{"id":1237,"date":"2023-07-04T15:04:52","date_gmt":"2023-07-04T13:04:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=1237"},"modified":"2023-07-04T15:04:52","modified_gmt":"2023-07-04T13:04:52","slug":"cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/","title":{"rendered":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II)"},"content":{"rendered":"<p>CUARTA RELACI\u00d3N &#8211; Parte 2<\/p>\n<p>En lo pasado, Muy Poderoso Se\u00f1or, hice relaci\u00f3n a Vuestra Cat\u00f3lica Majestad de lo mucho que mi alcalde mayor trabaj\u00f3 para que la gente del dicho adelantado que andaba derrramada por la tierra se juntase con el dicho adelantado y las diligencias que para esto intervinieron, las cuales, aunque fueron muchas, no bastaron para poder quitar el descontento que toda la gente traia con el dicho adelantado Francisco de Garay; antes, creyendo que hab\u00edan de ser compelidos que todo el d\u00eda hab\u00edan de ir con \u00e9l conforme a lo mandado y apregonado, se metieron la tierra adentro por lugares diversos de tres en tres [y] de seis en seis, y en esta manera ascondidos sin que pudiesen ser habidos ni poderse recoger, que fue cabsa principal que los indios naturales de aquella proviencia se alterasen, as\u00ed por ver a los espa\u00f1oles derramados por muchas partes como por las muchas des\u00f3rdenes que ellos comet\u00edan entre los naturales, tom\u00e1ndoles las mujeres y la comida por fuerza, con otros desasosiegos y bullicios que dieron cabsa a que toda la tierra se levantase creyendo que entre los dichos espa\u00f1oles seg\u00fand que el dicho adelantado hab\u00eda publicado &#8211; [que] hab\u00eda divisi\u00f3n en diversos se\u00f1ores, seg\u00fand arriba se hizo relaci\u00f3n a Vuestra Majestad &#8211; y de lo que el dicho adelantado public\u00f3 al tiempo que en la tierra a los indios della con lengua que pudieron entender bien. Y fue as\u00ed que tuvieron tal astucia los dichos indios, siendo primeramente informados d\u00f3nde y c\u00f3mo en qu\u00e9 partes estaban los dichos espa\u00f1oles, que de d\u00eda y de noche dieron en ellos por todos los pueblos en que estaban derramados. Y a esta cabsa, como los hallaron desapercebidos [y] desarmados por los dichos pueblos, mataron mucho n\u00famero dellos. Y cresci\u00f3 tanto su osad\u00eda que llegaron a la dicha villa de Santisteban del Puerto, que yo ten\u00eda poblada en nombre de Vuestra Majestad, donde dieron tan recio combate que pusieron a los vecinos della en grande nescesidad, que pensaron ser perdidos y se perdieran si no fuera porque se hallaban apercebidos y juntos, donde pudieron hacerse fuertes y resistir a sus contrarios hasta en tanto que salieron al campo muchas veces con ellos y los desbarataron. Estando as\u00ed las cosas en este estado, tuve nueva de lo sucedido, y fue por un mensajero hombre de pie, que escap\u00f3 huyendo de los dichos desbaratas y me dijo c\u00f3mo toda la proviencia de P\u00e1nuco y naturales della se hab\u00edan rebelado y hab\u00edan muerto mucha gente de los espa\u00f1oles que en ella hab\u00edan quedado de la compa\u00f1\u00eda del dicho adelantado, con algunos otros vecinos de la dicha villa que yo all\u00ed en nombre de Vuestra Majestad fund\u00e9. Y cre\u00ed, seg\u00fand el grande desbarato habido, que ninguno de los dichos castellanos era vivo, de lo cual Dios Nuestro Se\u00f1or sabe lo que yo sent\u00ed, y en ver que ninguna novedad semejante se ofresce en estas partes que no cuesta mucho y las traiga a punto de se perder. Y el dicho adelantado sinti\u00f3 tanto esta nueva que, as\u00ed por le parescer que hab\u00eda sido cabsa dello como porque ten\u00eda en la dicha proviencia un hijo suyo con todo lo que hab\u00eda tra\u00eddo, que del grande pesar que haba adolesci\u00f3, y desta enfermedad fallesci\u00f3 desta presente vida en espacio y t\u00e9rmino de tres d\u00edas.<br \/>\nY para que m\u00e1s en particular Vuestra Excelsitud se informe de lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de sabida esta primera nueva fue que, despu\u00e9s que aquel espa\u00f1ol trajo la nueva del alzamiento de aquella gente de P\u00e1nuco, porque no daba otra raz\u00f3n sino que en un pueblo que se dice Tagetuco, veniendo \u00e9l y otros de caballo y un pe\u00f3n, les hab\u00edan salido al camino los naturales d\u00e9l y hab\u00edan peleado con ellos y muerto los dos de caballo y el pe\u00f3n y el caballo al otro; y que ellos se hab\u00edan escapado huyendo porque vino la noche, y que hab\u00edan visto un aposento del dicho pueblo donde los hab\u00eda de esperar el teniente con quince de caballo y cuarenta peones, quemado el dicho aposento, y que cre\u00eda por las muestras que all\u00ed hab\u00edan visto que los hab\u00edan muerto a todos. Esper\u00e9 seis o siete d\u00edas por ver si veniera otra nueva, y en este tiempo lleg\u00f3 otro mensajero del dicho teniente que quedaba en un pueblo que se dice Tenextequipa que es de los subjetos a esta cibdad y parte t\u00e9rminos con aquella pro viencia. Y por su carta me hac\u00eda saber c\u00f3mo estando en aquel pueblo de Ta\u00e7etuco con quince de caballo y cuarenta peones, esperando m\u00e1s gente que se hab\u00eda de juntar con \u00e9l porque iba de la otra parte del r\u00edo a apaciguar ciertos pueblos que a\u00fan no estaban pac\u00edficos, una noche al cuarto del alba los hab\u00edan cercado el aposento mucha copia de gente y pu\u00e9stoles fuego a \u00e9l; y por presto que cabalgaron, como estaban descuidados por tener la gente tan segura como hasta all\u00ed hab\u00eda estado, les hab\u00edan dado tanta priesa que los hab\u00edan muerto todos salvo a \u00e9l y a otros dos de caballo que huyendo se escaparon, aunque a \u00e9l le hab\u00edan muerto su caballo y otro le sac\u00f3 a las ancas; y que se hab\u00edan escapado porque dos leguas de all\u00ed hallaron un alcalde de la dicha villa con cierta gente el cual los ampar\u00f3, aunque no se detuvieron mucho, que ellos y \u00e9l salieron huyendo de la pro viencia; y que de la gente que en la villa hab\u00eda quedado ni de la otra del adelantado Francisco de Garay, que estaba en ciertas partes repartida, no ten\u00edan nueva ni sab\u00edan dellos, y que cre\u00edan que no hab\u00eda ninguno vivo, porque, como a Vuestra Majestad tengo dicho, despu\u00e9s que el dicho adelantado all\u00ed hab\u00eda venido con aquella gente y hab\u00eda hablado a los naturales de aquella proviencia &#8211; dici\u00e9ndoles que yo no hab\u00eda de tener que hacer con ellos porque \u00e9l era gobernador y a quien hab\u00edan de obedescer, y que junt\u00e1ndose ellos con \u00e9l echar\u00edan todos aquellos espa\u00f1oles que yo ten\u00eda, y aquel pueblo y a los que m\u00e1s yo inviase &#8211; se hab\u00edan alborotado y nunca m\u00e1s quisieron servir a ning\u00fand espa\u00f1ol, antes hab\u00edan muerto algunos que topaban solos por los caminos; y que cre\u00eda que todos se habr\u00edan concertado para hacer lo que hicieron, y como hab\u00edan dado en \u00e9l y en la gente que con \u00e9l estaba, as\u00ed cre\u00eda que habr\u00edan dado en la gente que estaba en el pueblo y en todos los dem\u00e1s que estaban derramados por los pueblos, porque estaban muy sin sospecha de tal alzamiento viendo cu\u00e1n sin ning\u00fand resabio hasta all\u00ed los hab\u00edan servido. Habi\u00e9ndome certificado m\u00e1s por esta nueva de la rebelli\u00f3n de los naturales de aquella proviencia y sabiendo las muertes de aquellos espa\u00f1oles, a la mayor priesa que yo pude despach\u00e9 luego cincuenta de caballo y cien peones ballesteros y escopeteros y cuatro tiros de artiller\u00eda con mucha p\u00f3lvora y munici\u00f3n con un capit\u00e1n espa\u00f1ol y otros dos de los naturales desta cibdad con cada quince millhombres dellos. Al cual dicho capit\u00e1n mand\u00e9 que con la m\u00e1s priesa que pudiese llegase a la dicha proviencia y trabajase de entrar en ella sin detener en ninguna parte, no siendo muy forzosa nescesidad, hasta llegar a la villa de Santisteban del Puerto a saber nuevas de los vecinos y gentes que en ella hab\u00edan quedado, porque podr\u00eda ser que estuviesen cercados en alguna parte y darles \u00eda socorro. Y as\u00ed fue, y el dicho capit\u00e1n se dio toda la m\u00e1s pr\u00edesa que pudo y entr\u00f3 por la dicha proviencia. Y en dos partes pelearon con \u00e9l, y d\u00e1ndole Dios Nuestro Se\u00f1or la vitor\u00eda, segui\u00f3 todav\u00eda su camino hasta llegar a la dicha villa, adonde hall\u00f3 veinte y dos de caballo y cient peones que all\u00ed los hab\u00edan tenido cercados. Y los hab\u00edan combatido seis o siete veces, y con ciertos tiros de artiller\u00eda que all\u00ed ten\u00edan se hab\u00edan defendido, aunque no bastaba su poder para m\u00e1s defenderse de all\u00ed, y aun con no poco trabajo. Y si el capit\u00e1n que yo invi\u00e9 se tardara tres d\u00edas no quedara ninguno dellos, porque ya se mur\u00edan todos de hambre y hab\u00edan inviado un bergant\u00edn de los nav\u00edos que el adelantado all\u00ed trajo a la villa de la Vera Cruz para por all\u00ed hacerme saber la nueva, porque por otra parte no pod\u00edan, y para traer bastimento en \u00e9l como despu\u00e9s se lo llevaron, aunque ya hab\u00edan sido socorridos de la gente que yo invi\u00e9. Y all\u00ed supieron c\u00f3mo la gente que el adelantado Francisco de Garay hab\u00eda dejado en un pueblo que se dice Tamiquil, que ser\u00edan hasta cient espa\u00f1oles de pie y de caballo, los hab\u00edan todos muerto sin escapar m\u00e1s de un ind\u00edo de la isla de Jamaica que escap\u00f3 huyendo por los montes, del cual se informaron c\u00f3mo los tomaron de noche. Y hall\u00f3se por copia que de la gente del adelantado eran muertos docientos y diez hombres, y de los vecinos que yo hab\u00eda dejado en aquella villa cuarenta y tres que andaban por sus pueblos que ten\u00edan encomendados, y aun cr\u00e9ese que fueron m\u00e1s de los de la gente del adelantado, porque no se acuerdan de todos. Con la gente que el capit\u00e1n llev\u00f3 y con la que el teniente y el alcalde ten\u00edan y con la que se hall\u00f3 en la villa llegaron ochenta de caballo, y reparti\u00e9ronse en tres partes y dieron la guerra por ellas en aquella proviencia en tal manera que se\u00f1ores y personas principales se prendieron hasta cuatrocientos sin otra gente baja, a los cuales todos, digo, a los prencipales, quemaron por justicia, habiendo confesado ser ellos los movedores de toda aquella guerra y cada uno dellos haber sido en muerte o haber muerto los espa\u00f1oles. Y hecho esto, soltaron de los otros que ten\u00edan presos, y con ellos recogieron toda la gente en los pueblos. Y el capit\u00e1n en nombre de Vuestra Majestad provey\u00f3 de nuevos se\u00f1ores en los dichos pueblos a aquellas personas que les pertenesc\u00eda por suscesi\u00f3n, seg\u00fand ellos suelen heredar. A esta saz\u00f3n tuve cartas del dicho capit\u00e1n y de otras personas que con \u00e9l estaban c\u00f3mo ya, loado Nuestro Nuestro Se\u00f1or, estaba toda la proviencia muy pac\u00edfica y segura. Y los naturales sirven muy bien y creo que ser\u00e1 paz para todo el a\u00f1o la rencilla pasada.<br \/>\nCrea Vuestra Ces\u00e1rea Majestad que son estas gentes tan bulliciosas que cualquier novedad o aparejo que vean de bullicio los mueven, porque ellos as\u00ed lo ten\u00edan por costumbre de rebelarse y alzarse contra sus se\u00f1ores, y ninguna vez ver\u00e1n para esto aparejo que no lo hagan.<br \/>\nEn los cap\u00edtulos pasados, Muy Cat\u00f3lico Se\u00f1or, dije c\u00f3mo al tiempo que supe la nueva de la venida del adelantado Francisco de Garay a aquel r\u00edo de P\u00e1nuco ten\u00eda a punto cierta armada de nav\u00edos y de gente para inviar al cabo o punta de Hibueras y las cabsas que para ello me mov\u00edan. Y por la venida del dicho adelantado ces\u00f3, creyendo que se quisiera poner en aposesionarse por su abtor\u00eddad en la tierra. Y para se lo resistir si lo hiciera hobo necesidad de toda la gente. Y despu\u00e9s de haber dado fin en las cosas del dicho adelantado, aunque se me sigui\u00f3 asaz costa de sueldos de marineros y bastimentos de los nav\u00edos y gente que hab\u00eda de ir en ellos paresci\u00e9ndome que dello Vuestra Majestad era muy servido, segu\u00ed todav\u00eda mi prop\u00f3sito comenzado y compr\u00e9 m\u00e1s nav\u00edos de los que antes ten\u00eda, que fueron por todos cinco nav\u00edos gruesos y un bergant\u00edn, e hice cuatrocientos hombres. Y bastecidos de artiller\u00eda y munici\u00f3n y armas y de otros bastimentos y vituallas y dem\u00e1s de lo que aqu\u00ed se les provey\u00f3, envi\u00e9 con dos cr\u00edados m\u00edos ocho mill pesos de oro a la isla de Cuba para que comprasen caballos y bastimentos, ans\u00ed para llevar en este pr\u00edmero viaje como para que tuviesen a punto para, en volviendo los nav\u00edos, cargarlos, porque por necesidad de cosa alguna no dejasen de hacer aquello para que yo los inv\u00edo, y tambi\u00e9n para que al principio por falta de bastimentos no fatigasen los naturales de la tierra, y que antes les diesen ellos de lo que llevasen que tomarles de lo suyo. Y con este concierto se partieron del puerto de Sant Juan de Balchiqueca a once d\u00edas del mes de enero de mill y quinientos y veintecuatro a\u00f1os. Y han de ir a La Habana, que es la punta de la isla de Cuba, adonde se han de bastecer de lo que les faltare, especial los caballos, y recoger all\u00ed los nav\u00edos y de all\u00ed, con la bendici\u00f3n de Dios, seguir su camino para la dicha tierra; y en llegando en el primero puerto della, saltar en tierra y echar toda la gente y caballos y bastimentos y todo lo dem\u00e1s que en los nav\u00edos llevan fuera dellos, y en el mejor asiento que al presente les paresciere, fortalescerse con su artiller\u00eda, que llevan mucha y buena, y fundar un pueblo; y luego los tres de los nav\u00edos mayores que llevan, despacharlos para la isla de Cuba al puerto de la villa de la Trinidad, porque est\u00e1 en mejor paraje y derrota, porque all\u00ed ha de quedar el uno de aquellos criados m\u00edos para les tener aparejada la carga de las cosas que fuesen menester y el capit\u00e1n inviare a pidir; los otros nav\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os y el bergant\u00edn con el piloto mayor y un primo m\u00edo que se dice Diego Hurtado por capit\u00e1n dellos vayan a correr toda la costa de la bah\u00eda de la Ascensi\u00f3n en demanda de aquel estrecho que se cree que en ella hay; y que est\u00e9n all\u00e1 fasta que ninguna cosa dejen por ver, y visto, se vuelvan donde el dicho capit\u00e1n Crist\u00f3bal Dolid estuviere, y de all\u00ed con el uno de los nav\u00edos me hagan relaci\u00f3n de lo que hallaren y lo que el dicho Crist\u00f3bal Dolid hobiese sabido de la tierra y en ella hobiere sucedido para que yo pueda inviar dello larga cuenta y relaci\u00f3n a Vuestra Cat\u00f3lica Majestad.<br \/>\nTambi\u00e9n dije c\u00f3mo ten\u00eda cierta gente para inviar con Pedro de Alvarado a aquellas cibdades de Uclaclan y Guatemala, de que en los cap\u00edtulos pasados he hecho menci\u00f3n, y a otras proviencias de que tengo noticia que est\u00e1n adelante dellas, y c\u00f3mo tambi\u00e9n hab\u00eda cesado por la venida del dicho adelantado Francisco de Garay. Y porque ya yo ten\u00eda mucha costa hecha as\u00ed de caballos y armas y artiller\u00eda y munici\u00f3n como de dineros de socorro que se hab\u00eda dado a la gente, y porque dello tengo cre\u00eddo que Dios Nuestro Se\u00f1or y Vuestra Sacra Majestad han de ser muy servidos, y porque por aquella parte, seg\u00fand tengo notic\u00eda, pienso descubrir muchas y muy ricas y estra\u00f1as tierra y de muchas y muy diferentes gentes, tom\u00e9 todav\u00eda a insistir en mi pr\u00edmero prop\u00f3sito. Y dem\u00e1s de lo que antes al dicho camino estaba prove\u00eddo, le tom\u00e9 a rehacer al dicho Pedro de Alvarado y le despach\u00e9 desta cibdad a seis d\u00edas del mes de deciembre del mill y quinientos y veintetr\u00e9s a\u00f1os. Y llev\u00f3 ciento y veinte de caballo, en que con las dobladuras que lleva ciento y sesenta caballos y trecientos peones, en que son los ciento y treinta ballesteros y escopeteros. Lleva cuatro tiros de artiller\u00eda con mucha p\u00f3lvora y munici\u00f3n, y lleva algunas personas principales ans\u00ed de los naturales desta cibdad como de otras cibdades desta comarca y con ellos alguna gente, aunque no mucha por ser el camino tan largo.<br \/>\nHe tenido nuevas dellos c\u00f3mo hab\u00edan llegado a doce d\u00edas del mes de enero deste a\u00f1o a la proviencia de Tecuantepeque, que iban muy buenos. Plega a Nuestro Se\u00f1or de los guiar a los unos y a los otros como El se sirva, porque bien creo que yendo enderezadas a su servicio y en el real nombre de Vuestra Ces\u00e1rea Majestad, no pueden carescer de bueno y pr\u00f3spero suceso. Tambi\u00e9n encomend\u00e9 al dicho Pedro de Alvarado tuviese siempre especial cuidado de me hacer larga y particular relaci\u00f3n de las cosas que por all\u00ed le aveniesen para que yo la inv\u00ede a Vuestra Alteza.<br \/>\nY tengo por muy cierto, seg\u00fand las nuevas y figuras de aquella tierra que yo tengo, que se han de juntar el dicho Pedro de Alvarado y Crist\u00f3bal Dolid, si estrecho no los parte. Muchos caminos d\u00e9stos se hobieran hecho en esta tierra y muchos secretos della tuviera yo sabidos si estorbos de las armadas que han venido no los hobieran impedido. Y certifico a Vuestra Sacra Majestad que ha rescebido harto deservicio en ellos, ans\u00ed en no tener descubiertas muchas tierras como en haberse dejado de adquirir para su real c\u00e1mara mucha suma de oro y perlas. Pero de aqu\u00ed adelante, si otros m\u00e1s no vienen, yo trabajar\u00e9 de restaurar lo que se ha perdido, porque por trabajo de mi persona ni por dejar de gastar mi hacienda no quedar\u00e1, porque certifico a Vuestra Ces\u00e1rea y Cat\u00f3lica Majestad que dem\u00e1s de haber gastado todo cuanto he tenido, debo, que he tomado del oro que tengo de las rentas de Vuestra Majestad para gastos, como parescer\u00e1 por ellos al tiempo que Vuestra Majestad fuere servido de mandar tomar la cuenta, sesenta y tantos mill pesos de oro, sin m\u00e1s de otros doce mill que yo he tomado prestados de algunas personas para gastos de mi casa.<br \/>\nDe las provincias comarcanas a la villa del Esp\u00edritu Santo y de las que serv\u00edan a los vecinos dellas dije en los cap\u00edtulos pasados que algunas dellas se hab\u00edan rebelado y aun muerto ciertos espa\u00f1oles. Y as\u00ed para reducir \u00e9stas al real servicio de Vuestra Majestad como para traer a \u00e9l otras sus vecinas, porque la gente que en la dicha villa est\u00e1 no bastaba para sostener lo ganado y conquistar \u00e9stas, envi\u00e9 un capit\u00e1n con treinta de caballo y cien peones, algunos dellos ballesteros y escopeteros, y dos tiros de artiller\u00eda con recado de munici\u00f3n y p\u00f3lvora, los cuales se partieron a ocho de deciembre de quinientos y veintetr\u00e9s a\u00f1os. Hasta agora no he sabido nueva dellos. Pienso har\u00e1n mucho fruto, y que deste camino Dios Nuestro Se\u00f1or y Vuestra Majestad ser\u00e1n muy bien servidos y se descubrir\u00e1n hartos secretos, porque es un pedazo de tierra que queda entre la conquista de Pedro de Alvarado y Crist\u00f3bal Dolid lo que hasta agora estaba pac\u00edfico hacia la Mar del Norte. Y conquistado esto y pac\u00edfico, que es muy poco, tiene Vuestra Sacra Majestad por la parte del norte m\u00e1s de cuatrocientas leguas de tierra pacifica y subjecta a su real servicio sin haber cosa en medio; y por la Mar del Sur m\u00e1s de quinientas leguas, y todo de la una mar a la otra que sirve sin ninguna contradici\u00f3n exceto dos proviencias que est\u00e1n entre la proviencia de Teguantepeque y la de Chinanta y Buaxaca y la de Buacaqualco en medio de todas cuatro, que se llama la gente de la una los zaputecas y la otra los mijes. Las cuales, por ser tan \u00e1speras que aun a pie no se pueden andar, puesto que he enviado dos veces gente a los conquistar y no lo han podido hacer porque tienen muy recias fuerzas y \u00e1spera tierra y buenas armas, que pelean con lanzas de a veintecinco y treinta palmos y muy gruesas y bien hechas y las puntas dellas de pedernales, y con esto se han defendido y muerto algunos de los espa\u00f1oles que all\u00e1 han ido, y han fecho y facen mucho da\u00f1o en los vecinos que son vasallos de Vuestra Majestad salte\u00e1ndolos de noche y quem\u00e1ndoles los pueblos y matando muchos dellos, tanto que han hecho que muchos de los pueblos cercanos a ellos se han alzado y confederado con ellos. Y porque no llegue a m\u00e1s, y aunque agora no ten\u00eda sobra de gente por haber salido a tantas partes, junt\u00e9 ciento cincuenta hombres de pie &#8211; porque de caballo no pueden aprovechar &#8211; todos los m\u00e1s ballesteros y escopeteros, y cuatro tiros de artiller\u00eda con la munici\u00f3n necesar\u00eda &#8211; los ballesteros y escopeteros prove\u00eddos con mucho almac\u00e9n &#8211; y con ellos por capit\u00e1n Rodrigo Rangel, alcalde desta cibdad, que agora ha un a\u00f1o hab\u00eda ido otra vez con gente sobre ellos y por ser en tiempo de muchas aguas no pudo hacer cosa ninguna y se volvi\u00f3 con haber estado all\u00e1 dos meses. El cual dicho capit\u00e1n y gentes se partieron desta cibdad a cinco de hebrero deste a\u00f1o presente. Creo, siendo Dios servido, que por llevar buen aderezo y por ir en buen tiempo y porque lleva mucha gente de guerra diestra de los naturales desta cibdad y sus comarcas, que dar\u00e1n fin a aquella demanda, de que no poco servicio redundar\u00e1 a la imperial corona de Vuestra Alteza, porque no s\u00f3lo ellos no sirven, mas aun hacen mucho da\u00f1o a los que tienen buena voluntad, y la tierra es muy rica de minas de oro. Estando \u00e9stos pac\u00edficos, dicen aquellos sus vecinos que lo irian a sacar all\u00e1 \u00e9stos. Por haber sido tan rebeldes, habiendo sido tantas veces requeridos y una vez ofresc\u00eddose por vasallos de Vuestra Alteza y haber muerto espa\u00f1oles y haber hecho tantos da\u00f1os, los pronunci\u00e9 por esclavos y mand\u00e9 que a los que a vida se pudiesen tomar los herrasen del hierro de Vuestra Alteza, y sacada la parte que a Vuestra Majestad pertenesce, se repartie se por aqu\u00e9llos que lo fueron a conquistar. Bien puede, Muy Ecelent\u00edsimo Se\u00f1or, tener Vuestra Real Exelencia por muy cierto que la menor destas entradas que se van a facer me cuesta de mi casa m\u00e1s de cinco mill pesos de oro, y que las dos de Pedro de Alvarado y Crist\u00f3bal Dolid me cuestan m\u00e1s de cin cuenta en dineros, sin otros gastos de mis haciendas que no se cuentan ni asientan por memoria. Pero como sea todo para el servicio de Vuestra Ces\u00e1rea Majestad, si mi persona juntamente con ello se gastase lo tern\u00eda por mayor merced, y ninguna vez se ofrescer\u00e1 en que en tal caso yo la pueda poner que no la ponga.<br \/>\nAs\u00ed por la relaci\u00f3n pasada como por \u00e9sta he hecho a Vuestra Alteza minci\u00f3n de cuatro nav\u00edos que tengo comenzados a facer en la Mar del Sur. Y porque por haber mucho tiempo que se comenzaron le parescer\u00e1 a Vuestra Real Alteza que yo he tenido alg\u00fand descuido en no se haber acabado hasta agora, doy a Vuestra Sacra Majestad cuenta de la cabsa: y es que como la Mar del Sur, a lo menos aquella parte donde yo aquellos nav\u00edos hago, est\u00e1 de los puertos de la Mar del Norte donde todas las cosas que a esta Nueva Espa\u00f1a vienen se descargar docientas leguas y aun m\u00e1s y en parte de muy fragosos puertos de sierras y en otros muy grandes y caudales r\u00edos, y como todas las cosas que para los dichos nav\u00edos son nescesarias se hayan de llevar de all\u00ed por no haber de otra parte donde se provean, h\u00e1se llevado y ll\u00e9vase con mucha dificultad. Y aun sobrevino para esto que ya que yo ten\u00eda en una casa en el puerto donde los dichos nav\u00edos se hacen todo el adereszo que para ellos era menester de velas, cables, jarcia, clavaz\u00f3n, \u00e1ncoras, pez, sebo, estopa, botamen, aceite y otras cosas, una noche se puso fuego y se quem\u00f3 todo sin se aprovechar m\u00e1s de las \u00e1ncoras, que no pudieron quemarse. Y agora de nuevo lo he tomado a proveer, porque habr\u00e1 cuatro meses que me lleg\u00f3 una nao de Castilla en que me trajeron todas las cosas necesarias para los dichos nav\u00edos, porque temiendo yo lo que me vino, lo ten\u00eda prove\u00eddo e inviado a pedir. Y certifico a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad que me cuestan hoy los nav\u00edos sin haberlos echado al agua m\u00e1s de ocho mill pesos de oro, sin otras cosas estraordinarias. Pero ya, loado Nuestro Se\u00f1or, est\u00e1n en tal estado que para la Pascua del Esp\u00edritu Santo primera o para el d\u00eda de San Juan de junio podr\u00e1n navegar si botamen no me falta, porque como se quem\u00f3 lo que ten\u00eda no he tenido de d\u00f3nde proveerme. Mas yo espero que para este tiempo me lo traer\u00e1n desos reinos, porque yo tengo prove\u00eddo para que se me env\u00eden. Tengo en tanto estos nav\u00edos que no lo podr\u00eda sinificar, porque tengo por muy cierto que con ellos, siendo Dios Nuestro Se\u00f1or servido, tengo de ser cabsa que Vuestra Sacra Majestad sea en estas partes se\u00f1or de m\u00e1s reinos y se\u00f1or\u00edos que los que hasta hoy en nuestra naci\u00f3n se tiene noticia. A El plega encaminarlo como El se sirva y Vuestra Ces\u00e1rea Majestad consiga tanto bien, pues creo que con hacer yo esto no le quedar\u00e1 a Vuestra Excelsitud m\u00e1s que hacer para ser monarca del mundo.<br \/>\nDespu\u00e9s que Dios Nuestro Se\u00f1or fue servido que esta grand cibdad de Temixtit\u00e1n se ganase, paresci\u00f3me por el presente no ser bien residir en ella por muchos inconvenientes que hab\u00eda, y pas\u00e9me con toda la gente a un pueblo que se dice Cuyuacan que est\u00e1 en la costa desta laguna de que ya tengo hecha menci\u00f3n, porque siempre dese\u00e9 que esta cibdad se redificase por la grandeza y maravilloso asiento della. Trabaj\u00e9 de recoger todos los naturales que por muchas partes estaban absentados desde la guerra, y aunque siempre he tenido y tengo al se\u00f1or della preso, hice a un capit\u00e1n general que en la guerra ten\u00eda el dicho se\u00f1or y yo conosc\u00eda del tiempo de Mutezuma que tomase cargo de la tornar a poblar. Y para que m\u00e1s abtoridad su persona tuviese torn\u00e9le a dar el mesmo cargo que en tiempo del se\u00f1or ten\u00eda, que es liguacoat, que quiere tanto decir como lugarteniente del se\u00f1or, y a otras personas principales que yo tambi\u00e9n ansimismo de ante conosc\u00eda les encargu\u00e9 otros cargos de gobernaci\u00f3n desta cibdad que entre ellos se sol\u00edan hacer. Y a este liguacoat y a los dem\u00e1s les di se\u00f1or\u00edo de tierras y gente en que se mantuviesen, aunque no tanto como ellos ten\u00edan ni que pudiesen ofender con ellos en alg\u00fan tiempo. Y he trabajado siempre de honrarlos y favorescerlos, y ellos lo han trabajado y hecho tan bien que hay hoy en la cibdad poblados hasta treinta mill vecinos y se tiene en ella la orden que sol\u00eda en sus mercados y contrataciones. Y heles dado tantas libertades y exenciones que de cada d\u00eda se puebla en mucha cantidad porque viven muy a su placer, que los oficiales de artes mec\u00e1nicas, que hay muchos, viven por sus jornales entre los espa\u00f1oles, as\u00ed como carpinteros, alba\u00f1iles, canteros, plateros y otros oficios; y los mercaderes tienen muy seguramente sus mercader\u00edas y las venden; y las otras gentes viven dellos de pescadores, que es gran trato en esta cibdad, y otros de agricultura, porque hay ya muchos dellos que tienen sus huertas y siembran en ellas toda la hortaliza de Espa\u00f1a de que ac\u00e1 se ha podido haber simiente. Y certifico a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad que si plantas y semillas de las de Espa\u00f1a tuviesen y Vuestra Alteza fuese servido de nos mandar proveer dellas, como en la otra relaci\u00f3n lo invi\u00e9 a suplicar, seg\u00fand los naturales destas partes son amigos de cultivar las tierras y de traer arboledas, que en poco espacio de tiempo hobiese ac\u00e1 mucha abundancia, de que no poco servicio pienso yo que redundar\u00eda a la imperial corona de Vuestra Alteza, porque ser\u00eda cabsa de perpetuarse \u00e9stas partes y de tener en ellas Vuestra Secra Majestad m\u00e1s rentas y mayores se\u00f1orio que en lo que agora en el nombre de Dios Nuestro Se\u00f1or Vuestra Alteza posee, y para esto puede Vuestra Alteza ser cierto que en m\u00ed no habr\u00e1 falta y que lo trabajar\u00e9 por mi parte cuanto las fuerzas y poder me bastare. Puse luego por obra como esta cibdad se gan\u00f3 de hacer en ella una fuerza en el agua a una parte desta cibdad en que pudiese tener los bergantines seguros y desde ella ofender a toda la cibdad, si en algo se pusiese, y estuviese en mi mano la salida y entrada cada vez que yo quisiese. E h\u00edzose. Est\u00e1 hecha tal que aunque yo he visto algunas casas de atarazanas y fuerzas no la he visto que le iguale, y muchos que han visto otras m\u00e1s afirman lo que yo. Y la manera que tiene esta casa es que a la parte de la laguna tiene dos torres muy fuertes con sus torneras en las partes necesarias, y la una destas torres sale fuera del lienzo hacia la una parte con troneras que barren todo el lienzo, y la otra a la otra parte de la mesma manera. Y destas dos torres va un cuerpo de casa de tres naves donde est\u00e1n los bergantines, y tienen la puerta para salir y entrar entre estas dos torres hacia el agua. Y todo este cuerpo tiene asimismo sus torneras, y al cabo deste dicho cuerpo hacia la cibdad est\u00e1 otra muy gran torre y de muchos aposentos bajos y altos con sus defensas y ofensas para la cibdad. Y porque la inviar\u00e9 figurada a Vuestra Sacra Majestad como mejor se entienda, no dir\u00e9 m\u00e1s particularidades della sino que es tal que con tenerla es en nuestra mano la paz y la guerra cuando la quisi\u00e9remos, teniendo en ella los nav\u00edos y artiller\u00eda que agora hay. Hecha esta casa, porque me paresci\u00f3 que ya ten\u00eda seguridad para cumplir lo que deseaba, que era poblar dentro en esta cibdad, me pas\u00e9 a ella con toda la gente de mi compa\u00f1\u00eda. Y se repartieron los solares por los vecinos, y a cada uno de los que fueron conquistadores en nombre de Vuestra Real Alteza yo di un solar por lo que en ella hab\u00eda trabajado, dem\u00e1s del que se les ha de dar como a vecinos que han de servir seg\u00fand orden destas partes. Y h\u00e1nse dado tanta priesa en hacer las casas de los vecinos que hay mucha cantidad della hechas y otras que llevan ya buenos prencipios, porque hay mucho aparejo de piedra, cal y madera y de mucho ladrillo que los naturales hacen, que hacen todos tan buenas y grandes casas que puede creer Vuestra Sacra Majestad que de hoy en cinco a\u00f1os ser\u00e1 la m\u00e1s noble y populosa cibdad que haya en lo poblado del mundo y de mejores edificios. Es la poblaci\u00f3n donde los espa\u00f1oles poblamos distinta de [la de] los naturales porque nos parte un brazo de agua, aunque en todas las calles que por ella traviesan hay puentes de madera por donde se contrata de la una parte a la otra. Hay dos grandes mercados de los naturales de la tierra, el uno en la parte do ellos habitan y el otro entre los espa\u00f1oles. En estos hay todas las cosas de bastimentos que en la tierra se pueden hallar por que de toda ella lo vienen a vender, y en esto no hay falta de lo que antes sol\u00eda en el tiempo de su prosperidad. Verdad es que joyas de oro ni plata ni plumajes ni cosa rica no hay nada como sol\u00eda, aunque algunas pezecillas de oro y plata salen, pero no como antes.<br \/>\nPor las diferencias que Diego Vel\u00e1zquez ha querido tener conmigo y por la mala voluntad que a su cabsa y por su intercesi\u00f3n don Juan de Fonseca, obispo de Burgos, me ha tenido, y por \u00e9l y por su mandado los oficiales de la Casa de la Contrataci\u00f3n de la cibdad de Sevilla, en especial Juan L\u00f3pez de Recalde, contador della, de quien todo en el tiempo del obispo sol\u00eda pender, no he sido prove\u00eddo de artiller\u00eda ni armas como ten\u00eda necesidad aunque yo muchas veces he inviado dineros para ellas. [Y] porque no hay cosa que m\u00e1s los ingenios de los hombres avive que la necesidad, y como yo \u00e9sta tuviese tan extrema y sin esperanza de remedio pues aqu\u00e9llos no daban lugar que Vuestra Sacra Majestad la supiese, trabaj\u00e9 de buscar orden para que por ella no se perdiese lo que con tanto trabajo y peligro se hab\u00eda ganado y de donde tanto deservicio a Dios Nuestro Se\u00f1or y a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad pudiera venir, y peligro a todos los que ac\u00e1 est\u00e1bamos. Y por algunas proviencias de las destas partes me di mucha priesa en buscar cobre, y di para ello mucho rescate para que m\u00e1s a\u00edna se hallase. Y como me trajeron cantidad, puse por obra con un mastro que por dicha aqu\u00ed se hall\u00f3 de hacer alguna artiller\u00eda, e hice dos tiros de medias culebrinas, y salieron tan buenas que de su medida no pueden ser mejores. Y porque aunque ten\u00eda cobre faltaba esta\u00f1o, porque no se puede hacer sin ello y para aquellos tiros lo hab\u00eda habido con mucha dificultad y me hab\u00eda costado mucho de algunos que ten\u00edan platos y otras vasijas dello y aun caro ni barato no lo hallaba, comenc\u00e9 a inquirir por todas partes si en alguna lo hab\u00eda. Y quiso Nuestro Se\u00f1or, que tiene cuidado y siempre lo ha tenido de proveer en la mayor priesa, que top\u00e9 entre los naturales de una proviencia que se dice Tachco ciertas pezezuelas dello a manera de moneda muy delgada. Y procediendo por mi pesquisa, hall\u00e9 que en la dicha proviencia y aun en otras se trataba por moneda, y lleg\u00e1ndolo de m\u00e1s al cabo, supe que se sacaba en la dicha proviencia de Tachco, que est\u00e1 veintes\u00e9is leguas desta cibdad. Y luego supe las minas e invi\u00e9 herrramientas y espa\u00f1oles, y truji\u00e9ronme muestra dello. Y de all\u00ed adelante di orden como sacaron todo lo que fue menester y se sacara lo que m\u00e1s hobiera necesidad, aunque con harto trabajo. Y aun andando en busca destos metales se top\u00f3 vena de hierro en mucha cantidad, seg\u00fand me informaron los que dicen que lo conoscen. Y topado este esta\u00f1o, he hecho y hago cada d\u00eda algunas piezas, y las que fasta agora est\u00e1n hechas son cinco piezas: las dos medias culebrinas y las dos poco menos en medida, y un ca\u00f1\u00f3n serpentino,y dos sacres que yo traje cuando vine a estas partes, y otra media culebrina que compr\u00e9 de los bienes del adelantado Juan Ponce de Le\u00f3n. De los nav\u00edos que han venido tern\u00e9 por todas de metal piezas chicas y grandes de falconete arriba [de] treinta y cinco piezas, y de hierro entre lombardas y pasabolantes y versos y otras maneras de tiros de hierro colado hasta sesenta piezas, as\u00ed que ya, loado Nuestro Se\u00f1or, nos podremos defender. Y para la munici\u00f3n no menos provey\u00f3 Dios, que hallamos tanto salitre y tan bueno que podr\u00edamos proveer para otras necesidades, teniendo aparejo de calderas en que cocerlo, aunque se gasta ac\u00e1 harto en las muchas entradas que se hacen. Y para el azufre ya a Vuestra Sacra Majestad he fecho menci\u00f3n de una sierra que est\u00e1 en esta proviencia que sale mucho humo, y de alli, entrando un espa\u00f1ol setenta u ochenta brazas atado a la boca abajo se ha sacado, con que hasta agora nos habemos sostenido. Ya de aqu\u00ed adelante no habr\u00e1 necesidad de ponernos en este trabajo, porque es peligroso. Y yo escribo siempre que nos provean de Espa\u00f1a, y Vuestra Majestad ha sido servido que no haya ya obispo que nos lo impida.<br \/>\nDespu\u00e9s de haber dejado asentada la villa de Santisteban que en el r\u00edo de P\u00e1nuco se pobl\u00f3, y haber dado fin en la conquista de Tututepeque y de haber despachado el capit\u00e1n que fue a los Ympilcingos y a Coliman, que de todo en un cap\u00edtulo de los pasados hice menci\u00f3n, antes de venir a esta cibdad fui a la villa de la Vera Cruz y a la de Medell\u00edn para visitarlas y proveer algunas cosas que en aquellos puertos hab\u00eda que proveer. Y porque hall\u00e9 que, a cabsa de no haber poblaci\u00f3n de espa\u00f1oles m\u00e1s cerca del puerto de San Juan de Chalchiqueca que la villa de la Vera Cruz, iban los nav\u00edos a descargar a ella, y por no ser aquel puerto tan seguro como conviene, seg\u00fand los nortes en aquella costa reinan, se perd\u00edan muchos, y fui al dicho puerto de Sant Juan a buscar cerca de alg\u00fand asiento para poblar, aun que al tiempo que yo all\u00ed salt\u00e9 se busc\u00f3 con harta deligencia, y por ser todo sierras de arena que se mudan cada rato no se hall\u00f3. Y desta vez estuve all\u00ed algunos d\u00edas busc\u00e1ndolo, y quiso Nuestro Se\u00f1or que dos leguas del dicho puerto se hall\u00f3 muy buen asiento con todas las cualidades que para asentar pueblo se requiere, porque tiene mucha le\u00f1a y agua y pastos, salvo que madera ni piedra para edificar no la hay sino muy lejos. Y hall\u00f3se un estero junto al dicho asiento por el cual yo hice salir con una canoa para ver si sal\u00eda a la mar o por \u00e9l podr\u00edan entrar barcas hasta el pueblo, y hall\u00f3se que iba a dar a un r\u00edo que sale a la mar y en la boca del r\u00edo se hall\u00f3 una braza de agua y m\u00e1s, por manera que limpi\u00e1ndose aquel estero, que est\u00e1 ocupado de mucha madera de \u00e1rboles, podr\u00e1n subir las barcas hasta descargar dentro en las casas del pueblo. Y viendo este aparejo de asiento y la necesidad que hab\u00eda de remedio para los nav\u00edos, hice que la villa de Medell\u00edn, que estaba veinte leguas la tierra adentro en la proviencia de Tatalpterelco se pasase all\u00ed. Y ans\u00ed se ha fecho, que se han pasado ya casi todos los vecinos y tienen hechas sus casas y se da orden c\u00f3mo se limpie aquel estero y se haga en aquella villa una casa de contrataci\u00f3n, porque aunque los nav\u00edos se tarden en descargar, porque han de subir dos leguas con las barcas aquel estero arriba, estar\u00e1n seguros de perderse. Y tengo por cierto que aquel pueblo ha de ser despu\u00e9s desta cibdad el mejor que hobiere en esta Nueva Espa\u00f1a, porque despu\u00e9s ac\u00e1 han descargado en \u00e9l algunos nav\u00edos y suben las barcas con las mercader\u00edas hasta las casas del dicho pueblo, y aun asimismo bergantines. Y en esto yo tra bajar\u00e9 de lo tener tan a punto que muy sin trabajo descarguen, y los nav\u00edos desde aqu\u00ed adelante estar\u00e1n seguros porque el puerto es muy bueno. Y asimismo se da mucha priesa en hacer los caminos que de aquella villa vienen a esta cibdad, y con esto habr\u00e1 mejor despacho en las mercader\u00edas que hasta aqu\u00ed, porque es mejor camino y se ataja una jornada.<br \/>\nEn los cap\u00edtulos pasados he dicho, Muy Poderoso Se\u00f1or, a Vuestra Excelencia las partes adonde he inviado gente as\u00ed por la mar como por la tierra, de que creo, gui\u00e1ndolo Nuestro Se\u00f1or, Vuestra Majestad ha de ser muy servido. Y como tengo contino cuidado y siempre me ocupo en pensar todas las maneras que se puedan tener para poner en ejecuci\u00f3n y efetuar el deseo que yo al real servicio de Vuestra Majestad tengo, viendo que otra cosa no me quedaba para esto sino el secreto de la costa que est\u00e1 por descubr\u00edr entre el r\u00edo de P\u00e1nuco y la Florida, que es lo que descubri\u00f3 el adelantado Juan Ponce de Le\u00f3n, y de all\u00ed la costa de la dicha Florida por la parte del norte hasta llegar a Los Bacallaos, porque se tiene cierto que en aquella costa hay estrecho que pasa a la Mar del Sur, y si se hallase, seg\u00fand cierta figura que yo tengo del paraje adonde est\u00e1 aquel archipi\u00e9lago que descubr\u00ed\u00f3 Magallanes por mandado de Vuestra Alteza, paresce que saldr\u00eda muy cerca de all\u00ed, y siendo Dios Nuestro Se\u00f1or muy servido que por all\u00ed se topase el dicho estrecho ser\u00eda la navegaci\u00f3n desde la Especer\u00eda para estos reinos de Vuestra Majestad muy buena y muy breve, y tanto que ser\u00eda las dos tercias partes menos que por donde agora se navega y sin ning\u00fand riesgo ni peligro de los nav\u00edos que fuesen y veniesen, porque ir\u00edan siempre y vern\u00edan por reinos y se\u00f1orios de Vuestra Majestad, que cada vez que alguna nescesidad tuviesen se podr\u00edan reparar sin ning\u00fand peligro en cualquiera parte que quisiesen tomar puerto como en tierra de Vuestra Alteza, y por represent\u00e1rseme el gran servicio que de aqu\u00ed a Vuestra Majestad resulta, aunque yo estoy harto gastado y empe\u00f1ado por lo mucho que debo y he gastado en todas las otras armadas que he fecho as\u00ed por la tierra como por la mar, y en sostener los pertrechosy artiller\u00eda que tengo en esta cibdad y env\u00edo a todas partes, y otros muchos gastos y costas que de cada d\u00eda se me ofrescen. Porque todo se ha fecho y hace a mi costa, y todas las cosas de que nos hemos de proveer son tan caras y de tan excesivos prescios que aunque la tierra es rica no basta el interese que yo della puedo haber a las grandes costas y espensas que tengo, pero con todo, habiendo respeto a lo que en este cap\u00edtulo digo y posponiendo toda la necesidad que se me pueda ofrescer, aunque certifico a Vuestra Majestad que para ello tomo los dineros prestados, he determinado de inviar tres carabelas y dos bergantines en esta demanda, aunque pienso que me costar\u00e1 m\u00e1s de diez mill pesos de oro, y juntar este servicio con los dem\u00e1s que he fecho porque le tengo por el mayor si, como digo, se halla el estrecho. Y ya que no se halle, no es posible que no se descubran muy grandes y ricas tierras donde Vuestra Ces\u00e1rea Majestad mucho se sirva y los reinos y se\u00f1or\u00edos de su real corona se ensanchen en mucha cantidad. Y s\u00edguese desto m\u00e1s utilidad, ya que el dicho estrecho no se hallase, porque tern\u00e1 Vuestra Alteza sabido que no lo hay y darse ha orden c\u00f3mo por otra parte Vuestra Ces\u00e1rea Majestad mucho se sirva de aquella tierras de la Especer\u00eda y de todas las otras que con ellas confinan. Y esta orden yo me ofrezco a Vuestra Alteza que siendo servido de me la mandar, ya que falte el estrecho la dar\u00e9, con que Vuestra Majestad mucho se sirva y a menos costa. Plega a Nuestro Se\u00f1or que el armada consiga el fin para que se hace, que es descubrir aquel estrecho, porque ser\u00eda lo mejor, lo cual tengo muy cre\u00eddo, porque en la real ventura de Vuestra Majestad ninguna cosa se puede encubrir, y a m\u00ed no me faltar\u00e1 diligencia y buen recabdo y voluntad para lo trabajar.<br \/>\nAsimismo pienso inviar los nav\u00edos que tengo hechos en la Mar del Sur, que, queriendo Nuestro Se\u00f1or, navegar\u00e1n en fin del mes de julio deste a\u00f1o de quinientos y veinte y cuatro por la misma costa abajo en demanda del dicho estrecho, porque si le hay no se puede esconder a \u00e9stos por la Mar del Sur y a los otros por la Mar del Norte, porque \u00e9stos del sur llevar\u00e1n la costa hasta hallar el dicho estrecho o juntar la tierra con la que descubri\u00f3 Magallanes, y los otros del norte, como he dicho, hasta la juntar con Los Bacallaos, as\u00ed que por una parte y por otra no se deje de saber el secreto. Certifico a Vuestra Majestad que, seg\u00fand tengo informaci\u00f3n de tierras la costa de la Mar del Sur arriba, que inviando por ella estos nav\u00edos yo hobiera muy grandes intereses y aun Vuestra Majestad se sirviera, mas como yo sea informado del deseo que Vuestra Majestad tiene de saber el secreto deste estrecho y el gran servicio que en le descubrir su real corona rescibir\u00eda, dejo atr\u00e1s todos los otros provechos e intereses que por ac\u00e1 me estaban muy notor\u00edos por seguir este otro camino. Nuestro Se\u00f1or lo gu\u00ede como sea m\u00e1s servido, y Vuestra Majestad cumpla su deseo y yo asimismo cumpla mi deseo de servir.<br \/>\nLos oficiales que Vuestra Majestad mand\u00f3 venir para entender en sus reales cuentas y hacienda son llegados, y se han comenzado a tomar las cuentas a los que antes ten\u00edan este cargo que yo en nombre de Vuestra Alteza para ello hab\u00eda se\u00f1alado. Y porque los dichos oficiales har\u00e1n relaci\u00f3n a Vuestra Majestad del recado que en todo hasta aqu\u00ed ha habido, no me detern\u00e9 en dar dello particular cuenta a Vuestra Majestad m\u00e1s de remitirme a la que ellos inviar\u00e1n, que creo ser\u00e1 tal que por ella Vuestra Alteza conozca la solicitud y vigilancia que yo he siempre tenido en lo que toca a su real servicio; y que aunque la ocupaci\u00f3n de las guerras y pacificaci\u00f3n desta tierra haya sido tanta cuanta el suceso manifiesta, que no por eso me he olvidado de tener especial cuidado de guardar y alegar todo lo que ha sido posible de lo que a Vuestra Majestad ha pertenido y yo he podido aplicar. Y porque por la carta cuenta que los dichos oficiales a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad inv\u00edan paresce y ver\u00e1 Vuestra Alteza que yo he gastado de sus reales rentas en las cosas que para la pacificaci\u00f3n destas partes y ensanchamiento de los se\u00f1or\u00edos que ellas Vuestra Ces\u00e1rea Majestad tiene sesenta y dos mill y tantos pesos de oro, es bien que Vuestra Alteza sepa que no se pudo hacer otra cosa, porque cuando yo comenc\u00e9 a gastar dello fue despu\u00e9s de no me haber a m\u00ed quedado qu\u00e9 gastar y aun de estar empe\u00f1ado en m\u00e1s de treinta mill pesos de oro que tom\u00e9 prestados de algunas personas. Y como no se pudiese hacer otra cosa ni en el real servicio de Vuestra Alteza se pudiese cumplir lo necesario y mi deseo, fue forzado gastarlo. Y no creo que ha sido tan poco el fruto que dello redunda y redundar\u00e1 que no sean m\u00e1s de mill por ciento de ganancia. Y porque los oficiales de Vuestra Majestad, puesto que les costa que de haberlo yo gastado ha sido muy servido, no lo resciben en cuenta porque dicen que para ello no traen comisi\u00f3n ni poder, suplico a Vuestra Majestad mande que, paresciendo ello haber sido bien gastado, se me resciba y se me paguen otros cincuenta y tantos mill pesos de oro que yo he gastado de mi hacienda y que he tomado prestados de mis amigos, porque si esto no se me pagase yo no podr\u00eda cumplir con los que me lo han prestado y quedar\u00eda en mucha necesidad. Y no tengo yo pensamiento que Vuestra Ces\u00e1rea Majestad lo permita, sino que antes, dem\u00e1s de pag\u00e1rseme, me ha de hacer muchas y grandes mercedes, porque dem\u00e1s de ser Vuestra Alteza tan cat\u00f3lico y cristian\u00edsimo pr\u00edncipe, mis servicios por su parte no lo desmerecen y el fruto que han hecho da dello testimonio.<br \/>\nDe los dichos oficiales y de otras personas que en su compa\u00f1\u00eda vinieron y por algunas cartas que desos reinos me han escrito he sabido que las cosas que yo a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad invi\u00e9 con Antonio de Qui\u00f1ones y Alonso de Avilla, que fueron por procuradores desta Nueva Espa\u00f1a, no llegaron ante su real presencia porque fueron tomados de los franceses a cabsa del mal recabdo que los de la Casa de la Contrataci\u00f3n de la cibdad de Sevilla enviaron para que los acompa\u00f1ase desde la isla de los Azores. Y aunque por ser todas las cosas que iban tan ricas y estra\u00f1as que deseaba yo mucho que Vuestra Sacra Majestad las viera, porque dem\u00e1s del servicio que con ellas Vuestra Alteza rescib\u00eda mis servicios fueran m\u00e1s manifiestos, me ha pesado mucho, mas tambi\u00e9n he holgado que las llevasen porque a Vuestra Majestad har\u00e1n poca falta y yo trabajar\u00e9 de inviar otras muy m\u00e1s ricas y estra\u00f1as, seg\u00fand tengo nuevas de algunas proviencias que agora he inviado a conquistar y de otras que inviar\u00e9 muy presto, teniendo gente para ello. Y los franceses y los otros pr\u00edncipes a quien aquellas cosas fueron notorias conoscer\u00e1n por ellas la raz\u00f3n que tienen de se subjetar a la imperial corona de Vuestra Ces\u00e1rea Majestad, pues dem\u00e1s de los muchos y grandes reinos y se\u00f1or\u00edos que en estas partes Vuestra Alteza tiene d\u00e9stas tan diversas y apartadas, yo, el menor de sus vasallos, tantos y tales servicios le puedo hacer. Y para principio de mi ofrescimiento inv\u00edo agora con Diego de Soto, criado m\u00edo, ciertas cosillas que entonces quedaron por desecho y por no dignas de acompa\u00f1ar a las otras y algunas que despu\u00e9s ac\u00e1 yo he hecho, que aunque, como digo, queda ron por desechadas, tienen alg\u00fand parescer. Con ellas env\u00edo ansimesmo una culebrina de plata que entr\u00f3 en la fundici\u00f3n della veintecuatro quintales y dos arrobas, aunque creo entr\u00f3 en la fundici\u00f3n algo porque se hizo dos veces. Y aunque me fue asaz costosa, porque dem\u00e1s de lo que me cost\u00f3 el metal, que fueron veinte y cuatro mill pesos de oro a raz\u00f3n de a cinco pesos de oro el marco con las otras costas de fundidores y grabadores y de lo llevar hasta el puerto, me cost\u00f3 m\u00e1s de otros tres mill pesos de oro, pero por ser una cosa tan rica y tan de ver y digna de ir ante tan alto y excelent\u00edsimo pr\u00edncipe, me puse a lo trabajar y gastar. Suplico a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad resciba mi peque\u00f1o servicio teni\u00e9ndole en tanto cuanto la grandeza de mi voluntad para le facer mayor si pudiera meresce, porque aunque estaba adebdado, como a Vuestra Alteza arriba digo, me quise adebdar en m\u00e1s deseando que Vuestra Majestad conosca el deseo que de servir tengo, porque he sido tan mal dichoso que hasta agora he tenido tantas contradiciones ante Vuestra Alteza que no han dado lugar a que este mi deseo se manifestase.<br \/>\nAnsimesmo inv\u00edo a Vuestra Sacra Majestad sesenta mill pesos de oro que han pertenescido a sus reales rentas, como Vuestra Alteza ver\u00e1 por la cuenta que dello los oficiales y yo enviamos. Y hemos tenido atrevimiento a inviar tanta suma junta as\u00ed por la nescesidad que ac\u00e1 se nos representa que Vuestra Majestad debe tener con las guerras y otras cosas como porque Vuestra Majestad no tenga en mucho la p\u00e9rdida de lo pasado. Y despu\u00e9s desto se inviar\u00e1n cada vez que hobiere aparejo todo lo m\u00e1s que yo pudiere, y crea Vuestra Sacra Majestad que, seg\u00fand las cosas van enhiladas y se ensanchan los reinos y se\u00f1or\u00edos de Vuestra Alteza, que tern\u00e1 en ellas m\u00e1s seguras rentas y sin costa que en ninguno de todos sus reinos y se\u00f1or\u00edos si no se nos ofrecen algunos embarazosde los que hasta aqu\u00ed se nos han ofrescido. Digo esto porque habr\u00e1 dos d\u00edas que Gonalo de Salazar, fator de Vuestra Alteza, lleg\u00f3 al puerto de San Juan desta Nueva Espa\u00f1a, del cual he sabido que en la isla de Cuba, por donde pas\u00f3, le dijeron que Diego Vel\u00e1squez, teniente de almirante en ella, hab\u00eda tenido formas con el capit\u00e1n Crist\u00f3bal Dolid, que yo envi\u00e9 a poblar a las Hibueras en nombre de Vuestra Majestad, y que se hab\u00eda concertado que se alzar\u00eda con la tierra por el dicho Diego Vel\u00e1zquez, aunque por ser el caso tan feo y tan en deservicio de Vuestra Majestad yo no lo puedo creer. Aunque por otra parte lo creo, conosciendo las ma\u00f1as que el dicho Diego Vel\u00e1zquez siempre ha querido tener para me da\u00f1ar y estorbar que no sirva, porque cuando otra cosa no puede hacer trabaja que no pase gente en estas partes, y como manda aquella isla, prende a los que van de ac\u00e1 que por all\u00ed pasan y les hace muchas opresiones y agravios y t\u00f3males mucho de lo que llevan y despu\u00e9s hace probanzas con ellos porque los delibre, y por verse libres d\u00e9l hacen y dicen todo lo que \u00e9l quiere. Yo me informar\u00e9 de la verdad, y si hallo ser ans\u00ed, pienso inviar por el dicho Diego Vel\u00e1zquez y prenderle; y preso, inviarle a Vuestra Majestad, porque cortando la ra\u00edz de todos estos males que es este hombre, todas las otras ramas se secar\u00e1n y yo podr\u00e9 m\u00e1s libremente efetuar mis servicios comenzados y los que pienso comenzar.<br \/>\nTodas las veces que a Vuestra Sacra Majestad he escrito he dicho a Vuestra Alteza el aparejo que hay en algunos de los naturales destas partes para se convertir a nuestra sancta fee cat\u00f3lica y ser cristianos, y he inviado a suplicar a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad para ello mandase proveer de personas religiosas de buena vida y enxemplo. Y porque hasta agora han venido muy pocos o casi ningunos y es cierto que harian grand\u00edsimo fruto, lo torno a traer a la memoria a Vuestra Alteza y le suplico lo mande proveer con toda brevedad, porque dello Dios Nuestro Se\u00f1or ser\u00e1 muy servido y se cumplir\u00e1 el deseo que Vuestra Alteza en este caso como cat\u00f3lico tiene; y porque con los dichos procuradores Antonio de Qui\u00f1ones y Alonso D\u00e1vila los concejos de las villas desta Nueva Espa\u00f1a y yo enviamos a suplicar a Vuestra Majestad mandase proveer de obispos u otros perlados para la administraci\u00f3n de los oficios y culto divino. Y entonces paresci\u00f3nos que ans\u00ed conven\u00eda; y agora, mir\u00e1ndolo bien, h\u00e1me parescido que Vuestra Sacra Majestad los debe mandar proveer de otra manera, para que los naturales destas partes m\u00e1s a\u00edna se conviertan y puedan ser instruidos en las cosas de nuestra sancta fee cat\u00f3lica. Y la manera que a m\u00ed en este caso me paresce que se debe tener es que Vuestra Sacra Majestad mande que vengan a estas partes muchas personas religiosas, como ya he dicho, y muy celosas deste fin de la conversi\u00f3n destas gentes, y que d\u00e9stos se hagan casas y monesterios por las proviencias que ac\u00e1 nos paresciere que convienen; y que a \u00e9stos se les d\u00e9 de los diezmos para hacer sus casas y sostener sus vidas, y lo dem\u00e1s que restare dello sea para las iglesias y ornamentos de los pueblos donde estuvieren los espa\u00f1oles y para cl\u00e9rigos que las sirvan; y que estos diezmos los cobren los oficiales de Vuestra Majestad y tengan cuenta y raz\u00f3n dellos y provean dellos a los dichos monesterios e iglesias, que bastar\u00e1 para todo y aun sobra harto de que Vuestra Majestad se puede servir, y que Vuestra Alteza suplique a Su Santidad conceda a Vuestra Majestad los diezmos destas partes para este efeto, haci\u00e9ndole entender el servicio que a Dios Nuestro Se\u00f1or se hace en que esta gente se convierta; y que esto no se podr\u00eda hacer sino por esta v\u00eda, porque habiendo obispos y perlados, no dejar\u00edan de seguir la costumbre que por nuestros pecados hoy tienen de disponer de los bienes de la Iglesia, que es gastarlos en pompas y en otros vicios y en dejar mayorazgos a sus hijos o parientes; y a\u00fan ser\u00eda otro mayor mal: que como los naturales destas partes ten\u00edan en sus tiempos personas religiosas que entiend\u00edan en sus ritos y cerimonias y \u00e9stos eran tan recogidos as\u00ed en honestidad como en castidad que si alguna cosa fuera desto a alguno se le sent\u00eda era punido con pena de muerte, y si agora viesen las cosas de la Iglesia y servicio de Dios en poder de can\u00f3nigos y otras dinidades y supiesen que aquellos eran ministros de Dios y los viesen usar de los vicios y profanidades que agora en nuestros tiempos en esos reinos usan, ser\u00eda menospreciar nuestra fee y tenerla por cosa de burla, y ser\u00eda a tan grand da\u00f1o que no creo que aprovechar\u00eda ninguna otra predicaci\u00f3n que se les hiciese. Y pues que tanto en esto va y la principal intenci\u00f3n de Vuestra Majestad es y debe ser que estas gentes se conviertan y los que ac\u00e1 en su real nombre residimos la debemos seguir y como cristianos tener dello especial cuidado, he querido en esto avisar a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad y decir en ello mi parescer, el cual suplico a Vuestra Alteza resciba como de persona, s\u00fabdito y vasallo suyo que as\u00ed como con las fuerzas corporales trabajo y trabajar\u00e9 que los reinos y se\u00f1or\u00edos de Vuestra Majestad por estas partes se ensanchen y su real fama y grand poder entre estas gentes se publique, que ans\u00ed deseo y trabajar\u00e9 con el \u00e1nima para que Vuestra Alteza en ellas mande sembrar nuestra santa fee porque por ello meresca la bienaventuranza de la vida perpetua. Y porque para hacer \u00f3rdenes y bendecir iglesias y ornamentos y olios y crisma, no habiendo obispos, ser\u00eda dificultoso ir a buscar el remedio dellas a otras partes, asimismo Vuestra Majestad debe suplicar a Su Santidad que conceda su poder y sean sus subdelegados en estas partes las dos personas principales de religiosos que estas partes venieren, uno de la orden de San Francisco y otro de la orden de Santo Domingo, los cuales tengan los m\u00e1s largos poderes que Vuestra Majestad pudiere, porque por ser estas tierras tan apartadas de la Iglesia Romana y los cristianos que en ellas residimos y residieren tan lejos de los remedios de nuestras conciencias y como humanos tan subjetos a pecado, hay necesidad que en esto Su Santidad con nosotros se estienda en dar a estas personas muy largos poderes; y los tales poderes sucedan en las personas que siempre residan en estas partes, que sea en el general que fuere en estas tierras o en el proviencial de cada una destas \u00f3rdenes.<br \/>\nLos diezmos destas partes se han arrendado de algunas villas, y de las otras anda en preg\u00f3n y arri\u00e9ndanse desde al a\u00f1o de veintetr\u00e9s a esta parte. Y de los dem\u00e1s no me paresci\u00f3 que se deb\u00eda hacer, porque ellos en s\u00ed fueron pocos y porque en aquel tiempo los que algunas crianzas ten\u00edan, como era en tiempo de guerras gastaban m\u00e1s en sostenerlo que el provecho que dello hab\u00eda. Si otra cosa Vuestra Majestad enviare a mandar, hacerse ha lo que m\u00e1s fuere su servicio.<br \/>\nLos diezmos desta cibdad del dicho a\u00f1o de veinte y tres y d\u00e9ste de veinte y cuatro se remataron en cinco mill y quinientos y cincuenta pesos de oro, y los de las villas de Medell\u00edn y la Vera Cruz andan en prescio de mill pesos de oro por los dichos a\u00f1os. No est\u00e1n rematadas, y creo subir\u00e1n m\u00e1s. Los de las otras villas no he sabido si est\u00e1n puestos en prescio, porque como est\u00e1n lejos, no he habido respuesta. Destos dineros se gastar\u00e1n para hacer las iglesias y pagar los curas y sacristanes y ornamentos y otros gastos que fueren menester para las dichas iglesias. Y de todo tern\u00e1 cuenta el contador y tesorero de Vuestra Majestad porque todo se entregar\u00e1 al dicho tesorero, y lo que se gastare ser\u00e1 por libramiento del contador y m\u00edo.<br \/>\nAsimismo, Muy Cat\u00f3lico Se\u00f1or, he sido informado de los nav\u00edos que agora han venido de las Islas que los jueces y oficiales de Vuestra Majestad que en la isla Espa\u00f1ola residen han prove\u00eddo y mandado apregonar que en la dicha isla y en todas las otras que no saquen yeguas ni otras cosas que puedan multiplicar para esta Nueva Espa\u00f1a so pena de muerte. Y lo han hecho a fin que siempre tengamos necesidad de comprarles sus ganados y bestias y ellos nos los vendan por excesivos prescios. Y no lo debieran hacer, as\u00ed por estar notorio del mucho de servicio que a Vuestra Majestad se hace en escusar que esta tierra se pueble y se pacifique &#8211; pues saben cu\u00e1nta necesidad hay desto que ellos defienden para sostener lo ganado y ganar lo que m\u00e1s hay &#8211; como por las buenas obras y mucho noblescimiento que aquellas islas desta Nueva Espa\u00f1a han rescibido, y porque en la verdad ellos all\u00e1 tienen poca necesidad de lo que defienden. Suplico a Vuestra Majestad lo mande proveer inviando a aquellas islas su provisi\u00f3n real para que todas las personas que lo quisieren sacar lo puedan hacer sin pena alguna y a ellos que no lo defiendan, porque dem\u00e1s de no les hacer a ellos falta, Vuestra Majestad ser\u00eda dello muy deservido porque no podr\u00edamos ac\u00e1 hacer nada en conquistar cosa de nuevo ni aun sostener lo conquistado. Y yo me hobiera pagado bien desto de manera que ellos holgaran de reponer sus mandamientos y pregones, porque con dar yo otro que ninguna cosa que de aquellas islas se trajese se descargase en esta tierra si no fuese las que ellos defienden, ellos holgar\u00edan de dejar traer lo uno porque se les recibiese lo otro, pues no tienen otro remedio para tener algo sino la contrataci\u00f3n desta tierra, que antes que la tuviesen no hab\u00eda entre todos los vecinos de las Islas mill pesos de oro y agora tienen m\u00e1s que en ning\u00fan tiempo tuvieron. Mas por no dar lugar que a los que han querido maldecir puedan estender sus lenguas lo he disimulado hasta lo manifestar a Vuestra Majestad, para que Vuestra Alteza lo mande proveer como convenga a su real servicio.<br \/>\nTambi\u00e9n he hecho saber a Vuestra Ces\u00e1rea Majestad la necesidad que hay que a esta tierra se traigan plantas de todas suertes. Y por el aparejo que en esta tierra hay de todo g\u00e9nero de agricultura y porque fasta agora ninguna cosa se ha prove\u00eddo, torno a suplicar a Vuestra Majestad, porque dello ser\u00e1 muy servido, mande inviar su provisi\u00f3n a la Casa de la Contrataci\u00f3n de Sivilla para que cada nav\u00edo traiga cierta cantidad de plantas y que no pueda salir sin ellas, porque ser\u00e1 mucha cabsa para la poblaci\u00f3n y perpetuaci\u00f3n della.<br \/>\nComo a m\u00ed me convenga buscar toda la buena orden que sea posible para que estas tierras se pueblen y los espa\u00f1oles y los naturales dellas se conserven y se perpet\u00faen y nuestra santa fee en todo se arraigue, pues Vuestra Majestad me hizo merced de me dar cuidado y Dios Nuestro Se\u00f1or fue servido de me hacer medio por donde veniese en su conoscimiento y debajo del imperial yugo de Vuestra Alteza, hice ciertas ordenanzas y las mand\u00e9 pregonar. Y porque dellas inv\u00edo copia a Vuestra Majestad no tern\u00e9 que decir sino que a todo lo que ac\u00e1 yo he podido sentir es cosa muy conveniente que las dichas ordenanzas se cumplan. De algunas dellas los espa\u00f1oles que en estas partes residen no est\u00e1n muy satisfechos, en especial de aquellas que los obligan a raigarse en la tierra, porque todos o los m\u00e1s tienen pensamiento de se haber con estas tierras como se han habido con las Islas que antes se poblaron, que es esquilmarlas y destruirlas y despu\u00e9s dejarlas. Y porque me paresce que ser\u00eda muy grand culpa a los que de lo pasado tenemos esperiencia no remediar lo presente y por venir proveyendo en aquellas cosas por donde nos es notorio haberse perdido las dichas Islas, mayormente siendo esta tierra, como yo muchas veces a Vuestra Majestad he escrito, de tanta grandeza y nobleza donde tanto Dios Nuestro Se\u00f1or puede ser servido y las reales rentas de Vuestra Majestad acrecentadas, suplico a Vuestra Majestad las mande mirar, y de aquello que m\u00e1s Vuestra Alteza fuere servido me inv\u00ede a mandar la orden que debo tener as\u00ed en el cumplimiento destas dichas ordenanzas como en las que m\u00e1s Vuestra Majestad fuere servido que se guarden y cumplan. Y siempre tern\u00e9 cuidado de a\u00f1ad\u00edr lo que m\u00e1s me paresciere que conv\u00edene, porque como por la grandeza y diversidad de las tierras que cada d\u00eda se descubren y por muchos secretos que de cada d\u00eda de lo descubierto conoscemos hay necesidad que a nuevos acontecimientos haya nuevos paresceres y consejos. Y si en algunos de los que he dicho o de aqu\u00ed adelante dijiere a Vuestra Majestad le paresce que contradigo algunos de los pasados, crea Vuestra Excelencia que nuevo caso me hace dar nuevo parescer.<br \/>\nInvict\u00edsimo C\u00e9sar, Dios Nuestro Se\u00f1or la imperial persona de Vuestra Majestad, guarde y con acrecentamiento de muy mayores reinos y senor\u00edos por muy largos tiempos en su santo servicio prospere y conserve con todo lo dem\u00e1s que por Vuestra Alteza se desea. De la grand cibdad de Temixtit\u00e1n desta Nueva Espa\u00f1a, quince d\u00edas del mes de otubre de mill quinientos y veinte y cuatro a\u00f1os.<\/p>\n<p>De Vuestra Sacra Majestad muy humill siervo y vasallo que los reales pies y manos de Vuestra Majestad besa, &#8211; Hernando Cort\u00e9s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUARTA RELACI\u00d3N &#8211; Parte 2 En lo pasado, Muy Poderoso Se\u00f1or, hice relaci\u00f3n a Vuestra Cat\u00f3lica Majestad de lo mucho que mi alcalde mayor trabaj\u00f3 para que la gente del dicho adelantado que andaba derrramada por la tierra se juntase con el dicho adelantado y las diligencias que para esto\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/\">Seguir leyendo&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":{"twitter_226634691_226634691":""},"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[1,5,1109],"tags":[1055,1097,1016,1139,1012,1013,1009,1053,1031,1015,1034,1052,1143,1060,1061,1057,1051,1033],"class_list":["post-1237","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-historia","category-literatura","category-textos-literarios","tag-agricultura","tag-arbol","tag-arte","tag-artes","tag-ave","tag-ciencia","tag-cultura","tag-dinero","tag-enfermedad","tag-flor","tag-guerra","tag-iglesia","tag-justicia","tag-lengua","tag-lenguas","tag-pensamiento","tag-planta","tag-vino"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2023-07-04T13:04:52+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"120\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"57 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\"},\"headline\":\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II)\",\"datePublished\":\"2023-07-04T13:04:52+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/\"},\"wordCount\":11509,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"agricultura\",\"arbol\",\"arte\",\"artes\",\"ave\",\"ciencia\",\"cultura\",\"dinero\",\"enfermedad\",\"flor\",\"guerra\",\"iglesia\",\"justicia\",\"lengua\",\"lenguas\",\"pensamiento\",\"planta\",\"vino\"],\"articleSection\":[\"Historia\",\"Literatura \\\/ Po\u00e9tica\",\"Textos literarios\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/\",\"name\":\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2023-07-04T13:04:52+00:00\",\"description\":\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"name\":\"Blog Cultureduca\",\"description\":\"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Blog Cultura educativa\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\",\"name\":\"ASOCAE\",\"alternateName\":\"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"width\":22,\"height\":24,\"caption\":\"ASOCAE\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/groups\\\/cultureduca\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/Cultureduca\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/author\\\/jefe\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa","description":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa","og_description":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -","og_url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/","og_site_name":"Blog Cultureduca educativa","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","article_published_time":"2023-07-04T13:04:52+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":120,"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Admin","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"57 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200"},"headline":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II)","datePublished":"2023-07-04T13:04:52+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/"},"wordCount":11509,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"keywords":["agricultura","arbol","arte","artes","ave","ciencia","cultura","dinero","enfermedad","flor","guerra","iglesia","justicia","lengua","lenguas","pensamiento","planta","vino"],"articleSection":["Historia","Literatura \/ Po\u00e9tica","Textos literarios"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/","name":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website"},"datePublished":"2023-07-04T13:04:52+00:00","description":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II) - Blog Cultureduca educativa -","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/cartas-de-relacion-de-hernan-cortes-iv-ii\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Cartas de Relaci\u00f3n de Hern\u00e1n Cort\u00e9s (IV-II)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","name":"Blog Cultureduca","description":"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas","publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"alternateName":"Blog Cultura educativa","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization","name":"ASOCAE","alternateName":"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","contentUrl":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","width":22,"height":24,"caption":"ASOCAE"},"image":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","https:\/\/x.com\/Cultureduca"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"}]}},"featured_image_src":null,"featured_image_src_square":null,"author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"custom":false,"gb-block-post-grid-landscape":false,"gb-block-post-grid-square":false,"post-thumbnail":false,"header":false,"slider":false,"columns":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"CUARTA RELACI\u00d3N &#8211; Parte 2 En lo pasado, Muy Poderoso Se\u00f1or, hice relaci\u00f3n a Vuestra Cat\u00f3lica Majestad de lo mucho que mi alcalde mayor trabaj\u00f3 para que la gente del dicho adelantado que andaba derrramada por la tierra se juntase con el dicho adelantado y las diligencias que para esto\u2026 Seguir leyendo...","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/75"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1237"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1237\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}