerdas?<\/p>\n<p>-Creo que para la asociaci\u00f3n en asuntos de dinero .<\/p>\n<p>-Con excepci\u00f3n tal vez, ioh, Polemarco!, del uso del dinero, cuando haya que comprar o vender con \u00e9l un caballo. Entonces pienso que el \u00fatil ser\u00e1 el caballista. \u00bfNo es as\u00ed?\u00a0<\/p>\n<p>-S\u00ed, parece.<\/p>\n<p>-Y cuando se trate de un barco, el armador o el piloto.<\/p>\n<p>-As\u00ed conviene.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1ndo, pues, ser\u00e1 el justo m\u00e1s \u00fatil que los dem\u00e1s? \u00bfA qu\u00e9 uso en com\u00fan del oro o de la plata?<\/p>\n<p>-Cuando se trate de depositarlo y conservarlo, \u00a1oh, S\u00f3crates!<\/p>\n<p>-\u00bfQue es decir cuando no haya que utilizarlo, sino tenerlo quieto ?<\/p>\n<p>-Exacto.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, \u00bfcuando el dinero queda sin utilidad, entonces es \u00fatil la justicia en \u00e9l?<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>-E igualmente ser\u00e1 \u00fatil la justicia, ya en sociedad, ya en privado, cuando se trate de guardar una podadera; pero cuando haya que servirse de ella \u00bflo que valdr\u00e1 ser\u00e1 el arte de la viticultura?<\/p>\n<p>-Est\u00e1 claro.<\/p>\n<p>-\u00bfY dir\u00e1s tambi\u00e9n del escudo y de la lira que, cuando haya que guardarlos y no utilizarlos para nada, ser\u00e1 \u00fatil la justicia, y cuando haya que servirse de ellos, el arte militar o la m\u00fasica?<\/p>\n<p>-Por fuerza.<\/p>\n<p>-\u00bfY as\u00ed, respecto de todas las cosas, la justicia es in\u00fatil en el uso y \u00fatil cuando no se usan?<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>VIII. -Cosa, pues, de poco inter\u00e9s ser\u00eda, amigo, la justicia si no tiene utilidad m\u00e1s que en relaci\u00f3n con lo in\u00fatil. Pero veamos esto otro: el m\u00e1s diestro en dar golpes en la lucha, sea \u00e9sta el pugilato u otra cualquiera, \u00bfno lo es tambi\u00e9n en guardarse?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed tambi\u00e9n, el diestro en guardarse de una enfermedad, \u00bfno ser\u00e1 el m\u00e1s h\u00e1bil en inocularla secretamente?<\/p>\n<p>-Eso creo.<\/p>\n<p>-Y a\u00fan m\u00e1s: \u00bfno ser\u00e1 buen guardi\u00e1n del campamento aquel mismo que es bueno para robar los planes y dem\u00e1s tratos del enemigo?<\/p>\n<p>-Bien de cierto. -y as\u00ed, cada uno es buen robador de aquello mismo de lo que es buen guardador.<\/p>\n<p>-As\u00ed parece.<\/p>\n<p>-Por tanto, si el justo es diestro en guardar dinero, tambi\u00e9n es diestro en robarlo.<\/p>\n<p>-Por lo menos, as\u00ed lo muestra ese argumento -dijo .<\/p>\n<p>-Parece, pues, que el justo se revela como un ladr\u00f3n, y acaso tal cosa la has aprendido de Homero; pues \u00e9ste, que tiene en mucho a Aut\u00f3lico, abuelo materno de Ulises, dice de \u00e9l que \u00abmucho renombre le daban fraudes y robos\u00bb. Es, por tanto, evidente que, seg\u00fan t\u00fa y seg\u00fan Homero y seg\u00fan Sim\u00f3nides, la justicia es un arte de robar para provecho de los amigos y da\u00f1o de los enemigos. \u00bfNo era esto lo que quer\u00edas decir?<\/p>\n<p>-No, por Zeus -respondi\u00f3-, pero ya no s\u00e9 yo mismo lo que dec\u00eda; con todo, me sigue pareciendo que la justicia es servir a los amigos y hacer da\u00f1o a los enemigos.<\/p>\n<p>-Y cuando hablas de los amigos, \u00bfentiendes los que a cada uno parecen buenos o los que lo son en realidad, aunque no lo parezcan, y los enemigos lo mismo ?<\/p>\n<p>-Natural es -dijo- que cada cual ame a los que tenga por buenos y odie a los que juzgue perversos.<\/p>\n<p>-\u00bfY acaso no yerran los hombres sobre ello, de modo que muchos les parecen buenos sin serlo y con muchos otros les pasa lo contrario?<\/p>\n<p>-Yerran de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfPara \u00e9stos, pues, los buenos son enemigos y los malos, amigos?<\/p>\n<p>-Exacto.<\/p>\n<p>-Y no obstante, \u00bfresulta entonces justo para ellos el favorecer a los malos y hacer da\u00f1o a los buenos?<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>-Y, sin embargo, \u00bflos buenos son justos e incapaces de faltar a la justicia?<\/p>\n<p>-Verdad es.<\/p>\n<p>-Por tanto, seg\u00fan tu aserto es justo hacer mal a los que no han cometido injusticia.<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo, S\u00f3crates -respondi\u00f3-; ese aserto me parece inmoral.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues -dije yo-, \u00bfes a los injustos a quienes es justo da\u00f1ar, as\u00ed como hacer bien a los justos?<\/p>\n<p>-Eso me parece mejor.<\/p>\n<p>-Para muchos, pues, \u00a1oh, Polemarco!, para cuantos padecen error acerca de los hombres, vendr\u00e1 a ser justo el da\u00f1ar a los amigos, pues que los tienen tambi\u00e9n perversos, y favorecer a los enemigos por ser buenos. Y as\u00ed venimos a decir lo contrario de lo que, seg\u00fan refer\u00edamos, dec\u00eda Sim\u00f3nides.<\/p>\n<p>-As\u00ed ocurre, en efecto -dijo-; pero cambiemos el supuesto, porque parece que no hemos establecido bien lo que es el amigo y el enemigo.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 supuesto era \u00e9se, Polemarco?<\/p>\n<p>-El de que es amigo el que parece bueno.<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo hemos de cambiarlo? -dije yo.<\/p>\n<p>-Afirmando -dijo \u00e9l- que es amigo el que parece y es realmente bueno, y que el que lo parece y no lo es, es amigo en apariencia, pero no en realidad; y otro tanto hay que sentar acerca del enemigo.<\/p>\n<p>-En virtud de ese aserto, a lo que se ve, el bueno ser\u00e1 amigo, y el malo, enemigo .<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, \u00bfpretendes que a\u00f1adamos a la idea de lo justo algo m\u00e1s sobre lo que primero dec\u00edamos, cuando afirm\u00e1bamos que era justo el hacer bien al amigo y mal al enemigo; diciendo ahora, adem\u00e1s de ello, que es justo el hacer bien al amigo que es bueno y mal al enemigo que es malo?<\/p>\n<p>-Exactamente -respondi\u00f3-; dicho as\u00ed me parece acertado.<\/p>\n<p>IX. -\u00bfY es, acaso, propio del hombre justo -dije yo- el hacer mal a quienquiera que sea?<\/p>\n<p>-Bien de cierto -dijo-; a los perversos y malvados hay que hacerles mal.<\/p>\n<p>-y cuando se hace da\u00f1o a los caballos, \u00bfse hacen \u00e9stos mejores o peores ?<\/p>\n<p>-Peores.<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso en lo que toca a la virtud propia de los perros o en lo que toca a la de los caballos?<\/p>\n<p>-En la de los caballos.<\/p>\n<p>-\u00bfY del mismo modo los perros, cuando reciben da\u00f1o, se hacen peores, no ya con respecto a la virtud propia de los caballos, sino a la de los perros?<\/p>\n<p>-Por fuerza.<\/p>\n<p>-\u00bfY no diremos tambi\u00e9n, amigo, que los hombres, al ser da\u00f1ados, se hacen peores en lo que toca a la virtud humana?<\/p>\n<p>-Ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<p>-\u00bf Y la justicia no es virtud humana?<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n esto es forzoso.<\/p>\n<p>-Necesario es, por tanto, querido amigo, que los hombres que reciben da\u00f1o se hagan m\u00e1s injustos.<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>-\u00bfY acaso los m\u00fasicos pueden hacer hombres rudos en m\u00fasica con la m\u00fasica misma?<\/p>\n<p>-Imposible.<\/p>\n<p>-\u00bfNi los caballistas hombres torpes en cabalgar con el arte de la equitaci\u00f3n?<\/p>\n<p>-No puede ser.<\/p>\n<p>-\u00bfNi tampoco los justos pueden hacer a nadie injusto con la justicia, ni, en suma, los buenos a nadie malo con la virtud?<\/p>\n<p>-No, imposible.<\/p>\n<p>-Porque, seg\u00fan pienso, el enfriar no es obra del calor, sino de su contrario.<\/p>\n<p>-As\u00ed es.<\/p>\n<p>-Ni el humedecer de la sequedad, sino de su contrario.<\/p>\n<p>-Exacto.<\/p>\n<p>-Ni del bueno el hacer da\u00f1o, sino de su contrario.<\/p>\n<p>-Eso parece.<\/p>\n<p>-\u00bfY el justo es bueno?<\/p>\n<p>-Bien seguro.<\/p>\n<p>-No es, por tanto, \u00a1oh, Polemarco!, obra propia del justo el hacer da\u00f1o ni a su amigo ni a otro alguno, sino de su contrario el injusto.<\/p>\n<p>-Me parece que en todo dices la verdad, \u00a1oh, S\u00f3crates! -repuso \u00e9l.<\/p>\n<p>-Por tanto, si alguien afirma que es justo el dar a cada uno lo debido y entiende con ello que por el hombre justo se debe da\u00f1o a los enemigos y beneficio a los amigos, no fue sabio el que tal dijo, pues no dec\u00eda verdad; porque el hacer mal no se nos muestra justo en ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-As\u00ed lo reconozco -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-Combatiremos, pues, t\u00fa y yo en com\u00fan -dije-, si alguien afirma que ha dicho semejante cosa Sim\u00f3nides, o Biante, o P\u00edtaco o alg\u00fan otro de aquellos sabios y benditos varones.<\/p>\n<p>-Yo, por lo que a m\u00ed toca -contest\u00f3-, estoy dispuesto a acompa\u00f1arte en la lucha.<\/p>\n<p>-\u00bfY sabes -dije- de qui\u00e9n creo que es ese dicho de que es justo favorecer a los amigos y hacer da\u00f1o a los enemigos?<\/p>\n<p>-\u00bfDe qui\u00e9n? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-Pues pienso que de Periandro, o de Perdicas, o de Jerjes, o de Ismenias el tebano , o de alg\u00fan otro hombre opulento muy convencido de su gran poder.<\/p>\n<p>-Verdad pura es lo que dices -repuso \u00e9l.<\/p>\n<p>-Bien -dije yo-; pues que ni lo justo ni la justicia se nos muestran as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 otra cosa diremos que es ello?<\/p>\n<p>X. Y entonces, Tras\u00edmaco -que varias veces, mientras nosotros convers\u00e1bamos, hab\u00eda intentado tomar por su cuenta la discusi\u00f3n y hab\u00eda sido impedido en su prop\u00f3sito por los que estaban a su lado, deseosos de o\u00edrla hasta el final-, al hacer nosotros la pausa y decir yo aquello, no se contuvo ya, sino que, contray\u00e9ndose lo mismo que una fiera, se lanz\u00f3 sobre nosotros como si fuera a hacemos pedazos. Tanto Polemarco como yo quedamos suspensos de miedo; y \u00e9l, dando voces en medio de todos: -\u00bfQu\u00e9 garruler\u00eda -dijo- es \u00e9sta, oh, S\u00f3crates, que os ha tomado hace rato? \u00bfA qu\u00e9 estas bobadas de tanta deferencia del uno hacia el otro? Si quieres saber de cierto lo que es lo justo, no te limites a preguntar y a refutar ufanamente cuando se contesta, bien persuadido de que es m\u00e1s f\u00e1cil preguntar que contestar; antes bien, contesta t\u00fa mismo y di qu\u00e9 es lo que entiendes por lo justo . Y cuidado con que me digas que es lo necesario, o lo provechoso, o lo \u00fatil, o lo ventajoso, o lo conveniente, sino que aquello que digas has de decirlo con claridad y precisi\u00f3n, porque yo no he de aceptar que sigas con semejantes vaciedades.<\/p>\n<p>Estupefacto qued\u00e9 yo al o\u00edrle, y mir\u00e1ndole sent\u00eda miedo; y aun me parece que, si no le hubiera mirado antes de que \u00e9l me mirara a m\u00ed, me habr\u00eda quedado sin habla . Pero ocurri\u00f3 que, cuando comenz\u00f3 a encresparse con nuestra discusi\u00f3n, dirig\u00ed a \u00e9l mi mirada el primero, y as\u00ed me hall\u00e9 capaz de contestarle y le dije, no sin un ligero temblor: \u00ab-Tras\u00edmaco, no te enojes con nosotros: si \u00e9ste y yo nos extraviamos un tanto en el examen del asunto, cree que ha sido contra nuestra voluntad. Porque si estuvi\u00e9ramos buscando oro, bien sabes que no habr\u00edamos de condescender por nuestra voluntad el uno con el otro y perder la ocasi\u00f3n del hallazgo; no pienses, pues, que cuando investigamos la justicia, cosa de mayor precio que muchos oros , \u00edbamos a andar neciamente con mutuas concesiones en vez de esforzamos con todas nuestras fuerzas en que aparezca aqu\u00e9lla. Persu\u00e1dete, amigo: lo que pienso es que no podemos; as\u00ed es mucho m\u00e1s razonable que hallemos compasi\u00f3n, y no enojo, por parte de vosotros, los capacitados.<\/p>\n<p>XI. Oyendo \u00e9l esto, ri\u00f3se muy sarc\u00e1sticamente y dijo: -\u00a1Oh, Heracles! Aqu\u00ed est\u00e1 S\u00f3crates con su acostumbrada iron\u00eda; ya les hab\u00eda yo dicho a \u00e9stos que t\u00fa no querr\u00edas contestar, sino que fingir\u00edas y<\/p>\n<p>acudir\u00edas a todo antes que responder, si alguno te preguntaba.<\/p>\n<p>-En efecto, Tras\u00edmaco -dije yo-, t\u00fa eres discreto y bien sabes que si preguntaras a uno cu\u00e1ntas son doce y al preguntarle le a\u00f1adieras: \u00abCuidado, amigo, con decirme que doce son dos veces seis, ni tres veces cuatro, ni seis veces dos, ni cuatro veces tres, porque no aceptar\u00e9 semejante charlataner\u00eda\u00bb, te resultar\u00eda claro, creo, que nadie iba a contestar al que inquiriese de ese modo. Sup\u00f3n que te preguntara: \u00abTras\u00edmaco, \u00bfqu\u00e9 es lo que dices? \u00bfQue no he de contestar nada de lo que t\u00fa has enunciado previamente, ni aun en el caso, oh, var\u00f3n singular, de que sea en realidad alguna de estas cosas, sino que he de decir algo distinto de la verdad? \u00bfO c\u00f3mo se entiende?\u00bb. \u00bfQu\u00e9 le responder\u00edas a esto?<\/p>\n<p>-\u00a1Bien -dijo-, como si eso fuera igual a aquello! -Nada se opone a que lo sea -afirm\u00e9 yo-; pero aunque no fuera igual, \u00bfpiensas que si se lo parece al interrogado va a dejar de contestar con su parecer, se lo prohibamos nosotros o no?<\/p>\n<p>-\u00bfYeso precisamente es lo que vas t\u00fa a hacer? \u00bfContestar con algo de lo que yo te he vedado? -pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>-No ser\u00eda extra\u00f1o -dije- si as\u00ed se me mostrara despu\u00e9s de examinarlo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 ser\u00eda -dijo \u00e9l- si yo diera otra respuesta acerca de la justicia, distinta de todas esas y mejor que ellas? \u00bfA qu\u00e9 te condenar\u00edas?<\/p>\n<p>-\u00bfA qu\u00e9 ha de ser -repuse yo-, sino a aquello que conviene al que no sabe? Lo que para \u00e9l procede es, creo yo, aprender del que sabe, y de esta pena me considero digno.<\/p>\n<p>-Chistoso eres en verdad -dijo-; pero, adem\u00e1s de aprender, has de pagar dinero.<\/p>\n<p>-De cierto, cuando lo tenga -dije. -Lo tienes -dijo Glauc\u00f3n-; si es por dinero, habla, Tras\u00edmaco, que todos nosotros lo aportaremos para S\u00f3crates.<\/p>\n<p>-Bien lo veo -repuso \u00e9l; para que S\u00f3crates se salga con lo de costumbre: que no conteste y que, al contestar otro, tome la palabra y lo refute.<\/p>\n<p>-Pero \u00bfc\u00f3mo -dije yo- podr\u00eda contestar, oh, el mejor de los hombres, quien primeramente no sabe nada, y as\u00ed lo confiesa, y adem\u00e1s, si algo cree saber, se encuentra con la prohibici\u00f3n de decir una palabra de lo que opina, impuesta por un hombre nada despreciable? M\u00e1s en raz\u00f3n est\u00e1 que hables t\u00fa, pues dices que sabes y que tienes algo que decir. No reh\u00fases, pues, sino compl\u00e1ceme contestando, y no escatimes tu ense\u00f1anza a Glauc\u00f3n, que as\u00ed te habla, ni a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>XII. Al decir yo esto, Glauc\u00f3n y los otros le pidieron que no rehusase; ya era evidente que Tras\u00edmaco estaba deseando hablar para quedar bien, creyendo que pose\u00eda una contestaci\u00f3n insuperable, pero fing\u00eda disputar por que yo fuera el que contestara. Al fin cedi\u00f3 y seguidamente:<\/p>\n<p>-\u00c9sta es -dijo-la ciencia de S\u00f3crates: no querer ense\u00f1ar por su parte, sino andar de ac\u00e1 para all\u00e1, aprendiendo de los dem\u00e1s sin dar ni siquiera las gracias.<\/p>\n<p>-En lo de aprender de los dem\u00e1s -repuse yo- dices verdad, \u00a1oh, Tras\u00edmaco!; en lo de que no pago con mi agradecimiento, yerras, pues pago con lo que puedo, y no puedo m\u00e1s que con alabanzas, porque dinero no tengo. y de qu\u00e9 buen talante lo hago cuando me parece que alguien habla rectamente lo vas a saber muy al punto, en cuanto des tu respuesta, porque pienso que vas a hablar bien.<\/p>\n<p>-Escucha, pues -dijo-: sostengo que lo justo no es otra cosa que lo que conviene al m\u00e1s fuerte. \u00bfPor qu\u00e9 no lo celebras? No querr\u00e1s, de seguro.<\/p>\n<p>-Lo har\u00e9 -repliqu\u00e9 yo- cuando llegue a saber lo que dices; ahora no lo s\u00e9 todav\u00eda. Dices que lo justo es lo que conviene al m\u00e1s fuerte. \u00bfY c\u00f3mo lo entiendes, Tras\u00edmaco? Porque, sin duda, no quieres decir que si Polidamante, el campe\u00f3n del pancracio, es m\u00e1s fuerte que nosotros y le conviene para el cuerpo la carne de vaca, este alimento que le conviene es tambi\u00e9n adecuado, y justo para nosotros, que somos inferiores a \u00e9l.<\/p>\n<p>-Desenfadado eres, S\u00f3crates -dijo-, y tomas mi aserto por donde m\u00e1s f\u00e1cilmente puedas estropearlo.<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo, mi buen amigo -repuse yo-, pero di m\u00e1s claramente lo que quieres expresar.<\/p>\n<p>-\u00bfNo sabes -pregunt\u00f3- que de las ciudades las unas se rigen por tiran\u00eda, las otras por democracia, las otras por aristocracia ?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-\u00bfY el gobierno de cada ciudad no es el que tiene la fuerza en ella?<\/p>\n<p>-Exacto.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, cada gobierno establece las leyes seg\u00fan su conveniencia: la democracia, leyes democr\u00e1ticas; la tiran\u00eda, tir\u00e1nicas, y del mismo modo los dem\u00e1s. Al establecerlas, muestran los que mandan que es justo para los gobernados lo que a ellos conviene, y al que se sale de esto lo castigan como violador de las leyes y de la justicia. Tal es, mi buen amigo, lo que digo que en todas las ciudades es id\u00e9nticamente justo: lo conveniente para el gobierno constituido. Y \u00e9ste es, seg\u00fan creo, el que tiene el poder; de modo que, para todo hombre que discurre bien, lo justo es lo mismo en todas partes: la conveniencia del m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>-Ahora -dije yo- comprendo lo que dices; si es verdad o no, voy a tratar de verlo. Has contestado, Tras\u00edmaco, que lo justo es lo conveniente; y no obstante, a m\u00ed me hab\u00edas prohibido que contestara eso. Cierto es que agregas: \u00abpara el m\u00e1s fuerte\u00bb.<\/p>\n<p>-\u00a1Dir\u00e1s, acaso, que es peque\u00f1a a\u00f1adidura! -exclam\u00f3.<\/p>\n<p>-No est\u00e1 claro todav\u00eda si peque\u00f1a o grande; pero s\u00ed que hay que examinar si eso que dices es verdad. Yo tambi\u00e9n reconozco que lo justo es algo conveniente; t\u00fa, por tu parte, a\u00f1ades y afirmas que lo conveniente para el m\u00e1s fuerte. Pues bien, eso es lo que yo ignoro, y, en efecto, habr\u00e1 que examinarlo.<\/p>\n<p>-Exam\u00ednalo -dijo.<\/p>\n<p>XIII. -As\u00ed se har\u00e1 -repliqu\u00e9-. y dime, \u00bfno afirmas tambi\u00e9n que es justo obedecer a los gobernantes?<\/p>\n<p>-Lo afirmo.<\/p>\n<p>-\u00bfY son infalibles los gobernantes en cada ciudad o est\u00e1n sujetos a error?<\/p>\n<p>-Enteramente sujetos a error -dijo .<\/p>\n<p>-\u00bfY as\u00ed, al aplicarse a poner leyes, unas las hacen bien y otras mal?<\/p>\n<p>-Eso creo.<\/p>\n<p>-\u00bf Y el hacerlas bien es hac\u00e9rselas convenientes para ellos mismos, y el hacerlas mal, inconvenientes? \u00bfO c\u00f3mo lo entiendes?<\/p>\n<p>-As\u00ed como dices.<\/p>\n<p>-\u00bfY lo que establecen ha de ser hecho por los gobernados y eso es lo justo?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Por tanto, seg\u00fan tu aserto no es s\u00f3lo justo el hacer lo conveniente para el m\u00e1s fuerte, sino tambi\u00e9n lo contrario: lo inconveniente.<\/p>\n<p>-\u00bfQue est\u00e1s diciendo? -pregunt\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-Lo mismo que t\u00fa, seg\u00fan creo. Examin\u00e9moslo mejor: \u00bfno hemos convenido en que los gobernantes, al ordenar algunas cosas a los gobernados, se apartan por error de lo que es mejor para ellos mismos, y en que lo que mandan los gobernantes es justo que lo hagan los gobernados? \u00bfNo quedamos de acuerdo en ello?<\/p>\n<p>-As\u00ed lo pienso -dijo.<\/p>\n<p>-Piensa, pues, tambi\u00e9n -dije yo- que has reconocido que es justo hacer cosas inconvenientes para los gobernantes y due\u00f1os de la fuerza cuando los gobernantes, involuntariamente, ordenan lo que es perjudicial para ellos mismos, pues que dijiste que era justo hacer lo que \u00e9stos hayan ordenado. \u00bfAcaso entonces, discret\u00edsimo Tras\u00edmaco, no viene por necesidad a ser justo hacer lo contrario de lo que t\u00fa dices? Porque sin duda alguna se ordena a los inferiores hacer lo inconveniente para el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>-S\u00ed, por Zeus -dijo Polemarco-. Eso est\u00e1 clar\u00edsimo, \u00a1oh, S\u00f3crates!<\/p>\n<p>-Sin duda -interrumpi\u00f3 Clitofonte-, porque t\u00fa se lo atestiguas.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 necesidad -replic\u00f3 Polemarco -tiene de testigo? El mismo Tras\u00edmaco confiesa que los gobernantes ordenan a veces cosas perjudiciales para ellos mismos y que es justo que los otros las hagan.<\/p>\n<p>-El hacer lo ordenado por los gobernantes, \u00a1oh, Polemarco!, eso fue lo que estableci\u00f3 Tras\u00edmaco como justo.<\/p>\n<p>-Pero tambi\u00e9n, \u00a1oh, Clitofonte!, puso como justo lo conveniente para el m\u00e1s fuerte. Y estableciendo ambas cosas, confes\u00f3 que los m\u00e1s fuertes ordenan a veces lo inconveniente para ellos mismos, con el fin de que lo hagan los inferiores y gobernados. y seg\u00fan estas confesiones, igual de justo ser\u00eda lo conveniente para el m\u00e1s fuerte que lo inconveniente.<\/p>\n<p>-Pero por lo conveniente para el m\u00e1s fuerte -dijo Clitofonte- quiso decir lo que el m\u00e1s fuerte entendiese que le conven\u00eda. y que esto hab\u00eda de ser hecho por el inferior: en eso puso la justicia.<\/p>\n<p>-Pues no fue as\u00ed como se dijo -afirm\u00f3 Polemarco.<\/p>\n<p>-Es igual-dije yo, \u00a1oh, Polemarco! Si ahora Tras\u00edmaco lo dice as\u00ed, as\u00ed se lo aceptaremos.<\/p>\n<p>XIV: -Dime, pues, Tras\u00edmaco: \u00bfera esto lo que quer\u00edas designar como justo: lo que pareciera ser conveniente para el m\u00e1s fuerte, ya lo fuera, ya no? \u00bfHemos de sentar que \u00e9sas fueron tus palabras?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo -dijo-. \u00bfPiensas, acaso, que yo llamo m\u00e1s fuerte al que yerra cuando yerra ?<\/p>\n<p>-Yo, por lo menos -dije-, pensaba que era eso lo que dec\u00edas al confesar que los gobernantes no eran infalibles, sino que tambi\u00e9n ten\u00edan sus errores.<\/p>\n<p>-Tramposo eres, \u00a1oh, S\u00f3crates!, en la argumentaci\u00f3n -contest\u00f3-: \u00bfes que t\u00fa llamas, sin m\u00e1s, m\u00e9dico al que yerra en relaci\u00f3n con los enfermos precisamente en cuanto yerra? \u00bfO calculador al que se equivoca en el c\u00e1lculo, en la misma ocasi\u00f3n en que se equivoca y en cuanto a su misma equivocaci\u00f3n? Es cierto que solemos decir, creo yo, que el m\u00e9dico err\u00f3 o que el calculador se equivoc\u00f3 o el gram\u00e1tico; pero cada uno de ellos no yerra en modo alguno, seg\u00fan yo opino, en cuanto es aquello con cuyo t\u00edtulo le designamos. De modo que, hablando con rigor, puesto que t\u00fa tambi\u00e9n precisas las palabras, ninguno de los profesionales yerra: el que yerra, yerra porque le falla su ciencia, en lo cual no es profesional; de suerte que ning\u00fan profesional ni gobernante ni sabio yerra al tiempo que es tal, aunque se diga siempre que el m\u00e9dico o el gobernante err\u00f3. Piensa, pues, que \u00e9sa es tambi\u00e9n mi respuesta ahora, y lo que hay con toda precisi\u00f3n es esto: que el gobernante, en cuanto gobernante, no yerra, y no errando establece lo mejor para s\u00ed mismo; y esto ha de ser hecho por el gobernado. y as\u00ed como dije al principio, tengo por justo el hacer lo conveniente para el m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p>XV: -Bien, Tras\u00edmaco -dije-; \u00bfcrees que hay trampa en mis palabras?<\/p>\n<p>-Lo creo enteramente -contest\u00f3. -\u00bfPiensas, pues, que, al preguntarte como te preguntaba lo hac\u00eda insidiosamente, para perjudicarte en la discusi\u00f3n?<\/p>\n<p>-De cierto lo s\u00e9 -dijo-. y no conseguir\u00e1s nada, porque ni habr\u00e1 de escap\u00e1rseme tu mala intenci\u00f3n ni, puesta al descubierto, podr\u00e1s hacerme fuerza en el debate.<\/p>\n<p>-Ni habr\u00eda de intentarlo, bendito Tras\u00edmaco -repliqu\u00e9 yo-, pero para que no nos suceda otra vez lo mismo, determina si, cuando hablas del gobernante y del m\u00e1s fuerte, lo haces conforme al decir com\u00fan o en el rigor de la palabra, seg\u00fan tu propia expresi\u00f3n de hace un momento; me refiero a aquel cuya conveniencia, por ser \u00e9l m\u00e1s fuerte, es justo que realice el m\u00e1s d\u00e9bil.<\/p>\n<p>-Al que es gobernante en el mayor rigor de la palabra -dijo-. Ens\u00e1\u00f1ate y maquina contra esto, si es que puedes: no te pido indulgencia; pero aseguro que no has de poder hacerlo.<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso piensas -dije- que he de estar tan loco como para tratar de esquilar al le\u00f3n y enga\u00f1ar a Tras\u00edmaco?<\/p>\n<p>-Por lo menos -contest\u00f3- acabas de intentarlo, aunque mostr\u00e1ndote incapaz en ello como en todo.<\/p>\n<p>-Basta -dije yo- de tales cosas, pero dime: el m\u00e9dico en el rigor de la palabra, del que hablabas antes, \u00bfes por ventura negociante, o bien curador de los enfermos? Entiende el que es m\u00e9dico en realidad.<\/p>\n<p>-Curador de los enfermos -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 diremos del piloto? \u00bfEl verdadero piloto es jefe de los marinos o marino?<\/p>\n<p>-Jefe de los marinos.<\/p>\n<p>-En nada, pues, se ha de tener en cuenta, creo yo, que navega en el bajel, ni por ello se le ha de llamar marino; pues no por navegar recibe el nombre de piloto, sino por su arte y el mando de los marinos.<\/p>\n<p>-Verdad es -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY no tiene cada uno de \u00e9stos su propia conveniencia?<\/p>\n<p>-Sin duda.<\/p>\n<p>-\u00bf Y no existe el arte -dije yo- precisamente para esto, para buscar y procurar a cada uno lo conveniente?<\/p>\n<p>-Para eso -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY acaso para cada una de las artes hay otra conveniencia que la de ser lo m\u00e1s perfecta posible?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 quieres preguntar con ello?<\/p>\n<p>-Pongo por caso -dije-: si me preguntases si le basta al cuerpo ser cuerpo o necesita de algo m\u00e1s, te contestar\u00eda que \u00absin duda necesita; y por ello se ha inventado y existe el arte de la medicina, porque el cuerpo es imperfecto y no le basta ser lo que es. Y para procurarle lo conveniente se ha dispuesto el arte\u00bb. \u00bfTe parece que hablo rectamente al hablar as\u00ed -pregunt\u00e9- o no?<\/p>\n<p>-Rectamente -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfLa medicina misma es imperfecta o, en general, cualquier otra arte necesita en su caso de alguna virtud, como los ojos de la vista o las orejas del o\u00eddo, a los que por esto hace falta un arte que examine y procure lo conveniente para ellos? \u00bfAcaso tambi\u00e9n en el arte misma hay alg\u00fan modo de imperfecci\u00f3n y para cada arte se precisa otra parte que examine lo conveniente para ella y otra a su vez para la que examina y as\u00ed hasta lo infinito? \u00bfO es ella misma quien examina su propia conveniencia? \u00bfO quiz\u00e1 no necesita ni de s\u00ed misma ni de otra para examinar lo conveniente a su propia imperfecci\u00f3n y es la raz\u00f3n de ello que no hay defecto ni error en arte alguna, ni le ata\u00f1e a \u00e9sta buscar lo conveniente para nada que no sea su propio objeto, sino que ella misma es incontaminada y pura en cuanto es recta, esto es, mientras cada una es precisa y enteramente lo que es? Exam\u00ednalo con el convenido rigor de palabra: \u00bfes esto o no?<\/p>\n<p>-Tal parece -contest\u00f3 .<\/p>\n<p>-La medicina, pues, no busca lo conveniente para s\u00ed misma, sino para el cuerpo -dije.<\/p>\n<p>-As\u00ed es -dijo.<\/p>\n<p>-Ni la equitaci\u00f3n lo conveniente para la equitaci\u00f3n, sino lo conveniente para los caballos; ni ninguna otra arte lo conveniente para s\u00ed misma, pues de nada necesita, sino para el ser a que se aplica.<\/p>\n<p>-Eso parece -dijo.<\/p>\n<p>-Y las artes, \u00a1oh, Tras\u00edmaco!, gobiernan y dominan aquello que constituye su objeto.<\/p>\n<p>Aunque a duras penas convino tambi\u00e9n en esto.<\/p>\n<p>-Por tanto, no hay disciplina alguna que examine y ordene la conveniencia del m\u00e1s fuerte, sino la del ser inferior y gobernado por ella.<\/p>\n<p>Reconoci\u00f3lo al fin tambi\u00e9n, aunque dispuesto a discutir sobre ello; y una vez que lo reconoci\u00f3, dije yo:<\/p>\n<p>-Seg\u00fan eso, \u00bfno es lo cierto que ning\u00fan m\u00e9dico en cuanto m\u00e9dico examina ni ordena lo conveniente para el m\u00e9dico mismo, sino lo conveniente para el enfermo? Ahora bien, convinimos en que el verdadero m\u00e9dico gobierna los cuerpos y no es un negociante. \u00bfO no convinimos? Confes\u00f3lo as\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY en que el verdadero piloto es jefe de los marinos y no marino \u00e9l mismo?<\/p>\n<p>Qued\u00f3 confesado.<\/p>\n<p>-Ahora bien, el tal piloto y jefe no examina ni ordena lo conveniente para el piloto, sino lo conveniente para el marino y gobernado.<\/p>\n<p>Reconoci\u00f3lo, aunque de mala gana.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, Tras\u00edmaco -dije yo-, nadie que tiene gobierno, en cuanto es gobernante, examina ni ordena lo conveniente para s\u00ed mismo, sino lo conveniente para el gobernado y sujeto a su arte, y dice cuanto dice y hace todo cuanto hace mirando a \u00e9ste y a su conveniencia y ventaja.<\/p>\n<p>XVI. Llegados a este punto de la discusi\u00f3n, y hecho claro para todos que lo dicho por \u00e9l sobre lo justo se hab\u00eda convertido en su contrario, Tras\u00edmaco, en vez de contestar, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>-Dime, S\u00f3crates, \u00bftienes nodriza ?<\/p>\n<p>-\u00bfA qu\u00e9 viene eso? -dije-. \u00bfNo val\u00eda m\u00e1s contestar que preguntar tales cosas?<\/p>\n<p>-Lo digo -replic\u00f3- porque te deja en tu flujo y no te limpia los mocos, estando t\u00fa necesitado de ello, pues ni siquiera sabes por ella lo que son ovejas y pastor.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 as\u00ed? -dije yo.<\/p>\n<p>-Porque piensas que los pastores y los vaqueros atienden al bien de las ovejas y de las vacas y las ceban y cuidan mirando a otra cosa que al bien de sus due\u00f1os o de s\u00ed mismos , e igualmente crees que los gobernantes en las ciudades, los que gobiernan de verdad , tienen otro modo de pensar en relaci\u00f3n con sus gobernados que el que tiene cualquiera en regir sus ovejas, y que examinan de d\u00eda y de noche otra cosa que aquello de donde puedan sacar provecho. y tanto has adelantado acerca de lo justo y la justicia y lo injusto y la injusticia que ignoras que la justicia y lo justo es en realidad bien ajeno, conveniencia para el poderoso y gobernante y da\u00f1o propio del obediente y sometido; y que la injusticia es lo contrario, y que gobierna a los que son de verdad sencillos y justos, y que los gobernados realizan lo conveniente para el que es m\u00e1s fuerte y, sirvi\u00e9ndole, hacen a \u00e9ste feliz, pero de ninguna manera a s\u00ed mismos. Hay que observar, candid\u00edsimo S\u00f3crates, que al hombre justo le va peor en todas partes que al injusto.<\/p>\n<p>Primeramente, en las asociaciones mutuas, donde uno se junta con otro, nunca ver\u00e1s que, al disolverse la comunidad, el justo tenga m\u00e1s que el injusto, sino menos. Despu\u00e9s, en la vida ciudadana, cuando hay algunas contribuciones, el justo con los mismos bienes contribuye m\u00e1s; el segundo, menos. y cuando hay que recibir, el primero sale sin nada; el segundo, con mucho. Cuando uno de los dos toma el gobierno, al justo le viene, ya que no otro castigo, el andar peor por causa del abandono en sus asuntos privados, sin aprovechar nada de lo p\u00fablico por ser justo, y sobre ello, el ser aborrecido de los allegados y conocidos cuando no quiera hacerles favor alguno contra justicia; con el injusto todas estas cosas se dan en sentido contrario. Me refiero, en efecto, a aquel mismo que ha poco dec\u00eda, al que cuenta con poder para sacar grandes ventajas: f\u00edjate, pues, en \u00e9l si quieres apreciar cu\u00e1nto m\u00e1s conviene a su propio inter\u00e9s ser injusto que justo. Y lo conocer\u00e1s con la m\u00e1xima facilidad si te pones en la injusticia extrema, que es la que hace m\u00e1s feliz al injusto y m\u00e1s desdichados a los que padecen la injusticia y no quieren cometerla. Ella es la tiran\u00eda que arrebata lo ajeno, sea sagrado o profano, privado o p\u00fablico, por dolo o por fuerza, no ya en peque\u00f1as partes, sino en masa. Si un cualquiera es descubierto al violar particularmente alguna de estas cosas, es castigado y recibe los mayores oprobios; porque, en efecto, se llama sacr\u00edlegos, secuestradores, horadadores de muros, estafadores o ladrones a aquellos que violan la justicia en alguna de sus partes con cada uno de estos cr\u00edmenes. Pero cuando alguno, adem\u00e1s de las riquezas de los ciudadanos, los secuestra a ellos mismos y los esclaviza, en lugar de ser designado con esos nombres de oprobio es llamado dichoso y feliz no s\u00f3lo por los ciudadanos, sino por todos los que conocen la completa realizaci\u00f3n de su injusticia ; porque los que censuran la injusticia no la censuran por miedo a cometerla, sino a sufrirla. As\u00ed, S\u00f3crates, la injusticia, si colma su medida, es algo m\u00e1s fuerte, m\u00e1s libre y m\u00e1s dominador que la justicia; y como dije desde el principio, lo justo se halla ser lo conveniente para el m\u00e1s fuerte, y lo injusto lo que aprovecha y conviene a uno mismo.<\/p>\n<p>XVII. Dicho esto, Tras\u00edmaco pensaba marcharse despu\u00e9s de habemos vertido por los o\u00eddos, como un ba\u00f1ero , el torrente de su largo discurso; pero los presentes no le dejaron, antes bien, le obligaron a quedarse y a dar explicaci\u00f3n de lo que hab\u00eda dicho. y yo mismo tambi\u00e9n le rogaba con encarecimiento y le dec\u00eda:<\/p>\n<p>-Bendito Tras\u00edmaco, \u00bfpiensas irte despu\u00e9s de habernos lanzado tal discurso, sin ense\u00f1amos en forma o aprender t\u00fa si es ello as\u00ed como dices o de otra manera? \u00bfCrees que es asunto balad\u00ed el que has tomado por tu cuenta, y no ya el definir la norma de conducta a la que ateni\u00e9ndonos cada uno podamos vivir m\u00e1s provechosamente nuestra vida?<\/p>\n<p>-\u00bfAcaso -dijo Tras\u00edmaco- no estoy yo tambi\u00e9n en ello?<\/p>\n<p>-As\u00ed parec\u00eda -contest\u00e9 yo-, o bien que no te cuidabas nada de nosotros ni te preocupabas de que vivi\u00e9semos mejor o peor ignorando lo que t\u00fa dices saber. Atiende, mi buen amigo, a instruir nos: no perder\u00e1s el beneficio que nos hagas, siendo tantos nosotros. Por mi parte, he de decirte que no reconozco ni creo que la injusticia sea m\u00e1s ventajosa que la justicia, ni aun cuando se le d\u00e9 a aqu\u00e9lla rienda suelta y no se le impida hacer cuanto quiera. Dejemos, amigo, al injusto en su injusticia; d\u00e9mosle la facultad de atropellar sea por ocultaci\u00f3n, sea por fuerza, que no por ello me persuadir\u00e1 de que ha de sacar m\u00e1s provecho que con la justicia. Quiz\u00e1 alg\u00fan otro de nosotros lo sienta as\u00ed, no s\u00f3lo yo; persu\u00e1denos, pues, bendito Tras\u00edmaco, de que no discurrimos rectamente teniendo a la justicia en m\u00e1s que a la injusticia.<\/p>\n<p>-\u00bfY c\u00f3mo te he de persuadir? -dijo-. Si con lo que he dicho no has quedado persuadido, \u00bfqu\u00e9 voy a hacer contigo? \u00bfHe de coger mi razonamiento y embut\u00edrtelo en el alma ?<\/p>\n<p>-No, por Zeus, no lo hagas -repliqu\u00e9 yo-; mas, ante todo, mantente firme en aquello que digas; y si lo cambias, c\u00e1mbialo abiertamente y no nos induzcas a error. Bien ves, Tras\u00edmaco -consideremos una vez m\u00e1s lo de antes-, que despu\u00e9s de haber definido al verdadero m\u00e9dico no te cre\u00edste obligado a observar la misma precisi\u00f3n en lo que toca al verdadero pastor, sino que piensas que \u00e9ste ceba sus ovejas en su calidad de pastor, no atendiendo a lo mejor para ellas, sino a manera de un glot\u00f3n dispuesto al banquete, para su propio regalo o bien para venderlas como un negociante, no como tal pastor. Pero a la pastor\u00eda , de cierto, no interesa otra cosa que aquello para que est\u00e1 ordenada a fin de procurarle lo mejor, puesto que, por lo que a ella misma respecta, est\u00e1 bien dotada hasta la m\u00e1xima excelencia, en tanto no le falte nada para ser verdadera pastor\u00eda. Y as\u00ed, creo yo ahora que es necesario confesemos que todo gobierno, en cuanto gobierno, no considera el bien sino de aquello que es gobernado y atendido por \u00e9l, lo mismo en el gobierno p\u00fablico que en el privado. Mas t\u00fa, por lo parte, \u00bfpiensas que los gobernantes de las ciudades -me refiero a los verdaderos gobernantes- gobiernan por su voluntad?<\/p>\n<p>-No lo pienso, por Zeus -dijo \u00e9l-, sino que lo s\u00e9.<\/p>\n<p>XVIII. -\u00bfC\u00f3mo, Tras\u00edmaco? -contest\u00e9 yo-. \u00bfNo lo percatas de que, cuando se trata de los otros gobiernos, nadie quiere ejercerlos por su voluntad, sino que piden recompensa, entendiendo que ninguna ventaja les ha de venir a ellos de gobernar, sino m\u00e1s bien a los gobernados ? Porque, dime, \u00bfno aseveramos constantemente que cada arte es distinta de las otras en cuanto tiene distinta eficacia? Y no contestes, bendito m\u00edo, contra lo opini\u00f3n, para que podamos adelantar algo.<\/p>\n<p>-En eso es distinto -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY no nos procura cada una un provecho especial, no ya com\u00fan con las otras, como la medicina procura la salud, el pilotaje la seguridad al navegar, y as\u00ed las dem\u00e1s?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, \u00bfel arte de granjear nos procura granjer\u00eda?<\/p>\n<p>Porque, en efecto, \u00e9sa es su eficacia; \u00bfo designas t\u00fa con el mismo nombre a la medicina y al pilotaje? O si de cierto quieres definir con precisi\u00f3n, como propusiste, en caso de que un piloto se ponga bueno por convenirle navegar por el mar, \u00bfvas a llamar en raz\u00f3n de ello medicina a su arte?<\/p>\n<p>-No, por cierto -dijo.<\/p>\n<p>-Ni tampoco al granjeo, creo yo, porque alguien se cure recibiendo granjer\u00eda.<\/p>\n<p>-Tampoco.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfLa medicina ser\u00e1 granjeo porque uno, curando, haga granjer\u00eda?<\/p>\n<p>Neg\u00f3lo.<\/p>\n<p>-\u00bfY as\u00ed confesamos que cada arte tiene su propio provecho?<\/p>\n<p>-Sea as\u00ed -dijo.<\/p>\n<p>-De modo que aquel provecho que obtienen en general todos los profesionales de ellas, est\u00e1 claro que lo sacan de algo adicional id\u00e9ntico en todas las artes.<\/p>\n<p>-Tal parece -repuso.<\/p>\n<p>-Diremos, pues, que los profesionales que obtienen granjer\u00eda, la obtienen por servirse en a\u00f1adidura del arte del granjeo.<\/p>\n<p>Aunque a duras penas, lo reconoci\u00f3 as\u00ed.<\/p>\n<p>-Ese provecho, pues, de la granjer\u00eda no lo recibe cada uno de su propia arte, sino que, consideradas las cosas con todo rigor, la medicina produce salud y el granjeo, granjer\u00eda; la edificaci\u00f3n, casas, y el granjeo que acompa\u00f1a a \u00e9sta, granjer\u00eda; y as\u00ed en todas las dem\u00e1s artes hace cada una su trabajo y obtiene el provecho para que est\u00e1 ordenada. Y si no se a\u00f1ade la ganancia, \u00bfsacar\u00e1 algo el profesional de su arte?<\/p>\n<p>-No parece -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfNo aprovecha, pues, nada cuando trabaja gratuitamente?<\/p>\n<p>-S\u00ed aprovecha, creo.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, Tras\u00edmaco, resulta evidente que ning\u00fan arte ni gobierno dispone lo provechoso para s\u00ed mismo, sino que, como ven\u00edamos diciendo, lo dispone y ordena para el gobernado, mirando al bien de \u00e9ste, que es el m\u00e1s d\u00e9bil, no al del m\u00e1s fuerte. Y por esto, querido Tras\u00edmaco, dec\u00eda yo hace un momento que nadie quiere gobernar de su grado ni tratar y enderezar los males ajenos, sino que todos piden recompensa; porque el que ha de servirse rectamente de su arte no hace ni ordena nunca, al ordenar conforme a ella, lo mejor para s\u00ed mismo, sino para el gobernado; por lo cual, seg\u00fan parece, debe darse recompensa a los que se disponen a gobernar: sea dinero, sea honra, sea castigo al que no gobierna.<\/p>\n<p>XIX. -\u00bfC\u00f3mo se entiende, oh, S\u00f3crates? -dijo Glauc\u00f3n-. Reconozco lo de las dos recompensas, pero lo de ese castigo de que hablas y del que has hecho tambi\u00e9n menci\u00f3n como un modo de recompensa no lo comprendo.<\/p>\n<p>-\u00bfNo lo das cuenta acaso -dije- del premio propio de los mejores, por el que gobiernan los hombres de provecho cuando se prestan a gobernar? \u00bfO ignoras que la ambici\u00f3n y la codicia son tenidas por vergonzosas y lo son en realidad?<\/p>\n<p>-Lo s\u00e9 -dijo.<\/p>\n<p>-Por esto -repuse yo- los buenos no quieren gobernar ni por dinero ni por honores; ni, granjeando abiertamente una recompensa por causa de su cargo, quieren tener nombre de asalariados, ni el de ladrones tom\u00e1ndosela ellos subrepticiamente del gobierno mismo. Los honores no los mueven tampoco, porque no son ambiciosos. Precisan, pues, de necesidad y castigo si han de prestarse a gobernar, y \u00e9sta es tal vez la raz\u00f3n de ser tenido como indecoroso el procurarse gobierno sin ser forzado a ello. El castigo mayor es ser gobernado por otro m\u00e1s perverso cuando no quiera \u00e9l gobernar: y es por temor a este castigo por lo que se me figura a m\u00ed que gobiernan, cuando gobiernan, los hombres de bien; y aun entonces van al gobierno no como quien va a algo ventajoso, ni pensando que lo van a pasar bien en \u00e9l, sino como el que va a cosa necesaria y en la convicci\u00f3n de que no tienen otros hombres mejores ni iguales a ellos a quienes confiarlo. Porque si hubiera una ciudad formada toda ella por hombres de bien , habr\u00eda probablemente lucha por no gobernar, como ahora la hay por gobernar , y entonces se har\u00eda claro que el verdadero gobernante no est\u00e1 en realidad para atender a su propio bien, sino al del gobernado; de modo que todo hombre inteligente elegir\u00eda antes recibir favor de otro que darse quehacer por hacerlo \u00e9l a los dem\u00e1s. Yo de ning\u00fan modo concedo a Tras\u00edmaco eso de que lo justo es lo conveniente para el m\u00e1s fuerte. Pero este asunto lo volveremos a examinar en otra ocasi\u00f3n, pues me parece de mucho m\u00e1s bulto eso otro que dice ahora Tras\u00edmaco al afirmar que la vida del injusto es preferible a la del justo. T\u00fa, pues, Glauc\u00f3n -dije-, \u00bfpor cu\u00e1l de las dos cosas lo decides? \u00bfCu\u00e1l de los dos asertos lo parece m\u00e1s verdadero?<\/p>\n<p>-Es m\u00e1s provechosa, creo yo, la vida del justo.<\/p>\n<p>-\u00bfO\u00edste -pregunt\u00e9 yo- todos los bienes que Tras\u00edmaco relataba hace un momento del injusto?<\/p>\n<p>-Los o\u00ed -contest\u00f3-, pero no he quedado persuadido.<\/p>\n<p>-\u00bfQuieres, pues, que, si hallamos modo de hacerlo, le convenzamos de que no dice verdad?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no he de querer? -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Bien est\u00e1 -dije yo-, pero si ahora, esforz\u00e1ndonos en refutarle, pusi\u00e9ramos raz\u00f3n contra raz\u00f3n, enumerando las ventajas de ser justo, y \u00e9l nos replicara en la misma forma y nosotros a \u00e9l , habr\u00eda necesidad de contar y medir los bienes que cada uno fu\u00e9ramos predicando en cada parte y precisar\u00edamos de unos jueces que decidieran el asunto; mas, si hacemos el examen, como hasta aqu\u00ed, por medio de mutuas confesiones, seremos todos nosotros a un mismo tiempo jueces y oradores.<\/p>\n<p>-Bien de cierto -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfCu\u00e1l, pues, de los dos procedimientos lo agrada? -dije yo.<\/p>\n<p>-El segundo -contest\u00f3.<\/p>\n<p>XX. -Vamos, pues, Tras\u00edmaco -dije yo-; volvamos a empezar y cont\u00e9stame: \u00bfdices que la injusticia perfecta es m\u00e1s ventajosa que la perfecta justicia?<\/p>\n<p>-Lo afirmo de plano -contest\u00f3- y dichas quedan las razones.<\/p>\n<p>-Y dime: \u00bfc\u00f3mo lo entiendes? \u00bfLlamas a una de esas dos cosas virtud y vicio a la otra?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, \u00bfllamas virtud a la justicia y vicio a la injusticia?<\/p>\n<p>-\u00a1Buena consecuencia, querido -exclam\u00f3-, cuando digo que la injusticia da provecho y la justicia no!<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 dices, pues?<\/p>\n<p>-Todo lo contrario -repuso.<\/p>\n<p>-\u00bfQue la justicia es vicio?<\/p>\n<p>-No, sino una generosa inocencia .<\/p>\n<p>-\u00bfY maldad, por tanto, la injusticia?<\/p>\n<p>-No, sino discreci\u00f3n -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfDe modo, Tras\u00edmaco, que los injustos lo parecen inteligentes y buenos?<\/p>\n<p>-Por lo menos -dijo-, los que son capaces de realizar la injusticia completa, consiguiendo someter a su poder ciudades y pueblos; t\u00fa piensas acaso que hablo de los rateros de bolsas . Esto tambi\u00e9n aprovecha -sigui\u00f3- si pasa inadvertido; pero no es digno de consideraci\u00f3n, sino s\u00f3lo aquello otro de lo que ahora hablaba.<\/p>\n<p>-En verdad -dije-, no ignoro lo que quieres decir. Pero me ha dejado suspenso que pongas la injusticia como parte de la virtud y la sabidur\u00eda; y la justicia, entre los contrarios de \u00e9stas.<\/p>\n<p>-As\u00ed las pongo en un todo.<\/p>\n<p>-Eso es a\u00fan m\u00e1s duro, amigo -dije yo-, y no es f\u00e1cil hacerle objeci\u00f3n; porque si hubieras afirmado que la injusticia es ventajosa, pero confesaras que es vicio y desdoro, como reconocen otros, podr\u00edamos replicar algo, siguiendo la doctrina com\u00fan, pero ahora queda claro que has de decir que la injusticia es cosa hermosa y fuerte y que has de asignarle por a\u00f1adidura todo aquello que nosotros asignamos a la injusticia, puesto que lo has atrevido a clasificarla como virtud y discreci\u00f3n .<\/p>\n<p>-Adivinas sin el menor error -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-Pero no por eso -repuse yo- he de retraerme de seguir el examen en la discusi\u00f3n, mientras presuma que t\u00fa dices lo que realmente piensas . Porque en efecto, Tras\u00edmaco, me parece ciertamente que no hablas en broma, sino que est\u00e1s exponiendo lo verdadera opini\u00f3n sobre el asunto.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 lo importa -replic\u00f3- que sea as\u00ed o no? Refuta mi aserto.<\/p>\n<p>-Nada me importa -dije yo-; pero trata de responder tambi\u00e9n a esto: \u00bfte parece que el var\u00f3n justo quiere sacar ventaja en algo al var\u00f3n injusto?<\/p>\n<p>-De ninguna manera -dijo-; porque, de lo contrario, no ser\u00eda tan divertido a inocente como es.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfNo querr\u00e1 tampoco rebasar la acci\u00f3n justa?<\/p>\n<p>-Tampoco -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfLe parecer\u00eda bien, en cambio, sacar ventaja al injusto y creer\u00eda que ello es justo o no lo creer\u00eda?<\/p>\n<p>-Lo creer\u00eda justo y le parecer\u00eda bien -repuso-; pero no podr\u00eda conseguirlo.<\/p>\n<p>-No lo pregunto tanto -observ\u00e9 yo-, sino si el justo, ya que no al justo, creer\u00eda conveniente y querr\u00eda sacar ventaja al injusto.<\/p>\n<p>-As\u00ed es -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 diremos del injusto? \u00bfAcaso le parecer\u00eda bien rebasar al justo y la acci\u00f3n justa?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no -dijo-, siendo as\u00ed que cree conveniente sacar ventaja a todos?<\/p>\n<p>-\u00bfAs\u00ed, pues, el injusto tratar\u00e1 de rebasar al hombre justo y la acci\u00f3n justa y porfiar\u00e1 por salir m\u00e1s aventajado que nadie?<\/p>\n<p>-Esto es.<\/p>\n<p>XXI. -Sentemos, pues, esto -dije-: el justo no tratar\u00e1 de sacar ventaja a su semejante, sino a su desemejante; y el injusto, en cambio, al semejante y al desemejante.<\/p>\n<p>-Perfectamente dicho -asinti\u00f3 \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfY no es el injusto -pregunt\u00e9- inteligente y bueno, y el justo ni una cosa ni otra?<\/p>\n<p>-Bien dicho tambi\u00e9n -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfAs\u00ed, pues -repuse-, el injusto se parece al inteligente y al bueno y el justo no?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no ha de parecerse a ellos el que es tal \u2013dijo y c\u00f3mo ha de parecerse el otro?<\/p>\n<p>-Claro est\u00e1. \u00bfCada uno, pues, es tal como aquellos a que se parece ?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 otra cosa cabe? -dijo.<\/p>\n<p>-Bien, Tras\u00edmaco; \u00bfhay alguien a quien t\u00fa llamas m\u00fasico y alguien a quien niegas esta calidad ?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY a cu\u00e1l de ellos llamas inteligente y a cu\u00e1l no?<\/p>\n<p>-Al m\u00fasico, de cierto, inteligente, y al que no es m\u00fasico no inteligente.<\/p>\n<p>-\u00bfY al uno tambi\u00e9n bueno en aquello en que es inteligente y al otro malo en aquello en que no lo es?<\/p>\n<p>-Cierto.<\/p>\n<p>-Y respecto del m\u00e9dico, \u00bfno dir\u00edas lo mismo?<\/p>\n<p>-Lo mismo.<\/p>\n<p>-\u00bfY lo parece a ti, var\u00f3n \u00f3ptimo, que el m\u00fasico, cuando afina la lira, quiere rebasar al m\u00fasico en tender o aflojar las cuerdas o pretende sacarle ventaja?<\/p>\n<p>-No me parece.<\/p>\n<p>-\u00bfY al no m\u00fasico?<\/p>\n<p>-A \u00e9se por fuerza -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY el m\u00e9dico? Al administrar alimento o bebida, \u00bfquiere ponerse por cima del m\u00e9dico o de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica?<\/p>\n<p>-No, por cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY del que no es m\u00e9dico?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-Mira, pues, si en cualquier orden de conocimiento o ignorancia lo parece que el que es entendido quiere sacar ventaja en hechos o palabras a otro entendido o s\u00f3lo alcanzar lo mismo que su semejante en la misma actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Quiz\u00e1 -dijo- tenga eso que ser as\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY el ignorante? \u00bfNo desear\u00eda sacar ventaja lo mismo al entendido que al ignorante?<\/p>\n<p>-Tal vez.<\/p>\n<p>-\u00bfY el entendido es discreto?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY el discreto, bueno?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, el bueno y discreto no querr\u00e1 sacar ventaja a su semejante, sino s\u00f3lo a su desemejante y contrario.<\/p>\n<p>-Eso parece -dijo.<\/p>\n<p>-Y en cambio, el malo a ignorante, a su semejante y a su contrario.<\/p>\n<p>-Tal se ve.<\/p>\n<p>-Y el injusto, \u00a1oh, Tras\u00edmaco! -dije yo-, \u00bfno nos saldr\u00e1 queriendo aventajar a su desemejante y a su semejante? No era eso lo que dec\u00edas?<\/p>\n<p>-S\u00ed -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfEl justo, en cambio, no querr\u00e1 aventajara su semejante, sino s\u00f3lo a su desemejante?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-El justo, pues, se parece al discreto y bueno -dije-, y el injusto al malo a ignorante.<\/p>\n<p>-Puede ser.<\/p>\n<p>-Por otra parte, hemos reconocido que cada uno es tal como aquel a quien se parece.<\/p>\n<p>-En efecto, lo hemos reconocido.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, el justo se nos revela como bueno y discreto; y el injusto, como ignorante y malo.<\/p>\n<p>XXII. Y Tras\u00edmaco reconoci\u00f3 todo esto, pero no con la facilidad con que yo lo cuento, sino arrastrado y a duras penas, sudando a chorros, pues era verano. Y entonces vi lo que nunca hab\u00eda visto: c\u00f3mo Tras\u00edmaco se pon\u00eda rojo. pero, cuando llegamos a la conclusi\u00f3n de que la justicia es virtud y discreci\u00f3n y la injusticia maldad a ignorancia, dije:<\/p>\n<p>-Bien, dejemos eso sentado. Dec\u00edamos tambi\u00e9n que la injusticia era fuerte; \u00bfno lo acuerdas, Tras\u00edmaco?<\/p>\n<p>-Me acuerdo -contest\u00f3-, pero no estoy conforme tampoco con lo que ahora vas diciendo y tengo que hablar sobre ello; mas si hablara, bien s\u00e9 que me ibas a salir con que estaba discurseando. As\u00ed, pues, d\u00e9jame decir cuanto quiera o ve preguntando, si quieres preguntar. Yo lo responder\u00e9 \u00ab\u00a1S\u00ed!\u00bb, como a las viejas que cuentan cuentos y aprobar\u00e9 o desaprobar\u00e9 con la cabeza.<\/p>\n<p>-Pero de ning\u00fan modo -dije yo- contra lo propia opini\u00f3n.<\/p>\n<p>-Como a ti lo agrade -dijo-, puesto que no me dejas hablar. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s quieres?<\/p>\n<p>-Nada, por Zeus -dije-; si has de hacerlo as\u00ed, hazlo: yo preguntar\u00e9.<\/p>\n<p>-Pregunta, pues.<\/p>\n<p>-Y he de preguntar ahora lo mismo que hace un instante a fin de que sigamos sin interrupci\u00f3n el argumento: \u00bfqu\u00e9 es la justicia en relaci\u00f3n con la injusticia? Creo que dijimos , en efecto, que la injusticia era algo m\u00e1s poderoso y fuerte que la justicia, y ahora -agregu\u00e9-, si es que la justicia es discreci\u00f3n y virtud, pienso que f\u00e1cilmente se nos va a aparecer como cosa m\u00e1s fuerte que la injusticia, siendo esta \u00faltima ignorancia; nadie podr\u00eda desconocer esto. Pero yo no aspiro a demostrarlo tan sencillamente, sino de esta otra manera : \u00bfreconoces, Tras\u00edmaco, que se da la ciudad injusta que trata de esclavizar injustamente a otras ciudades y las ha esclavizado de hecho y las conserva esclavas bajo su poder?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no? -dijo-. Y la ciudad m\u00e1s excelente y que lleve a mayor perfecci\u00f3n su injusticia ser\u00e1 la que mayormente lo haga.<\/p>\n<p>-Entiendo -dije-; porque \u00e9sta es lo teor\u00eda. Pero lo que acerca de ello quiero considerar es esto: si la ciudad que se hace m\u00e1s fuerte tendr\u00e1 este poder sin la justicia o le ser\u00e1 la justicia necesaria.<\/p>\n<p>-Si es como t\u00fa dec\u00edas -respondi\u00f3-, que la justicia es discreci\u00f3n, con la justicia; si como yo afirmaba, con la injusticia.<\/p>\n<p>-Content\u00edsimo quedo, Tras\u00edmaco -dije yo-, porque no s\u00f3lo apruebas o desapruebas con se\u00f1as, sino que das perfecta respuesta.<\/p>\n<p>-Quiero complacerte con ello -contest\u00f3.<\/p>\n<p>XXIII. -Muy bien por lo parte; pero hazme este otro favor y dime: \u00bfcrees que una ciudad o un ej\u00e9rcito, o unos piratas, o unos ladrones, o cualquiera otra gente, sea cual sea la empresa injusta a que vayan en com\u00fan, pueden llevarla a cabo haci\u00e9ndose injusticia los unos a los otros?<\/p>\n<p>-Sin duda que no -dijo \u00e9l.<\/p>\n<p>-\u00bfNo la realizar\u00edan mejor sin hacerse injusticia?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-Porque, en efecto, la injusticia produce sediciones, \u00a1oh, Tras\u00edmaco!, y odios y luchas de unos contra otros, mientras que la justicia trae concordia y amistad; \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-Sea as\u00ed -dijo-, porque no quiero contradecirte.<\/p>\n<p>-Muy bien por lo parte, \u00a1oh, var\u00f3n \u00f3ptimo!, pero cont\u00e9stame a esto otro: siendo obra propia de la injusticia el meter el odio dondequiera que est\u00e9, \u00bfno ocurrir\u00e1 que al producirse, ya entre hombres libres, ya entre esclavos, los lleve a odiarse rec\u00edprocamente y a dividirse y a quedar impotentes para realizar nada en com\u00fan los unos con los otros?<\/p>\n<p>-Bien seguro.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 ocurrir\u00eda trat\u00e1ndose s\u00f3lo de dos personas? \u00bfNo discrepar\u00e1n y se odiar\u00e1n y se har\u00e1n tan enemigas la una de la otra como de las personas justas?<\/p>\n<p>-Se har\u00e1n -contest\u00f3.<\/p>\n<p>-Y finalmente, \u00a1oh, var\u00f3n singular!, si la injusticia se produce en una persona sola, \u00bfperder\u00e1 aqu\u00e9lla su especial poder o lo conservar\u00e1 \u00edntegramente?<\/p>\n<p>-Cons\u00e9rvelo \u00edntegramente, si quieres -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-As\u00ed, pues, la injusticia se nos muestra con un poder especial de tal \u00edndole que a aquello en que se introduce, sea una ciudad o un linaje o un ej\u00e9rcito a otro ser cualquiera, lo deja impotente para conseguir nada en concordia consigo mismo a causa de la reyerta y disensi\u00f3n y adem\u00e1s lo hace tan enemigo de s\u00ed mismo como de su contrario el justo; \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-E igualmente creo que, cuando se asienta en una sola persona, produce todo aquello que por su naturaleza ha de producir: lo deja impotente para obrar, en reyerta y discordia consigo mismo, y lo hace luego tan enemigo de s\u00ed mismo como de los justos; \u00bfno es esto?<\/p>\n<p>-\u00bfY no son justos, oh, amigo, tambi\u00e9n los dioses?<\/p>\n<p>-Conforme -replic\u00f3.<\/p>\n<p>-Por lo tanto, \u00a1oh, Tras\u00edmaco!, para los dioses el injusto ser\u00e1 odioso; y el justo, amigo.<\/p>\n<p>-Goza sin miedo -dijo- del banquete de lo argumentaci\u00f3n; yo no he de contradecirte para no indisponerme con \u00e9stos.<\/p>\n<p>-Ea, pues -dije yo-, compl\u00e9tame el resto del banquete contest\u00e1ndome como lo hac\u00edas ahora; porque los justos se nos muestran como m\u00e1s discretos, mejores y m\u00e1s dotados para obrar, y los injustos, como incapaces para toda acci\u00f3n en com\u00fan, y as\u00ed, cuando decimos que siendo injustos hacen algo eficazmente en compa\u00f1\u00eda, no decimos la verdad. En efecto, si fueran totalmente injustos no se perdonar\u00edan unos a otros; evidentemente, hay en ellos cierta justicia que les impide hacerse injuria rec\u00edprocamente al mismo tiempo que van a hacerla a los dem\u00e1s, y por esta justicia consiguen lo que consiguen, y se lanzan a sus atropellos corrompidos s\u00f3lo a medias por la injusticia, ya que los totalmente malvados y completamente injustos son tambi\u00e9n completamente impotentes para obrar. As\u00ed entiendo que es esto y no como t\u00fa en primer t\u00e9rmino sentaste. Y en cuanto a aquello de si los justos viven mejor que los injustos y son m\u00e1s felices que ellos, cosas que nos propusimos examinar despu\u00e9s, habr\u00e1 que probarlo. Tales se nos muestran ya desde ahora, me parece, en virtud de lo que llevamos dicho; no obstante, habr\u00e1 que examinarlo mejor, porque la discusi\u00f3n no es sobre un asunto cualquiera, sino sobre el modo como se debe vivir.<\/p>\n<p>-Exam\u00ednalo, pues -dijo.<\/p>\n<p>-Voy a examinarlo -repliqu\u00e9-. Pero dime: \u00bfel caballo tiene a lo parecer una operaci\u00f3n propia?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfConsiderar\u00edas como operaci\u00f3n propia del caballo o de otro ser cualquiera aquella que s\u00f3lo, o de mejor manera que por otros, pudiera hacerse por \u00e9l?<\/p>\n<p>-No entiendo -dijo.<\/p>\n<p>-Sea esto: \u00bfpuedes ver con otra cosa que con los ojos?<\/p>\n<p>-No de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfO acaso o\u00edr con algo distinto de los o\u00eddos?<\/p>\n<p>-De ning\u00fan modo.<\/p>\n<p>-\u00bfNo podr\u00edamos, pues, decir que \u00e9sas son operaciones propias de ellos?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfPodr\u00edas cortar un sarmiento con una espada o con un trinchete?<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Pero con nada mejor, creo yo, que con una podadera fabricada a este efecto.<\/p>\n<p>-Verdad.<\/p>\n<p>-\u00bfNo pondremos, pues, esta operaci\u00f3n como propia suya?<\/p>\n<p>-La pondremos, de cierto.<\/p>\n<p>XXIV -Ahora pienso que podr\u00e1s entender mejor lo que \u00faltimamente preguntaba al informarme de si era operaci\u00f3n propia de cada cosa aquello que realiza ella sola o ella mejor que las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>-Lo entiendo -dijo-, y me parece que \u00e9sa es, efectivamente, la operaci\u00f3n propia de cada una.<\/p>\n<p>-Bien -dije-; \u00bfte parece que hay tambi\u00e9n una virtud en cada una de las cosas a que se atribuye una operaci\u00f3n? Volvamos a los mismos ejemplos: \u00bfhay una operaci\u00f3n propia de los ojos?<\/p>\n<p>-La hay.<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, \u00bfhay tambi\u00e9n una virtud en ellos?<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n una virtud.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9? \u00bfNo hab\u00eda tambi\u00e9n una operaci\u00f3n propia de los o\u00eddos?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY, por tanto, tambi\u00e9n una virtud?<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>-\u00bfY no ocurrir\u00e1 lo mismo con todas las otras cosas?<\/p>\n<p>-Lo mismo.<\/p>\n<p>-Bien est\u00e1: \u00bfacaso los ojos podr\u00e1n realizar bien su operaci\u00f3n sin su propia virtud, con vicio en lugar de ella?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 quieres decir? -pregunt\u00f3-. Acaso hablas de la ceguera en vez de la visi\u00f3n.<\/p>\n<p>-De la virtud de ellos, sea cual sea -dije yo-; porque todav\u00eda no pregunto esto, sino si se realizar\u00e1 bien su operaci\u00f3n con su propia virtud y mal con el vicio contrario.<\/p>\n<p>-Dices bien -respondi\u00f3.<\/p>\n<p>-\u00bfY del mismo modo los o\u00eddos privados de su virtud realizar\u00e1n mal su propia operaci\u00f3n?<\/p>\n<p>-Bien de cierto.<\/p>\n<p>-\u00bfPonemos, en fin, todas las dem\u00e1s cosas en la misma cuenta?<\/p>\n<p>-Eso creo.<\/p>\n<p>-Vamos, pues, adelante y atiende a esto otro: \u00bfhay una operaci\u00f3n propia del alma que no puedes realizar sino por ella? Pongo por caso: el dirigir, el gobernar, el deliberar y todas las cosas de esta \u00edndole, podr\u00edamos atribu\u00edrselas a algo que no sea el alma misma o dir\u00edamos que son propias de \u00e9sta?<\/p>\n<p>-De ella s\u00f3lo.<\/p>\n<p>-\u00bfY respecto de la vida? \u00bfNo diremos que es operaci\u00f3n del alma?<\/p>\n<p>-Sin duda -dijo.<\/p>\n<p>-\u00bfNo diremos, pues, que existe una virtud propia del alma?<\/p>\n<p>-Lo diremos.<\/p>\n<p>-\u00bfY acaso, oh Tras\u00edmaco, el alma realizar\u00e1 bien sus operaciones privada de su propia virtud o ser\u00e1 ello imposible?<\/p>\n<p>-Imposible.<\/p>\n<p>-Fuerza ser\u00e1, por tanto, que el alma mala dirija y gobierne mal y que<\/p>\n<p>la buena haga bien todas estas cosas.<\/p>\n<p>-Fuerza ser\u00e1.<\/p>\n<p>-\u00bfY no convinimos en que la justicia era virtud del alma y la injusticia vicio?<\/p>\n<p>-En eso convinimos, en efecto.<\/p>\n<p>-Por tanto, el alma justa y el hombre justo vivir\u00e1 bien ; y el injusto mal.<\/p>\n<p>-As\u00ed aparece conforme a lo argumento -dijo.<\/p>\n<p>-Y, por otra parte, el que vive bien es feliz y dichoso, y el que vive mal, lo contrario.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo no?<\/p>\n<p>-Y as\u00ed, el justo es dichoso; y el injusto, desgraciado.<\/p>\n<p>-Sea -dijo.<\/p>\n<p>-Por otro lado, no conviene ser desgraciado, sino dichoso.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 duda tiene?<\/p>\n<p>-Por tanto, bendito Tras\u00edmaco, jam\u00e1s es la injusticia m\u00e1s provechosa que la justicia.<\/p>\n<p>-Banquet\u00e9ate con todo eso, \u00a1oh, S\u00f3crates!, en las fiestas Bendidias -dijo.<\/p>\n<p>-Banquete que t\u00fa me has preparado, \u00a1oh, Tras\u00edmaco! -observ\u00e9 yo-, pues lo aplacaste conmigo y cesaste en lo enfado. Mezquino va a ser, sin embargo, no por lo culpa, sino por la m\u00eda; y es que, as\u00ed como los golosos gustan siempre con arrebato del manjar que en cada momento se les sirve sin haber gozado debidamente del anterior, as\u00ed me parece que yo, sin averiguar lo que primeramente consider\u00e1bamos, qu\u00e9 cosa sea lo justo, me desprend\u00ed del asunto y me lanc\u00e9 a investigar acerca de ello, si era vicio e ignorancia o discreci\u00f3n y virtud; y present\u00e1ndose luego un nuevo aserto, que la injusticia es m\u00e1s provechosa que la justicia, no me retraje de pasar a \u00e9l, dejando el otro, de modo que ahora me acontece no saber nada como resultado de la discusi\u00f3n . Porque no sabiendo lo que es lo justo, dif\u00edcil es que sepa si es virtud o no y si el que la posee es desgraciado o dichoso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I I. 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