{"id":147,"date":"2010-03-24T11:40:13","date_gmt":"2010-03-24T10:40:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.natureduca.com\/blogsos\/?p=147"},"modified":"2020-02-18T00:26:21","modified_gmt":"2020-02-17T23:26:21","slug":"tres-dias-para-ver-por-helen-keller","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/tres-dias-para-ver-por-helen-keller\/","title":{"rendered":"\u201cTres d\u00edas para ver\u201d por Hellen Keller"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<table style=\"width: 500px;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"33{ec3aa3bed57647d969cfcdc9d082479028b2cfe4a3a70a612e845701b22580eb}\"><span style=\"font-family: Arial; font-size: x-small;\">Enviado por Sur-cultural<br><a href=\"http:\/\/www.surcultural.info\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">www.surcultural.info<\/a><\/span><\/td>\n<td><span style=\"font-family: Arial; font-size: x-small;\">Art\u00edculo seleccionado del Bolet\u00edn de noticias.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" bgcolor=\"#e4e4e4\" height=\"5\"><span style=\"font-size: xx-small;\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" height=\"5\">&nbsp;<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<\/div>\n\n\n\n<p>Si ustedes hubieran nacido ciegos, \u00bfqu\u00e9 querr\u00eda ver si pudiera mirar el mundo al menos tres d\u00edas? He aqu\u00ed lo que la admirable Helen Keller respondi\u00f3 en un art\u00edculo publicado hace 70 a\u00f1os por Readers Digest.<\/p>\n\n\n\n<p>A menudo he pensado que ser\u00eda una bendici\u00f3n si, al comienzo de su juventud, todo ser humano se quedara ciego y sordo por unos cuantos d\u00edas. La oscuridad lo har\u00eda apreciar m\u00e1s el don de la vista, y el silencio le ense\u00f1ar\u00eda los deleites del sonido.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/b\/bb\/Helen_Keller.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/b\/bb\/Helen_Keller.jpg\/468px-Helen_Keller.jpg\" alt=\"Archivo:Helen Keller.jpg\"\/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Algunas veces he interrogado a mis amigos que pueden ver sobre esa experiencia. Hace poco, cuando una amiga acababa de regresar de un largo paseo por el bosque, le pregunt\u00e9 qu\u00e9 hab\u00eda visto, y su respuesta me sorprendi\u00f3: \u201cNada en especial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible caminar durante una hora por el bosque sin ver nada digno de ser contado?, pens\u00e9. Yo, que no puedo ver, descubro cientos de cosas interesantes mediante el simple tacto. Siento la delicada simetr\u00eda de una hoja. Recorro con las manos el liso tronco de un abedul, o la \u00e1spera corteza de un pino. En primavera, exploro las ramas de los \u00e1rboles con la esperanza de tocar un brote, el primer signo de que la naturaleza ha despertado de su letargo invernal.<\/p>\n\n\n\n<p>En ocasiones, si corro con mucha suerte, poso suavemente la mano sobre un reto\u00f1o de \u00e1rbol y percibo la jubilosa vibraci\u00f3n del canto de un p\u00e1jaro. A veces deseo con toda el alma poder ver estas cosas. Si el mero tacto me produce tanto placer, \u00bfcu\u00e1nta belleza m\u00e1s podr\u00eda revelarme el sentido de la vista? He imaginado incluso lo que m\u00e1s me gustar\u00eda ver si se me concediera poder usar los ojos al menos durante tres d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dividir\u00eda ese tiempo en tres partes.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer d\u00eda querr\u00eda ver a la gente, cuya amabilidad y compa\u00f1\u00eda me han hecho apreciar el valor de vivir la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no s\u00e9 lo que es mirar al coraz\u00f3n de un amigo a trav\u00e9s de \u201clas ventanas del alma\u201d: los ojos. Aunque s\u00f3lo puedo tocar con las yemas de los dedos el contorno de una cara, soy capaz de percibir la alegr\u00eda, la tristeza y muchas otras emociones humanas. Conozco a mis amigos por la sensaci\u00f3n de sus rostros entre mis manos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ustedes que pueden ver, debe ser mucho m\u00e1s f\u00e1cil y satisfactorio captar las cualidades esenciales de otra persona con s\u00f3lo observar las sutilezas de su expresi\u00f3n, la crispaci\u00f3n de un m\u00fasculo, el temblor de una mano\u2026 pero, \u00bfse les ha ocurrido alguna vez usar la vista para sondear la naturaleza \u00edntima de un amigo? \u00bfAcaso no muchos de ustedes, los que ven, pueden contemplar un rostro sin fijarse realmente en \u00e9l?<\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, \u00bfpueden describir con detalle las facciones de 5 de sus mejores amigos? A manera de experimento, les he preguntado a varios hombres de qu\u00e9 color son los ojos de sus esposas, y con frecuencia, avergonzados y confundidos, admiten que no lo saben.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Dios m\u00edo, cu\u00e1ntas cosas podr\u00eda yo ver si tuviera el don de la vista tan s\u00f3lo tres d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p>El primer d\u00eda ser\u00eda muy ajetreado. Llamar\u00eda a mis amigos m\u00e1s queridos y observar\u00eda largo rato sus rostros para grabar en mi mente las manifestaciones externas de su belleza interior. Dejar\u00eda que mis ojos se posaran tambi\u00e9n en la cara de un beb\u00e9 reci\u00e9n nacido, a fin de captar un atisbo de ese candor anhelante y bello que antecede a la conciencia individual de los problemas de la vida. Querr\u00eda ver los libros que otras personas me han le\u00eddo, y que me han revelado mil secretos profundos de la existencia humana. Me gustar\u00eda ver los confiados ojos de mis fieles perros, el peque\u00f1o Terrier Escoc\u00e9s y el robusto Gran Dan\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la tarde, dar\u00eda un largo paseo por el bosque y me regodear\u00eda contemplando las maravillas de la naturaleza. Y elevar\u00eda una plegaria al cielo ante el prodigio multicolor del ocaso. Esa noche, supongo, no podr\u00eda conciliar el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, me levantar\u00eda al amanecer y presenciar\u00eda el estremecedor milagro por el cual la noche se transforma en claridad. Contemplar\u00eda llena de asombro el magn\u00edfico espect\u00e1culo de luz con el que el sol despierta a la tierra durmiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Dedicar\u00eda este d\u00eda a echar un vistazo al mundo, pasado y presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Querr\u00eda ver la evoluci\u00f3n del progreso humano, y para ello visitar\u00eda los museos. All\u00ed, mis ojos ver\u00edan la historia abreviada de la tierra: los animales y las diversas etnias humanas recreadas en su ambiente natural; los esqueletos gigantescos de los dinosaurios y mastodontes que vagaban por el mundo antes de que apareciera esa peque\u00f1a criatura de poderoso cerebro \u2013el hombre- y conquistara el reino animal.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi siguiente visita ser\u00eda el museo de arte. Conozco bien a trav\u00e9s del tacto las figuras esculpidas de los dioses y las diosas del antiguo Egipto. He palpado con los dedos las producciones de los frisos del Parten\u00f3n, y percibido la gr\u00e1cil belleza de esculturas de guerreros atenienses en acci\u00f3n. El rostro barbado y tosco de Homero me es muy querido, ya que \u00e9l tambi\u00e9n supo lo que es estar ciego.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, el segundo d\u00eda intentar\u00eda penetrar en el alma humana a trav\u00e9s del arte. Podr\u00eda ver las cosas que conoc\u00ed por medio del tacto, pero en todo su esplendor: el magn\u00edfico mundo de la pintura quedar\u00eda expuesto ante mis ojos. Sin embargo, quiz\u00e1 me llevar\u00eda de \u00e9l s\u00f3lo una impresi\u00f3n superficial, ya que los pintores dicen que para desarrollar una apreciaci\u00f3n profunda y genuina del arte es necesario educar el ojo. Hay que aprender mediante la experiencia visual a reconocer los m\u00e9ritos de la l\u00ednea, la composici\u00f3n, la forma y el color. Si yo pudiera ver, \u00a1conque alegr\u00eda emprender\u00eda un estudio tan apasionante!<\/p>\n\n\n\n<p>Pasar\u00eda la tarde del segundo d\u00eda en un teatro o en un cine. \u00bfC\u00f3mo me encantar\u00eda poder ver la fascinante figura de Hamlet, o el impulsivo Falstaff con un colorido atuendo isabelino! Yo no puedo disfrutar la belleza del movimiento r\u00edtmico mas que con la limitada capacidad del tacto de mis manos.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo puedo entrever en mi imaginaci\u00f3n la gracia de una Ana Pavlova, aunque conozco en parte el deleite del ritmo, ya que a menudo puedo sentir la cadencia de la m\u00fasica cuando hacen vibrar el piso. Bien puedo imaginar que el movimiento cadencioso debe ser una de las visiones m\u00e1s disfrutables del mundo. He logrado formarme una idea de esto al recorrer con mis dedos las l\u00edneas del m\u00e1rmol esculpido, y si esta gracia inm\u00f3vil puede ser tan hermosa, \u00a1m\u00e1s intensa a\u00fan ha de ser la emoci\u00f3n de ver la gracia en movimiento!<\/p>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, de nuevo dar\u00eda la bienvenida al amanecer, ansiosa por descubrir otras manifestaciones de la belleza. Este d\u00eda, el tercero, lo pasar\u00eda en el mundo de la gente com\u00fan, en los sitios donde se divierten y batallan para ganarse el sustento. La ciudad se convierte en mi destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Me detendr\u00eda primero en una esquina transitada a mirar en silencio a la gente, intentando con ese simple acto comprender algo de su vida cotidiana. Veo sonrisas y me siento feliz, veo una firme determinaci\u00f3n y me lleno de orgullo. Veo sufrimiento y en m\u00ed aflora la compasi\u00f3n. Me paseo por la 5\u00aa Avenida. Dejo vagar la mirada, as\u00ed que no observo un objeto en particular, sino un calidoscopio de deslumbrantes im\u00e1genes. Estoy segura de que los colores de los vestidos de las mujeres que caminan entre la multitud son un espect\u00e1culo maravilloso del que nunca podr\u00e9 cansarme.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es posible que, si pudiera ver, fuera yo como la mayor\u00eda de las mujeres: estar\u00eda demasiado interesada en la moda para prestar atenci\u00f3n a la belleza de los colores entre un gent\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo de la 5\u00aa Avenida, har\u00eda un recorrido por la ciudad: los barrios pobres, las f\u00e1bricas, los parques donde juegan los ni\u00f1os\u2026 sin salir de la ciudad, tambi\u00e9n har\u00eda un viaje al extranjero visitando los barrios de inmigrantes. Mis ojos est\u00e1n muy abiertos para captar todas las im\u00e1genes, lo mismo de felicidad que de tristeza, as\u00ed que puedo sondear en lo profundo y a\u00f1adir a mi conocimiento c\u00f3mo trabaja y vive la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi tercer d\u00eda para ver se acerca a su fin. Hay muchos asuntos serios a los que podr\u00eda dedicar las \u00faltimas horas, pero en la noche correr\u00eda de nuevo al teatro, a ver alguna obra que me hiciera re\u00edr hasta las l\u00e1grimas y me permitiera apreciar los tintes de comedia y del drama humano.<\/p>\n\n\n\n<p>A la media noche, la oscuridad perpetua se cernir\u00eda de nuevo sobre m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, en esos tres breves d\u00edas no habr\u00e9 visto todo lo que deseaba. Pero cuando la negrura hubiera descendido sobre m\u00ed, me percatar\u00eda de cu\u00e1nto me hab\u00eda faltado ver.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez este escueto plan no se parezca en nada al que ustedes podr\u00edan hacer si supieran que est\u00e1n a punto de quedarse ciegos; sin embargo, estoy segura de que si tuvieran que afrontar ese destino, usar\u00edan los ojos como jam\u00e1s lo han hecho. Todo lo que vieran cobrar\u00eda un sentido especial. Sus ojos se posar\u00edan con ansia en cada objeto que entrara dentro de su campo visual. Finalmente, descubrir\u00edan lo que en realidad significa ver, y un nuevo mundo de belleza se abrir\u00eda ante ustedes.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, que soy ciega, tengo un consejo para los que pueden ver: Usen sus ojos como si ma\u00f1ana fueran a perder la vista. Y hagan lo mismo con los dem\u00e1s sentidos: escuchen la musicalidad de las voces, los trinos de los p\u00e1jaros, los poderosos acordes de una orquesta, como si el d\u00eda de ma\u00f1ana fueran a quedarse sordos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomen y acaricien cada objeto como si ma\u00f1ana fueran a despojarlos del sentido del tacto. Huelan el delicado perfume de las flores, del\u00e9itense con el sabor de cada bocado, como si nunca m\u00e1s pudieran volver a oler ni a paladear nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Disfruten al m\u00e1ximo sus sentidos; gocen, a trav\u00e9s de los diversos medios de contacto con que los dot\u00f3 la naturaleza, de todas las facetas del placer y la belleza que el mundo nos ofrece.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque, de todos los sentidos, estoy segura de que el de la vista debe de ser el m\u00e1s glorioso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Biliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Helen Adams Keller (1880-1968), escritora y conferenciante estadounidense que super\u00f3 impedimentos f\u00edsicos importantes sirviendo de inspiraci\u00f3n a otras personas minusv\u00e1lidas. Naci\u00f3 en Tuscumbia (Alabama).<\/p>\n\n\n\n<p>A los 19 meses padeci\u00f3 una grave enfermedad que la dej\u00f3 sorda y ciega.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta los 7 a\u00f1os no pudo comenzar una educaci\u00f3n especial de lectura y escritura con Anne Mansfield Sullivan, m\u00e1s tarde Macy, del Instituto Perkins para ciegos. Aprendi\u00f3 r\u00e1pidamente a leer el sistema Braille y a escribir por medio de una m\u00e1quina de escribir especialmente fabricada para ella. En 1890 aprendi\u00f3 a hablar despu\u00e9s de s\u00f3lo un mes de preparaci\u00f3n. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde ingres\u00f3 en la Universidad de Radcliffe, en la que se gradu\u00f3 con todos los honores en 1904. Despu\u00e9s trabaj\u00f3 en la Comisi\u00f3n de ciegos de Massachussets y comenz\u00f3 a dar conferencias por todo el mundo. Al acabar la II Guerra Mundial, visit\u00f3 a los veteranos heridos en los hospitales de Estados Unidos y dio conferencias en Europa en apoyo de los disminuidos f\u00edsicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus obras incluyen Historia de mi vida (1903), El mundo en que vivo (1908), Salir de la oscuridad (1913), Mis a\u00f1os posteriores (1930), Tengamos fe (1940), Maestra: Ana Sullivan Macy (1955) y La puerta abierta (1957). Su vida fue objeto de una pel\u00edcula, Lo inconquistable (1954), y de una obra de teatro, El milagro de Ana Sullivan (1959, adaptada al cine en 1962), del autor estadounidense William Gibson.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enviado por Sur-culturalwww.surcultural.info Art\u00edculo seleccionado del Bolet\u00edn de noticias. &nbsp; &nbsp; Si ustedes hubieran nacido ciegos, \u00bfqu\u00e9 querr\u00eda ver si pudiera mirar el mundo al menos tres d\u00edas? He aqu\u00ed lo que la admirable Helen Keller respondi\u00f3 en un art\u00edculo publicado hace 70 a\u00f1os por Readers Digest. A menudo he &#8230;<\/p>\n<p class=\"continue-reading-button\"> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/tres-dias-para-ver-por-helen-keller\/\">Continue reading<i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,6],"tags":[774,775],"class_list":["post-147","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mujer","category-mujeres-excepcionales","tag-hellen","tag-keller"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/natureduca.com\/blogsos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}