{"id":1080,"date":"2010-12-17T20:19:42","date_gmt":"2010-12-17T18:19:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.cultureduca.com\/blog\/?p=1080"},"modified":"2018-12-22T03:12:38","modified_gmt":"2018-12-22T01:12:38","slug":"don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","title":{"rendered":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]"},"content":{"rendered":"<p>Primera parte<\/p>\n<p><strong>CAP\u00cdTULO XLIV<\/strong><\/p>\n<p><strong>Donde se prosiguen los inauditos sucesos de la venta<\/strong><\/p>\n<p>En efeto, fueron tantas las voces que don Quijote dio, que, abriendo de presto las puertas de la venta, sali\u00f3 el ventero, despavorido, a ver qui\u00e9n tales gritos daba, y los que estaban fuera hicieron lo mesmo. Maritornes, que ya hab\u00eda despertado a las mismas voces, imaginando lo que pod\u00eda ser, se fue al pajar y desat\u00f3, sin que nadie lo viese, el cabestro que a don Quijote sosten\u00eda, y \u00e9l dio luego en el suelo, a vista del ventero y de los caminantes, que, lleg\u00e1ndose a \u00e9l, le preguntaron qu\u00e9 ten\u00eda, que tales voces daba. \u00c9l, sin responder palabra, se quit\u00f3 el cordel de la mu\u00f1eca, y, levant\u00e1ndose en pie, subi\u00f3 sobre Rocinante, embraz\u00f3 su adarga, enristr\u00f3 su lanz\u00f3n, y, tomando buena parte del campo, volvi\u00f3 a medio galope, diciendo:<\/p>\n<p>-Cualquiera que dijere que yo he sido con justo t\u00edtulo encantado, como mi se\u00f1ora la princesa Micomicona me d\u00e9 licencia para ello, yo le desmiento, le rieto y desaf\u00edo a singular batalla.<\/p>\n<p>Admirados se quedaron los nuevos caminantes de las palabras de don Quijote, pero el ventero les quit\u00f3 de aquella admiraci\u00f3n, dici\u00e9ndoles que era don Quijote, y que no hab\u00eda que hacer caso d\u00e9l, porque estaba fuera de juicio. Pregunt\u00e1ronle al ventero si acaso hab\u00eda llegado a aquella venta un muchacho de hasta edad de quince a\u00f1os, que ven\u00eda vestido como mozo de mulas, de tales y tales se\u00f1as, dando las mesmas que tra\u00eda el amante de do\u00f1a Clara. El ventero respondi\u00f3 que hab\u00eda tanta gente en la venta, que no hab\u00eda echado de ver en el que preguntaban. Pero, habiendo visto uno dellos el coche donde hab\u00eda venido el oidor, dijo:<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed debe de estar sin duda, porque \u00e9ste es el coche que \u00e9l dicen que sigue; qu\u00e9dese uno de nosotros a la puerta y entren los dem\u00e1s a buscarle; y aun ser\u00eda bien que uno de nosotros rodease toda la venta, porque no se fuese por las bardas de los corrales.<\/p>\n<p>-As\u00ed se har\u00e1 -respondi\u00f3 uno dellos.<\/p>\n<p>Y, entr\u00e1ndose los dos dentro, uno se qued\u00f3 a la puerta y el otro se fue a rodear la venta; todo lo cual ve\u00eda el ventero, y no sab\u00eda atinar para qu\u00e9 se hac\u00edan aquellas diligencias, puesto que bien crey\u00f3 que buscaban aquel mozo cuyas se\u00f1as le hab\u00edan dado.<\/p>\n<p>Ya a esta saz\u00f3n aclaraba el d\u00eda; y, as\u00ed por esto como por el ruido que don Quijote hab\u00eda hecho, estaban todos despiertos y se levantaban, especialmente do\u00f1a Clara y Dorotea, que la una con sobresalto de tener tan cerca a su amante, y la otra con el deseo de verle, hab\u00edan podido dormir bien mal aquella noche. Don Quijote, que vio que ninguno de los cuatro caminantes hac\u00eda caso d\u00e9l, ni le respond\u00edan a su demanda, mor\u00eda y rabiaba de despecho y sa\u00f1a; y si \u00e9l hallara en las ordenanzas de su caballer\u00eda que l\u00edcitamente pod\u00eda el caballero andante tomar y emprender otra empresa, habiendo dado su palabra y fe de no ponerse en ninguna hasta acabar la que hab\u00eda prometido, \u00e9l embistiera con todos, y les hiciera responder mal de su grado. Pero, por parecerle no convenirle ni estarle bien comenzar nueva empresa hasta poner a Micomicona en su reino, hubo de callar y estarse quedo, esperando a ver en qu\u00e9 paraban las diligencias de aquellos caminantes; uno de los cuales hall\u00f3 al mancebo que buscaba, durmiendo al lado de un mozo de mulas, bien descuidado de que nadie ni le buscase, ni menos de que le hallase. El hombre le trab\u00f3 del brazo y le dijo:<\/p>\n<p>-Por cierto, se\u00f1or don Luis, que responde bien a quien vos sois el h\u00e1bito que ten\u00e9is, y que dice bien la cama en que os hallo al regalo con que vuestra madre os cri\u00f3.<\/p>\n<p>Limpi\u00f3se el mozo los so\u00f1olientos ojos y mir\u00f3 de espacio al que le ten\u00eda asido, y luego conoci\u00f3 que era criado de su padre, de que recibi\u00f3 tal sobresalto, que no acert\u00f3 o no pudo hablarle palabra por un buen espacio. Y el criado prosigui\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>-Aqu\u00ed no hay que hacer otra cosa, se\u00f1or don Luis, sino prestar paciencia y dar la vuelta a casa, si ya vuestra merced no gusta que su padre y mi se\u00f1or la d\u00e9 al otro mundo, porque no se puede esperar otra cosa de la pena con que queda por vuestra ausencia.<\/p>\n<p>-Pues, \u00bfc\u00f3mo supo mi padre -dijo don Luis- que yo ven\u00eda este camino y en este traje?<\/p>\n<p>-Un estudiante -respondi\u00f3 el criado- a quien distes cuenta de vuestros pensamientos fue el que lo descubri\u00f3, movido a l\u00e1stima de las que vio que hac\u00eda vuestro padre al punto que os ech\u00f3 de menos; y as\u00ed, despach\u00f3 a cuatro de sus criados en vuestra busca, y todos estamos aqu\u00ed a vuestro servicio, m\u00e1s contentos de lo que imaginar se puede, por el buen despacho con que tornaremos, llev\u00e1ndoos a los ojos que tanto os quieren.<\/p>\n<p>-Eso ser\u00e1 como yo quisiere, o como el cielo lo ordenare -respondi\u00f3 don Luis.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 hab\u00e9is de querer, o qu\u00e9 ha de ordenar el cielo, fuera de consentir en volveros?; porque no ha de ser posible otra cosa.<\/p>\n<p>Todas estas razones que entre los dos pasaban oy\u00f3 el mozo de mulas junto a quien don Luis estaba; y, levant\u00e1ndose de all\u00ed, fue a decir lo que pasaba a don Fernando y a Cardenio, y a los dem\u00e1s, que ya vestido se hab\u00edan; a los cuales dijo c\u00f3mo aquel hombre llamaba de don a aquel muchacho, y las razones que pasaban, y c\u00f3mo le quer\u00eda volver a casa de su padre, y el mozo no quer\u00eda. Y con esto, y con lo que d\u00e9l sab\u00edan de la buena voz que el cielo le hab\u00eda dado, vinieron todos en gran deseo de saber m\u00e1s particularmente qui\u00e9n era, y aun de ayudarle si alguna fuerza le quisiesen hacer; y as\u00ed, se fueron hacia la parte donde a\u00fan estaba hablando y porfiando con su criado.<\/p>\n<p>Sal\u00eda en esto Dorotea de su aposento, y tras ella do\u00f1a Clara, toda turbada; y, llamando Dorotea a Cardenio aparte, le cont\u00f3 en breves razones la historia del m\u00fasico y de do\u00f1a Clara, a quien \u00e9l tambi\u00e9n dijo lo que pasaba de la venida a buscarle los criados de su padre, y no se lo dijo tan callando que lo dejase de o\u00edr Clara; de lo que qued\u00f3 tan fuera de s\u00ed que, si Dorotea no llegara a tenerla, diera consigo en el suelo. Cardenio dijo a Dorotea que se volviesen al aposento, que \u00e9l procurar\u00eda poner remedio en todo, y ellas lo hicieron.<\/p>\n<p>Ya estaban todos los cuatro que ven\u00edan a buscar a don Luis dentro de la venta y rodeados d\u00e9l, persuadi\u00e9ndole que luego, sin detenerse un punto, volviese a consolar a su padre. \u00c9l respondi\u00f3 que en ninguna manera lo pod\u00eda hacer hasta dar fin a un negocio en que le iba la vida, la honra y el alma.<\/p>\n<p>Apret\u00e1ronle entonces los criados, dici\u00e9ndole que en ning\u00fan modo volver\u00edan sin \u00e9l, y que le llevar\u00edan, quisiese o no quisiese.<\/p>\n<p>-Eso no har\u00e9is vosotros -replic\u00f3 don Luis-, si no es llev\u00e1ndome muerto; aunque, de cualquiera manera que me llev\u00e9is, ser\u00e1 llevarme sin vida.<\/p>\n<p>Ya a esta saz\u00f3n hab\u00edan acudido a la porf\u00eda todos los m\u00e1s que en la venta estaban, especialmente Cardenio, don Fernando, sus camaradas, el oidor, el cura, el barbero y don Quijote, que ya le pareci\u00f3 que no hab\u00eda necesidad de guardar m\u00e1s el castillo. Cardenio, como ya sab\u00eda la historia del mozo, pregunt\u00f3 a los que llevarle quer\u00edan que qu\u00e9 les mov\u00eda a querer llevar contra su voluntad aquel muchacho.<\/p>\n<p>-Mu\u00e9venos -respondi\u00f3 uno de los cuatro- dar la vida a su padre, que por la ausencia deste caballero queda a peligro de perderla.<\/p>\n<p>A esto dijo don Luis:<\/p>\n<p>-No hay para qu\u00e9 se d\u00e9 cuenta aqu\u00ed de mis cosas: yo soy libre, y volver\u00e9 si me diere gusto, y si no, ninguno de vosotros me ha de hacer fuerza.<\/p>\n<p>-Har\u00e1sela a vuestra merced la raz\u00f3n -respondi\u00f3 el hombre-; y, cuando ella no bastare con vuestra merced, bastar\u00e1 con nosotros para hacer a lo que venimos y lo que somos obligados.<\/p>\n<p>-Sepamos qu\u00e9 es esto de ra\u00edz -dijo a este tiempo el oidor.<\/p>\n<p>Pero el hombre, que lo conoci\u00f3, como vecino de su casa, respondi\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00bfNo conoce vuestra merced, se\u00f1or oidor, a este caballero, que es el hijo de su vecino, el cual se ha ausentado de casa de su padre en el h\u00e1bito tan indecente a su calidad como vuestra merced puede ver?<\/p>\n<p>Mir\u00f3le entonces el oidor m\u00e1s atentamente y conoci\u00f3le; y, abraz\u00e1ndole, dijo:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 ni\u00f1er\u00edas son \u00e9stas, se\u00f1or don Luis, o qu\u00e9 causas tan poderosas, que os hayan movido a venir desta manera, y en este traje, que dice tan mal con la calidad vuestra?<\/p>\n<p>Al mozo se le vinieron las l\u00e1grimas a los ojos, y no pudo responder palabra. El oidor dijo a los cuatro que se sosegasen, que todo se har\u00eda bien; y, tomando por la mano a don Luis, le apart\u00f3 a una parte y le pregunt\u00f3 qu\u00e9 venida hab\u00eda sido aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p>Y, en tanto que le hac\u00eda esta y otras preguntas, oyeron grandes voces a la puerta de la venta, y era la causa dellas que dos hu\u00e9spedes que aquella noche hab\u00edan alojado en ella, viendo a toda la gente ocupada en saber lo que los cuatro buscaban, hab\u00edan intentado a irse sin pagar lo que deb\u00edan; mas el ventero, que atend\u00eda m\u00e1s a su negocio que a los ajenos, les asi\u00f3 al salir de la puerta y pidi\u00f3 su paga, y les afe\u00f3 su mala intenci\u00f3n con tales palabras, que les movi\u00f3 a que le respondiesen con los pu\u00f1os; y as\u00ed, le comenzaron a dar tal mano, que el pobre ventero tuvo necesidad de dar voces y pedir socorro. La ventera y su hija no vieron a otro m\u00e1s desocupado para poder socorrerle que a don Quijote, a quien la hija de la ventera dijo:<\/p>\n<p>-Socorra vuestra merced, se\u00f1or caballero, por la virtud que Dios le dio, a mi pobre padre, que dos malos hombres le est\u00e1n moliendo como a cibera.<\/p>\n<p>A lo cual respondi\u00f3 don Quijote, muy de espacio y con mucha flema:<\/p>\n<p>-Fermosa doncella, no ha lugar por ahora vuestra petici\u00f3n, porque estoy impedido de entremeterme en otra aventura en tanto que no diere cima a una en que mi palabra me ha puesto. Mas lo que yo podr\u00e9 hacer por serviros es lo que ahora dir\u00e9: corred y decid a vuestro padre que se entretenga en esa batalla lo mejor que pudiere, y que no se deje vencer en ning\u00fan modo, en tanto que yo pido licencia a la princesa Micomicona para poder socorrerle en su cuita; que si ella me la da, tened por cierto que yo le sacar\u00e9 della.<\/p>\n<p>-\u00a1Pecadora de m\u00ed! -dijo a esto Maritornes, que estaba delante-: primero que vuestra merced alcance esa licencia que dice, estar\u00e1 ya mi se\u00f1or en el otro mundo.<\/p>\n<p>-Dadme vos, se\u00f1ora, que yo alcance la licencia que digo -respondi\u00f3 don Quijote-; que, como yo la tenga, poco har\u00e1 al caso que \u00e9l est\u00e9 en el otro mundo; que de all\u00ed le sacar\u00e9 a pesar del mismo mundo que lo contradiga; o, por lo menos, os dar\u00e9 tal venganza de los que all\u00e1 le hubieren enviado, que qued\u00e9is m\u00e1s que medianamente satisfechas.<\/p>\n<p>Y sin decir m\u00e1s se fue a poner de hinojos ante Dorotea, pidi\u00e9ndole con palabras caballerescas y andantescas que la su grandeza fuese servida de darle licencia de acorrer y socorrer al castellano de aquel castillo, que estaba puesto en una grave mengua. La princesa se la dio de buen talante, y \u00e9l luego, embrazando su adarga y poniendo mano a su espada, acudi\u00f3 a la puerta de la venta, adonde a\u00fan todav\u00eda tra\u00edan los dos hu\u00e9spedes a mal traer al ventero; pero, as\u00ed como lleg\u00f3, embaz\u00f3 y se estuvo quedo, aunque Maritornes y la ventera le dec\u00edan que en qu\u00e9 se deten\u00eda, que socorriese a su se\u00f1or y marido.<\/p>\n<p>-Det\u00e9ngome -dijo don Quijote- porque no me es l\u00edcito poner mano a la espada contra gente escuderil; pero llamadme aqu\u00ed a mi escudero Sancho, que a \u00e9l toca y ata\u00f1e esta defensa y venganza.<\/p>\n<p>Esto pasaba en la puerta de la venta, y en ella andaban las pu\u00f1adas y mojicones muy en su punto, todo en da\u00f1o del ventero y en rabia de Maritornes, la ventera y su hija, que se desesperaban de ver la cobard\u00eda de don Quijote, y de lo mal que lo pasaba su marido, se\u00f1or y padre.<\/p>\n<p>Pero dej\u00e9mosle aqu\u00ed, que no faltar\u00e1 quien le socorra, o si no, sufra y calle el que se atreve a m\u00e1s de a lo que sus fuerzas le prometen, y volv\u00e1monos atr\u00e1s cincuenta pasos, a ver qu\u00e9 fue lo que don Luis respondi\u00f3 al oidor, que le dejamos aparte, pregunt\u00e1ndole la causa de su venida a pie y de tan vil traje vestido. A lo cual el mozo, asi\u00e9ndole fuertemente de las manos, como en se\u00f1al de que alg\u00fan gran dolor le apretaba el coraz\u00f3n, y derramando l\u00e1grimas en grande abundancia, le dijo:<\/p>\n<p>-Se\u00f1or m\u00edo, yo no s\u00e9 deciros otra cosa sino que desde el punto que quiso el cielo y facilit\u00f3 nuestra vecindad que yo viese a mi se\u00f1ora do\u00f1a Clara, hija vuestra y se\u00f1ora m\u00eda, desde aquel instante la hice due\u00f1o de mi voluntad; y si la vuestra, verdadero se\u00f1or y padre m\u00edo, no lo impide, en este mesmo d\u00eda ha de ser mi esposa. Por ella dej\u00e9 la casa de mi padre, y por ella me puse en este traje, para seguirla dondequiera que fuese, como la saeta al blanco, o como el marinero al norte. Ella no sabe de mis deseos m\u00e1s de lo que ha podido entender de algunas veces que desde lejos ha visto llorar mis ojos. Ya, se\u00f1or, sab\u00e9is la riqueza y la nobleza de mis padres, y como yo soy su \u00fanico heredero: si os parece que \u00e9stas son partes para que os aventur\u00e9is a hacerme en todo venturoso, recebidme luego por vuestro hijo; que si mi padre, llevado de otros disignios suyos, no gustare deste bien que yo supe buscarme, m\u00e1s fuerza tiene el tiempo para deshacer y mudar las cosas que las humanas voluntades.<\/p>\n<p>Call\u00f3, en diciendo esto, el enamorado mancebo, y el oidor qued\u00f3 en o\u00edrle suspenso, confuso y admirado, as\u00ed de haber o\u00eddo el modo y la discreci\u00f3n con que don Luis le hab\u00eda descubierto su pensamiento, como de verse en punto que no sab\u00eda el que poder tomar en tan repentino y no esperado negocio; y as\u00ed, no respondi\u00f3 otra cosa sino que se sosegase por entonces, y entretuviese a sus criados, que por aquel d\u00eda no le volviesen, porque se tuviese tiempo para considerar lo que mejor a todos estuviese. Bes\u00f3le las manos por fuerza don Luis, y aun se las ba\u00f1\u00f3 con l\u00e1grimas, cosa que pudiera enternecer un coraz\u00f3n de m\u00e1rmol, no s\u00f3lo el del oidor, que, como discreto, ya hab\u00eda conocido cu\u00e1n bien le estaba a su hija aquel matrimonio; puesto que, si fuera posible, lo quisiera efetuar con voluntad del padre de don Luis, del cual sab\u00eda que pretend\u00eda hacer de t\u00edtulo a su hijo.<\/p>\n<p>Ya a esta saz\u00f3n estaban en paz los hu\u00e9spedes con el ventero, pues, por persuasi\u00f3n y buenas razones de don Quijote, m\u00e1s que por amenazas, le hab\u00edan pagado todo lo que \u00e9l quiso, y los criados de don Luis aguardaban el fin de la pl\u00e1tica del oidor y la resoluci\u00f3n de su amo, cuando el demonio, que no duerme, orden\u00f3 que en aquel mesmo punto entr\u00f3 en la venta el barbero a quien don Quijote quit\u00f3 el yelmo de Mambrino y Sancho Panza los aparejos del asno, que troc\u00f3 con los del suyo; el cual barbero, llevando su jumento a la caballeriza, vio a Sancho Panza que estaba aderezando no s\u00e9 qu\u00e9 de la albarda, y as\u00ed como la vio la conoci\u00f3, y se atrevi\u00f3 a arremeter a Sancho, diciendo:<\/p>\n<p>-\u00a1Ah don ladr\u00f3n, que aqu\u00ed os tengo! \u00a1Venga mi bac\u00eda y mi albarda, con todos mis aparejos que me robastes!<\/p>\n<p>Sancho, que se vio acometer tan de improviso y oy\u00f3 los vituperios que le dec\u00edan, con la una mano asi\u00f3 de la albarda, y con la otra dio un mojic\u00f3n al barbero que le ba\u00f1\u00f3 los dientes en sangre; pero no por esto dej\u00f3 el barbero la presa que ten\u00eda hecha en el albarda; antes, alz\u00f3 la voz de tal manera que todos los de la venta acudieron al ruido y pendencia, y dec\u00eda:<\/p>\n<p>-\u00a1Aqu\u00ed del rey y de la justicia, que, sobre cobrar mi hacienda, me quiere matar este ladr\u00f3n salteador de caminos!<\/p>\n<p>-Ment\u00eds -respondi\u00f3 Sancho-, que yo no soy salteador de caminos; que en buena guerra gan\u00f3 mi se\u00f1or don Quijote estos despojos.<\/p>\n<p>Ya estaba don Quijote delante, con mucho contento de ver cu\u00e1n bien se defend\u00eda y ofend\u00eda su escudero, y t\u00favole desde all\u00ed adelante por hombre de pro, y propuso en su coraz\u00f3n de armalle caballero en la primera ocasi\u00f3n que se le ofreciese, por parecerle que ser\u00eda en \u00e9l bien empleada la orden de la caballer\u00eda. Entre otras cosas que el barbero dec\u00eda en el discurso de la pendencia, vino a decir:<\/p>\n<p>-Se\u00f1ores, as\u00ed esta albarda es m\u00eda como la muerte que debo a Dios, y as\u00ed la conozco como si la hubiera parido; y ah\u00ed est\u00e1 mi asno en el establo, que no me dejar\u00e1 mentir; si no, pru\u00e9bensela, y si no le viniere pintiparada, yo quedar\u00e9 por infame. Y hay m\u00e1s: que el mismo d\u00eda que ella se me quit\u00f3, me quitaron tambi\u00e9n una bac\u00eda de az\u00f3far nueva, que no se hab\u00eda estrenado, que era se\u00f1ora de un escudo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se pudo contener don Quijote sin responder: y, poni\u00e9ndose entre los dos y apart\u00e1ndoles, depositando la albarda en el suelo, que la tuviese de manifiesto hasta que la verdad se aclarase, dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Porque vean vuestras mercedes clara y manifiestamente el error en que est\u00e1 este buen escudero, pues llama bac\u00eda a lo que fue, es y ser\u00e1 yelmo de Mambrino, el cual se lo quit\u00e9 yo en buena guerra, y me hice se\u00f1or d\u00e9l con lig\u00edtima y l\u00edcita posesi\u00f3n! En lo del albarda no me entremeto, que lo que en ello sabr\u00e9 decir es que mi escudero Sancho me pidi\u00f3 licencia para quitar los jaeces del caballo deste vencido cobarde, y con ellos adornar el suyo; yo se la di, y \u00e9l los tom\u00f3, y, de haberse convertido de jaez en albarda, no sabr\u00e9 dar otra raz\u00f3n si no es la ordinaria: que como esas transformaciones se ven en los sucesos de la caballer\u00eda; para confirmaci\u00f3n de lo cual, corre, Sancho hijo, y saca aqu\u00ed el yelmo que este buen hombre dice ser bac\u00eda.<\/p>\n<p>-\u00a1Pardiez, se\u00f1or -dijo Sancho-, si no tenemos otra prueba de nuestra intenci\u00f3n que la que vuestra merced dice, tan bac\u00eda es el yelmo de Malino como el jaez deste buen hombre albarda!<\/p>\n<p>-Haz lo que te mando -replic\u00f3 don Quijote-, que no todas las cosas deste castillo han de ser guiadas por encantamento.<\/p>\n<p>Sancho fue a do estaba la bac\u00eda y la trujo; y, as\u00ed como don Quijote la vio, la tom\u00f3 en las manos y dijo:<\/p>\n<p>-Miren vuestras mercedes con qu\u00e9 cara pod\u00eda decir este escudero que \u00e9sta es bac\u00eda, y no el yelmo que yo he dicho; y juro por la orden de caballer\u00eda que profeso que este yelmo fue el mismo que yo le quit\u00e9, sin haber a\u00f1adido en \u00e9l ni quitado cosa alguna.<\/p>\n<p>-En eso no hay duda -dijo a esta saz\u00f3n Sancho-, porque desde que mi se\u00f1or le gan\u00f3 hasta agora no ha hecho con \u00e9l m\u00e1s de una batalla, cuando libr\u00f3 a los sin ventura encadenados; y si no fuera por este baciyelmo, no lo pasara entonces muy bien, porque hubo asaz de pedradas en aquel trance.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primera parte CAP\u00cdTULO XLIV Donde se prosiguen los inauditos sucesos de la venta En efeto, fueron tantas las voces que don Quijote dio, que, abriendo de presto las puertas de la venta, sali\u00f3 el ventero, despavorido, a ver qui\u00e9n tales gritos daba, y los que estaban fuera hicieron lo mesmo.\u2026<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\">Seguir leyendo&#8230;<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":75,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":{"twitter_226634691_226634691":""},"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[5,1109],"tags":[1010,1016,1012,1018,2685,2687,1013,1059,1034,1017,1143,1165,2686,1466,1057,2684,2683,1025,1033],"class_list":["post-1080","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-literatura","category-textos-literarios","tag-amor","tag-arte","tag-ave","tag-ayuda","tag-capitulo","tag-cervantes","tag-ciencia","tag-empresa","tag-guerra","tag-historia","tag-justicia","tag-mancha","tag-miguel","tag-parte","tag-pensamiento","tag-primera","tag-quijote","tag-rosa","tag-vino"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&quot;Don Quijote de La Mancha&quot; (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Blog Cultureduca educativa\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2010-12-17T18:19:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-12-22T01:12:38+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"120\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Admin\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Admin\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Admin\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\"},\"headline\":\"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]\",\"datePublished\":\"2010-12-17T18:19:42+00:00\",\"dateModified\":\"2018-12-22T01:12:38+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"},\"wordCount\":3593,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"keywords\":[\"amor\",\"arte\",\"ave\",\"ayuda\",\"capitulo\",\"cervantes\",\"ciencia\",\"empresa\",\"guerra\",\"historia\",\"justicia\",\"mancha\",\"miguel\",\"parte\",\"pensamiento\",\"primera\",\"quijote\",\"rosa\",\"vino\"],\"articleSection\":[\"Literatura \\\/ Po\u00e9tica\",\"Textos literarios\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\",\"name\":\"\\\"Don Quijote de La Mancha\\\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2010-12-17T18:19:42+00:00\",\"dateModified\":\"2018-12-22T01:12:38+00:00\",\"description\":\"\\\"Don Quijote de La Mancha\\\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"name\":\"Blog Cultureduca\",\"description\":\"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\"},\"alternateName\":\"Blog Cultura educativa\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#organization\",\"name\":\"ASOCAE\",\"alternateName\":\"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/wp-content\\\/uploads\\\/cultureduca_ico_cab.png\",\"width\":22,\"height\":24,\"caption\":\"ASOCAE\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/groups\\\/cultureduca\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/Cultureduca\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200\",\"name\":\"Admin\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g\",\"caption\":\"Admin\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/natureduca.com\\\/culturblog\\\/author\\\/jefe\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","og_description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","og_url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","og_site_name":"Blog Cultureduca educativa","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","article_published_time":"2010-12-17T18:19:42+00:00","article_modified_time":"2018-12-22T01:12:38+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":120,"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cropped-cabecera-culturblog.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Admin","twitter_misc":{"Escrito por":"Admin","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"},"author":{"name":"Admin","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200"},"headline":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]","datePublished":"2010-12-17T18:19:42+00:00","dateModified":"2018-12-22T01:12:38+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"},"wordCount":3593,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"keywords":["amor","arte","ave","ayuda","capitulo","cervantes","ciencia","empresa","guerra","historia","justicia","mancha","miguel","parte","pensamiento","primera","quijote","rosa","vino"],"articleSection":["Literatura \/ Po\u00e9tica","Textos literarios"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/","name":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa","isPartOf":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website"},"datePublished":"2010-12-17T18:19:42+00:00","dateModified":"2018-12-22T01:12:38+00:00","description":"\"Don Quijote de La Mancha\" (Primera parte - cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra] - Blog Cultureduca educativa -","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/don-quijote-de-la-mancha-primera-parte-capitulo-xliv-de-lii-miguel-de-cervantes-saavedra\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00abDon Quijote de La Mancha\u00bb (Primera parte &#8211; cap\u00edtulo XLIV de LII) [Miguel de Cervantes Saavedra]"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#website","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","name":"Blog Cultureduca","description":"Blog educativo de las Letras y las Artes Pl\u00e1sticas y Est\u00e9ticas","publisher":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization"},"alternateName":"Blog Cultura educativa","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#organization","name":"ASOCAE","alternateName":"Asociaci\u00f3n para la Cultura, el Arte y la Educaci\u00f3n","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","contentUrl":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-content\/uploads\/cultureduca_ico_cab.png","width":22,"height":24,"caption":"ASOCAE"},"image":{"@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/groups\/cultureduca\/","https:\/\/x.com\/Cultureduca"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/#\/schema\/person\/2ede2c4f1845fa2eef27442aa5aa7200","name":"Admin","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/808463f89cd51ccc00a865855b3a170f21d55c755eeccab37eef1fb553f48899?s=96&d=monsterid&r=g","caption":"Admin"},"url":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"}]}},"featured_image_src":null,"featured_image_src_square":null,"author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"custom":false,"gb-block-post-grid-landscape":false,"gb-block-post-grid-square":false,"post-thumbnail":false,"header":false,"slider":false,"columns":false},"uagb_author_info":{"display_name":"Admin","author_link":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/author\/jefe\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Primera parte CAP\u00cdTULO XLIV Donde se prosiguen los inauditos sucesos de la venta En efeto, fueron tantas las voces que don Quijote dio, que, abriendo de presto las puertas de la venta, sali\u00f3 el ventero, despavorido, a ver qui\u00e9n tales gritos daba, y los que estaban fuera hicieron lo mesmo.\u2026 Seguir leyendo...","amp_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1080","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/75"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1080"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1080\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/culturblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}