{"id":1083,"date":"2010-12-17T20:21:23","date_gmt":"2010-12-17T18:21:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=1083"},"modified":"2018-12-22T03:12:39","modified_gmt":"2018-12-22T01:12:39","slug":"don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","title":{"rendered":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]"},"content":{"rendered":"<p>Primera parte<\/p>\n<p><strong>CAP\u00cdTULO XLVII<\/strong><\/p>\n<p><strong>Del estra\u00f1o modo con que fue encantado don Quijote de la Mancha, con otros famosos sucesos<\/strong><\/p>\n<p>Cuando don Quijote se vio de aquella manera enjaulado y encima del carro, dijo:<\/p>\n<p>-Muchas y muy graves historias he yo le\u00eddo de caballeros andantes, pero jam\u00e1s he le\u00eddo, ni visto, ni o\u00eddo, que a los caballeros encantados los lleven desta manera y con el espacio que prometen estos perezosos y tard\u00edos animales; porque siempre los suelen llevar por los aires, con estra\u00f1a ligereza, encerrados en alguna parda y escura nube, o en alg\u00fan carro de fuego, o ya sobre alg\u00fan hipogrifo o otra bestia semejante; pero que me lleven a m\u00ed agora sobre un carro de bueyes, \u00a1vive Dios que me pone en confusi\u00f3n! Pero quiz\u00e1 la caballer\u00eda y los encantos destos nuestros tiempos deben de seguir otro camino que siguieron los antiguos. Y tambi\u00e9n podr\u00eda ser que, como yo soy nuevo caballero en el mundo, y el primero que ha resucitado el ya olvidado ejercicio de la caballer\u00eda aventurera, tambi\u00e9n nuevamente se hayan inventado otros g\u00e9neros de encantamentos y otros modos de llevar a los encantados. \u00bfQu\u00e9 te parece desto, Sancho hijo?<\/p>\n<p>-No s\u00e9 yo lo que me parece -respondi\u00f3 Sancho-, por no ser tan le\u00eddo como vuestra merced en las escrituras andantes; pero, con todo eso, osar\u00eda afirmar y jurar que estas visiones que por aqu\u00ed andan, que no son del todo cat\u00f3licas.<\/p>\n<p>-\u00bfCat\u00f3licas? \u00a1Mi padre! -respondi\u00f3 don Quijote-. \u00bfC\u00f3mo han de ser cat\u00f3licas si son todos demonios que han tomado cuerpos fant\u00e1sticos para venir a hacer esto y a ponerme en este estado? Y si quieres ver esta verdad, t\u00f3calos y p\u00e1lpalos, y ver\u00e1s como no tienen cuerpo sino de aire, y como no consiste m\u00e1s de en la apariencia.<\/p>\n<p>-Par Dios, se\u00f1or -replic\u00f3 Sancho-, ya yo los he tocado; y este diablo que aqu\u00ed anda tan sol\u00edcito es rollizo de carnes, y tiene otra propiedad muy diferente de la que yo he o\u00eddo decir que tienen los demonios; porque, seg\u00fan se dice, todos huelen a piedra azufre y a otros malos olores; pero \u00e9ste huele a \u00e1mbar de media legua.<\/p>\n<p>Dec\u00eda esto Sancho por don Fernando, que, como tan se\u00f1or, deb\u00eda de oler a lo que Sancho dec\u00eda.<\/p>\n<p>-No te maravilles deso, Sancho amigo -respondi\u00f3 don Quijote-, porque te hago saber que los diablos saben mucho, y, puesto que traigan olores consigo, ellos no huelen nada, porque son esp\u00edritus, y si huelen, no pueden oler cosas buenas, sino malas y hidiondas. Y la raz\u00f3n es que como ellos, dondequiera que est\u00e1n, traen el infierno consigo, y no pueden recebir g\u00e9nero de alivio alguno en sus tormentos, y el buen olor sea cosa que deleita y contenta, no es posible que ellos huelan cosa buena. Y si a ti te parece que ese demonio que dices huele a \u00e1mbar, o t\u00fa te enga\u00f1as, o \u00e9l quiere enga\u00f1arte con hacer que no le tengas por demonio.<\/p>\n<p>Todos estos coloquios pasaron entre amo y criado; y, temiendo don Fernando y Cardenio que Sancho no viniese a caer del todo en la cuenta de su invenci\u00f3n, a quien andaba ya muy en los alcances, determinaron de abreviar con la partida; y, llamando aparte al ventero, le ordenaron que ensillase a Rocinante y enalbardase el jumento de Sancho; el cual lo hizo con mucha presteza.<\/p>\n<p>Ya en esto, el cura se hab\u00eda concertado con los cuadrilleros que le acompa\u00f1asen hasta su lugar, d\u00e1ndoles un tanto cada d\u00eda. Colg\u00f3 Cardenio del arz\u00f3n de la silla de Rocinante, del un cabo la adarga y del otro la bac\u00eda, y por se\u00f1as mand\u00f3 a Sancho que subiese en su asno y tomase de las riendas a Rocinante, y puso a los dos lados del carro a los dos cuadrilleros con sus escopetas. Pero, antes que se moviese el carro, sali\u00f3 la ventera, su hija y Maritornes a despedirse de don Quijote, fingiendo que lloraban de dolor de su desgracia; a quien don Quijote dijo:<\/p>\n<p>-No llor\u00e9is, mis buenas se\u00f1oras, que todas estas desdichas son anexas a los que profesan lo que yo profeso; y si estas calamidades no me acontecieran, no me tuviera yo por famoso caballero andante; porque a los caballeros de poco nombre y fama nunca les suceden semejantes casos, porque no hay en el mundo quien se acuerde dellos. A los valerosos s\u00ed, que tienen envidiosos de su virtud y valent\u00eda a muchos pr\u00edncipes y a muchos otros caballeros, que procuran por malas v\u00edas destruir a los buenos. Pero, con todo eso, la virtud es tan poderosa que, por s\u00ed sola, a pesar de toda la nigromancia que supo su primer inventor, Zoroastes, saldr\u00e1 vencedora de todo trance, y dar\u00e1 de s\u00ed luz en el mundo, como la da el sol en el cielo. Perdonadme, fermosas damas, si alg\u00fan desaguisado, por descuido m\u00edo, os he fecho, que, de voluntad y a sabiendas, jam\u00e1s le di a nadie; y rogad a Dios me saque destas prisiones, donde alg\u00fan mal intencionado encantador me ha puesto; que si de ellas me veo libre, no se me caer\u00e1 de la memoria las mercedes que en este castillo me habedes fecho, para gratificallas, servillas y recompensallas como ellas merecen.<\/p>\n<p>En tanto que las damas del castillo esto pasaban con don Quijote, el cura y el barbero se despidieron de don Fernando y sus camaradas, y del capit\u00e1n y de su hermano y todas aquellas contentas se\u00f1oras, especialmente de Dorotea y Luscinda. Todos se abrazaron y quedaron de darse noticia de sus sucesos, diciendo don Fernando al cura d\u00f3nde hab\u00eda de escribirle para avisarle en lo que paraba don Quijote, asegur\u00e1ndole que no habr\u00eda cosa que m\u00e1s gusto le diese que saberlo; y que \u00e9l, asimesmo, le avisar\u00eda de todo aquello que \u00e9l viese que podr\u00eda darle gusto, as\u00ed de su casamiento como del bautismo de Zoraida, y suceso de don Luis, y vuelta de Luscinda a su casa. El cura ofreci\u00f3 de hacer cuanto se le mandaba, con toda puntualidad. Tornaron a abrazarse otra vez, y otra vez tornaron a nuevos ofrecimientos.<\/p>\n<p>El ventero se lleg\u00f3 al cura y le dio unos papeles, dici\u00e9ndole que los hab\u00eda hallado en un aforro de la maleta donde se hall\u00f3 la Novela del curioso impertinente, y que, pues su due\u00f1o no hab\u00eda vuelto m\u00e1s por all\u00ed, que se los llevase todos; que, pues \u00e9l no sab\u00eda leer, no los quer\u00eda. El cura se lo agradeci\u00f3, y, abri\u00e9ndolos luego, vio que al principio de lo escrito dec\u00eda:<\/p>\n<p>Novela de Rinconete y Cortadillo, por donde entendi\u00f3 ser alguna novela y coligi\u00f3 que, pues la del Curioso impertinente hab\u00eda sido buena, que tambi\u00e9n lo ser\u00eda aqu\u00e9lla, pues podr\u00eda ser fuesen todas de un mesmo autor; y as\u00ed, la guard\u00f3, con prosupuesto de leerla cuando tuviese comodidad.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 a caballo, y tambi\u00e9n su amigo el barbero, con sus antifaces, porque no fuesen luego conocidos de don Quijote, y pusi\u00e9ronse a caminar tras el carro. Y la orden que llevaban era \u00e9sta: iba primero el carro, gui\u00e1ndole su due\u00f1o; a los dos lados iban los cuadrilleros, como se ha dicho, con sus escopetas; segu\u00eda luego Sancho Panza sobre su asno, llevando de rienda a Rocinante. Detr\u00e1s de todo esto iban el cura y el barbero sobre sus poderosas mulas, cubiertos los rostros, como se ha dicho, con grave y reposado continente, no caminando m\u00e1s de lo que permit\u00eda el paso tardo de los bueyes. Don Quijote iba sentado en la jaula, las manos atadas, tendidos los pies, y arrimado a las verjas, con tanto silencio y tanta paciencia como si no fuera hombre de carne, sino estatua de piedra.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, con aquel espacio y silencio caminaron hasta dos leguas, que llegaron a un valle, donde le pareci\u00f3 al boyero ser lugar acomodado para reposar y dar pasto a los bueyes; y, comunic\u00e1ndolo con el cura, fue de parecer el barbero que caminasen un poco m\u00e1s, porque \u00e9l sab\u00eda, detr\u00e1s de un recuesto que cerca de all\u00ed se mostraba, hab\u00eda un valle de m\u00e1s yerba y mucho mejor que aquel donde parar quer\u00edan. Tom\u00f3se el parecer del barbero, y as\u00ed, tornaron a proseguir su camino.<\/p>\n<p>En esto, volvi\u00f3 el cura el rostro, y vio que a sus espaldas ven\u00edan hasta seis o siete hombres de a caballo, bien puestos y aderezados, de los cuales fueron presto alcanzados, porque caminaban no con la flema y reposo de los bueyes, sino como quien iba sobre mulas de can\u00f3nigos y con deseo de llegar presto a sestear a la venta, que menos de una legua de all\u00ed se parec\u00eda.<\/p>\n<p>Llegaron los diligentes a los perezosos y salud\u00e1ronse cort\u00e9smente; y uno de los que ven\u00edan, que, en resoluci\u00f3n, era can\u00f3nigo de Toledo y se\u00f1or de los dem\u00e1s que le acompa\u00f1aban, viendo la concertada procesi\u00f3n del carro, cuadrilleros, Sancho, Rocinante, cura y barbero, y m\u00e1s a don Quijote, enjaulado y aprisionado, no pudo dejar de preguntar qu\u00e9 significaba llevar aquel hombre de aquella manera; aunque ya se hab\u00eda dado a entender, viendo las insignias de los cuadrilleros, que deb\u00eda de ser alg\u00fan facinoroso salteador, o otro delincuente cuyo castigo tocase a la Santa Hermandad. Uno de los cuadrilleros, a quien fue hecha la pregunta, respondi\u00f3 ans\u00ed:<\/p>\n<p>-Se\u00f1or, lo que significa ir este caballero desta manera, d\u00edgalo \u00e9l, porque nosotros no lo sabemos.<\/p>\n<p>Oy\u00f3 don Quijote la pl\u00e1tica, y dijo:<\/p>\n<p>-\u00bfPor dicha vuestras mercedes, se\u00f1ores caballeros, son versados y perictos en esto de la caballer\u00eda andante? Porque si lo son, comunicar\u00e9 con ellos mis desgracias, y si no, no hay para qu\u00e9 me canse en decillas.<\/p>\n<p>Y, a este tiempo, hab\u00edan ya llegado el cura y el barbero, viendo que los caminantes estaban en pl\u00e1ticas con don Quijote de la Mancha, para responder de modo que no fuese descubierto su artificio.<\/p>\n<p>El can\u00f3nigo, a lo que don Quijote dijo, respondi\u00f3:<\/p>\n<p>-En verdad, hermano, que s\u00e9 m\u00e1s de libros de caballer\u00edas que de las S\u00famulas de Villalpando. Ans\u00ed que, si no est\u00e1 m\u00e1s que en esto, seguramente pod\u00e9is comunicar conmigo lo que quisi\u00e9redes.<\/p>\n<p>-A la mano de Dios -replic\u00f3 don Quijote-. Pues as\u00ed es, quiero, se\u00f1or caballero, que sepades que yo voy encantado en esta jaula, por envidia y fraude de malos encantadores; que la virtud m\u00e1s es perseguida de los malos que amada de los buenos. Caballero andante soy, y no de aquellos de cuyos nombres jam\u00e1s la Fama se acord\u00f3 para eternizarlos en su memoria, sino de aquellos que, a despecho y pesar de la mesma envidia, y de cuantos magos cri\u00f3 Persia, bracmanes la India, ginosofistas la Etiop\u00eda, ha de poner su nombre en el templo de la inmortalidad para que sirva de ejemplo y dechado en los venideros siglos, donde los caballeros andantes vean los pasos que han de seguir, si quisieren llegar a la cumbre y alteza honrosa de las armas.<\/p>\n<p>-Dice verdad el se\u00f1or don Quijote de la Mancha -dijo a esta saz\u00f3n el cura-; que \u00e9l va encantado en esta carreta, no por sus culpas y pecados, sino por la mala intenci\u00f3n de aquellos a quien la virtud enfada y la valent\u00eda enoja.<\/p>\n<p>\u00c9ste es, se\u00f1or, el Caballero de la Triste Figura, si ya le o\u00edstes nombrar en alg\u00fan tiempo, cuyas valerosas haza\u00f1as y grandes hechos ser\u00e1n escritas en bronces duros y en eternos m\u00e1rmoles, por m\u00e1s que se canse la envidia en escurecerlos y la malicia en ocultarlos.<\/p>\n<p>Cuando el can\u00f3nigo oy\u00f3 hablar al preso y al libre en semejante estilo, estuvo por hacerse la cruz, de admirado, y no pod\u00eda saber lo que le hab\u00eda acontencido; y en la mesma admiraci\u00f3n cayeron todos los que con \u00e9l ven\u00edan.<\/p>\n<p>En esto, Sancho Panza, que se hab\u00eda acercado a o\u00edr la pl\u00e1tica, para adobarlo todo, dijo:<\/p>\n<p>-Ahora, se\u00f1ores, qui\u00e9ranme bien o qui\u00e9ranme mal por lo que dijere, el caso de ello es que as\u00ed va encantado mi se\u00f1or don Quijote como mi madre; \u00e9l tiene su entero juicio, \u00e9l come y bebe y hace sus necesidades como los dem\u00e1s hombres, y como las hac\u00eda ayer, antes que le enjaulasen. Siendo esto ans\u00ed, \u00bfc\u00f3mo quieren hacerme a m\u00ed entender que va encantado? Pues yo he o\u00eddo decir a muchas personas que los encantados ni comen, ni duermen, ni hablan, y mi amo, si no le van a la mano, hablar\u00e1 m\u00e1s que treinta procuradores.<\/p>\n<p>Y, volvi\u00e9ndose a mirar al cura, prosigui\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>-\u00a1Ah se\u00f1or cura, se\u00f1or cura! \u00bfPensaba vuestra merced que no le conozco, y pensar\u00e1 que yo no calo y adivino ad\u00f3nde se encaminan estos nuevos encantamentos? Pues sepa que le conozco, por m\u00e1s que se encubra el rostro, y sepa que le entiendo, por m\u00e1s que disimule sus embustes. En fin, donde reina la envidia no puede vivir la virtud, ni adonde hay escaseza la liberalidad. !Mal haya el diablo!; que, si por su reverencia no fuera, \u00e9sta fuera ya la hora que mi se\u00f1or estuviera casado con la infanta Micomicona, y yo fuera conde, por lo menos, pues no se pod\u00eda esperar otra cosa, as\u00ed de la bondad de mi se\u00f1or el de la Triste Figura como de la grandeza de mis servicios. Pero ya veo que es verdad lo que se dice por ah\u00ed: que la rueda de la Fortuna anda m\u00e1s lista que una rueda de molino, y que los que ayer estaban en pinganitos hoy est\u00e1n por el suelo. De mis hijos y de mi mujer me pesa, pues cuando pod\u00edan y deb\u00edan esperar ver entrar a su padre por sus puertas hecho gobernador o visorrey de alguna \u00ednsula o reino, le ver\u00e1n entrar hecho mozo de caballos. Todo esto que he dicho, se\u00f1or cura, no es m\u00e1s de por encarecer a su paternidad haga conciencia del mal tratamiento que a mi se\u00f1or se le hace, y mire bien no le pida Dios en la otra vida esta prisi\u00f3n de mi amo, y se le haga cargo de todos aquellos socorros y bienes que mi se\u00f1or don Quijote deja de hacer en este tiempo que est\u00e1 preso.<\/p>\n<p>-\u00a1Ad\u00f3bame esos candiles! -dijo a este punto el barbero-. \u00bfTambi\u00e9n vos, Sancho, sois de la cofrad\u00eda de vuestro amo? \u00a1Vive el Se\u00f1or, que voy viendo que le hab\u00e9is de tener compa\u00f1\u00eda en la jaula, y que hab\u00e9is de quedar tan encantado como \u00e9l, por lo que os toca de su humor y de su caballer\u00eda! En mal punto os empre\u00f1astes de sus promesas, y en mal hora se os entr\u00f3 en los cascos la \u00ednsula que tanto dese\u00e1is.<\/p>\n<p>-Yo no estoy pre\u00f1ado de nadie -respondi\u00f3 Sancho-, ni soy hombre que me dejar\u00eda empre\u00f1ar, del rey que fuese; y, aunque pobre, soy cristiano viejo, y no debo nada a nadie; y si \u00ednsulas deseo, otros desean otras cosas peores; y cada uno es hijo de sus obras; y, debajo de ser hombre, puedo venir a ser papa, cuanto m\u00e1s gobernador de una \u00ednsula, y m\u00e1s pudiendo ganar tantas mi se\u00f1or que le falte a quien dallas. Vuestra merced mire c\u00f3mo habla, se\u00f1or barbero; que no es todo hacer barbas, y algo va de Pedro a Pedro. D\u00edgolo porque todos nos conocemos, y a m\u00ed no se me ha de echar dado falso. Y en esto del encanto de mi amo, Dios sabe la verdad; y qu\u00e9dese aqu\u00ed, porque es peor meneallo.<\/p>\n<p>No quiso responder el barbero a Sancho, porque no descubriese con sus simplicidades lo que \u00e9l y el cura tanto procuraban encubrir; y, por este mesmo temor, hab\u00eda el cura dicho al can\u00f3nigo que caminasen un poco delante: que \u00e9l le dir\u00eda el misterio del enjaulado, con otras cosas que le diesen gusto. H\u00edzolo as\u00ed el can\u00f3nigo, y adelant\u00f3se con sus criados y con \u00e9l: estuvo atento a todo aquello que decirle quiso de la condici\u00f3n, vida, locura y costumbres de don Quijote, cont\u00e1ndole brevemente el principio y causa de su desvar\u00edo, y todo el progreso de sus sucesos, hasta haberlo puesto en aquella jaula, y el disignio que llevaban de llevarle a su tierra, para ver si por alg\u00fan medio hallaban remedio a su locura.<\/p>\n<p>Admir\u00e1ronse de nuevo los criados y el can\u00f3nigo de o\u00edr la peregrina historia de don Quijote, y, en acab\u00e1ndola de o\u00edr, dijo:<\/p>\n<p>-Verdaderamente, se\u00f1or cura, yo hallo por mi cuenta que son perjudiciales en la rep\u00fablica estos que llaman libros de caballer\u00edas; y, aunque he le\u00eddo, llevado de un ocioso y falso gusto, casi el principio de todos los m\u00e1s que hay impresos, jam\u00e1s me he podido acomodar a leer ninguno del principio al cabo, porque me parece que, cu\u00e1l m\u00e1s, cu\u00e1l menos, todos ellos son una mesma cosa, y no tiene m\u00e1s \u00e9ste que aqu\u00e9l, ni estotro que el otro. Y, seg\u00fan a m\u00ed me parece, este g\u00e9nero de escritura y composici\u00f3n cae debajo de aquel de las f\u00e1bulas que llaman milesias, que son cuentos disparatados, que atienden solamente a deleitar, y no a ense\u00f1ar: al contrario de lo que hacen las f\u00e1bulas ap\u00f3logas, que deleitan y ense\u00f1an juntamente. Y, puesto que el principal intento de semejantes libros sea el deleitar, no s\u00e9 yo c\u00f3mo puedan conseguirle, yendo llenos de tantos y tan desaforados disparates; que el deleite que en el alma se concibe ha de ser de la hermosura y concordancia que vee o contempla en las cosas que la vista o la imaginaci\u00f3n le ponen delante; y toda cosa que tiene en s\u00ed fealdad y descompostura no nos puede causar contento alguno. Pues, \u00bfqu\u00e9 hermosura puede haber, o qu\u00e9 proporci\u00f3n de partes con el todo y del todo con las partes, en un libro o f\u00e1bula donde un mozo de diez y seis a\u00f1os da una cuchillada a un gigante como una torre, y le divide en dos mitades, como si fuera de alfe\u00f1ique; y que, cuando nos quieren pintar una batalla, despu\u00e9s de haber dicho que hay de la parte de los enemigos un mill\u00f3n de competientes, como sea contra ellos el se\u00f1or del libro, forzosamente, mal que nos pese, habemos de entender que el tal caballero alcanz\u00f3 la vitoria por solo el valor de su fuerte brazo? Pues, \u00bfqu\u00e9 diremos de la facilidad con que una reina o emperatriz heredera se conduce en los brazos de un andante y no conocido caballero? \u00bfQu\u00e9 ingenio, si no es del todo b\u00e1rbaro e inculto, podr\u00e1 contentarse leyendo que una gran torre llena de caballeros va por la mar adelante, como nave con pr\u00f3spero viento, y hoy anochece en Lombard\u00eda, y ma\u00f1ana amanezca en tierras del Preste Juan de las Indias, o en otras que ni las descubri\u00f3 Tolomeo ni las vio Marco Polo? Y, si a esto se me respondiese que los que tales libros componen los escriben como cosas de mentira, y que as\u00ed, no est\u00e1n obligados a mirar en delicadezas ni verdades, responderles h\u00eda yo que tanto la mentira es mejor cuanto m\u00e1s parece verdadera, y tanto m\u00e1s agrada cuanto tiene m\u00e1s de lo dudoso y posible. Hanse de casar las f\u00e1bulas mentirosas con el entendimiento de los que las leyeren, escribi\u00e9ndose de suerte que, facilitando los imposibles, allanando las grandezas, suspendiendo los \u00e1nimos, admiren, suspendan, alborocen y entretengan, de modo que anden a un mismo paso la admiraci\u00f3n y la alegr\u00eda juntas; y todas estas cosas no podr\u00e1 hacer el que huyere de la verisimilitud y de la imitaci\u00f3n, en quien consiste la perfeci\u00f3n de lo que se escribe. No he visto ning\u00fan libro de caballer\u00edas que haga un cuerpo de f\u00e1bula entero con todos sus miembros, de manera que el medio corresponda al principio, y el fin al principio y al medio; sino que los componen con tantos miembros, que m\u00e1s parece que llevan intenci\u00f3n a formar una quimera o un monstruo que a hacer una figura proporcionada. Fuera desto, son en el estilo duros; en las haza\u00f1as, incre\u00edbles; en los amores, lascivos; en las cortes\u00edas, mal mirados; largos en las batallas, necios en las razones, disparatados en los viajes, y, finalmente, ajenos de todo discreto artificio, y por esto dignos de ser desterrados de la rep\u00fablica cristiana, como a gente in\u00fatil.<\/p>\n<p>El cura le estuvo escuchando con grande atenci\u00f3n, y pareci\u00f3le hombre de buen entendimiento, y que ten\u00eda raz\u00f3n en cuanto dec\u00eda; y as\u00ed, le dijo que, por ser \u00e9l de su mesma opini\u00f3n y tener ojeriza a los libros de caballer\u00edas, hab\u00eda quemado todos los de don Quijote, que eran muchos. Y cont\u00f3le el escrutinio que dellos hab\u00eda hecho, y los que hab\u00eda condenado al fuego y dejado con vida, de que no poco se ri\u00f3 el can\u00f3nigo, y dijo que, con todo cuanto mal hab\u00eda dicho de tales libros, hallaba en ellos una cosa buena: que era el sujeto que ofrec\u00edan para que un buen entendimiento pudiese mostrarse en ellos, porque daban largo y espacioso campo por donde sin empacho alguno pudiese correr la pluma, descubriendo naufragios, tormentas, rencuentros y batallas; pintando un capit\u00e1n valeroso con todas las partes que para ser tal se requieren, mostr\u00e1ndose prudente previniendo las astucias de sus enemigos, y elocuente orador persuadiendo o disuadiendo a sus soldados, maduro en el consejo, presto en lo determinado, tan valiente en el esperar como en el acometer; pintando ora un lamentable y tr\u00e1gico suceso, ahora un alegre y no pensado acontecimiento; all\u00ed una hermos\u00edsima dama, honesta, discreta y recatada; aqu\u00ed un caballero cristiano, valiente y comedido; acull\u00e1 un desaforado b\u00e1rbaro fanfarr\u00f3n; ac\u00e1 un pr\u00edncipe cort\u00e9s, valeroso y bien mirado; representando bondad y lealtad de vasallos, grandezas y mercedes de se\u00f1ores. Ya puede mostrarse astr\u00f3logo, ya cosm\u00f3grafo excelente, ya m\u00fasico, ya inteligente en las materias de estado, y tal vez le vendr\u00e1 ocasi\u00f3n de mostrarse nigromante, si quisiere. Puede mostrar las astucias de Ulixes, la piedad de Eneas, la valent\u00eda de Aquiles, las desgracias de H\u00e9ctor, las traiciones de Sin\u00f3n, la amistad de Eurialio, la liberalidad de Alejandro, el valor de C\u00e9sar, la clemencia y verdad de Trajano, la fidelidad de Zopiro, la prudencia de Cat\u00f3n; y, finalmente, todas aquellas acciones que pueden hacer perfecto a un var\u00f3n ilustre, ahora poni\u00e9ndolas en uno solo, ahora dividi\u00e9ndolas en muchos.<\/p>\n<p>-Y, siendo esto hecho con apacibilidad de estilo y con ingeniosa invenci\u00f3n, que tire lo m\u00e1s que fuere posible a la verdad, sin duda compondr\u00e1 una tela de varios y hermosos lazos tejida, que, despu\u00e9s de acabada, tal perfeci\u00f3n y hermosura muestre, que consiga el fin mejor que se pretende en los escritos, que es ense\u00f1ar y deleitar juntamente, como ya tengo dicho. Porque la escritura desatada destos libros da lugar a que el autor pueda mostrarse \u00e9pico, l\u00edrico, tr\u00e1gico, c\u00f3mico, con todas aquellas partes que encierran en s\u00ed las dulc\u00edsimas y agradables ciencias de la poes\u00eda y de la oratoria; que la \u00e9pica tambi\u00e9n puede escrebirse en prosa como en verso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera parte CAP\u00cdTULO XLVII Del estra\u00f1o modo con que fue encantado don Quijote de la Mancha, con otros famosos sucesos Cuando don Quijote se vio de aquella manera enjaulado y encima del carro, dijo: -Muchas y muy graves historias he yo le\u00eddo de caballeros andantes, pero jam\u00e1s he le\u00eddo, ni\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\">Seguir leyendo&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":{"twitter_226634691_226634691":""},"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[5,1109],"tags":[1010,1069,1016,1012,2685,1013,1130,1032,1017,1145,1149,1165,2686,1466,2684,1153,2683,1025,1046,1033],"class_list":["post-1083","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","category-textos-literarios","tag-amor","tag-animal","tag-arte","tag-ave","tag-capitulo","tag-ciencia","tag-escritura","tag-estilo","tag-historia","tag-libro","tag-libros-2","tag-mancha","tag-miguel","tag-parte","tag-primera","tag-prosa","tag-quijote","tag-rosa","tag-salud","tag-vino"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-12-17T18:21:23+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-12-22T01:12:39+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"120\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"20 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\"},\"headline\":\"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]\",\"datePublished\":\"2010-12-17T18:21:23+00:00\",\"dateModified\":\"2018-12-22T01:12:39+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"},\"wordCount\":4090,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"amor\",\"animal\",\"arte\",\"ave\",\"capitulo\",\"ciencia\",\"escritura\",\"estilo\",\"historia\",\"libro\",\"libros\",\"mancha\",\"miguel\",\"parte\",\"primera\",\"prosa\",\"quijote\",\"rosa\",\"salud\",\"vino\"],\"articleSection\":[\"Literatura \\\/ Po\u00e9tica\",\"Textos literarios\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\",\"name\":\"\\\"Don Quijote de La Mancha\\\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-12-17T18:21:23+00:00\",\"dateModified\":\"2018-12-22T01:12:39+00:00\",\"description\":\"\\\"Don Quijote de La Mancha\\\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"name\":\"Blog Cultureduca\",\"description\":\"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Blog Cultura educativa\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\",\"name\":\"ASOCAE\",\"alternateName\":\"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"width\":22,\"height\":24,\"caption\":\"ASOCAE\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/groups\\\/cultureduca\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/Cultureduca\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/author\\\/jefe\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","og_description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","og_url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","og_site_name":"Blog Cultureduca educativa","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","article_published_time":"2010-12-17T18:21:23+00:00","article_modified_time":"2018-12-22T01:12:39+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":120,"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Admin","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"20 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200"},"headline":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]","datePublished":"2010-12-17T18:21:23+00:00","dateModified":"2018-12-22T01:12:39+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"},"wordCount":4090,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"keywords":["amor","animal","arte","ave","capitulo","ciencia","escritura","estilo","historia","libro","libros","mancha","miguel","parte","primera","prosa","quijote","rosa","salud","vino"],"articleSection":["Literatura \/ Po\u00e9tica","Textos literarios"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","name":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website"},"datePublished":"2010-12-17T18:21:23+00:00","dateModified":"2018-12-22T01:12:39+00:00","description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xlvii-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLVII de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","name":"Blog Cultureduca","description":"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas","publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"alternateName":"Blog Cultura educativa","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization","name":"ASOCAE","alternateName":"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","contentUrl":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","width":22,"height":24,"caption":"ASOCAE"},"image":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","https:\/\/x.com\/Cultureduca"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"}]}},"featured_image_src":null,"featured_image_src_square":null,"author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"custom":false,"gb-block-post-grid-landscape":false,"gb-block-post-grid-square":false,"post-thumbnail":false,"header":false,"slider":false,"columns":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Primera parte CAP\u00cdTULO XLVII Del estra\u00f1o modo con que fue encantado don Quijote de la Mancha, con otros famosos sucesos Cuando don Quijote se vio de aquella manera enjaulado y encima del carro, dijo: -Muchas y muy graves historias he yo le\u00eddo de caballeros andantes, pero jam\u00e1s he le\u00eddo, ni\u2026 Seguir leyendo...","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1083","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/75"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1083"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1083\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1083"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1083"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1083"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}