{"id":33,"date":"2008-06-28T00:07:58","date_gmt":"2008-06-27T22:07:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=33"},"modified":"2018-12-22T03:13:04","modified_gmt":"2018-12-22T01:13:04","slug":"ciceron-y-la-conjura-de-catilina-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/ciceron-y-la-conjura-de-catilina-1\/","title":{"rendered":"Cicer\u00f3n y la conjura de Catilina (1)"},"content":{"rendered":"<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"https:\/\/natureduca.com\/images_culturblog\/ciceron.jpg\" alt=\"Cicer\u00f3n y la conjura de Catilina (1)\" width=\"118\" height=\"150\" align=\"right\" hspace=\"10\" vspace=\"10\" \/>Marco Tulio Cicer\u00f3n (106-43 a.C) fue, probablemente, el m\u00e1s grande de los oradores romanos. Desde Cat\u00f3n, Emiliano, Escipi\u00f3n, Galga, Lelio o los hermanos Graco, hasta llegar a los maestros de Cicer\u00f3n, como Craso y Antonio, fueron oradores de renombre que se dedicaron tambi\u00e9n a la pol\u00edtica y actividades sociales. Pero, todos ellos culminaron en Cicer\u00f3n como m\u00e1xima expresi\u00f3n de la oratoria.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cicer\u00f3n fue protagonista en la conjura de Catilina\u00a0&#8211;un pol\u00edtico destacado de la facci\u00f3n llamada de\u00a0los <em>populares-<\/em>-, que dio lugar a los discursos denominados Catilinarias. Tienen su origen en el complot que Catilina urdi\u00f3 para dar un golpe de estado, tras perder su postulaci\u00f3n para el cargo de c\u00f3nsul. Tales maquinaciones fueron\u00a0advertidas por Cicer\u00f3n, que promulg\u00f3 leyes para\u00a0combatirlas. Pero Catilina conspiraba con sus partidiarios para asesinar a Cicer\u00f3n y a otros miembros relevantes del Senado, e incluso planeaba una insurreci\u00f3n general.<\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cicer\u00f3n fue\u00a0descubriendo los sucesivos\u00a0planes, y en las reuniones del Senado pronunci\u00f3 sus famosas Catilinarias<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: center;\">\n<div style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/natureduca.com\/images_culturblog\/discurso_ciceron.jpg\" alt=\"Cicer\u00f3n y la conjura de Catilina (1)\" width=\"350\" height=\"218\" \/><p class=\"wp-caption-text\">Cicer\u00f3n dirigi\u00e9ndose al Senado (de Cesare Maccari)<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La Catilinaria primera, pronunciada en el 63 a.C., con Catilina presente,\u00a0comienza con la famosa frase: \u00ab<\/span><span style=\"color: #993300;\">Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?<\/span>\u00ab:<\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"color: #000000; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Texto completo:<\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"color: #993300;\">\u00bfHasta cuando, Catilina, has de abusar de nuestra paciencia?<\/span> \u00bfCu\u00e1ndo nos veremos libres de tus sediciosos intentos? \u00bfA qu\u00e9 extremos se arrojar\u00e1 tu desenfrenada audacia? \u00bfNo te arredran ni la guardia nocturna del Palatino, ni la vigilancia diurna en la ciudad, ni la alarma del pueblo, ni el acuerdo de todos los hombres honrados, ni este fort\u00edsimo lugar donde el Senado se re\u00fane, ni las frases y semblantes de todos los senadores? \u00bfNo comprendes que tus designios est\u00e1n descubiertos? \u00bfNo ves que tu conjura fracasa por conocerla ya todos? \u00bfImaginas que alguno de nosotros ignora lo que has hecho anoche y antes de anoche; donde estuviste, a quienes convocaste y qu\u00e9 resolviste?<\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00a1Oh, que tiempos! \u00a1Que costumbres! \u00a1El Senado sabe esto, lo ve el c\u00f3nsul, y sin embargo Catilina vive! \u00bfQu\u00e9 digo vive? Hasta viene al Senado y toma parte en sus acuerdos, mientras con la mirada anota a aquellos a quienes designa a la muerte. \u00a1Y nosotros, hombres fuertes, creemos satisfacer a la Rep\u00fablica previniendo las consecuencias de su furor y de su espada! Hace tiempo, Catilina, que por orden del c\u00f3nsul debiste ser llevado al suplicio para sufrir la misma suerte que contra todos nosotros, tambi\u00e9n desde hace tiempo, maquinas.<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Un ciudadano ilustre, Publio Escipi\u00f3n, Sumo Pont\u00edfice, sin ser magistrado, hizo matar a Tiberio Graco por intentar novedades que alteraban, aunque no gravemente, la constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica; y a Catilina, que se apresta a devastar con la muerte y el incendio al mundo entero, nosotros, los c\u00f3nsules, \u00bfno lo castigaremos? Prescindo de ejemplos antiguos, como el de Servilio Ahala, que por su mano dio muerte a Spurio Melio porque meditaba cambios en el gobierno.<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Hubo, s\u00ed, hubo en otros tiempos en esta Rep\u00fablica la virtud de que los hombres esforzados impusieran mayor castigo a los ciudadanos perniciosos que a los m\u00e1s acerbos enemigos. Tenemos contra ti, Catilina, un sever\u00edsimo decreto del Senado; no falta a la Rep\u00fablica ni el consejo ni la autoridad de este alto cuerpo; nosotros, francamente lo digo, nosotros los c\u00f3nsules somos quienes la faltamos.<\/em><em>\u00a0En pasados tiempos decret\u00f3 un d\u00eda el Senado que el c\u00f3nsul Opimio cuidara la salvaci\u00f3n de la Rep\u00fablica, y antes del anochecer hab\u00eda sido muerto Cayo Graco por sospechas de intentos sediciosos, sin que le valiese la fama de su padre, abuelo y antepasados, y hab\u00eda muerto tambi\u00e9n el ex c\u00f3nsul Marco Fulvio con sus hijos. Id\u00e9ntico decreto confi\u00f3 a los c\u00f3nsules Cayo Mario y Lucio Valerio la salud de la Rep\u00fablica. \u00bfTranscurri\u00f3 un solo d\u00eda sin que la vindicta p\u00fablica se cumpliese con la muerte de Saturnino, tribuno de la plebe, y la del pretor Cayo Servilio? \u00a1Y nosotros, senadores, dejamos enmohecer en nuestras manos desde hace 20 d\u00edas la espada de nuestra autoridad! Tenemos tambi\u00e9n un decreto del Senado, pero archivado, como espada metida en la vaina. Si cumpliera ese decreto morir\u00edas al instante, Catilina. Vives, y no vives para renunciar a tus audaces intentos, sino para insistir en ellos. <\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Deseo, padres conscriptos, ser clemente; deseo tambi\u00e9n, en peligro tan extremo de la Rep\u00fablica, no parecer d\u00e9bil; pero ya condeno mi inacci\u00f3n, mi falta de energ\u00eda. Hay acampado en Italia, en los desfiladeros de Etruria, un ej\u00e9rcito dispuesto contra la Rep\u00fablica; crece d\u00eda a d\u00eda el n\u00famero de los enemigos; el general de ese ej\u00e9rcito, el jefe de esos enemigos est\u00e1 dentro de la ciudad y hasta lo vemos dentro del Senado maquinando sin cesar alg\u00fan da\u00f1o interno a la Rep\u00fablica.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Si ahora ordenara que te capturaran y mataran, Catilina, creo que nadie me tachar\u00eda de cruel, y temo que los buenos ciudadanos me juzgar\u00edan tard\u00edo. Pero lo que hace tiempo deb\u00ed hacer, por importantes motivos no lo realizo todav\u00eda. Morir\u00e1s, Catilina, cuando no se pueda encontrar ninguno tan malo, tan perverso, tan semejante a ti, que no confiese la justicia de tu castigo. Mientras quede alguien que se atreva a defenderte, vivir\u00e1s; pero vivir\u00e1s como ahora vives, rodeado de muchos y seguros vigilantes para que no puedas moverte contra la Rep\u00fablica, y sin que lo adviertas habr\u00e1, como hasta ahora, muchos ojos que miren cuanto hagas y muchos o\u00eddos que escuchen cuanto digas.<\/em><em>\u00bfA qu\u00e9 esperar m\u00e1s, Catilina, si las tinieblas de la noche no ocultan las nefandas juntas ni las paredes de una casa particular contienen los clamores de la conspiraci\u00f3n? \u00bfSi todo se sabe, si se publica todo? Cambia de prop\u00f3sitos, cr\u00e9eme; no pienses en muertes y en incendios. Atrapado como est\u00e1s por todos lados, tus designios son para nosotros claros como la luz del d\u00eda, y te lo voy a demostrar. \u00bfRecuerdas que el 21 de octubre dije en el Senado que en un d\u00eda fijo, el sexto antes de las calendas de noviembre, se alzar\u00eda en armas Cayo Malio, secuaz y ministro de tu audacia? \u00bfMe equivoqu\u00e9, Catilina, no solo en un hecho tan atroz, tan incre\u00edble, sino en lo que es m\u00e1s de admirar, en el d\u00eda?<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Dije tambi\u00e9n en el Senado que hab\u00edas fijado el quinto d\u00eda antes de dichas calendas para matar a los m\u00e1s ilustres ciudadanos, muchos de los cuales se ausentaron de Roma, no tanto por salvar la vida como para impedir la realizaci\u00f3n de tus intentos. \u00bfNegar\u00e1s acaso que ese mismo d\u00eda, cercado por las guardias que mi diligencia te hab\u00eda puesto, ning\u00fan movimiento pudiste hacer contra la Rep\u00fablica, y dec\u00edas que, aun cuando los dem\u00e1s se hab\u00edan ido, con matarme a m\u00ed, que me hab\u00eda quedado, te dabas por satisfecho? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s? Cuando confiabas en apoderarte de Preneste sorprendi\u00e9ndola con un ataque nocturno el mismo d\u00eda de las calendas de noviembre, \u00bfno advertiste las precauciones por m\u00ed tomadas para asegurar aquella fortaleza con guardias y centinelas? Nada haces, nada intentas, nada piensas, que yo no oiga, vea o sepa con certeza.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Pero recuerda conmigo lo de la pasada noche: ya comprender\u00e1s que es mayor mi vigilancia para salvar la Rep\u00fablica que la tuya para destruirla. Aludo a la noche en que fuiste entre falcarios (hablar\u00e9 sin rebozo) a casa de Marco Leca, donde acudieron muchos c\u00f3mplices de tu demencia y tu maldad. \u00bfTe atreves a negarlo? \u00bfPor qu\u00e9 callas? Si lo niegas, te lo probar\u00e9. Aqu\u00ed en el Senado estoy viendo algunos de los que estuvieron contigo. \u00a1Oh, dioses inmortales! \u00a1Entre qu\u00e9 gentes estamos! \u00a1En qu\u00e9 ciudad vivimos! \u00a1Qu\u00e9 Rep\u00fablica tenemos! Aqu\u00ed, aqu\u00ed est\u00e1n entre nosotros, padres conscriptos, en este consejo, el m\u00e1s sagrado y augusto del mundo entero, los que meditan acabar conmigo y con todos vosotros, y con nuestra ciudad y con todo el mundo. Los estoy viendo yo, el c\u00f3nsul, y les pido su parecer sobre los negocios p\u00fablicos, y cuando conviniera acabar con ellos a estocadas, ni aun con las palabras se los ofende.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: Arial;\">Fuiste, pues, Catilina, esa noche a casa de Leca, repartiste Italia entre tus c\u00f3mplices, determinaste adonde deb\u00eda ir cada uno de ellos, elegiste a los que se hab\u00edan de quedar en Roma y los que llevar\u00edas contigo, se\u00f1alaste los parajes de la ciudad que hab\u00edan de ser incendiados, aseguraste que partir\u00edas pronto, dijiste que si demorabas algo tu salida era porque aun viv\u00eda yo. Se ofrecieron entonces dos caballeros romanos a librarte de ese cuidado, prometiendo ir aquella misma noche poco antes del amanecer a mi casa para matarme en mi propio lecho. Todo esto lo supe despu\u00e9s de terminada vuestra reuni\u00f3n, puse en mi casa una guardia m\u00e1s numerosa y fuerte; a los que enviaste a saludarme tan de madrugada, cuando llegaron a mi puerta les fue negada la entrada, pues ya hab\u00eda anunciado a muchos y excelentes hombres la hora en que deb\u00edan ir a visitarme.<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: Arial;\">Siendo esto as\u00ed, acaba, Catilina, lo que empezaste, sal por fin de la ciudad; abiertas tienes las puertas, parte. Ya hace d\u00edas que tu ej\u00e9rcito, a las \u00f3rdenes de Malio, te desea como general. Ll\u00e9vate contigo a todos los tuyos; por lo menos al mayor n\u00famero. Limpia de ellos la ciudad. Me librar\u00e1s de gran miedo cuando entre t\u00fa y yo est\u00e9n las murallas.<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Ya no puedes permanecer por m\u00e1s tiempo entre nosotros; no lo tolerar\u00e9, no lo permitir\u00e9, no lo sufrir\u00e9. Mucho tenemos que agradecer a los dioses inmortales y a J\u00fapiter Stator, antiqu\u00edsimo protector de Roma, por habernos librado tantas veces de tan perniciosa, cruel y terrible calamidad. No se consentir\u00e1 m\u00e1s que por un solo hombre peligre la Rep\u00fablica. Cuando elegido c\u00f3nsul pusiste contra m\u00ed asechanzas, Catilina, no me defend\u00ed con la fuerza p\u00fablica, sino no mi propia cautela.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Cuando en los \u00faltimos comicios consulares, siendo yo c\u00f3nsul, quisiste matarme a m\u00ed y a tus competidores en el Campo de Marte, ataj\u00e9 tus malvados intentos con el auxilio de mis amigos y allegados, sin causar alarma alguna en el p\u00fablico; por \u00faltimo, siempre que atacaste a mi persona, te rechac\u00e9 personalmente, aunque sab\u00eda que a mi muerte iba unida una gran calamidad para la patria.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Pero ahora atacas a toda la Rep\u00fablica, ahora pides la muerte para todos los ciudadanos, y la ruina y devastaci\u00f3n para los templos de los dioses inmortales, para las casas de la ciudad, para Italia entera; por lo cual, aunque no me atrevo a ejecutar lo que es privativo de mi cargo y autoriza la pr\u00e1ctica de nuestros mayores, tomar\u00e9 una determinaci\u00f3n menos severa y m\u00e1s \u00fatil al bien com\u00fan. Porque si ordenara matarte quedar\u00edan en la Rep\u00fablica las bandas de los dem\u00e1s conjurados; pero si te alejas (como no dejo de aconsejarte) saldr\u00e1 contigo de la ciudad la perniciosa turba que es la hez de la Rep\u00fablica. \u00a1Y qu\u00e9, Catilina! \u00bfVacilas acaso en hacer, porque yo lo mande, lo que espont\u00e1neamente ibas a ejecutar? El c\u00f3nsul ordena al enemigo salir de la ciudad. Me preguntas: \u00ab\u00bfPara ir al destierro?\u00bb No lo mando, pero si me lo consultas, te lo aconsejo.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em>Por que, Catilina, \u00bfqu\u00e9 atractivo puede tener ya para ti Roma, donde, fuera de la turba de perdidos, conjurados contigo, no queda nadie que no te tema, nadie que no te aborrezca? \u00bfHay alguna clase de torpeza que no manche tu vida dom\u00e9stica? \u00bfHay alg\u00fan g\u00e9nero de infamia que no mancille tus negocios privados? \u00bfQu\u00e9 impureza no contemplaron tus ojos, qu\u00e9 maldad no ejecutaron tus manos? \u00bfQu\u00e9 deshonor no envolvi\u00f3 todo tu cuerpo? \u00bfA qu\u00e9 jovenzuelo de los seducidos por tus halagos no facilitaste para la crueldad la espada, para la lujuria la antorcha? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s? Cuando hace poco la muerte de tu primera esposa te permiti\u00f3 contraer nuevas nupcias, \u00bfno acumulaste a esta maldad otra verdaderamente incre\u00edble? Maldad que callo y de buen grado consiento que quede ignorada, para que no se vea que en esta ciudad sucedi\u00f3 tan feroz crimen, o que no fue castigado.<\/em><\/span><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: Arial;\">Tampoco hablar\u00e9 de la ruina de tu fortuna, de que est\u00e1s amenazando para los pr\u00f3ximos idus. Prescindo de la ignominia privada de tus vicios, de tus dificultades y verg\u00fcenzas dom\u00e9sticas, para concretarme a lo que ata\u00f1e a la Rep\u00fablica entera, a la vida y conservaci\u00f3n de todos nosotros.\u00bfPuede agradarte, Catilina, el ambiente de esta vida, la luz de este cielo sabiendo que nadie aqu\u00ed ignora que la v\u00edspera de las calendas de enero, al terminar el consulado de L\u00e9pido y Tullo, estuviste en los comicios armado de un pu\u00f1al, reuniste gente para asesinar a los c\u00f3nsules y los principales ciudadanos, y que frustr\u00f3 tu criminal tentativa, no el arrepentimiento ni el temor, sino la fortuna del pueblo romano?<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: Arial;\">Y omito hablar de otros cr\u00edmenes, o por sabidos, o por cometidos poco despu\u00e9s. \u00bfCu\u00e1ntas veces intentaste matarme siendo c\u00f3nsul electo y en ejercicio? \u00bfCu\u00e1ntos golpes, al parecer imposibles de evitar, has dirigido contra m\u00ed y yo los esquiv\u00e9 lade\u00e1ndome o, como suele decirse, hurtando el cuerpo? Nada haces, nada pretendes, nada ideas que yo no sepa a tiempo, y sin embargo, no desistes de tus prop\u00f3sitos y maquinaciones. \u00bfCu\u00e1ntas veces se te ha quitado ese pu\u00f1al de las manos? \u00bfCu\u00e1ntas por acaso cay\u00f3 de ellas? Y, sin embargo, apenas puedes separarlo de ti, ignorando yo la especie de consagraci\u00f3n o devoci\u00f3n que te obliga a estimar indispensable clavarlo en el cuerpo de un c\u00f3nsul.<\/span><\/em><em><span style=\"font-family: Arial;\">\u00bfPero cual es tu vida ahora? Porque quiero hablar contigo de modo que no parezca que me inspiras el odio que mereces, sino la misericordia a la que no eres acreedor.<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"left\"><em><span style=\"font-family: Arial;\">Entraste hace poco en el Senado. \u00bfQui\u00e9n, de tan numeroso concurso, de tantos amigos y parientes tuyos, te salud\u00f3? Si no hay memoria de que esto haya ocurrido a nadie, \u00bfesperas acaso que formulen las palabras el sever\u00edsimo juicio del silencio? \u00bfQu\u00e9, al sentarte no han quedado vac\u00edos los asientos inmediatos? \u00bfNo has visto a esos ex c\u00f3nsules repetidas veces destinados por ti a la muerte abandonar sus asientos cuando ocupaste el tuyo, dejando desierto el espacio que te rodea? \u00bfQu\u00e9 piensas hacer ante tal desv\u00edo?<\/span><\/em><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"http:\/\/www.natureduca.com\/culturblog\/?p=34\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Sigue en la segunda parte<\/span><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"> &#8211;&gt;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marco Tulio Cicer\u00f3n (106-43 a.C) fue, probablemente, el m\u00e1s grande de los oradores romanos. Desde Cat\u00f3n, Emiliano, Escipi\u00f3n, Galga, Lelio o los hermanos Graco, hasta llegar a los maestros de Cicer\u00f3n, como Craso y Antonio, fueron oradores de renombre que se dedicaron tambi\u00e9n a la pol\u00edtica y actividades sociales. Pero,\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/ciceron-y-la-conjura-de-catilina-1\/\">Seguir leyendo&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":-1,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":{"twitter_226634691_226634691":""},"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[1,5,7],"tags":[1342,1340,1341,1043,1156,1107,1220,1343,1284],"class_list":["post-33","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-literatura","category-personajes","tag-catilina","tag-ciceron","tag-conjura","tag-literatura-2","tag-poemas","tag-poesia","tag-poetica","tag-retorica","tag-roma"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Cicer\u00f3n y la 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