{"id":294,"date":"2010-11-17T17:41:15","date_gmt":"2010-11-17T16:41:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.natureduca.com\/blogsos\/?p=294"},"modified":"2010-11-17T17:41:15","modified_gmt":"2010-11-17T16:41:15","slug":"a-santa-claus-no-le-importa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/a-santa-claus-no-le-importa\/","title":{"rendered":"A Santa Claus No Le Importa"},"content":{"rendered":"<p>A Santa Claus No Le Importa<\/p>\n<p>Mi hijo tiene tan s\u00f3lo 12 a\u00f1os. Pero desde los 7 le hice ver que no existe la magia de Navidad.<br \/>\nNo cree en Santa Claus por que yo le expliqu\u00e9 que no existe, que es imposible que un hombre con tal sobrepeso pueda viajar en una noche fr\u00eda de Diciembre en un veh\u00edculo descubierto, tirado por 6 rumiantes carentes de alas, miles y miles de kil\u00f3metros repartiendo regalos a cada ni\u00f1o cristiano, y a alguno que otro aprovechado, en la tierra.  Despu\u00e9s de todo, se congelar\u00eda con s\u00f3lo estar a la intemperie en las regiones mas al norte del planeta, su sobrepeso le causar\u00eda fallas en la circulaci\u00f3n y en las coronarias, sobrevendr\u00eda la hipotermia y luego un infarto.  Adem\u00e1s, est\u00e1 cient\u00edficamente comprobado que los renos no vuelan, y un reno con la nariz roja y luminosa probablemente debi\u00f3 haber estado cerca de Chernobyl o algo as\u00ed, por lo cual su esperanza de vida estar\u00eda muy menguada, impidi\u00e9ndole guiar por tantos a\u00f1os a un grupo de improbables renos.  Le explique que a\u00fan que existiera no podr\u00eda entrar a nuestra casa por que no tenemos chimenea, y puertas y ventanas est\u00e1n protegidas y aseguradas para impedir que entre alguien, por nuestra seguridad.  Y a\u00fan si nuestra casa tuviera chimenea, esta tendr\u00eda que ser de tama\u00f1o industrial para que pasara Santa Claus junto con su costal de juguetes.  Tambi\u00e9n necesitar\u00eda equipo de rappel para bajar y subir por la chimenea, y que yo sepa, el atuendo de Santa Claus no incluye ni cuerdas ni mosquetones ni arneses de seguridad.<br \/>\nLos duendes que viven en el Polo Norte y que ayudan a Santa Claus haciendo los juguetes, tendr\u00edan que ser varios cientos de miles, lo cual generar\u00eda problemas de log\u00edstica, alimentaci\u00f3n, hospedaje, diversiones, etc.  Incluso asumiendo que los duendes fueran nativos del Polo Norte, no se tienen noticias de grandes asentamientos de duendes en esas latitudes.  Ante la escasa mano de obra, posiblemente Santa Claus considerar\u00eda importarla de lugares remotos, famosos por sus altas concentraciones de duendes, como ser\u00edan Irlanda, Alemania o La Tierra Media, a la que Santa Claus, supongo, podr\u00eda tener acceso.  M\u00e1s no se ha registrado un \u00e9xodo masivo de duendes de ninguno de estos sitios, con fines laborales.<br \/>\nAhora, suponiendo que nuestro rollizo patr\u00f3n se las hubiera ingeniado por m\u00e9todos que desconocemos, para allegarse esa fuerza laboral y que ya los duendes estuvieran ah\u00ed, en el Polo Norte, tambi\u00e9n tendr\u00edamos el m\u00e1s que probable conflicto laboral.  Es seguro que ya se habr\u00edan organizado en sindicatos, d\u00e1ndole m\u00e1s de un dolor de cabeza al barbado capit\u00e1n de empresa.<br \/>\nConcediendo que el tal Santa Claus hubiera resuelto los problemas anteriores, quedar\u00eda el de la fabricaci\u00f3n de los juguetes.  Estos ser\u00edan cientos o tal vez miles de millones.  Santa Claus deber\u00eda administrar instalaciones de un tama\u00f1o y complejidad jam\u00e1s vistos, pues su fabrica tendr\u00eda que hacer desde dulces hasta aparatos electr\u00f3nicos como videojuegos, televisores de pantalla plana, computadoras, etc. Esto sin mencionar toda la gama intermedia, como ser\u00edan carritos y mu\u00f1ecas de pl\u00e1stico, bicicletas, montables, sonajas, figuras de acci\u00f3n, autopistas, juegos de te y un largu\u00edsimo etc\u00e9tera.  Ni siquiera Carlos Slim tiene una capacidad de producci\u00f3n tan elevada.<br \/>\nHabr\u00eda que considerar tambi\u00e9n el que la mayor\u00eda de esos bienes que tan desinteresadamente provee nuestro Santa Claus, son de marca registrada, lo que causar\u00eda gran cantidad de demandas.  Y un vistazo a los empaques nos muestra que la mayor\u00eda de estos bienes est\u00e1n hechos en China, la India, Taiwan o incluso Estados Unidos o M\u00e9xico, ninguno muestra una leyenda que diga \u201cMade in the North Pole\u201d o algo parecido.<br \/>\nY bien, teniendo todo esto en consideraci\u00f3n, lleg\u00f3 la s\u00e9ptima Navidad de mi hijo.  Por tradici\u00f3n, esa noche, cenamos en familia, y al terminar, nos reunimos junto al \u00e1rbol de Navidad.  Repartimos los regalos familiares mientras el y yo nos lanz\u00e1bamos sonrisas de complicidad.  Despu\u00e9s de todo, nos hab\u00edamos puesto de acuerdo para no mencionar nada frente a los dem\u00e1s, no era cuesti\u00f3n de que meternos en la educaci\u00f3n que los padres les dan a su hijos y no era mi intenci\u00f3n crear pol\u00e9mica respecto a la existencia de Santa Claus.  Cada quien sus mitos y sus creencias.<br \/>\nPero sucedi\u00f3 algo con lo que yo no contaba.  La magia apareci\u00f3.<br \/>\nApareci\u00f3 en el beso de su abuela, en la risa de sus primos, en los abrazos de sus t\u00edos, en las miradas de todos.  Estaba en una noche cargada de cercan\u00eda y buenos deseos, de planes y sue\u00f1os, de recuerdos de otras noches parecidas, de a\u00f1orar al que antes nos acompa\u00f1\u00f3 en esas otras noches viejas y extra\u00f1ar la magia que tambi\u00e9n tuvo su mirada.<br \/>\nLa magia estaba en esos momentos \u00fanicos e irrepetibles, propios de s\u00f3lo esa noche.  Las siguientes navidades no ser\u00e1n iguales, traer\u00e1n otros protagonistas o las celebraremos con un nudo en la garganta.  Mucha agua pasar\u00e1 bajo el puente de nuestra vida en los pr\u00f3ximos 365 d\u00edas.  S\u00f3lo es seguro que los que podamos, volveremos de nuevo a reunirnos aqu\u00ed y a compartir en una noche nueva y distinta, la misma magia que hemos compartido en tantas otras noches viejas.<br \/>\nNo me cabe duda que mi hijo lleg\u00f3 a la misma conclusi\u00f3n que yo, si bien por otro camino y sin mi iron\u00eda c\u00ednica.  El simplemente acept\u00f3 la magia que le ofrec\u00eda el momento, y se dej\u00f3 llevar por ella.  De hecho, yo saqu\u00e9 una lecci\u00f3n de el, y puedo decir que de los dem\u00e1s tambi\u00e9n.<br \/>\nLa magia existe.<br \/>\nEst\u00e1 en la emoci\u00f3n de vivir el momento, en lo bien que nos sentimos al dar amor, y en lo confortable que es recibirlo.  En la intensidad de un abrazo y de una caricia, en ver en otros no lo que son, sino lo que quisi\u00e9ramos que fueran.<br \/>\nLa magia es soltarnos de la \u00e1spera agarradera de la vida y darnos cuenta que as\u00ed somos libres y que el regalo m\u00e1s grande que habremos de recibir, es tener otra oportunidad, que en nosotros est\u00e1 aprovecharla para decir \u201cte quiero\u2026\u201d, para dar un abrazo sin un motivo en especial, s\u00f3lo por que uno lo quiere.  En que por mal que se vean esos 365 d\u00edas por venir, son 365 regalos, 365 oportunidades que no se van a repetir.<br \/>\nDe los regalos que di o recib\u00ed en a\u00f1os pasados, no los recuerdo todos, algunos si.  Pero si recuerdo las noches, y ese recuerdo no se hace viejo ni inservible, no se oxida ni se descompone, al contrario, se acumula junto con los dem\u00e1s recuerdos y me hace ver, al voltear hacia atr\u00e1s, que esas noches tambi\u00e9n hubo magia y que la compart\u00ed.  Que esa acumulaci\u00f3n de recuerdos, de experiencias, de sucesos, es lo que llamamos vida.<br \/>\nYo no creo en la magia de Santa Claus.  Pero no creo que a el le importe, y dentro de unas noches m\u00e1s va a regresar junto con todos nosotros a esta casa.  Y lo voy a recibir, a el y a lo que el traiga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Santa Claus No Le Importa Mi hijo tiene tan s\u00f3lo 12 a\u00f1os. Pero desde los 7 le hice ver que no existe la magia de Navidad. No cree en Santa Claus por que yo le expliqu\u00e9 que no existe, que es imposible que un hombre con tal sobrepeso pueda &#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/a-santa-claus-no-le-importa\/\">Continue reading<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":68,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[1092,1093,1091],"class_list":["post-294","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-temas-comunes","tag-claus","tag-importa","tag-santa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/68"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/294\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}